Está en la página 1de 16

1

Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo


anciano también con ellos, y testigo de los
padecimientos de Cristo, que soy también
participante de la gloria que será revelada:
revelada
2
Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros,
cuidando de ella,
ella no por fuerza,
fuerza sino
voluntariamente;
voluntariamente no por ganancia deshonesta,
deshonesta sino
con ánimo pronto;
pronto 3no como teniendo señorío sobre
los que están a vuestro cuidado,
cuidado sino siendo
ejemplos de la grey.
grey 4Y cuando aparezca el Príncipe
de los pastores, vosotros recibiréis la corona
incorruptible de gloria.
gloria
Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón
15

Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que


éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo.
El le dijo: Apacienta mis corderos.
corderos 16Volvió a decirle la
segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?
Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo.
Le dijo: Pastorea mis ovejas.
ovejas 17Le dijo la tercera vez:
Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se
entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me
amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú
sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis
ovejas.
3
Porque nuestra exhortación no procedió de error ni
de impureza, ni fue por engaño, 4sino que según
fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase
el evangelio,
evangelio así hablamos; no como para agradar a
los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros
corazones.
corazones 5Porque nunca usamos de palabras
lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios
es testigo; 6ni buscamos gloria de los hombres; ni de
vosotros, ni de otros,
otros aunque podíamos seros carga
como apóstoles de Cristo. 7Antes fuimos tiernos entre
vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a
sus propios hijos.
8
Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que
hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de
Dios, sino también nuestras propias vidas; porque habéis
llegado a sernos muy queridos.
queridos 9Porque os acordáis,
hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; cómo trabajando
de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de
vosotros, os predicamos el evangelio de Dios.
Dios 10Vosotros
sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e
irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los
creyentes; 11así como también sabéis de qué modo, como
el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a
cada uno de vosotros, 12y os encargábamos que
anduvieseis como es digno de Dios,
Dios que os llamó a su
reino y gloria.
14
He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a
vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo
vuestro, sino a vosotros,
vosotros pues no deben atesorar los
hijos para los padres, sino los padres para los hijos.
15
Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo
mismo me gastaré del todo por amor de vuestras
almas,
almas aunque amándoos más, sea amado menos.
3
Contra los que me acusan, esta es mi defensa:
4
¿Acaso no tenemos derecho de comer y beber?
5
¿No tenemos derecho de traer con nosotros una
hermana por mujer como también los otros
apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas?
Cefas 6¿O
sólo yo y Bernabé no tenemos derecho de no
trabajar? 7¿Quién fue jamás soldado a sus propias
expensas? ¿Quién planta viña y no come de su
fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la
leche del rebaño?
rebaño
Mas lo que hago, lo haré aún, para quitar la
12

ocasión a aquellos que la desean, a fin de que en


aquello en que se glorían, sean hallados
semejantes a nosotros. 13Porque éstos son falsos
apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan
como apóstoles de Cristo. 14Y no es maravilla,
porque el mismo Satanás se disfraza como ángel
de luz.
luz 15Así que, no es extraño si también sus
ministros se disfrazan como ministros de justicia;
justicia
cuyo fin será conforme a sus obras.
16
Otra vez digo: Que nadie me tenga por loco; o de
otra manera, recibidme como a loco, para que yo
también me gloríe un poquito. 17Lo que hablo, no lo
hablo según el Señor, sino como en locura, con esta
confianza de gloriarme. 18Puesto que muchos se
glorían según la carne, también yo me gloriaré;
19
porque de buena gana toleráis a los necios, siendo
vosotros cuerdos. 20Pues toleráis si alguno os
esclaviza,
esclaviza si alguno os devora,
devora si alguno toma lo
vuestro,
vuestro si alguno se enaltece,
enaltece si alguno os da de
bofetadas.
bofetadas 21Para vergüenza mía lo digo, para eso
fuimos demasiado débiles.
3
Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros
acerca de nuestra común salvación, me ha sido
necesario escribiros exhortándoos que contendáis
ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a
los santos. 4Porque algunos hombres han entrado
encubiertamente, los que desde antes habían sido
destinados para esta condenación, hombres impíos,
que convierten en libertinaje la gracia de nuestro
Dios,
Dios y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro
Señor Jesucristo.
8
Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros
reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros
reinásemos también juntamente con vosotros!
9
Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a
nosotros los apóstoles como postreros,
postreros como a
sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser
espectáculo al mundo, a los ángeles y a los
hombres. 10Nosotros somos insensatos por amor de
Cristo,
Cristo mas vosotros prudentes en Cristo; nosotros
débiles,
débiles mas vosotros fuertes; vosotros honorables,
mas nosotros despreciados.
despreciados
11
Hasta esta hora padecemos hambre,
hambre tenemos sed,
estamos desnudos, somos abofeteados, y no
tenemos morada fija.
fija 12Nos fatigamos trabajando con
nuestras propias manos;manos nos maldicen, y
bendecimos; padecemos persecución, y la
soportamos.
soportamos 13Nos difaman,
difaman y rogamos; hemos
venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo,
el desecho de todos.
19
Porque esto merece aprobación, si alguno a causa
de la conciencia delante de Dios, sufre molestias
padeciendo injustamente.
injustamente 20Pues ¿qué gloria es, si
pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si
haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto
ciertamente es aprobado delante de Dios.
Dios 21Pues
para esto fuisteis llamados; porque también Cristo
padeció por nosotros,
nosotros dejándonos ejemplo, para que
sigáis sus pisadas;