Está en la página 1de 28

Procesos Colectivos

Inconvenientes para los trabajadores de El Estado


Fundamento Constitucional del derecho
de Huelga
 La CPRG establece el ejercicio del derecho de huelga tanto para los
trabajadores del sector privado como para los trabajadores de El Estado,
como una garantía fundamental. Dicha garantía fundamental está
fundamentada en los Art. 104 y 116 constitucionales, ambas garantías
fundamentales están desarrolladas en el Código de Trabajo, en el caso de los
trabajadores del sector privado; y la Ley de Sindicalización y Regulación de la
huelga de los trabajadores de El Estado, Decreto 71-86 del Congreso de la
República, para los trabajadores del sector público.

El problema de la aplicación parcial de los
trámites normados en el Dto. 71-86 del CRG

 En esta normativa legal está prevista las facultades para el Estado y sus
entidades descentralizadas y autónomas, como patronos, para que puedan
dar por terminados los contratos de trabajo de sus trabajadores sin tener que
solicitar autorización judicial al juez que conoce del trámite del conflicto
colectivo de carácter económico social que contra ellos ha sido instaurado por
los mismos motivos de procedencia que en relación a aquellos conflictos ya
estudiamos.
El problema de la aplicación parcial de los
trámites normados en el Dto. 71-86 del CRG

 El Art. 4 del Dto. 71-86, reformado por el Dto 35-96 ambos del CRG, este
último decreto públicamente fue identificado como la Ley Anti Huelga, y el
mismo regula Literalmente: “Procedimientos: Para el ejercicio del derecho de
huelga de los trabajadores del Estado y de sus entidades descentralizadas y
autónomas, se observarán los procedimientos establecidos en la presente ley
y supletoriamente los que prescribe el Código de Trabajo en lo que fueren
aplicables y no contravengan las disposiciones de esta ley.
 Es decir que su alcance es sujetar el trámite de los conflictos colectivos de
carácter económico social promovidos por todos los trabajadores de El
Estado, a las regulaciones específicas contenidas en dicha normativa legal.
El problema de la aplicación parcial de los
trámites normados en el Dto. 71-86 del CRG

 La intención es sujetar la posibilidad del planteamiento de demandas


colectivas por parte de trabajadores de El Estado a requisitos más rígidos de
los que norma el Código de Trabajo e incluso algunos de éstos señalados y
cuestionados como ilegales. De ello podemos advertir que la aplicación del
Código de Trabajo, al trámite de dichos conflictos se observará únicamente
en relación a algunos pasos procesales que de ese trámite norma el C.T.
 Resulta inaceptable que esta distinción obedezca, como lo intentan respaldar
sus defensores, a una situación normal derivada de que siendo el Decreto 71-
86 la norma de carácter especial por ello norme de manera diferente y aún en
contravención al espíritu del proceso el trámite de los conflictos colectivos
promovidos por trabajadores de El Estado.
El problema de la aplicación parcial de los
trámites normados en el Dto. 71-86 del CRG

 No debemos olvidar que el Derecho del Trabajo se rige por principios


universales que deben recoger todas las leyes de la materia, sin importar que
se trate de las de carácter general o especial, porque precisamente por
tratarse de principios de carácter universal son principios rectores que
ilustran la naturaleza del Derecho del Trabajo en general que no pueden
desvirtuarse y menos sí el objeto de esa distancia lo que busca crear es el
colocar a los trabajadores de El Estado en posición de desigualdad con los
trabajadores del servicio privado.
La confusión entre el arreglo directo y la
vía directa.
 La literal “A” del Art. 4 del Decreto 71-86 del CRG, señala: “La vía directa tendrá
carácter obligatorio para tratar conciliatoriamente pactos o convenios colectivos
de condiciones de trabajo, teniendo siempre en cuenta para su solución las
posibilidades legales del presupuesto general de ingresos y egresos de El Estado,
y en su caso el de las entidades descentralizadas y autónomas de que se trate.
Dicha vía se tendrá por agotada si dentro del plazo de treinta días de presentada
la solicitud por parte interesada, no se hubiese arribado a ningún acuerdo, a
menos que las partes dispusieren ampliar el plazo indicado”. Es decir tanto para
negociar pacto como convenios de condiciones de trabajo, se debe agotar la vía
directa previamente al planteamiento del proceso, este presupuesto que impone
la norma, no solo iguala la posición de los trabajadores sindicalizados y de los
trabajadores coaligados, sino que además expone, la posición de estos últimos
puesto que los trabajadores coaligados no cuentan con la protección jurídica
estatal, con la que si cuentan los trabajadores sindicalizados.
Prohibición a los Jueces de Trabajo y
Previsión Social.
 La literal “B” del Art. Del Dto 71-86 del CRG señala: “Cuando se omita la
comprobación de haber agotado la vía directa, no se dará trámite al conflicto
colectivo, debiendo el Juez de oficio adoptar las medidas necesarias para
comprobar tal extremo” Es decir que el Juez está imposibilitado de conocer
del conflicto planteado por los trabajadores del Estado si éstos no acreditan
mediante documentos, que agotaron por 30 días la vía directa con su patrono,
de lo contrario si se intenta promover aún a sabiendas de que no se cumplió
con aquel presupuesto, el trámite del conflicto será rechazado y como
consecuencia de ello no se dictará prevención alguna, dejando a los
trabajadores en el absoluto desamparo y haciéndolos vulnerables a las
represalias que pueda tomar en su contra el patrono.
Prohibición a los Jueces de Trabajo y
Previsión Social.
 Además puede estimarse que esta exigencia se constituye en un exceso de
formalizar el proceso, lo cual contraviene la antiformalidad que ilustra al
Derecho Procesal del Trabajo en general y de la cual deriva que los Jueces de
Trabajo no tengan facultades para rechazar de plano el trámite de las
demandas promovidas por los trabajadores, de lo que se advierte que con
esta disposición legal se sienta un precedente que puede resultar negativo,
por cuanto se trata de conferir al Juez de Trabajo y Previsión Social la
facultad de rechazar demandas de forma in limine.
Ineficacia de las prevenciones derivadas
del trámite del conflicto colectivo
 La literal “C” del Art. 4 del Dto. 71-86 del CRG señala: “Acreditando el
cumplimiento del requisito anterior, inmediatamente el juez resolverá dando
trámite a la solicitud y al pliego de peticiones respectivo y se entenderá
planteado el conflicto para el solo efecto de que ninguna de las partes tome
represalias en contra de la otra, ni le impida el ejercicio de sus derechos.
 No constituyen actos de represalias, los que disciplinen infracciones laborales
o impliquen el ejercicio de derechos contenidos en la ley. Los trabajadores
pueden dar por terminada su relación laboral sin autorización judicial, cuando
exista causa de despido indirecto imputable al Estado o en caso de renuncia
conservando el derecho de reclamar lo correspondiente a prestaciones
laborales”.
Ineficacia de las prevenciones derivadas
del trámite del conflicto colectivo
 Tampoco constituyen actos de represalias por parte de El Estado, o de sus
entidades descentralizadas o autónomas, la cancelación de nombramientos o
contratos de trabajo en los casos siguientes: a) Cuando el trabajador incurra
en causal de despido justificado, y b) En los casos de huelga acordada y
mantenida de hecho, sea cual fuere su denominación siempre que implique
abandono o suspensión de labores en forma colectiva, o afecte servicios
públicos declarados esenciales en la presente ley.
 En estos casos, la autoridad nominadora de El Estado y de sus entidades
descentralizadas u autónomas, quedan facultadas para cancelar
nombramiento y contratos de trabajo sin responsabilidad de su parte y sin
previa autorización judicial.
Ineficacia de las prevenciones derivadas
del trámite del conflicto colectivo
 Podemos inferir que la finalidad intrínseca es negar el fuero de atracción que
por naturaleza deriva de la prevención dictada en la primera resolución del
juicio, que prohíbe al patrono una vez presentado el conflicto colectivo para
su trámite, terminar contrato de trabajo alguno, si no es con autorización del
juez que conoce del conflicto y es que el objeto de negar que aquella
prohibición opera para todos los casos de terminación de los contrato de
trabajo es posibilitar al empleador la terminación de contratos de trabajo aún
y encontrándose emplazado sin tener que pedir autorización del Juez.
 De tal cuenta, que de acuerdo a la correcta interpretación y alcance que
debe hacerse de esta parte de la norma, basta con que el empleador aduzca
tener justa causa para despedir a un trabajador para que pueda finalizar su
contrato de trabajo, sin tener que requerir autorización judicial para ello.
Ineficacia de las prevenciones derivadas
del trámite del conflicto colectivo
 Evidentemente la trascendencia de esta norma es altamente negativa para los
trabajadores, porque desnaturaliza la finalidad de atracción de aquella
prevención derivada del conflicto y prácticamente la transforma en
inoperante en cuanto a servir de garantía de la estabilidad de los
trabajadores emplazantes, esto fundamentalmente si se toma en cuenta que
aquí no tendría obligación el empleador de probarle nada al Juez, pues por
eso la norma precisamente señala que es sin autorización previa que puede
producirse la terminación del contrato de trabajo y aunque en el peor de los
casos, se exigiera acreditar la causal de justificación que se invoca para la
terminación del contrato de trabajo, tampoco estaría el patrono en obligación
legal de demostrarla, pues la única vía procesal en que de acuerdo a la ley se
prueba la justificación del despido es el juicio ordinario laboral y en ningún
caso en diligencias de otra naturaleza.
Ineficacia de las prevenciones derivadas
del trámite del conflicto colectivo
 El alcance de la norma que se ha analizado es tan grande, que una vez
invocada la justa causa para la terminación del contrato de trabajo el
empleador puede despedir, incluso a los propios dirigentes del movimiento,
sean de grupos coaligados o sindicales, pues no se hace distinción alguna, lo
que también agregaría la vulneración a la garantía de inamovilidad sindical de
que gozan los dirigentes sindicales y operaría como una contravención a la
garantía fundamental de la libertad sindical.
Trámite de Reinstalación del Trabajador del
Estado, despedido sin autorización judicial

 El Artículo 380 del C.T. prevé que en el caso de que el empleador emplazado
mediante un conflicto colectivo de carácter económico social, dispusiera sin
autorización judicial, terminar los contratos de trabajo de sus trabajadores,
procedería a favor de éstos el derecho de pedir su reinstalación mediante
solicitud que debe tramitarse en forma inmediata y resolverse dentro de las
24 horas siguientes, ordenándose la reinstalación del trabajador despedido.
 Este trámite descrito por el C.T., es inaudita audiencia, al empleador, lo cual
es lícito pues lo único que debe hacer el juez es corroborar si dentro del
expediente obra o no la autorización previa de su parte, para despedir al
trabajador que solicita la reinstalación, procederá a ordenarla, porque el
espíritu de la prevención es obligar a las partes a asumir una conducta
determinada.
Trámite de Reinstalación del Trabajador del
Estado, despedido sin autorización judicial

 Debito a que la norma analizada, confiere la posibilidad al empleador de


despedir sin previa autorización judicial, los jueces de Trabajo, se ven
obligados a correr audiencia al empleador previamente a resolver, con el
objeto de que éste se pronuncié en relación a si existe causa justificada para
el despido, sin esta audiencia la resolución del juez sería ilegal y procedería
que la Sala competente revocara dicho fallo.
 El trámite de la diligencia de reinstalación promovido por trabajadores de El
Estado debe modificarse en lo relacionado a conferirle audiencia al Estado o a
sus entidades descentralizadas o autónomas, según el caso, con el objeto de
establecer sí la terminación del contrato de trabajo que se denuncie, se
originó con justa causa o no y con base en ello proceder o no a ordenar la
reinstalación. El auto que resuelve tal extremo por tener carácter definitivo
puede ser objeto de apelación ante la Sala competente.
Supresión del ejercicio del derecho de
huelga por trabajadores de El Estado.
 Según lo regulado en el Dto. 71-86 del CRG, en el caso de los conflictos
colectivos de carácter económico social de trabajadores de El Estado que
laboren en servicios públicos calificados como de naturaleza esencial no
podrán ejercerse el derecho de huelga y el juez no está obligado a
pronunciarse sobre la legalidad de la misma, lo que trae como consecuencia
de que este conflicto solo puede ser resuelto a través del arbitraje
obligatorio.
 Esta normativa se refiere a suprimir el ejercicio del derecho de huelga y lo
sustituye por una institución cuya naturaleza y finalidades son muy
diferentes, como lo es el arbitraje obligatorio. Para concretar la literal “D”
del Art. 4 del Decreto 71-86 del CRG, convierte todos los servicios que
prestan las instituciones de El Estado en esenciales con ello logra
encuadrarlos en la figura normada en la literal “E” de la misma norma.
Supresión del ejercicio del derecho de
huelga por trabajadores de El Estado.
 Clasificación de servicios esenciales:
 Hospitales, centros y puestos de salud y servicios de higiene y aseo público.
 Servicio telefónico, de aeronavegación, telegráfico y de correo.
 Administración de justicia y sus instituciones auxiliares.
 Transporte público urbano y extraurbano, estatal o municipal.
 Servicios de suministro de agua a la población y de producción, generación,
transportación y distribución de energía eléctrica y de combustibles.
 Servicios de seguridad pública.
Supresión del ejercicio del derecho de
huelga por trabajadores de El Estado.
 Mediante esa clasificación que incluye casi a todas las actividades realizadas
por trabajadores de El Estado se prohíbe el ejercicio del derecho de huelga
de éstos y se impone el arbitraje obligatorio, cuestión que deviene
inconstitucional, pues contraviene el Artículo 116 constitucional que
establece “Se reconoce el derecho de huelga de los trabajadores de El Estado
y sus entidades descentralizadas y autónomas”, lo cual se vulnera cuando se
excluye de ejercitar ese derecho a casi la totalidad de los trabajadores de El
Estado.
 En conclusión se puede afirmar que el Decreto 71-86 del CRG no limita, sino
suprime el ejercicio del derecho de huelga para los trabajadores de El Estado.
Doctrina Legal

 Se entiende por Doctrina Legal los estudios de carácter científico que realizan
los juristas en el marco de su función jurisdiccional. La Doctrina Legal guarda
la particularidad de que un número determinado de fallos dictados con
arreglo al mismo sentido que posibilitó el estudio científico del caso en
particular, establece la observancia obligatoria para los tribunales de la
jurisdicción ordinaria de adecuar el contenido de sus fallos a lo dicho en la
Doctrina Legal.
 En el caso guatemalteco la doctrina legal existe como fuente de derecho en el
ámbito de la justicia constitucional a cargo de la C.C., regulado en el Art. 43
LAEPYC.
Doctrina Legal

 La Doctrina Legal se origina en la facultad de interpretar la Constitución y


otras leyes que la LAEPYC confiere a la C.C., aquella atribución permite a ese
alto Tribunal Constitucional establecer doctrina legal, después de dictar tres
fallos contestes en los asuntos de su competencia.
 Siendo la doctrina legal fuente de derecho con plena validez y obligatoriedad,
se hace entonces obligatoria su observancia y aplicación por parte de los
tribunales que integran la jurisdicción ordinaria. Esto implica que los
tribunales quedan en obligación de adecuar el contenido de sus fallos a lo
establecido por la C.C. en cada uno de los casos en que se haya establecido
doctrina legal.
Doctrina Legal establecida por la Corte
de Constitucionalidad
 La C.C. estableció la doctrina legal en relación a la interpretación del Art. 4,
literales c.1 y c.2 del decreto 71-86 del CRG, que generaba la discusión de si
el Estado y sus entidades descentralizadas y autónomas como patronos,
tenían la facultad legal de terminar contratos de trabajo con justa causa sin
previa autorización del juez de trabajo y previsión social que conocía del
trámite del conflicto colectivo de carácter económico social instaurado en
contra de aquellos empleadores.
 El Artículo 10 de la LOJ regula que la interpretación de las normas debe
atender a su texto en el sentido propio de sus palabras y cuando una ley es
clara no debe desatenderse a su tenor literal, con el pretexto de consultar su
espíritu.
Doctrina Legal establecida por la Corte
de Constitucionalidad
 Por lo tanto, mientras no se declare su inconstitucionalidad o se derogue la
misma va implicar, por lo menos, atendiendo a lo que regula la norma, la
posibilidad para el Estado y entidades descentralizadas y autónomas como
patronos de poder terminar con justa causa – aún encontrándose prevenidos
de no poder hacerlo – los contratos de trabajo que los una a sus trabajadores
y este es el criterio que ha externado la C.C. en la doctrina legal sentada en
los expedientes: 1160-2001; 1182-2001; 1452-2001; 151-2002; 153-2002; 878-
2002; 1002-2002 y 949-2003.
Elementos que se extraen de la Doctrina
Legal de la C.C.
 El Estado y sus entidades descentralizadas y autónomas, fungiendo en su
calidad de patrono, no tenían obligación de pedir autorización para terminar
contratos de trabajo, sí el origen de la terminación es el despido justificado.
 La terminación de contratos de trabajo con justa causa producida por el
Estado y sus entidades descentralizadas y autónomas no constituía acto de
represalia de una parte contra la otra dentro del trámite del conflicto
colectivo de carácter económico social promovido por trabajadores de El
Estado.
 Al no estar obligado el Estado y sus entidades descentralizadas y autónomas
obligadas a pedir previa autorización judicial para terminar un contrato,
tampoco están obligados a probar dentro de la solicitud de reinstalación, la
justa causa que motivó el despido.
Elementos que se extraen de la Doctrina
Legal de la C.C.
 La justa causa en que se fundó el despido sólo debía demostrarse en la vía
procesal del juicio ordinario laboral.
 La solicitud de reinstalación promovida por trabajadores de El Estado debía
incluir dentro de su trámite el derecho de audiencia al empleador, para que
únicamente manifestara sí la terminación del contrato de trabajo se fundó o
no en justa causa.
Reversión de la doctrina legal sentada
por la Corte de Constitucionalidad
 La C.C. se ha apartado de la doctrina legal que ella misma estableció, lo que
es perfectamente legal, pero esto ocurre cuando cambian los integrantes de
la C.C. Sin embargo en este caso, son los mismo integrantes de la C.C. que
revierten su doctrina legal, generando las siguientes vulneraciones:
 Se apartó de su doctrina en el mismo período constitucional en que la había
establecido, generando incertidumbre confusión jurídica y consecuencias
irreparables para muchos trabajadores que fueron afectados por sus fallos en
aquellos casos en donde se aplicó la doctrina anterior y favoreció a otros
cuyos despidos quizás se produjeron antes de los casos ya resueltos, pero que
hasta hoy no han sido resueltos por los tribunales de la jurisdicción ordinaria y
que en aplicación de la nueva doctrina serán reinstalados.
Reversión de la doctrina legal sentada
por la Corte de Constitucionalidad
 La nueva doctrina legal invade la competencia legislativa que solo compete al
CRG mediante el debido proceso de creación de la ley y legisla sustituyendo
el contenido de la norma y derogando también su contenido actual sin tener
competencia para ello.
 La reversión de la doctrina legal anteriormente establecida que se funda en la
interrupción de la competencia legislativa, no solo sustituye el contenido de
la norma sino además niega la existencia del principio de la primacía de la
disposición especial sobre la disposición general haciendo inaplicable para el
servicio público y sus relaciones laborales el Artículo 4 c.1 y c.2 del decreto
71-86 del CRG y aplicando por encima de esta disposición especial el Artículo
380 del Código de Trabajo que es la norma general.
Reversión de la doctrina legal sentada
por la Corte de Constitucionalidad
 La doctrina legal revertida suspende de hecho al hacerlo inaplicable la
vigencia del contenido actual del Artículo 4 c.1 y c.2 del Decreto 71-86 del
CRG, lo que únicamente sería técnica y legalmente posible en el ámbito de la
declaración de inconstitucionalidad de aquella disposición, lo que también es
un hecho en contra de la reversión de la doctrina antes relacionada, pues en
el año de 1997 la misma C.C. declaró improcedente una acción de
inconstitucionalidad contra estas disposiciones.
 Finalmente debe tenerse presente que en todo caso la función del alto
Tribunal Constitucional de interpretar el sentido de la norma constitucional
no puede entenderse como la facultad de variar el tenor literal de la ley ni
tampoco como la facultad de sustituir lo que regula la ley y crear nuevas
disposiciones legales, pues estas actuaciones no solo son contrarias la
legalidad, sino además colocan a esa C.C. por encima de la ley.