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25 de noviembre de 2021 HERALDO DE ARAGÓN Artes & Letras 5

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ya famosísimo entonces, nunca ANIVERSARIO NÓRDICA PUBLICA ‘UNA HISTORIA DESAGRADABLE’ DE DOSTOIEVSKI EN SU BICENTENARIO

Fiódor: infierno y paraíso


pudo representar la comedia,
pues se produjo tal pandemonio
de gente que las autoridades se
vieron obligadas a suspender la
obra.
Todos los breves artículos del
libro son constelaciones de li-
bros, de amigos, de manos Karamázov’ son hoy
escritores… como por ejemplo parte incontestable de la im-
aquel en que pronta de nuestro tiempo. La
Melero nos cuenta la estancia literatura universal no sería
en lo mismo sin la pervivencia
la cárcel de Félix Romeo por de Dostoievski y su
no ir a la mili, y como esta exquisita pa- sión por las
experien- cia deparó una letras.
magnífica novela breve: ‘Noche Nórdica Libros se une al
de los enamora- dos’, donde se du- centésimo aniversario
relata cómo Félix compartió del na- cimiento del maestro
celda con el uxoricida Santiago ruso con la publicación del
Dulong. El dato que na- die cuento ‘Una historia
conoce es que este criminal era desagradable ‘en com- pañía
bisnieto de un alcalde zarago- de las ilustraciones de la
zano de la Primera República: artista Kenia Rodríguez y
Santiago Dulong. Y de pronto tra- ducido por Marta
irrumpe el azar, el sinsentido, la Sánchez- Nieves. En esta
tragedia silenciosa: la de un renovada y manejable
joven que se equivoca en su edición, la editorial
rebeldía y termina en prisión, madrileña nos propone un
pero gracias a ella escribe un en- cuentro con el autor
gran libro. moscovi- ta accesible para
Otra fulgor de estrellas de toda clase de público, tanto
este libro es la ejemplaridad, la para el devoto lector como
de tan- tos que lucharon por la para el que es me- nos
cultura cuya memoria merece bibliófilo.
la pena rescatar del olvido, ‘Una historia desagradable’
como don Jo- sé García nos pone en la piel del
Mercadal, periodista aragonés, conse-
editor de clásicos de la novela jero de Estado Iván Ilich
española, como Baroja o Pra- linski quien, tras beber
Gómez de la Serna, y de en de-
literatu- ra universal a bajo masía junto con otros dos
precio; funda- dor de fun-
periódicos y revistas, ami- go cionarios, manifiesta su
de Azorín: él es protagonista de inten- ción de mostrarse
tres artículos donde los famo- bondadoso y humanitario
sos citados son actores secunda- Uno de los retratos más conocidos de Fiódor Dostoievski, un genio constante a la con sus compa-
subordinados, triotas de
Pseldonímov,
rios, estrellas minúsculas que deriva. HA menor
donde se estatus
está social a partir
celebrando la
constelan otros artículos, de ese momento. Sin
fiesta de su boda, y decide que le
como el dedicado a Carmen de hacia una de las a la que habían sido pueda
su- marserecoger el coche-
a ella poniendoro y
Burgos, feminista nacida en el LITERATIURA ensangrenta- das posiciones. condena- dos a cambio, eso obligado
en práctica a caminar por las
su propósito. Lo
siglo XIX y amante de Gómez RUSA Le vendan los ojos, respira sí, de traba- jar durante un calles
que le de ocurrirá
San Petersburgo
durantepa- la
de la Serna, que escribió una
novela ambien- tada en Jaca:
Una historia frenético. No puede creer lustro en un campo de sa, en un momento
celebra- ción acabará
lante de la casa los
dado, por
de uno de
de-
que él, alabado por el prisioneros en Si- beria y de redefinir
‘Los espirituados’. desagradable primer crítico de Rusia al cumplir con la obli- gación sus
acontecimientos de Ilich para
La Guerra Civil es el Fiódor Dostoievski. Tra- publicarse su primer libro y de servir un tiempo como siempre.
escenario de buen número de ducción de Marta Sánchez denostado luego en los que soldados rasos en el Dostoievski narra este
artículos, y son ecuánimes al -Nieves. Ilustraciones de vi- nieron después, tan joven ejército imperial. rela- to duro y socarrón a
dar cuenta de tantas víctimas y re- bosante de vida, vaya Aquel hombre que estuvo un tiem- po elaborando así
Kenia Rodríguez. Nórdica.
del franquismo y de la a ser asesinado por asistir a a punto de morir a los una lectura tan amena como
Madrid, 2021. 128
república, pero sobre todo de la unas re- uniones en busca veintio- cho años se constructi- va, reveladora y
páginas.
sinrazón de la contienda: el

H
de diálogo intelectual. Ya no convertiría con el tiempo en embriagado- ra que, a buen
juez Luis Elio, Lorca, Blas Infan- escucha nin- gún sonido, el genio de las le- tras que seguro, si no la han leído
an colocado a tres
te, Fernando de la Quadra tampoco es capaz de sentir todos conocemos. A causa ya, les encantará. Qué más
sus compañeros en
de
Salce- do, Manuel Bueno, nada. Cuando dispa- ran la de aquel suceso, de su decir de un hombre que
los postes. Han
Ramón Acín, Juana dado sus ojos, les han hecho salva, una serie de brus- cos estancia en Siberia, de los inspiró tanto a filósofos
Capdevielle, Mateo Azpei- tia… ven-
besar la cruz, se escucha a azotes zarandean su car- ne, brotes epilépticos que le como Nietzsche o Albert Ca-
Casi todos los relatos del li- bro los soldados amartillar los y sus miembros flaquean. acompañaron durante su vi- mus como a literatos de la
están ambientados en los si- fusiles a la orden del Un dolor agudo le domina da y de haberse criado bajo ta- lla de Hesse, Proust,
glos XIX y XX, y es que al autor suboficial. Final- mente mientras lentamente la oscu- la tutela de un padre Faulkner o Hemingway, y
no le gustan los libros que disparan. Agrietados por ridad se cierne sobre él y sus brutal, Dostoievski que genera- ción tras
llama antiguos, del siglo XV al las balas, los cuerpos se pensamientos enmudecen aprendió a desa- rrollar su generación sigue en-
XVIII, porque su pasión desvanecen sobre el pa- ra siempre. peculiar instinto pa- ra candilando con la misma in-
libresca no es solo fetichismo perezoso manto de la Por fortuna, al menos en desmenuzar la psique hu- tensidad con que debió
de poseer y to- car viejos muerte. Cuando desatan los nuestro universo, esto no su- mana y la oscuridad que hacer- lo en su momento a
volúmenes, sino de le- erlos, de cadáveres y los cargan, cedió. El caprichoso zar sue- le envolver a las los prime- ros lectores de
usarlos. como fardos, en el ca- rro Nico- lás I salvó a Fiódor personas, el papel de la sus obras.
Leer es el acto pasional por que han dispuesto para Dostoie- vski y a sus enfermedad y el peso de la Celebramos al nihilista im-
ex- celencia de José Luis, de conducirlos al cementerio, compañeros del cónclave moral en nuestra sociedad. pertérrito que, desde su
Pepe Melero. Cuando termino nuestro hombre es liberal en el último instante Relatos y novelas como cinis- mo, elevó la
de es- cribir esta crítica lo empujado de la pena de muerte ‘Las noches blancas’, Literatura. Con mayúsculas.
imagino en el piso que puso a ‘Crimen y castigo’ o ‘Los DAVID L ORENZO
sus libros, en ve- ladas her- CARDIEL
silenciosas con un volumen
entre manos, mientras por la
ven- tana se divisan tantas
estrellas, cercanas o distantes
que deste- llan en sus artículos.
RICARDO LLADOSA