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Marisol Filgueira Bouza


Doctora en Psicología, Especialista en Psicología Clínica,
Psicoterapeuta.
Unidad de Hospitalización Psiquiátrica, Hospital Marítimo de
Oza (1ª planta). CHUAC.
Avda. As Xubias de Abaixo s/n. 15006 La Coruña.
Tf.: 981 178174, ext. 293109. Fax: 981 178686.

E-Mail: MA.Soledad.Filgueira.Bouza@sergas.es
marisol.filgueira@wanadoo.es
1. PSICOSOMÁTICA
R. Bayés (1991). <
 !"(p. 3)

* Factores psicológicos en la salud y la enfermedad.


* Medicina Comportamental y Enfoque Psicosomático.
* Respuesta fisiológica de estrés: eje hipofisosuprarrenal; sistema nervioso
vegetativo š sistemas cardiovascular, inmunitario y gastrointestinal.
* Posibilidades:
È 1. Técnicas de análisis conductual.
È 2. Principios, definiciones y medidas conductuales objetivas sobre la etiología,
tratamiento, rehabilitación y prevención.
È 3. Aplicabilidad a todos los trastornos médicos.
È 4. Desmedicalización de los trastornos š economía.
È 5. Tecnología comportamental en lugar de medicamentosa.
È 6. Mayor garantía de cumplimiento de objetivos de los servicios comunitarios.
È 7. Incremento de la participación activa de los pacientes en el proceso curador.
* Procesos y mecanismos que relacionan el comportamiento con la salud y la
enfermedad:
È 1. Hábitos y estilos de vida que afectan negativamente a la salud.
È 2. Efectos fisiológicos que son consecuencia directa de estimulaciones
psicosociales (situaciones productoras de estrés).
È 3. Grado de adherencia a las prescripciones terapéuticas.
2. NARRATIVA DE LA ENFERMEDAD: PATRONES
MENTE-CUERPO EN LA GENERACIÓN DE LOS
SÍNTOMAS.
' !#$$%&'$ ($'! #$ ($)*$'&+,
Kleinman (1988) - .//$ (#0
('(' " (p. 4)
* Tres acepciones diferentes en el concepto de enfermedad:
È 1ª)  $ (= dolencia): experiencia humana innata de los síntomas y el
sufrimiento.
È 2ª) $$ (= enfermedad): lo que el profesional crea al redefinir la dolencia en
términos de teorías de los trastornos (nosología).
È 3ª) 1 $ (= mal): la consideración de un trastorno en su sentido genérico
en una población en relación a las fuerzas macrosociales.

* Diferentes significados de la enfermedad:


È 1. El síntoma como discapacidad o malestar:
È 2. La cultura: síntomas y trastornos particulares destacan en una cultura en
diferentes épocas y sociedades.
È 3. El mundo vital: la enfermedad se encarna en una trayectoria vital particular,
rodeada de un mundo vital concreto.
È 4. Explicación y emoción: esfuerzo de los enfermos, familias y profesionales
para elaborar explicaciones útiles de los diversos aspectos de la enfermedad y
el tratamiento.
Trastornos psiquiátricos cuya expresión está más
vinculada al cuerpo (p. 11)

* Trastorno de Somatización (J. López Santiago y A. Belloch, 2002): |* 2*$3


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Denominador común en Trastornos Somatomorfos (T. Hipocondríaco, T. de
Conversión, Dismorfofobia y T. de Somatización).

* Síntoma / Síndrome; Síntoma como manifestación de un conflicto subyacente /


resultado de hipersensibilidad a determinadas lesiones.

- ¿En qué consiste la somatización?:


È 1. Manifestación de un trastorno psíquico en forma de síntoma orgánico
(teorías psicodinámicas).
È 2. La somatización y lo psicosomático: alteraciones donde aparecen
interrelacionados aspectos psicológicos y somáticos.
È 3. La somatización como síntoma de depresión: depresión enmascarada.
È 4. La somatización como conducta de enfermedad: |*  /*('$$8 ($
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* &$' $&'$*&$&'* (#09*2*$0*/ (David Mechanic).
È 5. La somatización como término descriptivo: síntomas somáticos no
explicados médicamente.
¬ Nosología:

È 1º) Síndrome de Briquet (Paul Briquet): |*9'*&/$&$ ($5(:'


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È 2º) Histeria (Feighner et al., Tabla 1 š Grupo de San Luis): |&('! '$*''$ ($/$
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È 3º) Trastorno de Somatización (DSM-III), en Trastornos Somatomorfos:
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categorías y número de síntomas, resaltando | $(8&$'($ ($$&('
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* $%&! #7(&'* (#$/ !(/$*$ /$
$ .$'#$// (Tabla 2).

- Conflictos y requisitos en el tratamiento.


Tabla 1. Listado de síntomas de Feighner para la
histeria (síndrome de Briquet)

È Grupo 1: Cefaleas, enfermizo la mayoría de la vida.


È Grupo 2: Parálisis, afonía, ataques o convulsiones, inconsciencia, amnesia,
sordera, alucinaciones, retención urinaria, dificultades de la marcha, otros
síntomas «neurológicos».
È Grupo 3. Fatiga, sensación de nudo en la garganta, voz débil, visión
borrosa, debilidad, disuria.
È Grupo 4: Respiración dificultosa, palpitaciones, crisis de angustia, dolor
torácico, mareos.
È Grupo 5. Anorexia, pérdida de peso, fluctuaciones importantes de peso,
náuseas, distensión abdominal, intolerancias alimentarias, diarrea,
estreñimiento.
È Grupo 6. Dismenorrea, irregularidades menstruales, amenorrea,
menstruaciones abundantes.
È Grupo 7. Indiferencia sexual, frigidez, dispareunea, otras dificultades
sexuales, vómitos durante los 9 meses de embarazo o hiperemesis grávida.
È Grupo 8: Dolor abdominal, vómitos.
È Grupo 9: Dolor de espalda, dolor articular, dolor de las extremidades, dolor
o escozor en los órganos sexuales, boca o recto; otros dolores corporales.
È Grupo l0: Nerviosismo, miedos, sentimientos depresivos, necesidad de
abandonar el trabajo o incapacidad para realizar las tareas habituales de la
casa a causa de sentirse enfermo, facilidad de llanto, sentimiento de
desespero, pensamientos positivos frente a la muerte, necesidad de morirse,
pensamiento suicida e idea suicida.
Martin y Yutzy (1996).
Tabla 2. Síntomas de los criterios de investigación de
la CIE-10 para el trastorno de somatización
È Síntomas gastrointestinales:
Dolor abdominal
Náuseas
Mal sabor de boca o lengua saborral
Sensación de plenitud abdominal o meteorismo
Queja de vómito o regurgitación
Quejas de tránsito intestinal rápido o diarreas mucosas
È Síntomas cardiovasculares:
Falta de aliento sin hacer esfuerzos
Dolor torácico
È Síntomas urogenitales:
Disuria o quejas de micción frecuentes
Sensación desagradable en o alrededor de los genitales
Queja de flujo vaginal excesivo o desacostumbrado
È Síntomas cutáneos o de dolor:
Erupciones o decoloración de la piel
Dolor en los miembros, extremidades o articulaciones
Sensaciones desagradables, falta de tacto o parestesias
OMS (1993).
A. Kleinman, 1988 <Trastornos psiquiátricos y
expresión somática> (p. 17)

* Trastornos Facticios o Síndrome de Munchausen: ³creación de enfermedad´, en


el contexto de trastornos mentales graves (Esquizofrenia o Trastorno Límite de
la Personalidad), como trastornos autónomos, o como conductas prescritas
culturalmente (sacrificio ritual).
* Simulación: conlleva un beneficio práctico de tipo económico u otra ganancia
social.
* Hipocondriasis como ³enfermedad irónica´:
È - Enfermedad en la que no hay enfermedad.
È - Invierte la relación médica arquetípica.
È - Una forma inusual: Psicosis Hipocondríaca Monosintomática (certeza
delirante); normalmente, profunda incertidumbre sobre la duda persistente.
È - La duda hipocondríaca tiene su complemento perfecto en la duda del
profesional.
È - El paciente tiene que mantener la ficción social de no dudar de su propia
duda intratable.
È - Argumenta que el comportamiento de su enfermedad es único; es una copia.
È - La conducta del paciente replica, en el nivel superficial, lo que comparte con
otros pacientes con la misma patología, pero también expresa los significados
característicos de su vida.
È - Conflicto entre la naturaleza de los problemas vitales y los sistemas
profesionales y familiares que responden a ellos.
È - Tto.: sufre un trastorno psiquiátrico š conciencia sobre las ironías del
trastorno; lenguaje del paciente; posición irónica de los protagonistas como
actores y observadores simultáneamente.
J.L. Griffith, M. Elliot Griffith y L.S. Slovik, 1989
<enfoque sistémico de la generación de síntomas> (p.
19)
* Combinación terapia familiar/medicina/biología.
* 6 clases de Patrones de Interacción Mente-Cuerpo:
A. Patrones Primarios
- Modelo Biopsicosocial. Interconexión mente-cuerpo como frontera entre los
niveles fisiológico y psicológico de una estructura jerárquica š Síntomas que
proceden de la alteración de las funciones normales en la frontera de la
interconexión mente-cuerpo š cuando la interconexión mente-cerebro no logra
ejercer su función de filtro o membrana š patrones primarios mente-cuerpo de
formación de síntomas.

Clase I: Patrones Neuroconductuales: exceso de comunicación o


comunicación inusual del nivel fisiológico al psicológico, o pérdida de
comunicación normal, altera el funcionamiento psicológico. Problemas
familiares (respuestas sintomáticas repetitivas) ante enfermedades que alteran
la conducta de un miembro de la familia de manera que parece (sin serlo) un
³mal comportamiento´ voluntario. Tto.: psicoeducación.

Clase II: Patrones Psicofisiológicos: comunicación inusual o excesiva del nivel


psicológico al fisiológico. Fluctuaciones de los fenómenos mentales š
fluctuación excesiva en el funcionamiento de un sistema fisiológico o
comunicación inapropiada š un miembro de la familia percibe transacciones
conductuales específicas entre los demás š estado de alerta del sistema
límbico y activación crónica del sistema nervioso autónomo o el sistema
neuroendocrino š síntomas. Tto.: expresión de emociones contenidas.
Integración del tto. medicamentoso y la terapia familiar.
Clase III: Patrones Autónomos: la interconexión mente-cuerpo como frontera
funciona con normalidad. Patrón de síntomas a niveles múltiples que no encaja
a la luz de las pruebas. Acontecimientos fisiológicos y psicológicos se
perciben en interacción cuando son patrones de síntomas internos no
relacionados entre sí. Tto.: psicoterapia de los conflictos psicológicos.

B. Patrones Secundarios
- Teoría del Aprendizaje. Mente como sistema cibernético que puede alterar
su patrón de responsividad tras la perturbación reiterada por parte de un
estímulo de su entorno.

Clase IV: Patrones de Síntomas Capturados: la familia ha reorganizado su


conducta en torno a un síntoma anterior médico o psiquiátrico como intento de
resolver el desequilibrio š el paciente responde con más conducta sintomática,
que perdura en una secuencia recurrente incluso después de haber sanado el
órgano del cuerpo. La conducta sintomática ha quedado ³atrapada´ por la
interacción sistémica. Tto.: terapia conductual individual (rol aprendido de
enfermo), terapia familiar estructural.
Clase V: Patrones Desviados: un sistema familiar estable con estrés crónico
por la presencia de un miembro con una enfermedad física o mental que
centra la atención de la familia. El nivel añadido de tensión generado por
estrés agudo continúa focalizándose sobre las necesidades del enfermo
crónico š más culpabilización y más energía en su cuidado š desviación de
la atención de las áreas problemáticas š disminuye el nivel de tensión
(solución adaptativa a la inestabilidad del sistema š superpone un nuevo
patrón sintomático sobre el original). Si se resuelven los nuevos
problemas, el enfermo crónico deja de ser ³el problema´. Tto.:
intervenciones sociales (hospital de día...) y familiares (relaciones y
funciones).

C. Patrones Terciarios
- Teoría del Aprendizaje. Concepto de mente como sistema cibernético. Con
el tiempo, una persona que ha participado en un patrón de síntomas
capturados o desviados puede aprender a presentar la conducta sintomática
voluntariamente como comunicación social útil para regular su mundo
interpersonal. Se utiliza el proceso de ³generación de síntomas´ como
mecanismo para preservar su estabilidad.
Clase VI: Patrones de Imitación: A pesar de no haber ninguna alteración
fisiológica corporal, un miembro de la familia produce un síntoma tal y como lo
imagina, al haberlo observado en otra persona que sirve de modelo, o después
de haberlo experimentado por haber estado enfermo en una ocasión anterior š
el sistema familiar y social perturbados por el síntoma responden de forma que
provocan la repetición de la conducta sintomática en un proceso recurrente.
Tto.: terapia familiar (desvelar el significado del síntoma y reestructurar los
patrones de conductas interpersonales) š minimizar la frecuencia de los
síntomas cambiando los contextos relacionales que repetidamente disparan la
producción de síntomas.

* Cambios temporales en los patrones mente-cuerpo š necesidad de identificar y


alterar los contextos relacionales complejos que precipitan la generación de
síntomas š cambio en el foco del tratamiento según que los síntomas sean
nuevos o viejos.
J.L. Griffith, M. Elliot Griffith y L.S. Slovik, 1990
<Cambio de narrativas> (p. 25)

* La realidad del problema es moldeada lingüísticamente por quienes interactúan


en torno al mismo, incluyendo al terapeuta y al equipo de observación. La
historia del problema es una realidad co-construida que contribuye a su
mantenimiento.
* Historia de la enfermedad, lenguaje del paciente, conversación terapéutica š
cambios en las creencias y conductas š nuevos juicios, descripciones y
explicaciones del problema y sus significados en colaboración (compromiso y
responsabilidad del paciente) š terapia ajustada a la identidad familiar š
cambios en la conducta familiar, en la conducta instrumental de los
profesionales sanitarios y en la estructura social š soluciones más
innovadoras.
* Tto.: favorecer el diálogo, ampliar y verbalizar lo inexpresado š desarrollo de
nuevos temas y narrativas, creación de nuevas historias.

J.L. Griffith y M. Elliot Griffith, 1997 <Dilemas inexpresables> (p. 28)

* Interpretaciones clásicas de los síntomas somatizados š estigmatización de la


persona.
* Si factores sociales inhiben la expresión verbal, sólo quedan visibles las
expresiones corporales š búsqueda de los factores sociales ocultos que
prohíben hablar y confrontar las relaciones de poder.
* Nueva interpretación: el síntoma somatizado como ligadura a un dilema
inexpresable.
* Dilema inexpresable: comunicación social de doble vínculo donde,
È 1) el paciente se ve forzado a elegir entre dos o más alternativas, cada una de
las cuales es punitiva;
È 2) el dilema no puede ser reconocido o discutido mediante el tipo de
conversación que podría conducir a su resolución debido a una amenaza
explícita de daño (abusos u opresión política) o bien a emociones intolerables
(vergüenza, tristeza, furia o miedo extremos) que se desencadenarían si se
reconociese el dilema; y
È 3) el paciente intenta escapar al dilema silenciando o disfrazando sus
expresiones corporales de aflicción.

* Tarea del terapeuta: construir un tipo de relación y conversación que,


organizadas hacia la justicia y la colaboración, permitan hablar libremente de
la experiencia personal con la expectativa de ser escuchado y tomado con
seriedad š previene el aislamiento, entrampamiento y silenciamiento de los
dilemas inexpresables, de los que puede hablarse abiertamente sin temor de
recibir o hacer daño.
* Prácticas terapéuticas:

È 1) Atención a lo que aún no ha sido expresado en el discurso: captar los


signos corporales de camuflaje (desvío de la mirada, músculos tensos, rostro
inexpresivo, voz sin expresión, sonrisa estereotipada...) y averiguar los
cambios que permitirán liberar el cuerpo y la voz.

È 2) Crear el tipo de conversación que permita al paciente mostrar competencia


narrativa:
a. utilizar el lenguaje del paciente (y no el lenguaje técnico profesional) en el
diálogo terapéutico.
b. mantener este mismo dominio conversacional desarrollado en la sala de
terapia también en las conversaciones con los colegas y con uno mismo;
c. no segregar información en las historias médicas, conversaciones con
colegas... etc., permitiendo que el paciente y su familia colaboren en la
elaboración de las notas, cartas... etc.
È 3) Crear un tipo de relación terapéutica que proteja un espacio en el discurso
para el paciente:
a. que sea colaborativa, no jerárquica o igualitaria, favoreciendo que cada cual
contribuya con su perspectiva;
b. que estimule la reflexión, esto es, una posición de escucha en equipo de
conversaciones espontáneas, donde todos tengan la oportunidad de responder
sin la obligación de hacerlo, donde nadie pueda dominar el proceso, donde se
pueda especular libremente cara-a-cara y sin que ello suponga confrontación,
y donde se puedan corregir libremente las especulaciones;
c. que se ajuste a los signos corporales de movilización o ansiedad
(respiración rápida y superficial, músculos tensos, postura corporal rígida, voz
forzada...), permitiendo modificar el ritmo de la entrevista o continuarla en otro
momento. Los pacientes y familiares participan en la conversación en la
medida en que les sea posible mantener un clima emocional que les conduzca
a hablar, escuchar y reflexionar.

È 4) Seleccionar acciones terapéuticas que fomenten el trabajo personal:


a. descartar el lenguaje y las prácticas sociales que inhabilitan al paciente (no
inducirles a aceptar pasivamente las directrices del profesional);
b. colaborar en reconstruir el sí mismo y reinterpretar la experiencia personal.

* Trabajar desde el interior de la experiencia del paciente y su familia, tal como


ellos la conocen y la describen, aumenta enormemente las posibilidades de
cambio terapéutico.
3. TERAPIA MENTE-CUERPO

S. Ugalde, 2001 <Wilhelm Reich y la ³Vegetoterapia´> (p. 30)

* Fundador de las terapias psicocorporales.

* Trabajo con el cuerpo como elemento fundamental de la terapia: movilización de


las emociones (respiración y técnicas corporales) y sus expresiones
corporales š aflojar las tensiones corporales que contienen emociones
encerradas (coraza o armadura caracteriológica).

* Concepto y efectos de la coraza.

* Tto.: descubrir y eliminar las resistencias por medio de la relajación de la


musculatura š se expresa libremente la emoción aprisionada, poniendo al
servicio del individuo más energía para la realización de sus actividades
cotidianas.
M.S. Filgueira Bouza, 1992 <Evolución de la Psicoterapia: Freud y los
psicoanalistas š la Era de los grupos š Integración del cuerpo> (p. 31)

È 1º) El grupo familiar y los primeros contactos. Fenómenos psíquicos


colectivos. El pasado individual.

È 2º) El hombre como animal gregario. Innovación de conductasen los grupos.


Grupo como sistema. Grupo como contexto natural idóneo para el diagnóstico
y el tto. (Bion, Foulkes, Slavson, Bales, Moreno, Lewin ). Jacob Levy Moreno:
Psicoterapia de Grupo, Psicodrama, Role-Playing y Sociometría, pionero. Otras
figuras destacadas: Kurt Lewin: Dinámica de Grupos; Rice y Bion: Grupo de
Estudio; Carl Rogers: Grupos de Encuentro; Fritz Perls: Psicoterapia Gestalt.

È 3º) Freud, responsable de la primera revolución en hª psiquiatría š método


(Psicoanálisis) que permitió el tto. de los sujetos con métodos diferentes de
los estrictamente biomédicos. Moreno, dos nuevas revoluciones: la revolución
del grupo contra el individuo y la revolución de la acción contra la palabra. La
cura psicoanalítica / el tto. en grupos. Roles del terapeuta. Objetos y objetivos
de la terapia grupal.
P. Población, 1997 <El cuerpo en psicoterapia> (p. 32)

* Moreno como precursor de las corrientes sistémicas, narrativas y


constructivistas: desarrollo tridimensional de la terapia en el espacio.
* Psicodrama = terapia a través de la acción: narración actuada, donde está
presente de modo necesario el cuerpo en acción.
* En toda psicoterapia, presencia del cuerpo y la voz: en las terapias verbales, se
tienen en cuenta los cuerpos de los participantes en sus modos de expresión,
distribución topológica, aspectos fisiológicos y fantasías que despierta su
visión / en las terapias corporales, es imprescindible el uso de la palabra para
complementar la relación.
* Psicodrama, paradigma de las terapias que manejan lo verbal y lo corporal.
* Objetos del trabajo corporal en psicoterapia:
È 1º) lo que ocurre en/con el propio cuerpo
È 2º) los cuerpos que se encuentran en el espacio
* Perspectivas del cuerpo:
È 1. Cuerpo ensimismado: contenidos.
È 2. Cuerpo mostrado: Topología y Proxemia.
È 3. Cuerpo compartido en el contacto.
È * Lucha interna: deseo de cambio / resistencia al cambio.
* Movimientos del cuerpo en psicodrama:
È 1º) Antes de la acción, cuerpo sentado.
È 2º) Impulsado a la acción, cuerpo actuando.
È 3º) De vuelta al grupo, cuerpo en el comentario.
P. Hernández, 2002; www.psicocorporal.com ;
M.S. Filgueira Bouza, 1992 <Terapias Psicocorporales> (p. 33)

* Cuerpo, expresión y relación terapéutica; trabajo con la expresión emocional reflejada en el


cuerpo, el uso de la energía y la integración de las diferentes partes de la persona.

* Listado:
È 1) Terapia Reichiana ± Vegetoterapia (Wilhelm Reich).
È 2) Terapia Junguiana (Carl Gustav Jung).
È 3) Terapia Bioenergética (Alexander Lowen).
È 4) Terapia Gestáltica (Fritz Perls).
È 5) Psicodrama y sus derivaciones (Jacob Levy Moreno).
È 6) Expresión corporal: aprendizaje de la expresividad.
È 7) Artes expresivas (plásticas, gráficas, escénicas...).
È 8) Música, Psicomúsica, Musicoterapia, Danza, Danzaterapia y Psico-Ballet.
È 9) Relajación y Respiración (Schultz, Jacobson...).
È 10) Masaje (Bernard Gunther, Rollo May, Charlotte Selver ).
È 11) Técnicas Orientales: Meditación (Budismo-Zen, Meditación Transcendental, Meditación
Tibetana, Control Mental ); Aikido; Yoga; Acupuntura, Digitopuntura, Reflexología...
È 12) Sexología.
È 13) Método Feldenkrais (Moshé Feldenkrais).
È 14) Eutonía o Técnica Alexander (Gerda Alexander).
È 15) Rolfing (Ida Rolf).
È 16) Ludoterapia.
È 17) Nudoterapia.
È 18) Inmersión en el agua.
È 19) Terapia mediante el grito (Roy Hart, Daniel Casriel, Arthur Janov).
È 20) Otras.
Instituto de Terapia Gestalt de Valencia, 2002-2003 <Programa de
Formación de Terapeutas Corporales> (p. 35)

È 1) El cuerpo del terapeuta.


È 2) La disponibilidad corporal del terapeuta.
È 3) La función terapéutica del ritmo, el baile y la expresión corporal.
È 4) Respiración, relajación y contacto físico en el proceso de corporificación.
È 5) La Bioenergética y otras técnicas corporales: Eutonía, Método Feldenkrais y
Rolfing.
È 6) Lo psicosomático.
È 7) El psicodrama corporal.
È 8) La imagen corporal.
È 9) El cuerpo desde el concepto holístico.
È 10) La conciencia corporal transpersonal.
El Cuerpo en Terapia Familiar, Terapia de Pareja y Psicodrama

J.L Griffith & M. Elliott Griffith, 1996


<Diálogos terapéuticos para problemas mente-cuerpo> (p. 36)

* Objetivo: enseñar a usar el poder del lenguaje en el tratamiento de pacientes con


síntomas somáticos.

* Contenidos:
È 1) Enfoque de los problemas mente-cuerpo
È 2) Relaciones entre el cuerpo y el lenguaje.
È 3) Procesos de generación de síntomas.
È 4) Estrategias terapéuticas.
È 5) Habilidades clínicas.
È 6) Farmacología etológica.
È 7) Aplicación y casos clínicos.
* Desarrollo argumental:

È 1. Silenciamiento y dilemas inexpresables como base de los síntomas.


È 2. La somatización como idioma corporal.
È 3. La emoción (Maturana) y las posturas emocionales.
È 4. Narrativas personales y culturales.
È 6. Escapar del dilema generador de síntomas.
È 7. La historia que impide/permite a escapar de los dilemas.
È 8. Dificultades en la elaboración de historias utilizables.
È 9. El silenciamiento de la expresión y la expresión corporal somatizada.
È 10. La liberación de la expresión por reconstrucción de narrativas.
È 11. El contenido del tratamiento de los síntomas somatizados.
È 12. Efectos de las posturas emocionales de tranquilidad y movilización.
È 13. Autoprotección del cuerpo.
È 14. Implicaciones de la postura epistemológica.
È 16. Papel del clínico: el relato de historias personales.
* Habilidades clínicas necesarias:

È 1) Estructurar un escenario clínico para una conversación terapéutica que


invite a narrar historias personales importantes situadas en la intersección
mente-cuerpo. Pautas para estructurar la reunión de forma que engendre
posturas emocionales de curiosidad, apertura, respeto y sinceridad:
a. proteger la integridad personal de los participantes: expresión sin
coacciones, respeto del ritmo personal, clima confortable...
b. establecer relaciones igualitarias: participación activa en el proceso de toma
de decisiones, bajo el respeto y reconocimiento mutuo, compartir toda la
información disponible, recoger el juicio del paciente y su familia sobre la
terapia...
c. tomar en cuenta el impacto del encuadre clínico: favorecer el encuadre que
invite al diálogo neutralizando las restricciones impuestas por un tipo
determinado de relación y conversación (por. ej. en psicoanálisis), el temor al
rechazo...
d. tomar en cuenta el impacto relacional de los conocimientos periciales del
clínico: regular el flujo de entrada y salida de conocimientos procedentes de
fuentes externas a la terapia (el acceso privilegiado a conocimientos técnicos,
historia clínica, comentarios del derivante u otros datos mantenidos en secreto
imposibilita un diálogo auténtico, de ahí que deban compartirse cuando se
puedan examinar en colaboración con el paciente).
È 2) Usar el lenguaje para construir un campo conversacional donde se pueda
hablar de historias personales. Todos los participantes están comprometidos
en un proceso de habla, escucha y reflexión, del que surge, por negociación
mutua, un lenguaje específico para referirse al problema y su solución.
Estrategias para construir el campo conversacional apropiado:
a. usar el lenguaje individual del paciente como base de la terapia: la co-
creación del lenguaje idiosincrásico para la terapia específica debe apoyarse
en el lenguaje que emplea el paciente para hablar del problema (expresiones
peculiares para describir su experiencia personal, marcadores corporales
como el tono de voz, la expresión facial, el estado de tensión muscular, la
respiración o la postura, metáforas particulares...).
b. guiar las conversaciones observando los cuerpos de los participantes y
siguiendo sus cambios de estado: detectar las señales de alarma sutiles que
indican que se entra en zonas liminares y presagian lucha o huida (respiración
agitada, posturas rígidas, labios apretados, titubeos, tragar saliva...) para
aflojar el ritmo y permitir que los participantes se sientan cómodos.

È 3) Comprometerse en la conversación para abrir el acceso al conocimiento. El


clínico debe asumir la responsabilidad por su posición epistemológica en la
terapia y favorecer el acoplamiento de posturas emocionales de tranquilidad.
È 4) Seleccionar las posturas emocionales. La construcción del campo
conversacional para el diálogo resulta más fácil si el clínico pertenece a la
misma vecindad de experiencia corporal que el paciente y su familia. Métodos
para seleccionar la postura emocional con que entrará en la conversación
terapéutica:
a. rastreo e imitación fisiológicos: imitar la respiración, postura y movimientos
corporales del paciente y su familia para acceder a su mundo vivencial
(espejo).
b. elección cuidadosa de las hipótesis de trabajo: supuestos que favorezcan
las posturas emocionales recíprocas de curiosidad, apertura, aceptación y
respeto para construir la relación, desarrollar el vínculo y recoger la
información de la forma más adecuada. El paciente está bloqueado por
agentes innominados que le impiden comunicar su aflicción de otro modo. La
sabiduría del cuerpo se aloja en sus posturas emocionales.
* Hipótesis básicas para interpretar la experiencia de la terapia:

È 1. Los pacientes y los miembros de su familia, como seres humanos,


comparten con el clínico más similitudes que diferencias. La disposición a ver
las similitudes de personalidad tonifica la construcción de una relación
positiva; la disposición a ver diferencias intensifica un escrutinio diagnóstico
que clasifica al otro como objeto.

È 2. Los miembros de una familia son gente común que lleva una vida corriente y
que, por desgracia, se encontraron con circunstancias insólitas y difíciles. Los
problemas de los enfermos no se pueden reducir a procesos mentales
intrapsíquicos o anormalidades fisiológicas cerebrales. La disposición a ver
los problemas como situados entre personas en los niveles del lenguaje, los
usos sociales y las instituciones más que dentro de la personalidad,
predispone al terapeuta a vivenciar respetuosamente al paciente y su familia.
È 3. Cuando una persona o los miembros de una familia tienen un problema y
solicitan una psicoterapia, es porque se debaten con un dilema sobre el que no
puede iniciarse el tipo de conversación necesaria para resolverlo. La
expectativa de descubrir coacciones ocultas que vinculan a las personas y
familias con su sufrimiento estimula la curiosidad para oir sus historias de
manera terapéutica.

È 4. Las personas y familias siempre poseen más experiencias vividas que las
contenidas en las narrativas disponibles acerca de su problema. Si el clínico
confía firmemente en que va a tener a mano este recurso invisible cuando lo
necesite, es probable que detecte recursos no utilizados en las experiencias
vitales de los pacientes y sus familias, y que sienta curiosidad por averiguar
cómo podrían utilizarse.

È 5. En lo más profundo de su ser, las personas y familias no desean hacerse


daño ni dañar a otros. Es probable que los anhelos ocultos de dar y recibir
amor sólo se revelen ante los ojos de un terapeuta que cree en la posibilidad
de su existencia.

È 6. Un clínico no puede comprender el significado del lenguaje que usa una


persona en tanto no hayan conversado ambos sobre el tema. A la hora de
trabajar con sentidos que se determinan localmente en el interior del diálogo
terapéutico, constituye un requisito abordar el diálogo desde una posición de
<no saber>.
È 7. El cambio siempre es posible. La hipótesis contraria impide la franqueza.

È 8. La persona o familia que tiene un problema desea liberarse de él. La


hipótesis contraria impide el respeto.

È 9. Un clínico no puede saber a ciencia cierta qué acciones necesitan


emprender los miembros de una familia para resolver su problema. La
hipótesis contraria impide la curiosidad.

* La competencia como terapeutas reside en el poder para dirigir la coreografía de


posturas emocionales entre el clínico, el paciente y la familia, a fin de favorecer
el descubrimiento del tipo de saber que será necesario para resolver el
problema.
* Desafíos de la terapia:

È 1. ¿Qué tipo de conocimiento puede hacer falta para resolver el problema?.


È 2. ¿Qué posición epistemológica aumentará al máximo la probabilidad de
descubrir ese conocimiento necesario?.
È 3. ¿Qué posturas emocionales corporizarán esa posición epistemológica?.
È 4. ¿Cómo puede cambiar el acoplamiento de emociones entre el clínico, el
paciente y la familia de manera tal que provoque esas posturas emocionales
necesarias?.
È 5. ¿Cómo puede seleccionar el clínico una postura emocional que incite ese
cambio en el acoplamiento de emociones?.
È 6. ¿Qué modificaciones en las hipótesis sobre el paciente, la familia, el
problema o la solución requerida facilitarán la deseada reconfiguración de la
postura emocional del terapeuta?.

* Problemas con la calidad de la narrativa y limitaciones de la expresión.


* Procesos y efectos de las narrativas personales relacionadas con síntomas
somáticos:
È 1) retienen al paciente dentro de un doble vínculo que silencia la expresión
corporal.
È 2) permanecen invisibles porque se han segregado de sus orígenes históricos
y se toman por axiomas generalizables que no se cuestionan.
È 3) descansan en el transfondo de la experiencia del paciente, aisladas del
discurso público.
È 4) para involucrarlas en el proceso de la terapia, hay que buscarlas
activamente e identificarlas, a fin de trazar estrategias que socaven su poder.
È 5) para exteriorizarlas, hay que identificar la postura emocional característica
que va unida al síntoma, buscar la narrativa personal vinculada a esa postura
emocional y averiguar los usos que modelaron dichas experiencias,
sancionando pautas de pensamiento y acción.
È 6) formular preguntas que separen las narrativas personales y sus prácticas
culturales de la personalidad y los hábitos del paciente.
È 7) nombrar el dilema y las narrativas que lo sustentan, y averiguar las historias
que coordinan los síntomas a fin de objetivarlos e introducir una distancia
emocional que abre puertas por donde el paciente puede escapar del dilema y
del síntoma que éste provoca.
* Proceso de enunciamiento, deconstrucción y exteriorización de las narrativas
personales:
È 1º) Averiguar la postura emocional característica asociada con la ocurrencia
del síntoma, por medio de un interrogatorio minucioso acerca del estado del
cuerpo cuando es seguro o probable que aparezca el síntoma.
È 2º) Hacer preguntas que recobren narrativas personales dominantes que
anclen esta postura emocional.
È 3º) Hacer preguntas que exterioricen estas narrativas personales y sus
dilemas.
È 4º) Hacer preguntas que intensifiquen la toma de conciencia de estos vínculos
y opciones forzadas en la vida del paciente.
È 5º) Hacer preguntas que sensibilicen al paciente para las consecuencias a
largo plazo que le traerá vivir dentro de un dilema inexpresable.

* Papel del clínico: consultor que facilita el campo conversacional donde se


pueden enunciar, sin riesgo, un dilema inexpresable y las narrativas que lo
rodean. Ayuda a escapar de las narrativas personales que sostienen los
síntomas después de que el dilema ha sido expresado públicamente buscando
prácticas que las contrarresten (antídotos) porque impiden o dificultan la
participación en una historia destructiva).
* Vías de escape de los vínculos perniciosos:

È 1. Mantenerse apartados de situaciones que sustentan el poder de una historia


vinculante: aprender qué circunstancias y relaciones se deben evitar por ser
demasiado arriesgadas.

È 2. Localizar una historia de la experiencia vital que provoca una postura


emocional que bloquea la aparición del síntoma.

È 3. Localizar una historia no vinculante capaz de desplazar a la actual historia


vinculante, dando entrada a una historia diferente que ha estado en barbecho
fuera de la conciencia o creando una historia nueva.

È 4. Reformular una antigua historia vinculante, dándole una forma nueva que no
crea un dilema inexpresable.
* Mapa general para terapia
Crear un campo conversacional Averiguar posturas emocionales que caractericen
la aparición de los síntomas o una escalada de su intensidad

Averiguar narrativas Aprender cómo estas narrativas


personales que anclen estas personales crean dilemas de relación
posturas emocionales inexpresables que vinculan la expresión
corporal del paciente

Ya conscientes de los
vínculos impuestos por Identificar las posturas emocionales
el dilema, el paciente y que abortan la aparición del
la familia se niegan a síntoma
aceptarlos

El paciente evita las relaciones, Hallar narrativas personales


conversaciones y situaciones que anclen estas posturas
sociales que entrañan un emocionales protectoras
<alto riesgo> de aparición
del síntoma

Asistidos por el clínico, el El paciente practica el acceso a


paciente y su familia buscan narrativas personales protectoras
otras narrativas personales en condiciones que traen el riesgo
no vinculantes de aparición del síntoma

Asistido por el clínico, el paciente


vuelve a crear antiguas
narrativas de sí mismo en una
forma que no vincule al cuerpo
* Punto de partida: averiguar dónde, cuándo y cómo se manifiesta una narrativa
personal destructiva en la vida de una persona:

È 1. ¿Qué conversaciones, relaciones y situaciones tienden a revivirla?.


È 2. ¿Hay situaciones en que su poder aparente es tan grande que deberían ser
evitadas?.
È 3. ¿Cuáles son los mejores argumentos que puede presentar la narrativa
personal para convencer a la persona de su validez?.
È 4. ¿Cuál sería la mejor descripción de los momentos de mayor vulnerabilidad a
la influencia de la narrativa personal?.

* Resultado: tan pronto como cambia el lenguaje, antes de emprender acciones


basadas en nuevas percepciones, se produce un cambio inmediato en las
posturas emocionales del cuerpo: de posturas de entrampamiento (protesta
miedosa o desapego apático) š posturas de rebelión (desafío, afirmación,
indignación ) š suficiente para desenganchar el síntoma somático, antes de
aplicar un plan terapéutico destinado a alterar las pautas de conducta.
* Esencia del tto.: artefactos historiados.

* Estrategias Terapéuticas:

È 1. Escapatorias geográficas de historias vinculantes.


È 2. Encontrar historias que protejan y curen el cuerpo.
È 3. Detección de historias nocivas.
È 4. Reescritura de relatos vinculantes: actuación de un drama social, que se
puede recomponer y transformar en una versión benigna (cambios de puesta
en escena, de personajes o de libreto, marcadores contextuales),
por expansión temporal;
por cambio de reparto;
por alteración de la selección de sucesos en que se basa el argumento
narrativo;
desenmascarando la influencia de los usos sociales.

* Error más común en las tareas de reescritura: olvidar que el paciente y su familia
son los verdaderos autores de la nueva historia y que el clínico sólo actúa de
consultor. Postura de <seguir al paciente>, posición de <no saber>, escuchar
<con un tercer oído>, habilidad: usar el lenguaje para construir relaciones,
crear conversaciones y catalizar sentidos que puedan servir de nueva solución
a un viejo problema, y permitan al paciente y su familia enfrentar problemas
futuros sin la intervención de un profesional.
* Destrezas de lenguaje para conducir la terapia de forma operativa:

È 1. Formulación de preguntas que faciliten el cambio terapéutico: preguntas que


inviten de manera activa a la curiosidad, respeto, aceptación y franqueza, que
no susciten alarma ni protesta, formuladas desde posturas emocionales
abiertas de tranquilidad, afiliación y autorización (respetuosas, reverentes,
curiosas ), preguntas <circulares> (grupo de Milán, Instituto Ackerman )
para rastrear los procesos interpersonales, más centradas en las soluciones
que en el problema (enfoque estratégico), que autoricen la reescritura de las
narrativas personales (teoría crítica, construccionismo social, teoría
narrativa ).
. La eficacia de algunas preguntas radica en que su contenido semántico invita
a adoptar posturas emocionales de tranquilidad, porque:
1) yuxtaponen sentidos de manera inesperada;
2) desplazan la atención a regiones de experiencia de vida que han sido
desatendidas;
3) introducen nuevos encuadramientos cognitivos para organizar la
experiencia;
4) abren un espacio para una gama de respuestas posibles y, por tanto, para la
creatividad inesperada del paciente.
. Otras resultan terapéuticas porque contrarrestan usos sociales generalizados
de una cultura que generan y mantienen problemas mente-cuerpo:
1) contrarrestan usos culturales que apartan la atención de ciertos campos de
experiencia, dejándolos sin examinar (dar voz al cuerpo);
2) facilitan el desplazamiento hacia una posición epistemológica diferente
(emisor-receptor-oyente), permitiendo la resolución creadora de los problemas
por el acceso al mayor número posible de alternativas (hablar a/desde otro).
È 2. Establecimiento de las condiciones óptimas para la Posición Reflexiva que
permite generar sentidos nuevos: posición de escucha š una conversación,
donde se puede escuchar lo que dicen los otros sin sentir la obligación de
responder, y se puede escuchar libremente la conversación interior sin sentir
la obligación de relegarla al secreto absoluto ni a la revelación total š NO
instruir ni manipular al paciente y su familia para provocar el cambio deseado,
sino invitarles a crear nuevos sentidos. Se les permite escuchar las
discusiones del equipo de observación š todos después comentan y
reflexionan sobre lo discutido, bajo una serie de reglas de procedimiento:
1) no utilizar información extraída de fuentes externas a la propia sesión;
2) los comentarios se emiten en forma tentativa, dando rienda suelta a la
creatividad del paciente y la familia;
3) se evitan los comentarios descalificadores;
4) los miembros del equipo de observación hablan entre sí sin que el paciente
o la familia entren en el debate durante la fase de escucha;
5) los comentarios se formulan en el marco de <tanto/como> más que de
<o/o>, a fin de ampliar las soluciones posibles;
6) se menciona lo observado relacionándolo con los pensamientos, imágenes y
figuraciones de los consultores, evitando evaluar, juzgar o explicar lo
observado.
š transparencia de los procesos cognitivos de los clínicos š estructura
democrática para la terapia con modelo de escucha y reflexión respetuosas š
debatir sobre los vínculos y dilemas inexpresables excluidos de las
conversaciones cotidianas.
S.H. McDaniel, J. Hepworth & W.J. Doherty, 1995

<Terapia Familiar Médica con pacientes somatizadores> (p. 49)

* Aproximación sistémica a la psicoterapia con pacientes y familias que sufren una


enfermedad o discapacidad médica.
* Objeto: repercusiones de la enfermedad sobre la vida emocional del paciente y la
dinámica familiar.
* Modelo biopsicosocial, indicación especial en el tto. de los pacientes
somatizadores).
* Problemas de los pacientes somatizadores.
* Arte de la TFM: negociación de la colaboración y creación conjunta de historias
terapéuticas que sean aceptables para el paciente, la familia, el terapeuta y el
médico š promover la ³participación activa´ y el ³sentimiento de integración´.
* Pieza central: colaboración entre los profesionales sanitarios y los terapeutas de
familia.
* Objetivo: mejorar el afrontamiento de la enfermedad .
* Consideraciones sobre la somatización:
È 1. Culturas familiares alexitímicas.
È 2. Dualismo cartesiano mente-cuerpo.
È 3. Responsabilidad sobre la enfermedad.
È 4. Problemas de la polarización hacia el modelo biomédico / psicosocial.
È 5. Desafíos en el tto. de los pacientes somatizadores.
* Tto.:
È 1. Principios: preguntas biomédicas y psicosociales en toda; relación de
cooperación; tolerancia a la ambigüedad; determinación de objetivos
limitados; limitación de las pruebas y procedimientos; intento de comprender
la experiencia y el lenguaje del paciente desde su particular punto de vista.
È 2. Procedimientos: negociar un lenguaje terapéutico; sesiones conjuntas
(médico + terapeuta familiar) š visión estereoscópica: aceptación de la
definición del paciente; acercamiento entre todos los participantes;
desmitificación de la terapia; relación de confianza; integración de la
perspectiva polarizada mente-cuerpo.
È 3. Agentes del cambio: el lenguaje del paciente y su definición del problema.
È 4. Acercamiento ecosistémico: el lenguaje del tto. se desarrolla a partir de la
colaboración entre las partes š no se desautoriza al paciente, no se
desencadenan luchas de poder.
È 5. Meta: obtener toda la información posible sobre los síntomas š no desplazar
su interpretación del marco biológico al psicológico, evaluar todos sus
significados en la historia familiar de la enfermedad, integrar al paciente en el
proceso de considerar la relación entre lo físico y lo emocional por medio de
tareas (listados de síntomas, dibujos de los órganos afectados, registros de
acontecimientos...). Instrumento diagnóstico: Genograma de la historia médica
familiar š descubrir el significado transgeneracional de los síntoma;
información sobre los cambios en los roles y cuotas de poder en la familia.
È 6. Fases:

1ª) Comienzo: enfocada más médicamente š favorecer la tolerancia de la


incertidumbre sobre el origen de los síntomas; las exploraciones emocionales
son prematuras mientras el paciente y la familia no den muestras de estar
preparados para ello; lenguaje médico e intervenciones físicas (relajación,
dieta, sueño y ejercicio), con implicación de la familia š el refuerzo de sus
puntos fuertes proporciona recursos útiles; se exploran los aspectos
desconocidos y misteriosos de la enfermedad, identificando factores que
producen mejorías y factores que empeoran los síntomas.

2ª) Fase media: la definición del problema comienza a ser más compleja,
incluyendo aspectos emocionales en la exacerbación de los síntomas y
disminuyendo la fijación somática š el paciente puede empezar a aceptar y
usar palabras-puente entre la experiencia física y la emocional (estrés,
cicatrizar, dolor...) šconversaciones sobre las reacciones emocionales;
intervenciones médicas al servicio de la psicoterapia, explicando los términos
y aportando toda la información requerida š mejorar el funcionamiento
sociofamiliar y laboral del paciente šlos síntomas pueden disminuir dejando de
dominar o interferir en el trabajo o las relaciones š vivencia de una mejora
notable en la calidad de vida, mayor eficacia y actividad, mayor control de los
síntomas, mayor integración relacional, intercambios más flexibles.
3ª) Finalización: cuando todos se sienten más cómodos con los síntomas, que
dejan de representar una crisis médica š enseñar la técnica de la ³prescripción
de la enfermedad´ (conductas para reactivar los síntomas) š mayor control de
los síntomas; balance y planificación del seguimiento (s.p.).

È 7. Resultados: paciente y familia desarrollan nuevas historias y consideran


nuevos lenguajes que les permiten procesar y responder directamente a
acontecimientos emocionales, comprender y apreciar mejor la
interdependencia mente-cuerpo; aceptación de la ambigüedad de la vida y los
límites de los tratamientos médicos tradicionales.
Estrategias para el tratamiento de pacientes somatizadores y sus familias

È Derivación
1. Empatizar con el médico.
2. Sugerir un acercamiento integral de tratamiento, en el cual médico y
psicólogo estén continuamente implicados con el paciente y su familia.
3. Pedir al médico que apoye explícitamente la derivación y el proceso
psicoterapéutico.
4. Con pacientes muy reacios a la psicoterapia, ofrecer una primera entrevista
con el médico en su consulta.
È Fase inicial
1. Centrarse en los síntomas, preguntar por el ³diagnóstico´ de la familia y
permanecer atento a las metáforas sobre el dolor emocional.
2. Conseguir detalles relevantes de la historia de la enfermedad.
3. Hablar de los puntos fuertes y las áreas de competencia de la familia.
4. Realizar un genograma que ayude a entender cualquier posible significado
transgeneracional de los síntomas. Preguntar: ³¿Alguien más de la familia
tuvo una enfermedad que se pueda parecer de algún modo a ésta?´.
5. Investigar sobre cómo han podido influir los síntomas en los cambios de
roles típicos o la distribución de poder en la familia.
6. Usar, temporalmente, lenguaje e intervenciones de estilo médico, como el
registro de síntomas, relajación y cuidado de la dieta, sueño y ejercicio.
7. Aplazar el lenguaje y la introspección emocionales hasta que la familia
muestre que es capaz de hablar en esos términos.
8. Tolerar y admitir la incertidumbre relacionada con los síntomas del paciente.
Colaborar con el paciente y la familia, e implicarlos en experimentos que
muestren lo que ayuda y lo que no.
È Fase intermedia
È 1. Trabajar con una definición del problema que sea aceptable para el
paciente, la familia, el médico y el terapeuta; utilizar palabras que conecten
la experiencia física, emocional e interpersonal; usar la misma definición en
ambos contextos, el médico y el psicoterapéutico.
È 2. Mantener la curiosidad acerca de las experiencias del paciente y la
familia.
È 3. Introducir lentamente el lenguaje emocional, hasta que las sesiones vayan
equilibrándose gradualmente e incluyan lenguaje acerca de las experiencias
biológica, psicológica y social.
È 4. Reforzar los intentos del paciente de incrementar el nivel de actividad, y
animar a la familia a que también los refuerce. Desaprobar el refuerzo de la
conducta sintomática.
È 5. Evitar la fijaci6n psicosocial; permanecer abierto a la posibilidad de
problemas biológicos que requieran intervenciones biomédicas.

È Fase final
È 1. Predecir recaídas cuando la frecuencia de los síntomas disminuya.
È 2. Confeccionar por escrito, conjuntamente con la familia, la ³prescripción
de la enfermedad´, detallando qué podría hacer cada uno para que los
síntomas empeorasen.
È 3. Terminar suavemente.
P. Penn, 2001 <El uso terapéutico de la escritura> (p. 53)

* Grupo de investigación en Lenguaje y Escritura del Instituto Ackerman.


* Enfoque constructivista social y colaborativo.
* Objeto: familias que padecen en silencio una enfermedad crónica.
* Enfoque de la enfermedad: ³trauma relacional´.

* Tto.: ampliar la conversación que da origen a nuevos relatos, por medio del
desarrollo de las voces internas y el uso de la escritura.

* Técnica: escribir sobre sus sentimientos en torno a la enfermedad y sus


relaciones recíprocas, y leer los escritos en la sesión š crear nuevas voces,
metáforas y descripciones capaces de revitalizar las conversaciones
silenciadas por la enfermedad (soledad, miedo, ira, esperanza...) š las
emociones desplazadas se liberan y vuelven a ocupar su lugar š produce
alivio, reconecta a la familia, mitiga los efectos negativos de los traumas
relacionales, estimula regiones cerebrales relevantes en el trauma, refuerza el
sistema inmunológico, incrementa la comprensión, permite vislumbrar planes
de futuro...

* Objetivo: el enfermo crónico necesita un nuevo relato sobre su enfermedad y el


lugar que ésta ocupa en su vida y la de quienes le rodean; la narración del
silencio y el aislamiento agravan el trauma š encontrar voces que sean
capaces de hablar.
* Clases de narraciones de la enfermedad crónica:

1) la narración de mejoría (³he enfermado pero cada día estoy mejor´);

2) la narración del caos (todo se deteriora y está fuera de control);

3) la narración de la búsqueda (dar sentido y significado a la vida).

* Esencia del tto.: descubrimiento de nuevas voces por las peculiaridades de la


escritura.
* Proceso y Resultados:
1) Compartir el relato š compartir el saber sobre la enfermedad š renueva las
relaciones.
2) En la base del silencio, un dilema o una paradoja: ³si no te digo cómo estoy,
me iré apartando de ti y abandonándote; si te lo digo, te irás apartando de mi y
abandonándome´.
3) El diálogo interno suele versar sobre las identidades perdidas, lo que se
puede conservar y cómo esperar los próximos cambios. Inhibir los
pensamientos š un factor estresante sobre el cuerpo, precursor de la
enfermedad. Para resolver la paradoja š fortalecer y emplear las voces
relevantes coexistentes.
4) La escucha debe ser empática y profunda: testimonial, en colaboración, sin
enjuiciar, con esperanza š vivencia de comprensión y dignidad šcambia el
relato de la enfermedad por la mayor libertad para contemplar otras
posibilidades š buscar una metáfora, del relato del terapeuta y del consultante,
para representar al menos una síntesis de la lucha que la familia ha librado
contra la enfermedad, viendo a ésta última bajo una luz más provechosa,
reemplazando las metáforas sociales negativas, negociando nuevos
significados que permitan modificar las percepciones heridas y posturas
rígidas, y ofreciendo una nueva manera de ³verse a sí mismo´, una imagen
más sólida y positiva š asociar sobre la metáfora, poniendo de relieve el uso
colaborativo del lenguaje š los consultantes se sienten conectados y
atendidos; los terapeutas se sienten participantes.
<El trabajo con el cuerpo en la integración Terapia Sistémica-
Psicodrama> (p. 54)

* El mito de la dualidad mente-cuerpo sigue sin estar superado š conflictos


existenciales, síntomas š escisión entre el conflicto y el organismo š
desintegración de la identidad. Los terapeutas que trabajan con respuestas
corporales siguen persiguiendo la integración operativa del cuerpo en el
discurso vincular ³Paciente-Terapeuta´, considerando el área del cuerpo como
³un <emergente> más de los posibles en un <drama>´.

* En el enfoque sistémico de la enfermedad y el tratamiento, encajan


perfectamente el lenguaje relacional y la metodología activa del psicodrama.
Las técnicas psicodramáticas activan la relación y el cambio, acelerando el
proceso y el logro de los objetivos terapéuticos.

* Paralelismo entre el concepto moreniano de ³el hombre como autor y creador de


su propia vida´ (principal catalizador de su propio cambio, con la guía del
terapeuta, por medio de la reestructuración de escenas) / la posición narrativa-
constructivista (utilizar el lenguaje del paciente, co-creación de nuevas
narrativas); común importancia atribuida a las redes de relaciones y la
influencia socio-familiar sobre la conducta; búsqueda compartida de la
integración grupal y la adaptación en el medio.
* Posibilidades de las técnicas psicodramáticas para:

È 1) dar voz a un cuerpo que, ya de por sí, habla (estudio e interpretación de la


expresión somática mediante concreción simbólica, esculturas, espejo...),
È 2) descifrar sus tensiones y expresiones de dolor (técnicas de caldeamiento
corporal, lectura y diálogos escénicos con el cuerpo, juegos y ejercicios
corporales, entrenamiento de la expresión corporal ),
È 3) exteriorizar las voces y potencialidades internas (doble, soliloquio, cambio
de roles, aparte, multiplicación dramática...),
È 4) poner en acción (puesta en escena), para examinar y re-escribir (re-crear,
volver a crear), las historias (escenas) de los pacientes y las personas
significativamente relacionadas con ellos (átomo social, personajes del
drama), a fin de aprender guiones de vida (historias) y roles (modos de
relación) más adaptativos que no generen síntomas (estudios de espacio
personal y distancia interpersonal, sociometría activa de las posiciones
relativas en el grupo/pareja/familia, diagramas de roles, dramatizaciones, role-
playing, sociodrama ), y
È 5) re-entrenar la expresividad (técnicas corporales de caldeamiento, ejercicios
de entrenamiento de la expresión corporal y la espontaneidad, role-playing )
para mejorar la comunicación.

* Abundante literatura sobre la integración Terapia Sistémica-Psicodrama para el


tratamiento individual (D. Bustos, 1985; T. Herranz Castillo, 1990; J.S. Fonseca
Filho, 1991 ), grupal (P. Población Knappe, 1990; D. Ubrí Acevedo, 1992 ), de
parejas (P. Población Knappe, 1990; E. López Barberá, 1991 ) y familias (P.
Población Knappe, 1990; P. Población Knappe y E. López Barberá, 1991; T.
Herranz Castillo, 1992; S. Baer Mieses, 1992 ).
* En conflictos familiares y de pareja š técnica de la Escultura, por su eficacia
específica; terapeutas familiares (Duhl, Kantor, Papp, Silverstein, Carter,
Andolfi ) que se inspiraron en la metodología psicodramática (P. Población
Knappe y E. López Barberá, 1991; E. López Barberá y P. Población Knappe,
1997).

È 1. Objeto: utilización de los cuerpos para expresar simbólicamente la


estructura vincular de un sistema relacional.

È 2. Tareas: esculpir la relación real, la ideal o deseada, la temida, la perceptual,


distintos momentos en la relación con criterios temporales o circunstanciales.

È 3. Objetivos: detectar disfunciones y discrepancias en la (percepción de la)


relación, situando los aspectos más relevantes del conflicto; explorar posibles
negociaciones; identificar y ejecutar los pasos en el proceso de cambio hacia
la situación ideal negociada.
È 4. Para ampliar la información, mejorar el diagnóstico y operativizar el cambio,
se complementa con:
- Soliloquio: el sujeto expresa los contenidos que se le movilizan realizando el
trabajo.
- Doble: un auxiliar, el terapeuta u otro miembro del sistema verbaliza lo que el
sujeto no es capaz de expresar);
- Espejo: el terapeuta u otro miembro del sistema reproduce la imagen para
que el sujeto pueda observarse desde fuera y adquirir una nueva perspectiva.
- Cambio de Roles: dos o más miembros del sistema intercambian sus papeles
en la escena y/o lugares en el espacio para comprender y relacionarse desde el
lugar del otro); y
- Multiplicación Dramática: varios miembros del sistema realizan la misma
tarea a su modo para explorar distintas opciones.

È 5. Resultados: reajuste de las relaciones a un nivel más satisfactorio para sus


participantes; respuesta a cuestiones como los motivos y procesos por los
que recurrimos al cuerpo para expresar nuestras aflicciones, cómo y por qué
cambia el portavoz de la sintomatología dentro de los sistemas, qué relación
pueden tener los cambios con las intervenciones (T. Herranz Castillo, 1992), el
significado de los síntomas, la utilidad del trabajo con el lenguaje analógico
para el diagnóstico sistémico y el cambio terapéutico, las posibilidades de la
instrumentación del cuerpo del terapeuta como emisor de mensajes
analógicos con fines terapéuticos (S. Baer Mieses, 1992), etc.