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Resoluciones de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura

sobre materia, territorio y cuantía.

Es importante que todos los Tribunales ejerzan la jurisdicción


plena en todos sus grados y clases dentro del país, y por ello es
necesario limitarle a los jueces el ejercicio de la función
jurisdiccional por la extensión del territorio, por la especialidad
de los asuntos que puedan conocer y además, deben estar
divididos en categorías o grados, de tal manera que los
interesados sepan antes de acudir a ellos, si tienen posibilidad
de impartir justicia en el caso concreto, de acuerdo a las
atribuciones y poderes que objetivamente le asigna la ley al
tribunal respectivo.

La función jurisdiccional la ejerce el Estado a través de muchos Tribunales, y para cumplir con la garantía
constitucional de la justicia para todos los ciudadanos, es necesario dividir la función entre un número de
Tribunales, creados proporcionalmente con la población y de acuerdo con la división político-territorial del país.
La competencia es la permisión que tiene cada Juez o Tribunal de entender un determinado asunto, en razón de
la naturaleza de las cosas, objeto del conocimiento o de las personas interesadas y el fundamento descansa en
que si todos los Tribunales gozan de jurisdicción, para entender de los litigios que le son sometidos, sería
completamente imposible determinar a qué Tribunal correspondería su conocimiento, si cada uno goza o no de
una atribución especial para el entendimiento del asunto.
Podemos resumir, que la competencia, no es otra cosa que la facultad
que corresponde a cada Juzgado o Tribunal, para conocer de un
determinado asunto que le pertenece por sí mismo, en virtud de la
potestad emanada del Poder Público, con exclusión de cualquier otro
que pueda conocer en el mismo grado. Decimos que la competencia
nos da la pauta para individualizar el Tribunal que puede conocer de
un determinado hecho, ya se trate de un Tribunal ordinario o especial.
Algunos juristas consideran que la competencia tiene dos aspectos,
uno negativo y uno positivo, el cual describimos a continuación:

-Aspecto negativo: Está dado por el hecho de proponer una demanda ante un Juez, a quien no le corresponde
conocer el asunto según las normas sobre competencia. Este aspecto negativo también está configurado por el
supuesto del Juez que declina el conocimiento de un asunto, porque se considera incompetente.

-Aspecto positivo: Así como la incompetencia es una situación de signo negativo, esta determinación también
conlleva un aspecto positivo ya que al mismo tiempo supone la determinación, de cuál es el Juez competente. Este
aspecto positivo, también podría darse desde el punto de vista del juzgador que plantea una cuestión de competencia
por considerar que él es el calificado para conocer el asunto.
La dirección ejecutiva de la magistratura nombra los jueces por un periodo de hasta 25 años, pero actualmente la
mayoría de los jueces nombrado por el DEM son provisionales.
Por otra parte, la competencia nunca debe confundirse con la jurisdicción, como ya hemos definido la competencia
es un limitación de la jurisdicción, y la jurisdicción es la función pública que ejerce el estado a través del poder
judicial para administrar justicia, a través de procedimientos pre-establecidos siguiendo lo que establece la ley que
finaliza con una sentencia. Esta diferencia nos sirve para saber cuándo un tribunal no tiene jurisdicción y cuando no
tiene competencia.
Ahora bien en materia de jurisdicción, debemos recordar el hecho de la jurisdicción es una sola, como bien sabemos
la función del juez es administrar justicia, un juez o tribunal pierde su jurisdicción ante la administración pública,
ante un juez extranjero o ante un árbitro elegido por las partes.

La competencia según la materia, uno de los elementos determinantes para determinar el tribunal competente es la
materia, y se debe tener presente lo establecido en el art 28 del código de procedimiento civil: “la competencia por la
materia se determina por la naturaleza de la cuestión que se discute y por las disposiciones legales que regulan”. Para
la determinación del tribunal competente para conocer de la causa, de acuerdo a lo establecido en la disposición
anteriormente transcrita debe atenderse a la naturaleza de la cuestión que se va a dilucidar, lo que implica que puede
ser civil, penal, laboral, contencioso administrativo, de niños y adolescentes, mercantil, etc. Y a las disposiciones
legales que regulen la situación. Lo anterior quiere decir que dependiendo del derecho que se reclame se va a
determinar la naturaleza de la cuestión y por vía de consecuencia, el tribunal competente en este caso.
Por otra parte, la competencia según la cuantía (art. 29 al 39
CPC) en las demandas civiles, que no tienen que ver con el
estado (civil) y la capacidad de las personas, es necesario
determinar el valor de la demanda, para así poder establecer
el tribunal competente de acuerdo a dicho monto. El valor de
la causa, a los fines de la competencia, se determina en base a
la demanda. Toda demanda debe ser estimada en bolívares
según la ley y una disposición del TSJ dictamino que también
deben estar estimadas en unidades tributarias. Las demandas
que no excedan de 3000UT estarán designadas a los
tribunales de 1era instancia.

La competencia por el territorio, la razón de ser de este tipo de competencia es la circunscripción territorial del
juez recogiendo el vigente CPC el criterio subjetivo y objetivo; en primer caso tiene en consideración el
domicilio de la persona o litigante demandado o por excepción demandante, como por ejemplo en proceso
sobre prestaciones alimenticias. En el segundo prima el organismo jurisdiccional de la sala o tribunal como
por ejemplo las salas de la corte suprema tienen competencia en toda la república, en tanto que una sala
superior solo en el distrito judicial correspondiente y un juzgado correspondiente y un juzgado de provincia
tan solo ella.
Sin embargo este criterio territorial es flexible y relativo, admite por convenio que sea prorrogado, a diferencia
del criterio anterior que resultaba inflexible y absoluto. Si el demandado domicilia en varios lugares, pude ser
demandado en cualquiera de ellos. Si carece de domicilio o este es desconocido, es competente el juez del
lugar donde se encuentre o del domicilio del demandante, a elección de este último. (arts. 40 al 47 del código
de procedimiento civil de Venezuela).

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