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La antropología

27 d e octubre de 2017  
de
Viktor Frankl
 Asignatura I.2 - Antropología

Carmen Gómez Fernández


MÁSTER PSICOLOGÍA GENERAL SANITARIA, CEU
 

LA ANTROPOLOGÍA DE VIKTOR FRANKL

La logoterapia de Viktor Frankl plantea que el hombre no es un ser


unidimensional. A pesar de que la mayoría de las psicoterapias lo vean así, para
la
logoterapia eso supone un reduccionismo antropológico, tal como hace el biologismo,
conductismo, psicologismo, sociologismo, etc., de tal manera que deforman al ser
humano convirtiéndolo en un homúnculo . Se percibe a la persona como un autómata de
reflejos o conjunto de impulsos, como una marioneta de reacciones e instintos, como
un
 producto de impulsos, herencia y medio ambiente. El ser humano tiene tres
dimensiones, ordenadas de menor a mayor serían: física o somática, psíquica o anímica,
y noética o espiritual. La persona es una sola unidad antropológica que posee una
ontología dimensional.
El hombre es un ser comunitario y dialógico. Frankl refiere que existe
una
dimensión comunitaria, donde la comunidad se representa como el lugar natural de
la
 persona, y se diferencia de otro tipo de asociaciones o formas colectivas, de la
masa.
Además, afirma que la vida de una persona es esencialmente dialógica, donde el
encuentro y la relación yo-tu es esencial.

En cuanto al carácter espiritual del hombre, Frankl entiende lo espiritual como


una fuerza, no como una sustancia. Así, él no usa la palabra espíritu como tal, sino que
habla de “lo espiritual”, y lo define como aquello que puede colocarse frente o contra el
aparato psicofísico, es lo que nos da libertad, pues permite que nos opongamos a
cualquier estímulo tanto interno como externo y seamos responsables de las decisiones
que tomamos. Nuestra propia existencia está relacionada con la espiritualidad,
siendo
esta, la que nos permite salir de nosotros mismos y trascender. Lo espiritual no es
solo efecto de la materia, Frankl rechaza el evolucionismo materialista, pero el
organismo
 psicofísico sí que puede condicionar lo espiritual. El hombre como persona
espiritual no
 puede ser creado por sus padres, los aspectos biológicos y genéticos
determinan lo
 psicofísico, pero no la parte noética, por ende, la vida espiritual es la obra que cada uno1
crea o construye.
 

"El ser humano no es una cosa más entre otras cosas; las cosas se
determinan unas a las otras; pero el hombre, en última instancia es su
 propio determinante. Lo que llegue a ser -dentro de los límites de
sus
 facultades y de su entorno- lo tiene que hacer por sí mismo." - Víktor
Frankl.

Existen dos capacidades humanas que superan la visión de los reduccionismos y


que confirman nuestra espiritualidad: el autodistanciamiento y la autotrascendencia.

El autodistanciamiento es la capacidad humana de tomar distancia de uno mismo


sin diluirse de la situación de la que se separa, es ponernos firmes frente a una
circunstancia. Está relacionado con la metacognición, y depende del conocimiento y
control que la persona tenga de sí misma. Implica (a) autocomprensión: capacidad de
encontrarse con uno mismo y sus circunstancias particulares, de darse cuenta de lo
que

sucede, actuar y revisarse. Es el motor del cambio y depende del


autodistanciamiento,
 pues gracias a esa distancia puede evaluar lo dado a la consciencia, relacionar
lo que
aparece en ella, describir lo que está en juego y finalmente aceptarlo. (b) La
autorregulación: capacidad humana de oponerse al condicionamiento psicofísico,
regular los procesos cognitivos y emotivos, y de oponerse a uno mismo si es preciso.
Implica aceptar el malestar psicofísico y la incertidumbre, tolerándonos, y oponernos si
es necesario a los mandatos psicofísicos, que buscan regular el malestar ejecutando
conductas alternativas. (c) Autoproyección: capacidad de verse a uno mismo de forma
diferente, permite a uno cambiar, anticiparse a lo que va a ocurrir, y transformarse.
Para

ello hay que elegir qué versión de mí mismo quiero ser, evaluar qué implica el
cambio, describir la experiencia futura y aceptar lo que pueda pasar.

La autotrascendencia es la capacidad intencional de dirigirse hacia algo o alguien


significativo, es salir de sí mismo para encontrarse con un sentido u otro, es lo que da
lugar al encuentro entre personas, solo podrá haber diálogo y encuentro en una relación
si ésta se crea desde el sentido existencial. De esta capacidad se deriva la voluntad de
sentido. Se encuentra en la base de la autorrealización humana, pues solo la persona
que trasciende al mundo donde se encuentra será capaz de realizarse. De ella surge la
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noodinámica, que es la dinámica de tensión entre el hombre y el sentido oculto en el
mundo, pues no siempre acertamos con lo que creemos el sentido de nuestra vida.
 

autotrascendencia implica (a) diferenciación: reconocer al otro como un legítimo otro,


lo que me permite un encuentro con ese ser humano y llegar a amarle. Es diferenciar
entre el Yo-Tu. (b) Afectación: llegar a algo o alguien te toca emocionalmente, te
afecta. Así, se produce un impacto emocional cuando estás junto a un valor o sentido
que te penetra, esto te ayuda a vivir la tensión entre el ser y el deber ser. (c)
Entrega:

capacidad de sacrificarse, servir, entregarse a una tarea, persona o misión altruista. Es la


entrega a la realización del sentido.

El hombre es buscador de saber y buscador de sentido. Está en su naturaleza


el
“querer saber”, y es a su vez un buscador de sentido porque renegar de esta búsqueda le
 provoca un vacío existencial que lo frustra. Es el sentido el que otorga unicidad,
dirección (fuerza motivadora), y orientación (actúa como un faro al que seguir). Las
consecuencias del vacío existencial son de dos tipos, actitudinales y psicopatológicas.
Entre las del primer tipo, destaca el hedonismo compulsivo donde la búsqueda
compulsiva de placer se entiende como el resultado de una insatisfacción existencial, el
conformismo pues el vacío existencial implica hacer lo que todos hacen como si eso
fuese lo único que se puede hacer, y por último el totalitarismo, pues nos dejamos
guiar
 por las directrices de una mentalidad dominante. En cuanto a las consecuencias de
tipo
 psicopatológico, la carencia de sentido en una persona provoca la “triada neurótica”, es
decir, adicciones, agresividad y depresiones.

El sentido analiza la propia existencia mediante un actuar intencionado, y


depende de los valores de la persona, que son: (a) de creación: lo que se produce, lo
que se hace, lo que no debe ser necesariamente creativo, pero si implica poner algo
nuevo en la existencia; (b) de vivencia: los más profundos humanamente hablando,
están relacionado con las relaciones interpersonales y con el encuentro yo-tu; (c) de
actitud: supone una posición personal particular ante lo inevitable.

En cuanto a las categorías antropológicas de la logoterapia de Frankl podríamos


hablar principalmente de dos: el amor y la libertad –  responsabilidad –  voluntad.

La libertad y responsabilidad son características de actuación de lo propiamente


espiritual. La libertad es un elemento esencial del ser humano, es una característica de
la voluntad. El hombre es libre, aunque no de forma absoluta, como afirma el
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existencialismo, sino que es una libertad limitada por nuestra naturaleza y los
condicionantes del entorno. Lo que ocurre es que al poseer el ser humano una
 

libre de decisión, cuando la persona se ve arrastrada por diversas tendencias internas o


externas, realmente es porque así lo ha decidido.

El amor refleja la importancia de las relaciones en la vida de una persona. Frankl


critica la posesión, relación yo-tu. Expone el acto sexual como una expresión física de
la unión espiritual. De tal manera que la atracción social sería la parte somática del
ser
humano, el enamoramiento la atracción anímica, y el amor la elección de la
persona espiritual.

“Tomemos el fenómeno del amor: también éste, cuando es auténtico, es


 siempre amor de persona a persona y, por tanto, ‘de espíritu a espíritu’. No
ama mi organismo a otro organismo, sino el yo a un tú. Por eso y sólo
por eso el amor puede sobrevivir al envejecimiento -fundamentalmente, el
envejecimiento de un organismo- y a la muerte del ser amado. (...) El
amante ‘apunta’ de hecho al otro, más allá de toda impresión sensible,
aunque a través de ésta. Pero si el amante trasciende la corporeidad del
amado, tra sciende también su mortalidad” - Víktor Frankl.

Aunque la logoterapia ha conseguido un buen reconocimiento en el ámbito de la


tendencia humanístico existencial, nos encontramos críticas que exponen que Frankl da
demasiada importancia a la dimensión espiritual, y también reduce el concepto de
existencia a la pura espiritualidad. Cosa con la que estoy de acuerdo de cierta
manera,
 pues V. Frankl elabora su teoría de la logoterapia al haber pasado por unas condiciones
extremas para el ser humano, el holocausto. En ese caso, sí creo que es completamente
necesario profundizar tanto en la situación que le puedas aportar un carácter
espiritual,
 pues encontrar el sentido a esa experiencia va a poder ayudarte a superarla, al igual que
cualquier experiencia traumática o terrorista que haya podido experimentar
cualquier
 persona. Pero hay casos clínicos, hay problemas del ser humano que no se
pueden
abordar con el sentido, pues el problema no requiere tal profundidad, como puede ser
un
Pero por otro lado, creo que Frankl ha conseguido introducir grandes avances
cuanto al de
 problema ser ansiedad
humano,oconsiderando siempre
una fobia. Para la libertad
esos casos se haydemostrado
responsabilidad de terapias
que las este.
en
Es
más eficaces son las cognitivo conductuales, y bajo mi punto de vista no requieren de 4
una base espiritual sino de una serie de pasos más técnicos.
 

otra perspectiva que puede ayudarnos enormemente. Sí considero que todos poseemos
esa dimensión espiritual de la que él habla, sí creo que para vivir felices debemos
asumir el sufrimiento, saber que está ahí, y conseguir darle un sentido a este. Creo que
debemos buscar activamente dicho sentido, conociéndonos a nosotros mismos, teniendo
en cuenta una serie de valores propios, autotrascendiendo. Estoy de acuerdo con toda
su

teoría sobre la logoterapia, el problema es que no toda persona necesita encontrar el


sentido a las cosas, y no toda persona podrá conseguirlo, por ende, la logoterapia,
bajo
mi punto de vista, no se puede aplicar a todas las personas.

Independientemente de la opinión que tenga cada uno acerca de este enfoque,


creo que Frankl debe ser considerado como un filósofo existencial que aportó
propuestas muy novedosas y profundas acerca del ser humano y sus características
espirituales. Y trató de enfocar la logoterapia de tal manera que constituyese un
movimiento integrante
 para la psicología, psiquiatría y psicoterapia.

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BIBLIOGRAFÍ
A


 
http://www.philosophica.info/archivo/2012/voces/frankl/Frankl.html#toc22 

  http://biblioteca.ucm.es/tesis/19911996/S/5/S5005701.pdf 

  https://psicologiaymente.net/clinica/logoterapia 

  http://ruc.udc.es/dspace/bitstream/handle/2183/11240/CC-
74%20art%2011.pdf?sequence=1 

  http://academiadosentido.com/wp-

content/uploads/2017/03/blog_ViktorFrankl_AntropologiayLogoterapia.
pdf  

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