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REFLEXIONES Y 0RACIONES AL

ESPIRITU SANTO 3

Francisco Martínez A.

Octubre 2010
"En verdad te digo: El que no
nazca de agua y de Espíritu no
puede entrar en el Reino de Dios.
Lo nacido de la carne, es carne;
lo nacido del Espíritu, es espíritu
Juan, 3: 5-6
"Os he dicho estas cosas estando entre
vosotros. Pero el Paráclito, el Espíritu
Santo, que el Padre enviará en mi
nombre, os lo enseñará todo y os
recordará todo lo que yo os he dicho"
Juan, 14: 25-26
" Al llegar el día de Pentecostés,
estaban todos reunidos en un mismo
lugar. De repente vino del cielo un
ruido como el de una ráfaga de
viento impetuoso, que llenó toda la
casa donde se encontraban.
Se les aparecieron unas lenguas
como de fuego que se repartieron y
se postraron sobre cada uno de ellos;
quedaron todos llenos del Espíritu
Santo y se pusieron a hablar en otras
lenguas, según el Espíritu les
concedía expresarse
(Hech 2, 1-4).
" A cada cual se le otorga la
manifestación del Espíritu para
provecho común. Porque a uno se le
da por el Espíritu palabra de
sabiduría; a otro, palabra de ciencia
según el mismo Espíritu; a otro fe, en
el mismo Espíritu; a otros carismas
de curaciones, en el único Espíritu;
a otro, poder de milagros; a otro,
profecía, a otro, discernimiento de
espíritus; a otro diversidad de
lenguas; a otro don de interpretarlas.
Pero todas estas cosas las obra un
mismo y único Espíritu,
distribuyéndolas a cada uno en
particular según su voluntad"
1Corintios, 12: 7-11
Es nuestro deber honrar al Espíritu
Santo amándole por ser nuestro Dios
y dejarnos dócilmente guiar por Él en
nuestras vidas.
San Pablo nos lo recuerda diciendo:
"¿No saben ustedes que son templo
de Dios y que el Espíritu de Dios
habita en ustedes?“
1 Corintios, 3: 16
Durante la Última Cena,
Jesús les promete a sus
apóstoles: “Mi Padre os
dará otro Abogado, que
estará con vosotros para
siempre: el espíritu de
Verdad”
(San Juan 14, 16-17).
Conscientes de que el Espíritu Santo
esta siempre con nosotros, mientras
vivamos en estado de gracia
santificante, debemos pedirle con
frecuencia la luz y fortaleza
necesarias para llevar una vida santa
y salvar nuestra alma.
Espíritu Santo, Tercera Persona de la
Santísima Trinidad, Espíritu de
Verdad, amor y santidad, que
procedes del Padre y del Hijo y en
todo son iguales, te adoro y te amo
con todo mi corazón.
Oración

Dios todo poderoso y eterno, que has permitido


regenerarnos por el agua y el Espíritu Santo, y
nos has dado el perdón de todos los pecados,
permite enviar del cielo sobre nosotros los siete
dones de tu Espíritu, el Espíritu de Sabiduría y
de Entendimiento, el Espíritu de Consejo y de
Fortaleza, el Espíritu de Conocimiento y de
Piedad, y llénanos con el Espíritu del Santo
Temor de Dios.
Amén.
Espíritu Santo muy querido, confiando
en el hondo y personal amor que me
tienes, hago esta oraciónpara pedirte,
si así es tu voluntad, me concedas esta
gracia en particular (Mencione el
favor que desea).
Oración
Espíritu Santo, creo en Ti,
¡Auxíliame! para que Tu gracia
penetre los íntimos rincones de mi
ser.
¡Ven y renuévame! hazme creatura
nueva para caminar hacia lo eterno,
que no marque mi camino el paso
tortuoso de lo mundano
ni me hieran las burlas del hermano.
¡Ven y renuévame por dentro,
Espíritu de Vida!
Haz mi corazón tan humano que
la fe sea
el agua que le dé vida,
la esperanza sea el alimento
y la caridad el sostén.
¡Espíritu Santo, renuévame!
Quita de mí el orgullo, la
impaciencia y la indiferencia.

¡Auxíliame, ven y haz morada


en mí!.
Amén.
Ven Espíritu Santo, llena los corazones
de tus fieles y enciende en ellos el
fuego de tu amor. Envía Señor tu
Espíritu y danos nueva vida. Y
renueva la faz de la tierra. Dígnate
escuchar mis súplicas, y envíanos tus
dones, como los enviaste sobre los
Apóstoles el día de Pentecostés.
Enséñame, Espíritu Divino, a conocer y
buscar mi último fin; dame Santo temor de
Dios, verdadera contrición y paciencia. No
me dejes caer en pecado. Aumenta mi fe,
esperanza y caridad y has florecer en mi
alma las virtudes propias de mi estado de
vida.
Hazme fiel discípulo de Jesús y obediente
hijo de la Iglesia.
Espíritu de Verdad, te ruego me llenes del
don de Entendimiento, para penetrar las
verdades reveladas y así aumentar mi fe en
Jesucristo, único y verdadero Salvador.
Espíritu Sempiterno, te ruego me llenes del
don de Ciencia, y así vivir para los valores
eternos.
Espíritu de Amor, te ruego me llenes del
don de Sabiduría, para que aumente mi
caridad al prójimo y actúe siempre movido
por ella.
Espíritu Santificador, te ruego me llenes del
don de Consejo, para obrar de continuo
con prudencia, eligiendo las palabras y
acciones más adecuadas para la
santificación mía y de los demás.
Espíritu de Bondad, te ruego me llenes del
don de Piedad, para practicar con todos la
justicia; dando a cada uno lo suyo: a Dios
gratitud y obediencia, a los hombres
generosidad y amabilidad.
Espíritu Omnipotente, te ruego me llenes del
don de Fortaleza, para perseverar con
constancia y confianza en el camino de la
perfección cristiana; resistiendo con paciencia
las adversidades.
Espíritu de Majestad, te ruego me llenes del
don de Temor de Dios, para no dejarme llevar
de las tentaciones del mundo y por el
contrario, esté siempre dispuesto a servirte
con amor sabiendo que soy hijo predilecto de
un Padre que me ama.
Divino Espíritu, por los méritos de
Jesucristo y la intercesión de tu Esposa,
la Virgen María, te suplico que vengas a
mi corazón y me comuniques la
plenitud de tus dones, para que,
iluminado y confortado por ellos, viva
según tu voluntad, muera entregado a
tu Amor y así merezca cantar
eternamente tus infinitas
misericordias.
Amén.
Dame gracia eficaz con que pueda cumplir
los Mandamientos y recibir dignamente
los Sacramentos. Dame las cuatro virtudes
cardinales, tus siete dones y los doce
frutos. Llévame a perfección en el estado
de vida al cual me has llamado y después
de una muerte dichosa concédeme la vida
eterna. Te lo pido por Cristo nuestro
Señor.
Amén.
Espíritu Santo, divino Espíritu de luz y
amor, te consagro mi entendimiento,
mi corazón, mi voluntad y todo mi ser,
en el tiempo y en la eternidad.

Que mi entendimiento este siempre


sumiso a tus divinas inspiraciones y
enseñanzas de la doctrina de la Iglesia
católica que tu guías infaliblemente.
Que mi corazón se inflame siempre en amor
de Dios y del prójimo.

Que mi voluntad este siempre conforme a


tu divina voluntad.

Que toda mi vida sea fiel imitación de la


vida y virtudes de Nuestro Señor y Salvador
Jesucristo. A Él, contigo y el Padre sea dado
todo honor y gloria por siempre.
Dios Espíritu Santo, infinito amor del Padre
y del Hijo, por las manos purísimas de
María, tu esposa inmaculada, me pongo
hoy y todos los días de mi vida sobre tu
altar escogido, el Sagrado Corazón de Jesús,
como un sacrificio en tu honor, fuego
consumidor, con firme resolución ahora
más que nunca de oír tu voz y cumplir en
todas las cosas tu santísima y adorable
voluntad. Amén
Oración.

Te pedimos, Dios todopoderoso, nos


concedas agradar al Espíritu Santo
con nuestras oraciones de tal modo
que podamos con su gracia vernos
libres de tentaciones y merezcamos
obtener el perdón de los pecados.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amen
Oremos.

¡Oh Dios! Tu has instruido los


corazones de tus fieles enviándoles la
luz de tu Espíritu Santo. Concédenos,
por el mismo Espíritu, valorar
rectamente las cosas y disfrutar
siempre de su ayuda. Por Cristo
Nuestro Señor.
Amen
Oración
Oh Dios, que enviaste el Espíritu Santo a los
apóstoles, oye las oraciones de tus fieles
para que gocen de la verdadera paz,
quienes por tu gracia, han recibido el don
de la verdadera fe. Te suplicamos, Oh Dios,
que tu Santo Espíritu encienda en nuestros
corazones esa llama que Cristo trajo a la
tierra y deseó ardientemente fuera
encendida.
Inflama, Oh Señor, nuestros
corazones con el fuego del Espíritu
Santo, para que te sirvamos castos
de cuerpo y limpios de corazón.
Enriquece, Señor, nuestros
corazones derramando con
plenitud tu Santo Espíritu por cuya
sabiduría fuimos creados y por cuya
providencia somos gobernados
Te suplicamos, Oh Dios Todopoderoso y
Eterno, que tu Santo Espíritu nos defienda y
habite en nuestras almas, para que al fin,
seamos los templos de su gloria.
Te pedimos, Señor, que según la promesa
de tu Hijo, el Espíritu Santo nos lleve al
conocimiento pleno de toda la verdad
revelada.

Por Cristo Nuestro Señor. Amén.


Oración al Espíritu Santo
Espíritu Santo,
tú que llenas de fuego
el corazón de los que buscan a Jesús.
Tú que iluminas
la mente de los pobres
que escuchan la Palabra.
Tú que reúnes en tu amor
a quienes se esfuerzan por amar,
siguiendo el ejemplo de Jesús.
Nosotros no sabemos cómo orar,
ni qué pedir.
Pero tú conoces nuestros deseos,
y suples nuestra pobreza.
Reafirma en nuestros corazones
la certeza del amor del Padre,
la seguridad de ser hijos suyos.
Confírmanos en tu luz y tu amor.
Amén.
Papa Pablo VI
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Sopla sobre mí, Espíritu Santo,


para que todos mis pensamientos
sean santos.
Actúa en mí, Espíritu Santo,
para que también mi trabajo sea
santo.
Induce mi corazón, Espíritu Santo,
para que ame solamente a aquello
que es santo.
Fortaléceme, Espíritu Santo,
para defender todo lo que es santo.
Guárdame, Espíritu Santo,
para que yo siempre sea santo.
Oremos.
Oh Dios, que has iluminado los
corazones de tus hijos con la luz
del Espíritu Santo; haznos dóciles
a tu Espíritu para gustar siempre
el bien y gozar de su consuelo.Por
Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amé
¡Oh Espíritu Santo!, alma de mi alma,
te adoro; ilumíname, guíame,
fortifícame, consuélame, dime que
debo hacer, ordéname.

Concédeme someterme a todo lo que


quieras de mí, y aceptar todo lo que
permitas que me suceda. Hazme
solamente conocer y cumplir tu
voluntad.
Ven Espíritu Santo, envía tu luz desde el
cielo. Padre amoroso del pobre; don, en
tus dones espléndido; luz que penetra las
almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de


nuestro esfuerzo, tregua en el duro
trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo
que enjuga las lágrimas y reconforta en los
duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina
luz y enriquécenos. Mira el vacío del
hombre si Tú le faltas por dentro; mira
el poder del pecado cuando no envías
tu aliento.
Riega la tierra en sequía, sana el
corazón enfermo, lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito, guía al que
tuerce el sendero
Reparte tus Siete Dones según
la fe de tus siervos. Por tu
bondad y tu gracia dale al
esfuerzo su mérito; salva al
que busca salvarse y danos tu
gozo eterno.
Amén.
ALABANZAS DE DIOS

Tú eres santo, Señor Dios único, que haces


maravillas.
Tú eres fuerte, Tú eres grande, Tú eres altísimo.
Tú eres Rey omnipotente, Tú eres Padre santo,
Rey del Cielo y de la tierra.
Tú eres trino y uno, Señor Dios, todo bien.
Tú eres el bien, todo bien, sumo bien, Señor
Dios, vivo y verdadero.
Tú eres caridad y amor, Tú eres sabiduría.
Tú eres humildad, Tú eres paciencia, Tú eres
seguridad. Tú eres quietud, Tú eres gozo y
alegría.
Tú eres justicia y templanza. Tú eres todas
nuestras riquezas a satisfacción.
Tú eres hermosura, Tú eres mansedumbre. Tú
eres protector, Tú eres custodio y defensor.
Tú eres fortaleza, Tú eres refrigerio. Tú eres
esperanza nuestra, Tú eres fe nuestra.
Tú eres la gran dulcedumbre nuestra.
Tú eres la vida eterna nuestra, grande y
admirable Señor,
Dios omnipotente, misericordioso Salvador.

San Francisco de Asís


Espíritu Santo, Tú me conoces más que
yo mismo. Tú me sondeas, me habitas,
me ciñes. Tu sabes muy bien de mi
fragilidad y del riesgo que corro
permanentemente de ser inconsciente,
desagradecido, protagonista. No
permitas que me separe de ti, que
ofenda tu Amor, el Amor de Dios,
manifestado tan generosamente en
Jesucristo su Hijo.
SALMO AL ESPÍRITU SANTO
Yo rogaré al Padre,
y Él os dará otro Defensor,
para que esté con vosotros
siempre Juan, 14:16
Ven, Espíritu Santo,
amigo entrañable,
persona viva y siempre
disponible.
Sin tu dulce ayuda
no podemos decir ni ¡Jesús es el
Señor!,.
Ven, protector en todo momento,
salvación que se hace patente.
Sana nuestros corazones
destrozados
por el desamor y el pecado.
Sana las heridas
VEN, ESPÍRITU DIVINO
Espíritu Santo, luz de nuestros corazones,
ven y enséñanos la sabiduría
que nace de nuestra dignidad de hijos e
hijas de Dios.
Danos poder para crear
un mundo donde quepamos todos.
Señor, ya que nacemos seres libres,
deja que permanezcamos libres
hasta que retornemos a Ti.
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Espíritu Santo,
eres el alma de mi alma,
te adoro humildemente.
Iluminadme, fortificadme,
guiadme, consoladme.
Y en cuanto corresponde
al plan eterno Padre Dios reveladme tus deseos.
Dadme a conocer lo que el Amor eterno desea en
mí.
Dadme a conocer lo que debo realizar.
Dadme a conocer lo que debo sufrir.
Dadme a conocer lo que con
silenciosa modestia y en oración,
debo aceptar,
cargar y soportar.
Sí, Espíritu Santo, dadme a conocer
tu voluntad y la voluntad del Padre.
Pues toda mi vida no quiero ser otra
cosa que un continuado
perpetuo Sí a los
deseos y al querer del eterno Padre Dios.
CAMINAR EN EL ESPÍRITU
Espíritu Santo, eres viento: llévame
donde quieras;
eres brisa: déjame respirar lo nuevo;
eres fuerza: levántame del suelo;
eres vida: dame pasión por la vida;
eres alimento: nútreme de tu savia;
eres luz: ilumíname con tus rayos;
eres calor: calienta mi existencia;
eres libertad: hazme libre;
eres fecundidad: cúbreme con tu
sombra;
eres agua viva: dame de beber;
eres respuesta: dame fuerza para decir
sí al Padre, al Hijo y a ti, Espíritu
Santo.
CONSAGRACIÓN AL ESPIRITU SANTO

"Bondadosísimo Dador de Gracias,


Espíritu Santo consuelo verdadero
de mi corazón, te adoro con
profunda humildad como a mi Dios
y supremo Señor.
Te adoro y bendigo como al único
Auxiliador en toda indigencia y
como liberalísimo dispensador de
todo bien, gracia y alegría
celestial.
Dios Espíritu Santo, amor suave del
Padre y del Hijo, para ser todo
tuyo/a te entrego desde ahora y
para siempre, mi corazón, mis
energías y facultades, mis
pensamientos,
aspiraciones, palabras y obras; mis
penas y gozos, mi vida y mi muerte.
Te entrego también a todos
aquellos que me son más
queridos, y cuanto soy y
cuanto tengo a fin de que solo
Tú dispongas ello y con Tu
AMOR reines sobre mí en el
tiempo y en la eternidad".
Amén.
ORACIÓN
Ven, Espíritu Santo.
Quiero recibirte.
Quiero sentir tus inspiraciones.
Quiero recibir tu fortaleza.
Porque quiero ser bueno (a.)
Porque quiero hacer la Voluntad de
Dios.
Porque quiero ser santo (a).
Y quiero llegar al Cielo.
Amén
Nuestra adoración debe unirse a la
otra adoración más perfecta: la
adoración de Jesucristo, quien
adora a Dios Padre en el Espíritu
Santo, quien se ofrece como hostia
viva (cfr. T, 27).
El Espiritu Santo es el Amor en
persona, es un Amor infinito y
eterno.
Él es Amor, es un amor demasiado
grande difícil de comprender como
persona, pero su ser personal es
amar, amor eterno sin principio y
sin fin, amor sin límite. Su obra es
amar.
Éste amor total , absoluto y
exclusivo es el amor con que Dios
nos ama.
El Espíritu Santo es el Amor en
persona, es un Amor infinito y
eterno.
Él es Amor, es un amor demasiado
grande difícil de comprender como
persona, pero su ser personal es
amar, amor eterno sin principio y
sin fin, amor sin límite. Su obra es
amar.
Este amor total , absoluto y exclusivo
es el amor con que Dios nos ama.
Nosotros no merecemos ese amor
infinito. Ni nuestras miserias ni
pecados pueden aminorar la ternura
de Dios para con nosotros.
He aquí un Misterio: que el Espíritu
de Amor del Padre y del hijo hace su
morada en nosotros.
El Espíritu Santo vive en
nosotros desde nuestro
Bautismo , en nuestra Alma.

El Espíritu Santo viene


también a nosotros por la fe
en la palabra de Dios, o sea
en su Evangelio.
Si cometemos algún pecado
mortal el Espíritu Santo
deja habitar en nosotros.
Sólo vuelve una vez que nos
hemos arrepentido y confesado
nuestra culpa.
Por lo tanto debemos permanecer
alerta para nunca dejar de ser
Templo del Espíritu Santo.
El Sacramento de la
Corfirmación, es otro medio
por el cual viene a nosotros
el Espíritu Santo, imprime
"Carácter" para saber
defender nuestra Doctrina ,
fortalecer nuestra alma
y para publicar y confirmar
nuestra Fe.
El "Carácter " es un SELLO interior o
señal indeleble que se imprime en el
alma por lo que somos "soldados y
testigos de Cristo".
El Espíritu Santo está en todas
partes, porque es Dios, pero habita
en las almas de los justos,
santificándolas por medio de la
gracia, de las virtudes y de sus
dones.
El Espíritu Santo AUXILIA
nuestra debilidad y RUEGA
por nosotros ante el Padre.
Nos hace pedir y desear las
cosas celestiales y divinas y
nos llena con los consuelo
de su Gracia.
"Oh Espíritu Santo, alma
de mi alma, yo te adoro"
"Ilumíname, guíame,
fortifícame, consuélame,
dime lo que debo hacer,
dame tus dones,
enséñame solamente tu
voluntad"
Espíritu Santos
Tú que aclaras todo y que iluminas
todos los caminos para que yo
alcance mi ideal.Tú que me das el
don divino de perdonar y olvidar el
mal que otros me hacen, y que en
todos los instantes de mi vida estás
conmigo, yo quiero por medio de
esta oración, agradecerte por todo y
reafirmar una vez más que nunca
me separaré de Ti, por mayor que
sea mi ambición material. Deseo
estar contigo y con todos mis seres
queridos, en la Gloria perpetua.
Gracias, Espíritu santo, para
conmigo y todos los míos. ¡Oh
Espíritu Santo!, gracias por todos los
favores que he recibido de Ti.
El Espíritu Santo
Sólo una cosa es importante:
la salvación eterna. Por lo tanto,
sólo una cosa hay que temer: el
pecado. El pecado es el resultado
de la ignorancia, debilidad e
indiferencia. El Espíritu Santo es
el Espíritu de Luz, de Fuerza y de
Amor.
Con sus siete dones ilumina la
mente, fortalece la voluntad, e
inflama el corazón con el amor
de Dios. Para asegurarnos la
salvación debemos invocar al
Divino Espíritu diariamente,
porque “el Espíritu viene en
ayuda de nuestra flaqueza.
Pues nosotros no sabemos
cómo pedir para
orar como conviene; mas
el Espíritu mismo
intercede por nosotros”
Romanos, 8: 26
Oración
Omnipotente y eterno Dios, que
has condescendido para
regenerarnos con el agua y el
Espíritu Santo, y nos has dado el
perdón de todos los pecados,
permite enviar del cielo sobre
nosotros los siete dones de tu
Espíritu,
el Espíritu de Sabiduría y de
Entendimiento, el Espíritu de Consejo
y de Fortaleza, el Espíritu de
Conocimiento y de Piedad, y llénanos
con el Espíritu del Santo Temor. Amén.

(Padrenuestro y Avemaría, una vez.


Gloria, 7 veces. Acto de Consagración
y Oración por los siete dones)
Oración
Ven, Oh Bendito Espíritu de Piedad,
toma posesión de mi corazón.
Enciende dentro mío tal amor por Dios
que encuentre satisfacción sólo en su
servicio, y por amor a Él me someta
amorosamente a toda legítima
autoridad.
Amén.
Oración
Ven, Oh Espíritu de Entendimiento, e
ilumina nuestras mentes, que podamos
conocer y creer en todos los misterios de la
salvación, y que por fin podamos merecer ver
la eterna luz en la Luz, y en la luz de la gloria
tener una clara visión de Ti y del Padre y del
Hijo. Amén.
(Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria, 7
veces. Acto de Consagración y Oración por los
siete dones
Oración
Ven, Oh Bendito Espíritu de Conocimiento,
y concédeme que pueda percibir la voluntad
del Padre; muéstrame la nulidad de las cosas
de la tierra, que tenga idea de su vanidad y las
use sólo para tu gloria y mi propia salvación,
siempre por encima de ellas mirándote a Ti y
tus premios eternos.
Amén.
(Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria, 7
veces. Acto de Consagración y Oración por
los siete dones)
Ven, Oh Espíritu de Fortaleza, alza mi
alma en tiempo de turbación y
adversidad, sostiene mis esfuerzos de
santidad, fortalece mi debilidad, dame
valor contra todos los asaltos de mis
enemigos, que nunca sea yo confundido
y me separe de Ti, Oh mi Dios y mi
máximo Bien. Amén
(Padrenuestro y Avemaría, una vez.
Gloria, 7 veces. Acto de Consagración y
Oración por los siete dones)
Oración
¡Ven, Oh bendito Espíritu de
Santo Temor, penetra en lo más
íntimo de mi corazón, que te
tenga, mi Señor y Dios, ante mi
rostro para siempre, ayúdame a
huir de todas las cosas que te
puedan ofender y hazme
merecedor ante los ojos puros de
tu Divina Majestad en el Cielo,
donde Tú vives y reinas en
unidad de la siempre Bendita
Trinidad, Dios en el mundo
que no tiene fin. Amén.

(Padrenuestro y Avemaría,
una vez. Gloria, 7 veces. Acto
de Consagración y Oración
por los siete dones)
Oración
Ven, Oh Espíritu de
Consejo, ayúdame y
guíame en todos mis
caminos para que siempre
haga tu Santa Voluntad.
Inclina mi corazón a
aquello que es bueno,
apártame de todo lo que es malo y
dirígeme por el sendero recto de tus
Mandamientos a la meta de la vida
eterna que yo anhelo. Amén.

(Padrenuestro y Avemaría, una vez.


Gloria, 7 veces. Acto de Consagración y
Oración por los siete dones)
Oración
Ven, Oh Divino Espíritu, llena
mi corazón con tus frutos
celestiales: caridad, gozo, paz,
paciencia, benignidad, bondad, fe,
mansedumbre y templanza. Que
nunca esté yo cansado en el
servicio de Dios sino que,
por continua y fiel sumisión a tu
inspiración, merezca estar
eternamente unido Contigo, en el
amor del Padre y del Hijo. Amén.

(Padrenuestro y Avemaría, una


vez. Gloria, 7 veces. Acto de
Consagración y Oración por los
siete dones)
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
(de San Agustín)
Espíritu Santo, inspíranos, para
que pensemos santamente.
Espíritu Santo, incítanos, para
que obremos santamente.
Espíritu Santo, atráenos, para que
amemos las cosas santas.
Espíritu Santo,
fortalécenos, para que
defendamos las cosas
santas.
Espíritu Santo, ayúdanos,
para que no perdamos
nunca las cosas santas.
Oremos.

Oh Dios, que has iluminado los


corazones de tus hijos con la luz
del Espíritu Santo; haznos dóciles
a tu Espíritu para gustar siempre
el bien y gozar de su consuelo.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amén.