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LA SINGULARIDAD

DE LA BIBLIA

Lección 1 para el 4 de abril de 2020


La Biblia es, sin duda alguna, un libro singular, único.
Sus 66 libros se escribieron durante un periodo de más de
1.500 años, siendo redactados por unos 40 autores con
poca o ninguna relación entre ellos.
De todos los libros de la antigüedad, es el libro del que se
conservan más manuscritos (más de 24.600). Fue el
primero en ser traducido, y el primero en ser impreso por
Gutenberg en su imprenta.
Es el más traducido, abarcando el 95% de las lenguas
habladas en la actualidad.
Pero, su singularidad va más allá de estos datos. ¿Quieres
descubrir por qué es tan especial?

Su tema principal
Su origen
Sus predicciones
Su línea histórica
Su poder transformador
SU TEMA PRINCIPAL
“Porque no son palabras vanas para vosotros, sino que
de ellas depende vuestra vida” (Deuteronomio 32:47a NVI)
La Biblia es, ante todo, la Palabra de Dios. Es un mensaje que
Dios ha escrito para nosotros.
¿Y en qué consiste ese mensaje?
En un mundo de muerte, Dios quiere darnos vida; vida
abundante (Juan 10:10).
¿Y cómo va a hacerlo?
A través de Jesucristo, el tema principal de la Biblia. Él
es el autor de nuestra salvación (Hebreos 5:9). El
Antiguo Testamento lo anuncia, y el Nuevo lo presenta.
Ambos proclaman su poder redentor, y anuncian el
futuro glorioso que ha preparado para nosotros.

¿Y qué debo hacer yo?


La Biblia dice que Dios espera que aceptes a Jesús como tu
salvador, te mantengas fiel a su Palabra y proclames su
mensaje al mundo.
“El Señor Jesús dijo de las Escrituras del
Antiguo Testamento, y cuánto más cierto es
esto acerca del Nuevo: “Ellas son las que dan
testimonio de mí,” el Redentor, Aquel en quien
se concentran vuestras esperanzas de la vida
eterna. Sí, la Biblia entera nos habla de Cristo.
Desde el primer relato de la creación, de la
cual se dice: “Sin él nada de lo que es hecho,
fue hecho,” hasta la última promesa: “¡He
aquí, yo vengo presto!” leemos acerca de sus
obras y escuchamos su voz. Si deseáis
conocer al Salvador, estudiad las Santas
Escrituras”
E.G.W. ( El camino a Cristo, pg. 88)
“porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana,
SU ORIGEN sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo
inspirados por el Espíritu Santo” (2ª de Pedro 1:21)
El Espíritu Santo, la 3ª persona de la Deidad, influyó en la mente de personas
muy distintas para que escribieran (con sus propias palabras) el mensaje divino.
¿Qué tenían en común todos ellos?

Moisés: Amós: Samuel y David y Ezequiel y


Dirigente Ganadero y Jeremías: Salomón: Reyes Daniel:
político y militar recolector jóvenes y Escribieron en
sacerdotes el exilio

Mateo: Pablo: Erudito Juan: Anciano Lucas: Médico, Pedro: pescador


Cobrador de fariseo y viajero aprisionado en historiador… ¡y
impuestos incansable una isla pagano!
Distintos oficios; distintas edades; distinto nivel cultural; distintas nacionalidades;
distintas circunstancias. Pero todos permitieron ser usados por Dios.
SUS PREDICCIONES
“Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele
su secreto a sus siervos los profetas” (Amós 3:7)

Aproximadamente, un 35% de la Biblia son profecías. Dios anunció con


antelación lo que habría de ocurrir. Esto es especialmente cierto en las muchas
profecías concernientes a la vida y ministerio de Jesús.

Jeremías 33:15 Miqueas 5:2 Malaquías 3:1


• Era descendiente de David • Nació en Belén • Fue precedido por Juan
Bautista

Zacarías 9:9 Isaías 53:5 Isaías 53:7


• Entró en Jerusalén a lomos • Fue golpeado y herido • No se defendió
de un asna

Zacarías 13:7 Salmo 22:17 Salmo 22:18


• Sus discípulos huyeron • Clavaron sus manos y pies • Repartieron sus ropas

Isaías 53:9 Salmo 16:10 Oseas 6:2


• Fue sepultado entre ricos • Su cuerpo no se corrompió • Resucitó al tercer día
SUS PREDICCIONES
“Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que
revele su secreto a sus siervos los profetas”
(Amós 3:7)
La precisión con la que estas profecías se han
cumplido es un testimonio de que Jesús era quien
decía ser: el Mesías anunciado por los profetas.
Jesús mismo profetizó eventos futuros: su propia
muerte y resurrección (Lucas 9:22); la destrucción
de Jerusalén (Mateo 24:2); y su Segunda Venida
(Juan 14:1-3).

Todo se cumplió según se había anunciado. Esto


nos da la seguridad del cumplimiento del último
evento profetizado: ¡Jesús volverá otra vez!
SU LÍNEA HISTÓRICA
“y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”
(1ª de Corintios 15:4)
A diferencia de otros libros “santos” que registran esencialmente
pensamientos filosóficos, la Biblia es un libro histórico.
Se habla de personas y circunstancias concretas. Se mencionan
lugares concretos, ciudades, montes, ríos.
La línea histórica del
Antiguo Testamento se
centra en la historia de un
pueblo que espera el
cumplimiento de la venida
de un Mesías.
El Nuevo Testamento
se centra en el
cumplimiento de esta
promesa, Jesús.
Especialmente, en la
realidad histórica de
su resurrección.
SU LÍNEA HISTÓRICA
“y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”
(1ª de Corintios 15:4)

Se mencionan detalles concretos de su


sepultura: el dueño del sepulcro; la
guardia ante la tumba; el sello de los
sacerdotes.
Se habla de los que lo vieron y lo
tocaron: las mujeres, los discípulos. Se
dice que comió con ellos, que paseó y
charló con ellos.
La Biblia deja patente que la resurrección
de Jesús fue una REALIDAD HISTÓRICA.

También nos dice que fue “primicias” de una


resurrección futura (1Co. 15:20): la nuestra.
Por todo esto, podemos tener la seguridad de que
nuestra resurrección también será una REALIDAD
HISTÓRICA.
SU PODER TRANSFORMADOR
“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más
cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta
partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos,
y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”
(Hebreos 4:12)

La Biblia es una herramienta de Dios para


llevar a la convicción, al arrepentimiento y al
cambio de vida. Transforma personas,
familias y naciones enteras.
Cuando el rey Josías descubrió “el libro de la
ley” quedó profundamente impactado.
Involucró a otros en un cambio de vida, y
transformó a toda la nación (2ª de Reyes
22:3-20).
Es éste uno de los rasgos más característicos
de la singularidad de la Biblia: su poder
transformador. Miles de vidas transformadas
dan testimonio de que la Biblia es lo que dice
ser: la Palabra revelada de Dios.
“La Biblia entera es una revelación
de la gloria de Dios en Cristo.
Aceptada, creída y obedecida,
constituye el gran instrumento
para la transformación del
carácter. Es el gran estímulo, la
fuerza que constriñe, que vivifica
las facultades físicas, mentales y
espirituales y encauza
debidamente la vida”

E.G.W. (El ministerio de curación, pg. 364)

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