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Educación y cultura

La vida cotidiana
Preguntas acerca del tema a tratar en clases:

La educación es un derecho de todos en el Ecuador  ¿Por


qué al principio era el privilegio de unos pocos?
En la colonia la educación femenina se realizaba en los
conventos a cargo de las religiosas ¿ Pasaba lo mismo en el
siglo XIX?
¿Sabes a qué se dedicaban las mujeres a inicios de la
república?
Una Educación Limitada
Las guerras de la Independencia afectaron a la educación. Muchos jóvenes
fueron reclutados para los ejércitos y algunos establecimientos educativos
fueron cerrados. Los nuevos estados  de América Latina, entre ellos Ecuador,
en sus primeras décadas debieron volver abrir escuelas y colegios,
reformarlos y fundar nuevos.
La educación formal estaba limitada a los "blancos"  o "criollos" varones, que
tenían propiedades. Para ellos existían escuelas elementales en las ciudades o
los pueblos grandes, y se crearon escuelas y colegios de secundaria. En la
Universidad Central, restablecida por Bolívar en 1826, se enseñaba  Derecho,
Medicina y Teología. Tenía pocos alumnos en sus aulas y muy pocos libros en
su biblioteca.
Las mujeres de alta posición social
recibían instrucción en el hogar, algo de
lectura y escritura. Unas pocas escuelas
de niñas se abrieron en Quito y capitales
de provincia. La gran mayoría de la
población era analfabeta. Los hombres se
dedicaban desde jóvenes al trabajo y
recibían solo la capacitación para labores
artesanales o agrícolas.
Las mujeres se preparaban para la vida
del hogar. Muchas aprendían a ser
costureras o trabajadoras domésticas.
Pensamiento republicano 
 Al iniciarse la vida independiente, los pensadores
discutieron sobre la forma de organizar los nuevos estados.
En el Ecuador, como en la mayoría de las naciones del
continente, triunfaron la ideas republicanas, pero eso no
evitó que frecuentemente se dieran dictaduras.
También se discutió si los países debían ser unitarios, como
una autoridad centralizada, o federales, con gobiernos
descentralizados en cada uno de los que componían la
unión federal.
En algunos lugares triunfó el federalismo, en otros el
unitarismo. Ecuador fue de estos últimos. Pero
predominó una visión criolla de la nación.
 La literatura de los primeros años se dedicó a exaltar la
Independencia.
La obra más importante fue el Canto a Junín de José
Joaquín de Olmedo, uno de los grandes pensadores de la
Independencia y la fundación del Ecuador.
José Joaquín de Olmedo
La Cultura Popular
La cultura oficial llegaba s grupos reducidos. Las
expresiones populares, en cambio, tuvieron mucha
fuerza. En amplios sectores del pueblo  se profundizó
una conciencia mestiza, fruto del encuentro de rasgos
indígenas, hispánicos y afroecuatorianos. Esa cultura
mestiza estaba muy influida por la vida agraria, las
prácticas de la religiosidad popular y las costumbres
locales y regionales.
Los pueblos indígenas, por su parte, lograron
mantener sus culturas. En contacto con la sociedad
criolla, pero sin mezclarse con ella, conservaron la
organización comunal, relaciones de familia,
lenguas, formas de trabajo y prácticas religiosas. Los
negros mantuvieron también varias de sus
expresiones culturales.
La Iglesia Católica
La Iglesia católica mantuvo gran poder e influencia en la vida
republicana. Tenía a cargo la catequización de indígenas, las
instituciones educativas, el registro de los bautizos (y
nacimientos), los matrimonios y las defunciones
Poseía imprentas y llegaba hasta los lugares más alejados,
donde los curas ´párrocos tenían contacto directo con la
población a través de sus sermones y la administración de los
sacramentos.
De este modo, la Iglesia consolidó su alianza con los
grandes terratenientes. Fue uno de los pilares de las
haciendas y sus mecanismos de explotación.
La Iglesia católica fue declarada, como Iglesia oficial
del Estado, con un predominio sobre la cultura y la
educación. Podía, por ejemplo, determinar lo que los
periódicos publican, y cerrarlos cuando los juzgaban
contrarios al catolicismo.
A cambio del poder que tenían, los gobernantes
declararon que eran "patronos" de la Iglesia, por
haber heredado el "Patronato" que ejercieron los
Reyes de España. Este conflicto por la
confesionalidad del Estado duró décadas.