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La poesía de finales del siglo XIX y del XX

La poesía de finales del siglo XIX y del XX

1.- La poesía del último tercio del siglo XIX


1.1 Principales tendencias poéticas
En consonancia con estas tendencias estéticas, la poesía comparte unas
características comunes:
 Oposición al sentimentalismo romántico
.Rechazo de la sociedad burguesa
Afán de rebeldía individual y social
.Concepción no utilitaria del arte y de la literatura: se busca la belleza en sí misma,
frente a la llamada poesía útil, comprometida con una causa.
Los movimientos estéticos más relevantes son: el parnasianismo, el simbolismo y el
decadentismo . Su nueva sensibilidad supuso toda una renovación para la poesía
occidental.
La poesía de finales del siglo XIX y del XX

1.- La poesía del último tercio del siglo XIX


1.1 Principales tendencias poéticas
1.1.1 Parnasianismo
Esta corriente evoluciona a partir del Romanticismo más tardío, al que reprocha sus excesos. Por
otra parte, también se opone al Realismo y al Naturalismo por no entender su manera tan cruda de
exponer la realidad. Frente a esto, se propone la preocupación por la forma y el arte por el arte.
Los parnasianos toman el nombre de la publicación “Le parnasse contemporaine”, que hacía
alusión al Parnaso, morada de las musas.

Cronología: El movimiento se desarrolla entre 1861 y 1876.


Autores: Sus principales representantes son Banville, Ménard,Coppée, que se agrupan en torno a
la figura del poeta Leconte de Lisle.
Temas: Se busca lo exótico, por lo que los poemas tratan frecuentemente del pasado remoto. La
Antigüedad clásica, lo oriental y la naturaleza, son algunos de los temas preferidos por los
parnasianos.
Estilo: Se tiende a la objetividad, a la poesía impersonal, al arte por el arte. Para eso, hay que
buscar la perfección en la construcción del verso.
Influencias: El parnasianismo ejerció su influencia en algunos aspectos del Modernismo.
La poesía de finales del siglo XIX y del XX
La poesía de finales del siglo XIX y del XX

1.1.2 Simbolismo
Es un movimiento poético nacido en Francia a finales del siglo XIX como reacción a la estética
precedente. Pretenden buscar nuevas formas de conocimiento a través de la intuición. Por ello se le da
especial importancia a las imágenes, para llegar a las sensaciones a través de ellas .En este sentido, es
entiende el empleo del símbolo, o técnica de aludir realidades complejas (la muerte, la soledad, el
tiempo) mediante evocaciones de objetos, ideas o sensaciones.
Cronología : El punto de partida del movimiento es el manifiesto de Jean Moréas en1886. Mucho más
difícil es determinar el momento en que puede darse por concluido, pues en muchos de los casos se
asimiló al Modernismo.
Autores: Están vinculados con el simbolismo, en mayor o menor medida, autores como Moréas,
Verlaine, Rimbaud, Baudelaire y Mallarmé.
Temas: El simbolismo se vincula con el ocultismo y el misterio, por lo que el poeta busca la intuición y la
revelación.
Estilo: Se caracteriza por el empleo del verso libre. Se esmera en la perfección de las rimas. El recurso
más empleado es la sinestesia.
Influencias: Pueden rastrearse influencias simbolistas, por ejemplo, en el gusto por la sinestesia de
Rubén Darío o en la aparición del símbolo en la poesía de Antonio Machado.

La Sinestesia es una Figura Retórica que consiste en mezclar sensaciones


de órganos distintos (audición, visión, gusto, olfato, tacto) o mezclar dichas
sensaciones con sentimientos  (tristeza, alegría, etc...):
Suave como un silbido de verano → mezcla de tacto con audición
Sinestesia procede del griego "syn" (junto) y "aesthesis" (sensación)
La poesía de finales del siglo XIX y del XX

1.1.3 Decadentismo
El término tiene su origen en un verso de Verlaine: «yo soy el imperio al fin de la decadencia». Es una
corriente poética que surge del simbolismo, pero se caracteriza por el refinamiento y la melancolía.
Cronología: El decadentismo como corriente estética es más bien efímero, pues puede considerarse
finalizado hacia 1890.
Autores: Destacan sobre todo los decadentistas italianos D´Annunzio y Pascoli. En Gran Bretaña
sobresale la figura de Oscar Wilde, máximo exponente del dandismo.
Temas: Se busca la evasión de la realidad a través del exotismo, los lugares y tiempos remotos. En sus
obras dejan sentir admiración por la fase de decadencia de las antiguas culturas, como Alejandría.
Estilo: El lenguaje poético es sofisticado y personal.
Influencias: El clima decadentista influyó en diferentes aspectos del arte y la literatura.
1.2 La poesía francesa:
La poesíalosde
poetas malditos
finales del siglo XIX y del XX
1.2.1 Charles Baudelaire Baudelaire (1821-1867) es, sin duda, el poeta más importante de este
período, a pesar de que en su momento fue un incomprendido, pues rompió con todas las
convenciones establecidas. Entre los elementos de su biografía que determinaron su obra en mayor
medida destacan su formación católica y sus viajes a lugares exóticos. Su aportación fundamental fue la
publicación de Las flores del mal en 1857.El poema, dividido en seis partes según los temas tratados,
supone en más de un sentido el inicio de la modernidad poética.
a Las flores del mal supone una celebración del mal, de su belleza, un acercamiento al satanismo que
escandalizó a la sociedad del momento.
b Baudelaire parte del spleen, el aburrimiento, para expresar la situación del poeta en un mundo que lo
margina.
c Para el poeta la base del conocimiento son los sentidos y el espíritu frente a la razón, de ahí la
importancia de la sinestesia.
d Un concepto central en la poesía de Baudelaire es el de correspondencia, o concepción del mundo
como dualidad de fuerzas materiales y espirituales.
e El amor en Baudelaire es extremo. Canta a la mujer, la celebra y la exalta

Son lecturas obligatorias algunos   poemas de Las flores del mal,


de Charles Baudelaire:  «El albatros», «Correspondencias»,
«Himno a la belleza», «Invitación al viaje», «A una transeúnte»,
«El crepúsculo matutino», «La destrucción» y «El viaje
[movimientos I y VIII]»)
2.1 Contenido global del libro.
 La primera edición de Las flores del mal es de 1857 y provocó un gran

escándalo: fueron censurados seis poemas “por ultraje a la moral pública”. La


versión definitiva será póstuma, de 1868, y contará con 151 poemas. Las
flores del mal supera con mucho las ideas románticas de las que parte
(búsqueda de la belleza ideal, huida de la realidad mezquina, afirmación del yo
y de la libertad, la rebeldía, el malditismo, el gusto por lo morboso…), y
marcará un modelo a seguir por las generaciones futuras, no solo por la
libertad con la que aborda los temas “prohibidos”, sino, y sobre todo, por las
nuevas propuestas formales que inaugura.
Es, sin lugar a dudas, el libro más novedoso e influyente del siglo XIX:
primero porque inaugura la estética de las “correspondencias”, originando el
Simbolismo (seguido por los más importantes poetas de fin de siglo: Verlaine,
Rimbaud, Mallarmé…), y después, porque su influencia llegará hasta las
últimas generaciones del siglo XX, pasando de manera especial por el
Surrealismo.
2.1 Contenido global del libro.
. Los poemas del libro tienen valor independiente, pero están integrados en un todo
unitario dividido en seis secciones. Un poema dedicado “Al lector” (hypocrite lecteur – mon
semblable, mon frère…) sirve de introducción y después se organiza en seis secciones que
siguen una cierta coherencia interna.
La primera se titula “Spleen e ideal” y es la más extensa (la mitad de la obra); presenta
diversas formas de evasión atraído por el Ideal (la belleza, el arte, el amor, erotismo,
muerte…) para acabar en el Tedio, en la “conciencia del Mal”. Tras haber comprobado el
fracaso de estas formas de ideal, nos encontramos con el “spleen” o el hastío. Baudelaire ve
la belleza como un ideal inalcanzable pero que le sirve de consuelo al hombre. El poeta
debe perseguirla estableciendo correspondencias o puentes de unión entre las diversas
realidades, para reconstruir la unidad del mundo. Esta sagrada misión choca con su
naturaleza humana, sujeta a las miserias y al pecado
La segunda sección se titula “Cuadros parisinos” (18 poemas), donde el poeta
contempla la ciudad de Paris, sus ambientes y habitantes (ciegos, viejas, mendigos,
prostitutas…), en los que descubre nuevas manifestaciones del problema esencial de la
condición humana: el Mal.
 Es un segundo intento de huida pero a través de la ciudad de París, en la que aparecen
sus habitantes más desvalidos, con los que el poeta se siente solidario. Las descripciones
de la ciudad no son realistas, sino simbólicas: la soledad de sus moradores son imagen de
su propia alma. 
La tercera sección se titula “El vino”, cinco poemas que reflejan el intento de huida a los
paraísos artificiales, huida que termina en el fracaso. :
2.1 Contenido global del libro.
 La cuarta da título al libro, “Las flores del mal”, y es una nueva inmersión en
las manifestaciones del mal: la destrucción, el demonio, la violencia, la
perversión…para extraer de allí su poesía, como recurso frente al hastío y la
angustia. El poeta, fracasadas sus aspiraciones anteriores, busca refugio en la
bebida y la lujuria, de las que ofrece cuadros desoladores. Aparece pues el tema
del viaje, que consiste en un deseo de fuga radical que intenta a través del alcohol,
las drogas el sexo o la vida bohemia. Disconforme con la realidad, aspira a una
vida “ideal” libre de angustia, de culpa y de pecado.
 El tema que predomina en esta parte, que lleva el mismo título de la obra, es la
huida infructuosa del poeta a través de la lujuria. El poeta acabará encontrando en
ese intento de fuga de la realidad el spleen o hastío otra vez. 
2.1 Contenido global del libro.
. Está formada por nueve poemas -
En “La destrucción” el Demonio elige como instrumento de corrupción a la mujer. El poeta creerá que está
cerca del ideal y libre de penas pero finalmente acabará en el hastío, que provoca en el escritor actos de
crueldad y el afán de destrucción. 
- En “Una mártir” el poeta retrata con cierta morbosidad el cadáver de una dama (“sin cabeza un cadáver
derrama, como un río, roja y viva sangre”), la cual se había entregado a una lujuria de “besos infernales”. El
poeta recrea al asesino satisfaciendo su deseo carnal en el cuerpo inerte (“¿sobre tus dientes fríos dejó los
supremos adioses?”).
- En “Mujeres condenadas” Baudelaire habla del amor lésbico, que es una prueba más de provocación,
modernidad y de actitud transgresora. Esas mujeres buscan en el lesbianismo el infinito y el poeta se
compadece de ellas por su deseo no saciado. 
- En “Las dos buenas hermanas” la Orgía y la Muerte se presentan positivamente como amables chicas
llenas de salud y de besos. Sin embargo, el poeta advierte que los placeres que producen son terribles. De
hecho, la Lujuria está corrompida (“sus mirtos infectos”) y conducirá a la muerte al poeta.
- En “La fuente de sangre” el poeta siente correr la sangre pero no encuentra la herida. Intenta refugiarse en
el vino para escapar porque el amor para él sólo fue “un colchón de agujas” hecho para que beban la Orgía y
la Muerte. 
- En “Alegoría” se representa a una prostituta de manera sagrada (“como diosa camina”), pues su belleza
“consigue el perdón de todas las infamias”. Está por encima de toda moral y por ello contemplará la cara de
la Muerte sin arrepentimiento ni odio. 
- En “La Beatriz” los demonios han venido a burlarse del poeta. La Beatriz de Dante, esa “donna angelicata”
intermediaria entre el hombre y Dios, se encuentra ahora con los demonios acariciándose con ellos y
riéndose del propio poeta. 
- En “Un viaje a Citerea” el poeta se encuentra en una isla en la que se rinde culto a Venus y, por tanto,
donde se da rienda suelta a los impulsos amorosos. Pero el poeta tan sólo ve en ella a su propia imagen
colgado de una horca. 
- En “El amor y el cráneo” se recrimina al amor que esparza con sus pompas el cerebro, la sangre y la carne
del propio poeta, tildándolo de “mostruo asesino”.
2.1 Contenido global del libro.
La quinta sección se titula “Rebelión”, tres poemas donde el poeta opta por la
negación, la blasfemia, por Satanás, el jefe del mal. Aquí surge el poeta satánico,
necesitado de un padre que sólo encuentra en Satán, por lo que desafía al Creador con
sus blasfemias. El poeta cree en el poder universal del mal. La persona no puede escapar
de su naturaleza humana, que lo arrastra hacia lo más bajo. Su spleen, su abatimiento,
tiene su origen también en este mal inevitable
La última sección se titula “La muerte”: de los amantes, de los pobres, de los
artistas…;aspiración al reposo, a lo desconocido con la esperanza de encontrar alguna
salida: termina el libro con el poema titulado “El viaje”, una invitación a la propia muerte
para que lleve al poeta (al lector) “…al Infierno o al Cielo, qué importa? / al fondo de lo
Desconocido, para encontrar algo nuevo”. En “La muerte” el poeta ve en ella el último
recurso a la huida. La muerte supone una eternidad que ignora lo perecedero.
2.1 Contenido global del libro.
El libro, en su conjunto, es un viaje alucinante hacia una búsqueda permanente de los
ideales y de la Belleza, que termina, paradójicamente, en las zonas más sombrías del
espíritu humano: el dolor, el desarraigo, la autodestrucción, los paraísos ficticios, las
perversiones, la negación, el pecado, el satanismo, el erotismo destructivo y la muerte.
El libro se centra, pues, en la descripción del mal, en la apología de lo satánico y en el
tratamiento del hombre como ser perverso. El poeta se entrega al vicio (prostitución,
droga…) pero solo consigue el Tedio (spleen - Ennui), al mismo tiempo que anhela la
belleza y nuevos horizontes (“El viaje”). La conciencia del mal origina en el poeta esa
tendencia irrefrenable al malditismo, a la autodestrucción, a la inmolación del artista
como víctima. A ningún poeta como Baudelaire le cuadra mejor el calificativo de
“maldito”, tal como lo definió por vez primera Paul Verlaine (otro “maldito”).
II
EL ALBATROS
Frecuentemente, para divertirse, los tripulantes
Capturan albatros, enormes pájaros de los mares,
Que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al navío deslizándose sobre los abismos amargos.
Apenas los han depositado sobre la cubierta,
Esos reyes del azur, torpes y temidos,
Dejan lastimosamente sus grandes alas blancas
Como remos arrastrar a sus costados.
Ese viajero alado, ¡cuan torpe y flojo es!
Él, no ha mucho tan bello, ¡qué cómico y feo!
¡Uno tortura su pico con una pipa,
El otro remeda, cojeando, del inválido el vuelo!
El Poeta se asemeja al príncipe de las nubes
Que frecuenta la tempestad y se ríe del arquero;
Exiliado sobre el suelo en medio de la grita,
Sus alas de gigante le impiden marchar.
II: EL ALBATROS

El albatros es «uno de los más grandes y más rápidos pájaros de los mares del sur» decía
E. Poe en Aventuras de Arthur Gordon Pym –obra traducida por Baudelaire en 1858–.
Se trata de una obra simbólica de forma simple –escrita seguramente recordando su
viaje a la isla Mauricio–, en la que primero aparece una descripción y luego una
comparación. En 1859 le añade la tercera estrofa por sugerencia de su amigo Asselineau,
quien opinaba, junto a Flaubert, que este poema era un «diamante». Algunos críticos han
señalado en estos versos un prosaísmo voluntario, el límite más allá del cual la inspiración
poética debe dejar de tomar la forma del verso y pasar al poema en prosa.
El albatros, majestuoso en el cielo, pero torpe y de apariencia ridícula sobre el barco,
objeto de las crueles burlas de los marinos, es el poeta víctima de la maldad humana.
El tema desarrollado es uno de los más representativos de la concepción romántica del
poeta –que Baudelaire propone con imágenes nuevas y originales–: un ser superior, a
veces divino, ángel caído que recuerda el Cielo, exiliado en medio de la mediocridad,
incomprendido, mártir, esclavo del arte y sacrificado.
II: EL ALBATROS

Todo el poema es, pues, una alegoría donde el albatros simboliza el destino trágico del
artista-poeta, menospreciado y humillado por la sociedad. Esta idea caracteriza, de
manera especial, al “artista maldito”, el primero de los cuales es el propio Baudelaire, con
su vida atormentada y su obra perseguida.
En las tres primeras estrofas (serventesios alejandrinos) describe las humillaciones a las
que se ve sometido “este rey del cielo”. En el último serventesio aclara el sentido de la
alegoría, aplicándolo al poeta. El sentido de todas las imágenes es claro: el pájaro (“rey del
cielo”, “príncipe de las nubes”…), sus grandes alas, los cielos…son símbolo de la
espiritualidad, de la imaginación, de la libertad y pureza; por contra, los marineros sádicos,
sus burlas, la tormenta, el arquero(peligro de muerte), el suelo, los gritos…expresan, por
contraste, el mundo del exilio en esta tierra; los marineros son enemigos del albatros, los
hombres son enemigos del poeta.
El albatros-el poeta sobrevuela el mundo acompañando a la humanidad que viaja en ese
“navío que surca los amargos abismos” (una imagen sinestésica del viaje de la vida); pero
uno y otro lo hacen desde la altura, desde un ideal imposible para los hombres, que nunca
comprenderán al poeta, exiliado, humillado, distinto.
IV
CORRESPONDENCIAS
La Natura es un templo donde vividos pilares
Dejan, a veces, brotar confusas palabras;
El hombre pasa a través de bosques de símbolos
que lo observan con miradas familiares.
Como prolongados ecos que de lejos se confunden
En una tenebrosa y profunda unidad,
Vasta como la noche y como la claridad,
Los perfumes, los colores y los sonidos se responden.
Hay perfumes frescos como carnes de niños,
Suaves cual los oboes, verdes como las praderas,
Y otros, corrompidos, ricos y triunfantes,
Que tienen la expansión de cosas infinitas,
Como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso,
Que cantan los transportes del espíritu y de los sentidos.
IV : CORRESPONDENCIAS
La idea de naturaleza-templo está asociada a la noción de sagrado y postula la
unidad de la creación (idea fundamental en Platón y Plotino). El poeta deja
entender que un orden, una arquitectura secreta, se esconde tras cada cosa, que
las analogías y las correspondencias son los datos del mundo que permiten
alcanzar una unidad profunda, aunque tenebrosa, y la arquitectura le parece la
imagen que mejor traduce la idea de unidad (
Es el soneto fundacional del Simbolismo, que asienta de manera definitiva en el
espacio de la metáfora el mundo de las analogías sinestésicas (segunda y tercera
estrofa) –relaciones entre los sentidos–, pero también el de las analogías
existenciales, secretas, que sólo el contexto o un referente extratextual pueden
aclarar (último terceto).
IV : CORRESPONDENCIAS
Supone algo así como el credo estético de Baudelaire que sienta las bases de un
movimiento seguido después por tantos poetas de fin de siglo. El título sintetiza el
contenido. El poeta da a entender que hay un orden, una arquitectura secreta
detrás de cada cosa; que en el mundo hay analogías, “correspondencias” que
permiten alcanzar el sentido más profundo de la realidad, que hay una unidad
última e ideal en todas las cosas. Y es el poeta el que, con su arte, puede descubrir
y revelar esa unidad secreta, ese “bosque de símbolos” que hablan a los hombres.
 La estética que permite descifrar las correspondencias entre las cosas más
dispares de la realidad tiene que hacerlo a través del símbolo, de la metáfora, de
las comparaciones y, especialmente, de la sinestesia, figura que permite
relacionar sensaciones pertenecientes a campos sensoriales distintos. Baudelaire
es el primer poeta en usar de manera consciente y abundante este recurso poético
casi desconocido hasta entonces. Es justamente lo que hace Baudelaire en este
poema, sobre todo en la estrofa 2 y 3: la “tenebrosa y profunda unidad” del
templo de la Naturaleza (v. 1) se manifiesta en la fusión de “perfumes, colores,
sonidos…”, perfumes frescos…dulces…verdes…que cantan…;sinestesias y
comparaciones que permiten descubrir los sentidos profundos de lo creado y
acercarnos a la infinitud del ideal.
XXI
HIMNO A LA BELLEZA
¿Vienes del cielo profundo o surges del abismo,
 

Oh, Belleza? Tu mirada infernal y divina,


Vuelca confusamente el beneficio y el crimen,
Y se puede, por eso, compararte con el vino.
 

Tú contienes en tu mirada el ocaso y la aurora;


Tú esparces perfumes como una tarde tempestuosa;
Tus besos son un filtro y tu boca un ánfora
Que tornan al héroe flojo y al niño valiente.
 

¿Surges tú del abismo negro o desciendes de los astros?


El Destino encantado sigue tus faldas como un perro;
Tú siembras al azar la alegría y los desastres,
Y gobiernas todo y no respondes de nada,
 

Tú marchas sobre muertos, Belleza, de los que te burlas;


De tus joyas el Horror no es lo menos encantador,
Y la Muerte, entre tus más caros dijes,
Sobre tu vientre orgulloso danza amorosamente.
 

El efímero deslumbrado marcha hacia ti, candela,


Crepita, arde y dice: ¡Bendigamos esta antorcha!
El enamorado, jadeante, inclinado sobre su bella
Tiene el aspecto de un moribundo acariciando su tumba.
 

Que procedas del cielo o del infierno, ¿qué importa,


¡Oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso, ingenuo!
Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la puerta
De un infinito que amo y jamás he conocido?
 

De Satán o de Dios ¿qué importa? Ángel o Sirena,


¿Qué importa si, tornas —hada con ojos de terciopelo,
Ritmo, perfume, fulgor ¡oh, mi única reina!—
El universo menos horrible y los instantes menos pesados?
XXI : HIMNO A LA BELLEZA
Es un poema que refleja la incertidumbre de Baudelaire ante el misterio de la Belleza. Es
un canto, una suerte de himno religioso. La Belleza manifiesta lo sagrado, pero la
naturaleza de lo sagrado permanece oculta. El concepto de Belleza en este poema se
aparta del sentido común y abarca un espectro muy amplio y contradictorio de “bellezas”
parciales.
En el poema se oponen lo ascendente y lo descendente: en la Belleza confluyen el cielo
y el infierno, la luz y las tinieblas, el bien y el crimen, el nacimiento y la muerte, la alegría y
el desastre, la cobardía y la valentía, el horror, el asesinato, el sexo y la muerte, Eros y
Thanatos. Para el poeta Dios o Satán, Ángel o Sirena (Tentación) es indiferente. La Belleza
genera o destruye el tiempo simultáneamente. Aparece con forma de mujer y no importa
su naturaleza mientras haga “al universo menos horrible y menos pesado al tiempo”
(último verso). La Belleza está más allá de cualquier consideración ética o moral:
Baudelaire la encuentra en el Bien y en el Mal. Es por tanto un concepto radicalmente
nuevo de Belleza: la belleza de las “flores del mal”.
XXI : HIMNO A LA BELLEZA
Como rasgos formales más significativos podemos destacar: - en la métrica, el uso de
estrofas de serventesios alejandrinos (en el original); - la personificación del concepto
abstracto de Belleza en forma de mujer, o de “monstruo enorme”, “hada de los ojos de
terciopelo…”; - y , sobre todo, el uso constante de antítesis, el juego de alternancias
semánticas (entre sustantivos, adjetivos, oraciones de significado antitético): cielo-abismo,
infernal-divino, crimen-beneficio, poniente-aurora, héroe cobarde-niño valiente, la alegría-
el desastre, lo gobiernas todo y no respondes a nada, el amante y amada equiparados al
moribundo en su tumba…; - la enumeración sinestésica del penúltimo verso; - o el fuerte
componente emocional expresado con interrogaciones y exclamaciones retóricas al
principio y al final del poema
LIII
LA INVITACIÓN AL VIAJE
Mi niña, mi hermana, Allá, todo es orden y belleza,
¡Piensa en la dulzura Lujo, calma y voluptuosidad.
De vivir allá juntos! Mira en esos canales
Amar libremente, Dormir los barcos
¡Amar y morir Cuyo humor es vagabundo;
En el país que a ti se parece! Es para saciar
Los soles llorosos Tu menor deseo
De esos cielos encapotados Que vienen desde el cabo del mundo.
Para mi espíritu tienen la seducción —Los soles en el ocaso
Tan misteriosa Recubren los campos,
De tus traicioneros ojos, Los canales, la ciudad entera,
Brillando a través de sus lágrimas. De jacinto y de oro;
Allá, todo es orden y belleza, El mundo se adormece
Lujo, calma y voluptuosidad. En una cálida luz
Muebles relucientes, Allá, todo es orden y belleza,
Pulidos por los años, Lujo, calma y voluptuosidad.
Decorarían nuestra alcoba;
Las más raras flores
Mezclando sus olores
Al vago aroma del ámbar
Los ricos artesonados,
Los espejos profundos,
El esplendor oriental,
Todo allí hablaría
Al alma en secreto
Su dulce lengua natal.
LIII : LA INVITACIÓN AL VIAJE
El tema del viaje es recurrente en Baudelaire y está relacionado con su necesidad
de huir del mundo asfixiante y vulgar en que vive, buscando nuevas experiencias
y verdades. En este poema el poeta invita a su amada a viajar a un país
maravilloso (la crítica ha pensado en Holanda, por algunas referencias) donde
amar sin fin y disfrutar del lujo y vivir en armonía con el paisaje. La segunda
estrofa recrea un espacio visto como obra de arte, lugar mítico de lujo y felicidad,
tal como aparece en los cuadros de pintores holandeses (Vermeer, Ruisdael…). La
tercera estrofa es un recorrido por la naturaleza, espejo también de la mujer a
quien se dirige: para ella llegan los barcos cargados a los canales…mientras el sol
de ocaso decora el ambiente con su cálida luz. El poema se presenta como un
oasis imaginario donde “todo es orden y belleza”, muy diferente al panorama que
aparece en otros poema donde reina el dolor, la perversión, el pecado o la
muerte. Podemos interpretar también este poema como un viaje imaginario al
mundo de la infancia perfecta donde reina la seguridad, la felicidad, la belleza, la
armonía, los sentidos saciados…; cobran relieve los símbolos de intimidad:
habitaciones, muebles, olores, etc. Versos cortos de ritmo ágil, uso de
sinestesias, adjetivos metafóricos, personificaciones y metáforas coloristas
(última estrofa) son algunos rasgos literarios del poema.
XCIII
A UNA TRANSEÚNTE
La calle ensordecedora alrededor mío aullaba.
Alta, delgada, enlutada, dolor majestuoso,
Una mujer pasó, con mano fastuosa
Levantando, balanceando el ruedo y el festón;

Ágil y noble, con su pierna de estatua.


Yo, yo bebí, crispado como un extravagante,
En su pupila, cielo lívido donde germina el huracán,
La dulzura que fascina y el placer que mata.
Un rayo... ¡luego la noche! — Fugitiva beldad
Cuya mirada me ha hecho súbitamente renacer,
¿No te veré más que en la eternidad?
Desde ya, ¡lejos de aquí! ¡Demasiado tarde! ¡Jamás, quizá!
Porque ignoro dónde tú huyes, tú no sabes dónde voy,
¡Oh, tú!, a la que yo hubiera amado, ¡oh, tú que lo supiste!
XCIII : A UNA TRANSEÚNTE
Este bello soneto pertenece a la serie “Cuadros parisinos”, en los que aparecen sus
habitantes más desvalidos con los que el poeta se siente solidario. No obstante, las
descripciones que hace de la gran ciudad son más simbólicas que reales, una imagen de su
propia alma. En este poema, Baudelaire opone al “aullido de la calle ensordecedora” la
dignidad y la belleza de una mujer anónima que pasa. Describe su belleza y compara sus
cualidades a las de una estatua; le confiere así una existencia superior al común de los
mortales. Al mismo tiempo, siente la fascinación de su belleza. Baudelaire nos viene a decir
que la belleza a la que se puede aspirar, en el caos de la gran ciudad, es la que representa
esa mujer con la que nos topamos en mitad de la calle, con la que cruzamos una mirada, y
a la que no volveremos a ver nunca. Ahí, en ese breve instante en el que relampaguea la
belleza fugitiva de una encantadora transeúnte, el poeta vislumbra un atisbo de eternidad,
tal vez la emoción de un amor imposible: ¿La verá alguna vez? “¡Demasiado tarde! ¡Jamás
quizá!”, exclama. En los cuartetos predominan los aspectos descriptivos: abundantes
adjetivos y expresiones caracterizadoras de la belleza de la mujer, alguna metáfora
sorprendente (“su ojo, cielo lívido…”) y la expresión sinestésica en la que se cruzan varias
sensaciones y que refleja la conmoción del poeta: “yo bebía crispado…en su ojo…la dulzura
que fascina y el placer que mata”. En los tercetos crece el tono emocional del poema y lo
expresa con oraciones nominales, cortadas, con exclamaciones, interrogaciones, para
terminar con un verso final bimembre que cierra contundentemente el poema.
CIII
EL CREPÚSCULO MATUTINO
La diana cantaba en los patios de los cuarteles,
Y el viento de la mañana soplaba sobre las linternas.
Era la hora en que el enjambre de los sueños malignos
Tuerce sobre sus almohadas los atezados adolescentes;
Cuando, cual un ojo sangriento que palpita y se menea,
La lámpara en el amanecer es una mancha roja;
Cuando el alma, bajo el peso del cuerpo rudo y pesado,
Imita los combates de la lámpara y del día.
Como un rostro en llanto que las brisas enjugan,
El aire está lleno del escalofrío de las cosas que se fugan,
Y el hombre está fatigado de escribir y la mujer de amar,
Las casas, aquí y allá, comienzan a humear,
Las hembras de placer, el párpado lívido,
Boca abierta, dormían con su sueño estúpido;
Las pordioseras, arrastrando sus senos fláccidos y fríos,
Soplaban sobre sus tizones y soplaban sobre sus dedos.
Era la hora en que, entre el frío y la roñería
Se agravan los dolores de las mujeres yacientes;
Cual un sollozo cortado por un vómito espumoso
El canto del gallo, a lo lejos, rasgaba el aire brumoso;
Un mar de nieblas bañaba los edificios,
Y los agonizantes en el fondo de los hospicios
Exhalaban su postrer estertor en hipos desiguales.
Los libertinos regresaban, destrozados por sus esfuerzos.
La aurora tiritante, vestida de rosa y verde,
Avanzaba lentamente sobre el Sena desierto,
Y la sombra de París, frotándose los ojos,
Empuñaba sus herramientas, anciano laborioso.
CIII
EL CREPÚSCULO MATUTINO
El poeta describe un amanecer en la ciudad de París: el último combate entre las
fuerzas de la noche y las del día que nace. Pero no describe un amanecer plácido,
sino una mañana en la que prevalecen las fuerzas maléficas asociadas a la
oscuridad de la noche. El cuadro que pinta Baudelaire es desolador: los sueños
que torturan a los adolescentes, el sol naciente caracterizado como “ojo
sangrante”…, el alma que se debate bajo el peso del cuerpo, el sopor que aún
envuelve a las prostitutas, los pobres que se arrastran entre el frío, los dolores de
las parturientas, el mar de tinieblas, los últimos quejidos de los agonizantes, la
soledad del Sena…; todo un catálogo de miserias (cansancio, dolor, abatimiento,
fuerzas adversas) que se vuelca con el nuevo día sobre la ciudad que despierta.
En el poema, cada verso (son pareados alejandrinos en el original) es como un
aldabonazo que va sumando una nueva calamidad al anterior. Predominan
imágenes y sinestesias de gran violencia expresiva (casi surrealistas): el sol “como
un ojo sangrante…”; “Como un rostro lloroso…el aire…”; el canto del gallo
equiparado a “un sollozo cortado por una sangre espumosa”; “la aurora tiritando
en ropa rosa y verde”, etc. Destacar también las abundantes personificaciones de
parecida violencia: “el enjambre de los sueños maléficos / retuerce…a los
morenos adolescentes”; o los dos últimos versos…Las mismas connotaciones
negativas tienen los adjetivos: sueños maléficos , ojo sangrante, rostro lloroso,
párpado lívido, sueño estúpido, pechos enjutos y fríos… Todos los recursos, en
definitiva, refuerzan la impresión desoladora que comentamos arriba.
CIX
LA DESTRUCCIÓN
Incesante a mi vera se agita el Demonio;
Flota alrededor mío como un aire impalpable;
Lo aspiro y lo siento que quema mis pulmones
Y los llena de un deseo eterno y culpable.
A veces toma, sabiendo mi gran amor al Arte,
La forma de la más seductora de las mujeres,
Y, bajo especiosos pretextos de tedio,
Habitúa mis labios a filtros infames.
Me conduce así, lejos de la mirada de Dios,
Jadeante y destrozado por la fatiga, en medio
De las llanuras del Hastío, profundas y desiertas,
Y despliega ante mis ojos llenos de confusión
Vestimentas mancilladas, heridas abiertas,
¡Y el aparejo sangriento de la Destrucción!
CIX
LA DESTRUCCIÓN
Es el primer poema de la sección titulada “Las flores del mal”, una serie de poemas donde el deseo
de huida a través de la bebida, el sexo, la vida bohemia, etc, también es incapaz de satisfacer una
vida ideal, liberada de la angustia y del pecado. El título sintetiza (“destrucción” es la última palabra
del poema) las experiencias negativas que experimenta el poeta acosado por el Demonio, símbolo
por excelencia del Mal; el demonio envenena hasta el aire que respira. El demonio se disfraza de
mujer y contamina hasta su pasión por el Arte; no es extraño que se sienta “lejos de la mirada de
Dios” y termine “jadeante y destrozado” , “en medio de la llanuras Aburrimiento (Ennui)”. El poeta
se presenta, pues, como un auténtico “endemoniado”, poseído por las fuerzas del mal, por “un
deseo eterno y culpable”, dominado por la “confusión” y abocado a la “Destrucción”. Algún crítico
interpreta el poema como un descenso al abismo en distintos escalones. El primer cuarteto
indicaría la presencia difusa del Espíritu maligno que acosa al poeta. El según cuarteto indicaría el
primer escalón de la caída: Satán elige a la mujer como instrumento de corrupción, sin recurrir
directamente al atractivo sexual, sino a través de la fascinación que la Belleza ( el Arte) ejerce en el
artista y que le lleva al borde del abismo. En el primer terceto, el Diablo atrapa a su víctima y lo lleva
al escalón del Tedio, cuando él pensaba estar ascendiendo hacia el ideal. La mujer ha desaparecido
y el poeta es presa de la soledad y de la confusión y le hace pensar en actos de crueldad (último
terceto). En el soneto predomina el lenguaje simbólico (la atracción del mal personificada en
Satán) e imágenes muy agresivas que “visualizan” los conceptos abstractos (la seducción, el placer,
el Tedio, la crueldad…): el demonio que “se agita” y “abrasa el pulmón” del poeta; “las llanuras
profundas y desiertas del Aburrimiento”; o la última estrofa con el Demonio arrojando “vestidos
manchados, heridas abiertas…”
CXXVI
EL VIAJE
A Máxime du Camp
I
Para el niño, enamorado de mapas y estampas,
El universo es igual a su vasto apetito.
¡Ah! ¡Cuan grande es el mundo a la claridad de las lámparas!
¡Para las miradas del recuerdo, el mundo qué pequeño!
Una mañana zarpamos, la mente inflamada,
El corazón desbordante de rencor y de amargos deseos,
Y nos marchamos, siguiendo el ritmo de la onda
Meciendo nuestro infinito sobre el confín de los mares.
Algunos, dichosos al huir de una patria infame;
Otros, del horror de sus orígenes, y unos contados,
Astrólogos sumergidos en los ojos de una mujer,
La Circe tiránica de los peligrosos perfumes.
Para no convertirse en bestias, se embriagan
De espacio y de luz, y de cielos incendiados;
El hielo que los muerde, los soles que los broncean,
Borran lentamente la huella de los besos.
Pero los verdaderos viajeros son los únicos que parten
Por partir; corazones ligeros, semejantes a los globos,
De su fatalidad jamás ellos se apartan,
Y, sin saber por qué, dicen siempre: ¡Vamos!
¡Son aquellos cuyos deseos tienen forma de nubes,
Y que como el conscripto, sueñan con el cañón,
En intensas voluptuosidades, mutables, desconocidas,
Y de las que el espíritu humano jamás ha conocido el nombre!
CXXVI
EL VIAJE
A Máxime du Camp
VIII
 ¡Oh, Muerte, venerable capitana, ya es tiempo! ¡Levemos el ancla!
Esta tierra nos hastía, ¡oh, Muerte! ¡Aparejemos!
¡Si el cielo y la mar están negros como la tinta,
Nuestros corazones, a los que tú conoces, están radiantes!
 
 ¡Viértenos tu veneno para que nos reconforte!
Este fuego tanto nos abraza el cerebro, que queremos
Sumergirnos en el fondo del abismo, Infierno o Cielo, ¿qué importa?
¡Hasta el fondo de lo Desconocido, para encontrar lo nuevo!
CXXVI : EL VIAJE
Último poema del libro, se puede considerar una síntesis del mismo. Baudelaire ha
buscado el Infinito bajo todas las formas: en Dios, en Satán, en el Arte, en la Naturaleza,
en el Espíritu, en los goces de los sentidos, en la fe y en la blasfemia, en la oración y en el
pecado, en el bien y en el mal, en la evasión al paraíso o en los infiernos artificiales de la
bebida, la droga, el sexo, la poesía….; todo ha terminado en el fracaso, en el
Aburrimiento. “Voyage” es el resumen de los intentos fracasados por buscar un sentido a
la vida. La parte I expresa el deseo apremiante – presente ya desde la infancia en esos
viajes imaginarios por los libros – de viajar, la necesidad de abrir horizontes, de escapar de
cualquier forma de esclavitud, de encontrar “vastas voluptuosidades, cambiantes,
desconocidas…”. Diversos motivos para viajar; más aún, Baudelaire hace una apología del
viaje en sí mismo: “los verdaderos viajeros son aquellos que parten / por partir: corazones
ligeros…que, sin saber por qué, dicen siempre: ¡Vámonos!”. (En las partes intermedias
del poema se constatan visiones fantásticas de hipotéticos viajeros que cuentan sus
experiencias en diferentes países donde sólo han descubierto nuevas “flores del mal”:
esclavitud, la tiranía, la depravación…”el aburrido espectáculo del pecado inmortal”…Esté
donde esté, el hombre solo hallará “¡un oasis de horror en un desierto de aburrimiento!”
– Une oasis d´horreur dans un désert d´ennui!)
CXXVI : EL VIAJE
La parte VIII es muy breve (dos estrofas), y contiene una invocación a la Muerte, “viejo
capitán”, para que lleve al poeta lejos del aburrimiento que le mata: ¿hacia dónde?. Lo
mismo da: al Infierno o al Cielo; en todo caso “¡Hacia el fondo de lo Desconocido para
encontrar algo nuevo!” (último verso significativo). El estilo en este poema es, quizá,
menos hermético, el lenguaje más directo o tomado de la tradición: el tópico del viaje
como alegoría de la vida humana; algunas imágenes o símiles de sentido explícito: el
cerebro lleno de llama (v. 5); corazones ligeros, semejantes a nubes (estr. 5), deseos con
forma de nubes (estr. 6); cielo y mar negros como la tinta (VIII v. 3); corazones llenos de
rayos (VIII v. 4)…; el tono fuertemente emotivo e imperativo del principio y del final;
adjetivaciones sinestésicas: “vastas voluptuosidades, cambiantes, desconocidas…”,
“deseos amargos”, “se embriagan de espacio y de luz y de cielos abrasados…”; la mezcla
de conceptos abstractos con modificantes concretos (vv. 2, 8…); quiasmo entre los vv 3 y
4; abundantes adjetivos connotativos o metafóricos; la personificación poderosa de la
Muerte (últimas estrofas)
1.2 La poesía francesa:
La poesíalosde
poetas malditos
finales del siglo XIX y del XX
1.2.2 Paul Verlaine
 De su vida (1844-1896) cabe destacar la intensa relación amorosa que vivió con el joven Rimbaud a
pesar de estar casado, relación que incluso lo haría pasar un tiempo en la cárcel. Además de poesía,
escribió interesantes obrasen prosa de carácter crítico y autobiográfico.
Como poeta busca sugerir más que definir, evocar mediante la imprecisión.
 El paisaje tiene una gran importancia para describir estados de ánimo.
Hay una honda preocupación por el verso: innovaciones métricas, experimentaciones con la rima,
etc.
 Entre sus principales obras se da una gran variación temática: Romanzas sin palabras refleja su
relación con Rimbaud, Sabiduría es una colección de poesía religiosa de carácter religiosos, Amor
contiene elegías dedicadas a su hijo adoptivo.
Los poetas simbolistas y parnasianistas de su época lo reconocían como maestro y hoy es
considerado por la crítica como el padre del Modernismo.
1.2 La poesía francesa:
La poesíalosde
poetas malditos
finales del siglo XIX y del XX
1.2.3 Arthur Rimbaud
Vivió una vida turbulenta (1854-1891)que influyó en el discurrir de su trayectoria poética, muy
vinculada a la de su mentor Verlaine, con el que mantuvo una tormentosa relación amorosa que
marcaría a ambos. Después de una juventud de dedicación al arte, Rimbaud pasó sus últimos años en
África sin escribir.
En su obra se encuentra la preocupación simbolista por el ocultismo y la intuición.
Busca nuevas formas de conocimiento a través de la exploración del subconsciente. En ese sentido,
es el precursor del surrealismo.
En cuanto al estilo, Rimbaud destaca por su fuerza y originalidad. Es el creador de la poesía
hermética, oscura.
Las obras más importantes de Rimbaud son el poema El barco ebrio, que escribió siendo muy joven;
Una temporada en el infierno, en que refleja una época muy dura de su vida; e Iluminaciones,
recopilado por Verlaine.
1.2 La poesía francesa:
La poesíalosde
poetas malditos
finales del siglo XIX y del XX
1.2.4 Stephan Mallarmé Mallarmé (1842-1898),a pesar de la brevedad de su obra, ha sido un modelo
para los poetas modernos.
Su obra se caracteriza por la experimentación gramatical y la riqueza del vocabulario.
El predominio es de los sentidos. Por una parte busca la musicalidad, por otra los colores son tan
importantes como los conceptos.
Entre sus obras más importantes destacan Herodías y La siesta de un fauno, que inspiró al
compositor francés Claude Debussy.
1.2 La poesía francesa:
La poesíalosde
poetas malditos
finales del siglo XIX y del XX
1.2.5 Paul Valéry Valéry (1871-1945) fue un autor muy influyente ya en vida. Formó parte del círculo
de Mallarmé y trabó amistad con escritores españoles como Jorge Guillén, en cuya obra dejaría una
profunda huella.
 Se le considera el creador de la llamada poesía pura, que Guillén definió como «aquello que queda
en el poema después de suprimir todo lo que no es poesía», es decir, la abstracción de lo
circunstancial, de lo anecdótico.
Para Valéry no es relevante la figura del autor ni sus vivencias , pues estas no han de servir de fuente
de inspiración. Lo que importa es el conocimiento de la lengua y sus mecanismos, que el poeta debe
dominar para componer sus poemas.
 La atención que su autor presta a la razón va en detrimento de los sentimientos y el subconsciente.
En cuanto a sus obras más importantes, destacan El cementerio marino, título inspirado por el
cementerio de su pueblo natal, Séte, situado sobre el mar, el poema alegórico La joven parca, El alma y
la danza y La idea fija.
1.3La renovación poética norteamericana:
Walt Whitman (1819-1892) es considerado por muchos el gran poeta nacional
norteamericano. De ascendientes ingleses y holandeses, nació en Long Island, cerca de
Nueva York, en una familia modesta. Trabajó en diversos oficios como impresor,
periodista o maestro. La primera edición de su gran obra , Hojas de hierba, vio la luz en
1855 después de más de diez años de minuciosa preparación. A lo largo de su vida,
Whitman se dedicó con ahínco a la tarea de corregirla y aumentarla, hasta tal punto
que el libro conoció nueve ediciones. Sin embargo, pasaron más de treinta años hasta
que la obra conociera el éxito.
1.3La renovación poética norteamericana:
 En la obra de Whitman se propugna el individualismo, el optimismo, la fe en el ser
humano y el amor a la vida.
 El poeta no rehúye los temas de su tiempo y se manifiesta a favor de la igualdad y
de la democracia. Incluso durante la Guerra Civil que tiene lugar entre1861 y 1865 se
declara a favor del bando del Norte, pues su pensamiento es antiesclavista. Dedica uno
de sus más célebres poemas a Abraham Lincoln, al que se dirige como oh, capitán, mi
capitán.
Desde el punto de vista filosófico, se ve influenciado por el trascendentalismo, que
postula llegar al crecimiento espiritual mediante la contemplación y el amor a la
naturaleza.
 Son características de su obra, en cuanto a la forma, la energía y la libertad
expresivas.
 La rima pierde importancia a favor de un ritmo propio creado por procesos de
repetición léxica y sintáctica.
 En cuanto a la lengua poética, es característica de Whitman la mezcla de registros y
niveles lingüísticos, desde lo culto y hasta lo más coloquial.
La influencia de Whitman no solo ha sido enorme en la poesía norteamericana, sino
también en la española, como demuestran los casos de Federico García Lorca, que
escribe una Oda a Walt Whitman, o León Felipe, que versiona el célebre Canto a mí
mismo.
2 La poesía del siglo XX
Resulta difícil abordar la poesía del siglo XX por la multiplicidad de corrientes estéticas
y de pensamiento que coexisten en él y por la dificultad de adscribir a ellas a los
diferentes autores que, además evolucionan mucho a lo largo de sus vidas. Por otro
lado, la división genérica se hace cada vez más confusa.
2.1Yeats y el resurgir de los mitos celtas
En el caso del angloirlandés William Butler Yeats (1865-1934),es la grandeza de su obra
poética la que lo hace merecedor de un lugar destacado en la historia de la literatura,
aunque no hay que desdeñar sus logros como autor teatral. Su vidatranscurrió entre
las ciudades de Londres y su Dublín natal, y la religión fue determinante en su vida,
pues su padre había sido pastor. A lo largo de toda su vida mantendría una honda
preocupación espiritual y un profundo amor por Irlanda, que se plasma en su obra. a la
vez que reinterpreta la mitología celta. Su estilo es claro y emplea la lengua común,
pues busca expresar la vida tal como es.
2 La poesía del siglo XX
2.2 El fragmentarismo de T. S. Eliot
El poeta inglés, nacido en Estados Unidos, Thomas Stearns Eliot (1888-1965)
desarrolló su obra literaria en diferentes campos, ejerciendo de crítico, dramaturgo y
poeta a lo largo de toda su vida.
Como poeta, recibió la influencia de los movimientos de van-guardias, así como de
Baudelaire y los simbolistas franceses., de los que adopta recursos tales como la
búsqueda de lo onírico, para lo que acude a la descontextualización y a la
fragmentación, empleando la técnica del correlato objetivo, que consiste en escribir
una sucesión de imágenes inconexas cuya conexión debe establecer el lector.
Su obra poética más influyente fue Tierra baldía, un largo poema publicado en 1922.
La obra, dividida en cinco partes, pretende reflejar la crisis de conciencia que vive el
mundo moderno del período de entreguerras.
2 La poesía del siglo XX
2.3 Rainer Maria Rilke (1894-1926) y la espiritualidad germánica
El lirismo y la honda espiritualidad de su obra hacen de él uno de los más importantes
poetas en lengua alemana. De su obra destacan las Elegías de Duino (1922) y los
Sonetos a Orfeo (1923), que tienen muchos puntos en común en cuanto a la temática ,
pues ambas tratan de la vida y la muerte. En las elegías, la muerte no es sino una
transformación de la vida que forma un todo con esta. En cuanto a los sonetos, se
refieren también al misterio de la muerte, pero prestan especial atención a los cambios
de la naturaleza con referencias a la mitología griega. Para comprender la obra de
Rilke es imprescindible tener en cuenta los elementos simbólicos que se repiten en
ella: el árbol, el pájaro, la flor, la fuente, el espejo...
2 La poesía del siglo XX
2.4 Pessoa y los heterónimos (1888-1935
Su vida no fue nada fácil debido a sus dificultades financieras y a sus problemas
psicológicos. A lo largo de su vida trabajó como traductor, mientras colaboraba en
diversas publicaciones relacionadas con las vanguardias y el simbolismo, pero no
publicó poesía en portugués hasta poco antes de morir. El propio autor explica los
heterónimos con los que publica su obra, que no son seudónimos, ni nombres falsos,
sino auténticos personajes fuera de la vida del autor. Por eso distingue entre
seudónimo y heterónimos. Es difícil hablar de su estilo , pues cada uno de los
heterónimos representa un personaje con una voz narrativa y un estilo propios,
aunque sí pueden reconocerse algunas constantes, como el escepticismoy la
melancolía. Su verdadero mérito consiste en haber introducido en Portugal las
diferentes corrientes literarias del momento: el Modernismo y las vanguardias.
2 La poesía del siglo XX
2.5 La poesía griega: Kavafis
Una de las figuras fundamentales de la literatura moderna es sin duda,
Constantino Kavafis (1863-1933). Nació en Alejandría, ciudad en la que
vivió la mayor parte de su vida y que está estrechamente vinculada a
su obra, tal y como demuestra en el poema «La ciudad», de Poemas
canónicos (1895-1915).En su obra se deja sentir la influencia del
decadentismo en el valor poético que concede al momento de la
decadencia de personas y civilizaciones. Los hechos del pasado,
especialmente la Antigüedad clásica, tienen un gran atractivo para
Kavafis, que vuelve a ellos una y otra vez, Sus poemas eróticos, en los
que se mezcla la sensualidad con el sentimiento de culpa, han influido
notablemente en autores como Luis Cernuda o en la poesía de la
experiencia de Gil de Biedma.d La historia se mezcla con el mito en
poemas como «Los caballos de Aquiles» (1893) o «Deslealtad» (de
Poemas canónicos),en los que el mito es reinterpretado para
transmitir nuevos mensajes y sus protagonistas adquieren un carácter
nuevo. El estilo de Kavafis es una particular y solemne mezcla de
lenguaje culto y coloquial con rasgos arcaizantes. Fue un autor
dedicado a su obra, que corrigió incesantemente una y otra vez
durante años hasta componer un canon de 154 poemas acabados y
algunos otros que no consideró pulidos del todo. Este perfeccionismo
se asemeja al modo de trabajar de Juan Ramón Jiménez.
2.6 Las vanguardias

En el arte de finales del siglo XIX surgen las vanguardias, movimientos artísticos de
principios que proponen concepciones profundamente nuevas del arte y suponen
una ruptura con la estética anterior. Dentro de las vanguardias podemos destacar:
1. Futurismo
Nace en Italia con Marinetti que publica el primer manifiesto futurista, de carácter
antirromántico: “¡Matemos el claro de luna!” En Rusia el Futurismo está
representado por Mayakovski, que propone innovaciones tipográficas y defiende la
creación de palabras arbitrarias. El Futurismo exalta la ciudad, la mecánica, la
técnica y la velocidad. También defiende la acción y la guerra. El estilo busca el
dinamismo y así desaparece lo accesorio, prescindiendo de adjetivos y adverbios.
Además, se destruye la sintaxis.
2.6 Las vanguardias
2. Cubismo
Nace como escuela pictórica con Las señoritas de Aviñón de Picasso, en
1907. En literatura hay que mencionar a Apollinaire con sus Caligramas,
que son poemas visuales en los que la disposición tipográfica de los
versos forma imágenes visuales que aluden al contenido del poema.
2.6 Las vanguardias

3. Dadaísmo
Es el precedente del Surrealismo. Fue promovido por un grupo de escritores
refugiados en Suiza en la Primera Guerra Mundial y fue encabezado por Tristan
Tzara. Surge como consecuencia del desencanto de la Primera Guerra Mundial.
Su nombre fue elegido al azar y simula un balbuceo infantil.
El Dadaísmo es la provocación, la rebeldía pura: contra la lógica, contra las
convenciones estéticas y sociales, contra el sentido común. Busca la destrucción
de los valores tradicionales como la familia o el trabajo. Nace de un a violenta
repulsa a la racionalidad que ha inducido al absurdo de la guerra.
Expresa el caos, el absurdo y la irracionalidad. Cree en la inutilidad de todo
esfuerzo creador y así se explica su técnica del “collage arbitrario” que consiste
en recortar las palabras de un artículo periodístico, agitarlas en un saco e irlas
ordenando según vayan saliendo.
2.6 Las vanguardias

4. Creacionismo
Fue iniciado por el poeta chileno Huidobro que, al venir a Europa, entró en contacto con los
movimientos de vanguardia.
El Creacionismo pretendía crear objetos a través de juegos de palabras y de la metáfora. El
poeta grita su independencia, crea un mundo propio, no imitativo del mundo real: se trataba
de hacer un poema como la naturaleza hace un árbol. Para ello utiliza una sucesión de
imágenes libres y asociaciones insólitas. Podemos destacar Altazor del propio Huidobro.
2.6 Las vanguardias

5. Expresionismo
Fue un movimiento artístico desarrollado en Alemania. Su origen está en
grupos pictóricos como “El Puente”, “El Jinete Azul” y “Nueva
Objetividad”. En literatura se manifiesta en autores como Kafka y Brecht.
Algunas de sus características son:
La obra de arte ya no representa la realidad objetiva, sino el sentimiento
interior del artista, cuya tensión espiritual se convierte en desesperación.
Se presentan así personas con crisis psicológicas o ideológicas.
La belleza clásica se transforma en apología de lo feo. Hay gusto por lo
negativo, oscuro, catastrófico o caótico.
Hay tendencia a la deformación y a la distorsión de las figuras humanas
y del paisaje.
2.6 Las vanguardias
6. Surrealismo
Es un movimiento vanguardista del siglo XX, cuya teoría la expuso Breton en su Manifiesto
del Surrealismo. La traducción exacta de “surréalisme” es la de sobrerrealismo, una
superación de la realidad más allá de lo objetivo y de lo que registra conscientemente la
psique humana. Esta superrealidad nace de la interrelación entre sueño y realidad (con
supremacía del primero).
Podemos mencionar algunas de sus características.
• Escritura automática para expresar el funcionamiento real del pensamiento. Se trata de
escribir sin la intervención reguladora de la razón y sin preocupaciones estéticas o
morales, de ahí el carácter hermético de sus textos y, por otro lado, la discutible calidad
estética de sus escritos.
• Con la escritura automática, tras entrar en una especie de trance, se deja aflorar el
subconsciente y aparece otra realidad, la superrealidad. Aparecen así asociaciones
inconscientes liberadas de toda restricción, inesperadas relaciones entre ideas y palabras,
además de imágenes oníricas y visionarias.
• Se basa en las doctrinas de Freud, en las que la liberación anárquica del “yo” supone la
liberación de las represiones sociales. Así el lenguaje surrealista libera pasiones
reprimidas en el inconsciente y no se dirige a la razón sino que quiere despertar
reacciones inconscientes.
• Se aspira a una total renovación del espíritu, que debe verse libre de ataduras de
religión, de razón y de convencionalismos sociales.
Dentro de los escritores surrealistas está Breton, que había leído a Freud y que quería
llevar a la práctica sus experimentos sobre los límites de la conciencia y la expresión
automática. También podemos destacar a Eluard y a Aragon, que colaboraron con Breton
en la difusión del Surrealismo.

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