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UNIVERSIDAD CATÓLICA

DE EL SALVADOR

DERECHO CIVIL III (1ª PARTE)


FUENTES DE LAS OBLIGACIONES
Fuentes formales y materiales
Se infiere fácilmente la existencia de dos clases de fuentes de las
obligaciones, como una clasificación general y de mayor ámbito
jurídico: fuentes formales y fuentes materiales.
Fuentes formales son, entonces, aquellas para cuya elaboración se
requiere un proceso de adecuación por la autoridad competente; y así,
tenemos, que la ley es de incumbencia del Poder Legislativo,
principalmente, y la sentencia, del Poder Judicial.
Las fuentes materiales, como su nombre lo indica, se están más a lo
substancial del acto y a sus resultados jurídicos o antijurídicos.
1. CONCEPTO
• Son hechos que proceden, las causas que las generan.
Una persona no puede quedar ligada a otra y verse compelida a realizar
un su beneficio una determinada prestación que limita o coarta su
libertad, «sin una causa proporcionada a este grave efecto». Luis Claro
Solar, Explicaciones de Derecho Civil Chileno y Comparado, t, X Nº 615.
• ¿Cuáles son las causas generadores de las obligaciones?
Nacen del concurso real de las voluntades de dos o más personas,
como en los Contratos o Convenciones; ya de un hecho voluntario de la
persona que se obliga como en la aceptación de una herencia o legado
y en todos los Cuasicontratos; ya en consecuencia de un hecho que ha
inferido injuria o daño a otra persona como en los Delitos y
Cuasidelitos; ya por disposición de la Ley.
TEORÍA INGLESA DE LAS
FUENTES DE LAS OBLIGACIONES
• El derecho inglés, reconoce además de las fuentes que menciona el
art. 1309 C. Salvadoreño, es la SENTENCIA JUDICIAL como productora
de obligaciones.
Pero la sentencia judicial, más que fuente o causa de obligación, es la
determinación de la misma declaración de su existencia.
En efecto, la sentencia no hace más que poner de manifiesto a quien
corresponde en el derecho discutido, que ha nacido de una obligación
prestablecida.
TEORÍA ALEMANA
• Únicamente son fuentes de las obligaciones el CONTRATO Y
LA LEY, incluye en la segunda a las que se originan del delito,
las que proceden de gestión de negocios, de comunidad y de
enriquecimiento indebido (sin causa).
a) El contrato
El contrato y la convención parecen ser sinónimos, pero la doctrina la
distingue:
• La convención es un acuerdo de voluntades sobre un objeto de
interés de jurídico que podrá consistir en modificar, crear o extinguir.
• En cambio, el contrato es una especie, clase o tipo de convención que
tiene por objeto crear derechos personales o créditos. En otras
palabras, el contrato es la convención generadora de obligaciones.
• Según Guillermo Trigueros CONVENCIÓN Y CONTRATO no son la
misma cosa:
La convención existe cuando dos o más personas se ponen de acuerdo
para un objeto determinado. Así hay convención cuando dos personas
pensamos y manifestamos, estando de acuerdo, que la América se
descubrió en el año de 1492.
Por el contrario, para que exista el contrato no solo es necesario que
exista el contrato, no es solo necesario que exista el acuerdo, es
necesario además que de este acuerdo, convención o convenio, nazca
una obligación.
El convenio o convención es el GÉNERO y el contrato es la ESPECIE
El concepto de contrato
• Si el contrato es una especie de convención y la convención es el
consentimiento de dos o más personas sobre una misma cosa o
hecho, jamás será posible concebir un contrato sin la concurrencia de
las voluntades de dos o más personas, puesto que solo es posible,
puesto que solo es posible pactar, estipular, convenir, contratar con
otra u otras personas en ningún caso con nosotros mismos.
Objeto del contrato y objeto de la
obligación
La definición legal ha confundido lo que es el objeto del contrato con lo
que constituye el objeto de la obligación.
El objeto del contrato es la obligación u obligaciones que general; el
objeto de la obligación puede consistir en dar, hacer o no hacer.
En otras palabras el contrato tiene por objeto crear obligaciones que,
su a su vez, puede tener por objeto una o más cosas que deben darse,
hacer o no hacer.
Entre el contrato y la obligación media una relación de causa y efecto.
El contrato es la causa; y la obligación es su consecuencia.
CLASIFICACIÓN DE LOS CONTRATOS
Existe una diversidad de puntos de vista para clasificar los contratos, examinaremos en primer
lugar la clasificación contenida en los artículos 1310 a 1314 del código civil.
• a) Atendiendo al número de partes que se obliga.
1. Unilaterales: Son aquellos contratos en los que una de las partes se obliga para con otra
que no contrae obligación alguna. Como ejemplos podemos citar: El mutuo, el comodato,
la prenda, etc.
2. Bilaterales: Entiéndase por tales, aquellos en los cuales, las partes se obligan
recíprocamente. Ejemplos: La compraventa, el arrendamiento, la transacción, etc.
• b) Atendiendo a la utilidad que reportan los contratantes (Art. 1311 C.C.)
1. Gratuitos o de beneficencia: Son gratuitos o de beneficencia, los contratos que solo
reportan utilidad a uno de los contratantes, quien nada da en cambio.
2. Onerosos: Distinguense estos contratos, porque en ellos, ambos contratantes se
benefician.
CLASIFICACIÓN DE LOS
CONTRATOS
c) Como una subdivisión de los contratos onerosos y atendiendo a la
equivalencia de las prestaciones, el art. 1312 C.C. hace la siguiente clasificación:
1. Conmutativos: Son aquellos en los cuales, las prestaciones se miran como equivalentes,
en ellos las partes pueden determinar desde el momento de contratar, los beneficios o
pérdidas que el contrato les reportará. Ejemplos: la compraventa, la permuta.
2. Aleatorios: Al contrario de los anteriores, serán aleatorios aquellos contratos en los
cuales, las partes no pueden establecer al momento de contratar, el beneficio o la pérdida
que el mismo les reportará ya que la existencia de las obligaciones de ellos, depende de un
acontecimiento futuro e incierto. Entre este tipo de contratos podemos citar: La Renta
Vitalicia, el Juego y la apuesta, etc.
d) Atendiendo a la forma como existe, se clasifican en:
1. Principales: aquellos contratos que subsisten por sí mismos, esta es la regla general en
los contratos.
2. Accesorios: Se distinguen porque se constituyen para asegurar el cumplimiento de una
obligación principal. Esta clase de contratos equivale a lo que se conoce como “CAUCIONES”
y que nuestro Código civil contempla en el Art. 44.
CLASIFICACIÓN DE LOS
CONTRATOS
e) Atendiendo a la manera como se perfeccionan:
1. Consensuales: Se dice que los contratos consensuales, son los que se perfeccionan
por “EL SOLO CONSENTIMIENTO” de las partes, como por ejemplo: La Compraventa,
la permuta, el arrendamiento.
2. Solemnes: Tiénense como solemnes, aquellos contratos que para perfeccionarse
requieren además del consentimiento, la observancia de otras formalidades, sin las
cuales no producen ningún efecto.
3. Reales: Son aquellos contratos que se perfeccionan por la entrega de la cosa.
Reparemos en la redacción del artículo 1314 inciso 1º del Código Civil, según el cual
el contrato es real “cuando para que sea perfecto, es necesaria la tradición de la cosa
a que se refiere”, redacción que no es correcta pues la tradición es una especie de
entrega, que transfiere el dominio; o sea que la entrega es el género y la tradición es
la especie y la mayoría de estos contratos se perfeccionan por la entrega de la cosa a
excepción del mutuo, que tal como lo dice el art. 1955 C.C. requiere para su
perfeccionamiento la “tradición” y esta transfiere el dominio.
CLASIFICACIÓN DE LOS
CONTRATOS
Además de la anterior, existen otras clasificaciones puramente doctrinarias, entre las
cuales se encuentran:
a) De acuerdo a su enumeración en la Ley, los contratos pueden ser: 1) Nominados:
Son los que reglamentan la Ley, señalando sus efectos y reglas aplicables; 2)
Innominados: a contrario sensu, son innominados los que no tienen nombre, ni
reglamentación en la Ley.
b) De acuerdo a la forma como se cumplen las obligaciones: 1) De Ejecución
Instantánea: Son aquellos en los que las obligaciones de las partes, se cumplen
en un solo acto, siendo indiferente que se cumplan al momento mismo de
celebrarse el contrato o con posterioridad. Ejemplo la compraventa.; 2) De Tracto
Sucesivo o de Ejecución Sucesiva: Son aquellos en los cuales, las obligaciones que
del contrato derivan para las partes, o para una de ellas al menos, consisten en
prestaciones periódicas, por ejemplo: el arrendamiento.
PARTES DE UN CONTRATO
Los contratos comúnmente presentan mucha libertad formal, siempre y cuando se
incluya en ellos toda la información pertinente y necesaria. Sin embargo, suelen contar
con secciones como las siguientes:
• Título. En donde se indica la naturaleza del contrato.
• Cuerpo sustantivo. Primera sección en donde se identifica a las partes involucradas y se
brinda información contextual como la fecha de firma del contrato, las representaciones
intervinientes, la identificación de los objetos o servicios comprometidos, etc.
• Exposición. Donde se da relación de los antecedentes y hechos registrados, y se
incluyen cláusulas explicativas necesarias más adelante.
• Cuerpo normativo. Donde se detallan los pactos suscritos entre las partes y las
eventuales sanciones de haberlas.
• Cierre. Fórmula de fin de contrato que abarca las firmas de las partes.
• Anexos. De ser necesarios.
TIPOS DE CONTRATO
• CONTRATO SOCIAL
El contrato social en la filosofía política, es el convenio auténtico o
implícito, a través del cual una comunidad pacta vivir bajo diversas
condiciones de derechos y deberes, siendo que dicho convenio se
fundamenta sobre la base que el Estado, como organismo responsable
de vigilar y ordenar su cumplimiento, le otorga.
• CONTRATO DE COMPRAVENTA
Consiste en el acuerdo que agrupa las condiciones del pacto logrado
entre dos partes, que se conocerán, para los efectos, vendedor y
comprador, para el canje de un bien específico a cambio de una
cantidad determinada de dinero, la cual obtendrá el nombre de precio.
• CONTRATO EN COMODATO
Es aquel convenio que refiere a un estado de préstamo de uso, donde uno de
los entes traspasa el derecho de utilización y disfrute de un bien específico a
la otra, acordando, mantener la responsabilidad de que la segunda parte lo
entregue dentro de los términos de un periodo determinado.
• CONTRATO EN ALQUILER
Un contrato de alquiler es un pacto a través del cual dos entes, que se
conocen como arrendatario y arrendador, determinan la cesión del derecho
de utilización y disfrute de un bien específico, del cual es dueño la parte
arrendadora, durante un tiempo definido.
A cambio, la parte arrendataria tendrá la obligación de pagar a la
arrendadora un precio específico, o sea, la contraprestación por dicho
derecho de utilización, de una sola vez o de forma fragmentada durante el
periodo que esté vigente el vínculo arrendaticio, a lo cual se le llama renta.
b) Los Cuasicontratos: Generalidades
EL CUASICONTRATO EN EL DERECHO ROMANO
El concepto ingresó soslayamente por corrupción del lenguaje romano (2)
El origen histórico de la doctrina del cuasicontrato se encuentra pues en
una confusión de los intérpretes del Derecho Romano. Resumiendo lo
manifestado por Castan (3): el jurisconsulto Gayo fue el primero que
empleo el termino pero no pretendió crear una nueva categoría
sustantiva e independiente de las dos primitivas fuentes de obligaciones:
Contratos y Delitos; sino meramente señalar que a la par de ellas había
otros hechos (ex variis causarum figuris) que también daban origen a
obligaciones, algunas de las cuales se parecían a las que nacían de un
contrato.
1)De Diego, Clamente: “Instituciones de Derecho Civil”. Madrid 1959 Tomo II Pág. 394.
2)Giorgi, Jorge. “Teoría de las obligaciones en el Derecho Moderno”. Madrid, Hijos de Reus, 1911 P. 14.
3)Castan Tobeñas, José. “Derecho Civil Español, Común y Foral” Madrid, Instituto Editorial Reus, novena edición 1961 Tomo LV P.
807 y sgs.
Dentro del Derecho Romano y hasta los compiladores justinianeos
solamente los contratos y los delitos tienen categoría independiente de
fuentes de obligaciones; aun cuando ellos formularon la clasificación
cuatrimembre de las fuentes de las obligaciones: nacidas de un contrato,
como de un contrato, del delito, y como de un delito (ex contractu; quasi
ex contractu; ex maleficio y quasi ex maleficio); debe notarse que con
esta clasificación que contiene a las obligaciones nacidas quasi ex
contractu, solo querían significar que había cierta semejanza con otras
obligaciones nacidas directamente de los contratos; pero todavía no
aparece como una categoría independiente la figura del cuasicontrato.
Fue después de los compiladores del derecho justinianeo que los
glosadores afirmaron que algunas obligaciones nacian quasi
excontractu, dejando establecida esta nueva figura como una fuente
autónoma de obligaciones. Aun entonces no se emplea el término
cuasicontrato sino que se habla de obligaciones que nacen quasi ex
contractu.
Confirmando el origen del término: “Quasi ex contractu” Petit dice:
“cuando una obligación es engendrada por un hecho licito o una
manifestación unilateral de voluntad o aun por ciertas relaciones
independientes del hecho del hombre, pero de tal suerte que no haya
ni contrato ni delito, los romanos dicen que nace “quasi ex contractu”.
Nuestro Código Civil, no da una definición del cuasicontrato, en el Art.
2035 dice: “Las obligaciones que se contraen sin convención, nacen o
de la ley, o del hecho voluntario de una de las partes. Las que nacen de
la ley se expresan en ella.
1) Si el hecho de que nacen es licito, constituye un cuasicontrato.
2) Si el hecho es ilícito y cometido con intención de dañar, constituye
un delito o una falta.
3) Si el hecho es culpable, pero cometido sin intención de dañar,
constituye un cuasidelito.
4) En este título se trata solamente de los cuasicontratos que nacen
del hecho voluntario de una de las partes.
Artículo 2035 manifiesta que las obligaciones no convencionales se originan
en la ley, o en hechos realizados por las personas unilateralmente.
Claro Solar, comentando el Art. 2284 del Código Civil Chileno que es igual a
nuestro Art. 2035 manifiesta: “Nos da el Código una definición general del
cuasicontrato. Se limita a decir que entre las obligaciones que se contraen sin
convención, esto es, sin el concurso de voluntades de dos o más personas,
hay unas que nacen del hecho voluntario de una de las partes, que siendo
licito constituye un cuasicontrato” (1). Pero el mismo autor a renglón seguido
construye la siguiente definición: “El hecho voluntario, licito, de una persona,
que la obliga respecto de otra persona, o que puede obligar a esta, sin que
haya prestado su consentimiento”.
1) Claro Solar, Luis. “Explicaciones de Derecho Civil Chileno y Comparado” Imprenta “Nascimento”. Santiago, Chule 1936 Tomo
X de las Obligaciones, Pág. 588.
El cuasicontrato es un hecho voluntario, es decir una transformación producida
en el ambiente por la actividad de una persona que intencionalmente persigue
la realización de un fin; además lo de “voluntario” no significa tan solo que
tiene origen en un ser que piensa y toma decisiones, sino además que el hecho
no es “obligatorio” o sea que la ley no impone a la persona la exigencia de que
actué en determinada forma, sino que el hecho que dará origen a la obligación
lo realiza la persona como una manifestación de su libre determinación. En
cambio las llamadas obligaciones “legales” a que también alude este articulo
cuando dice: “Las que nacen de la ley se expresan en ella” son obligaciones que
nacen generalmente por la mera disposición legal, independientemente de la
aceptación o rechazo por parte del obligado y sin que el hecho que puede
considerarse como antecedente inmediato de las mismas haya sido realizado
libremente por el sujeto pasivo. Sin embargo debemos hacer notar aquí que
existen en nuestro Código Civil algunas obligaciones “legales” que tienen el
mismo fundamento de los cuasicontratos y que son tratadas en forma distinta
por nuestro legislador, sin que haya una justificación racional ni científica. (1)
Por ser el cuasicontrato un hecho realizado por la voluntad del hombre, podemos decir que es un
acto voluntario, y como además su realización produce consecuencias previstas en la ley, concluimos
en que también es un hecho jurídico. Los hechos jurídicos en general, admiten la clasificación de
“lícitos” e “ilícitos”, a estos últimos se refiere el mismo artículo 2035 cuando manifiesta:
• “si el hecho es ilícito y cometido con intención de dañar, constituye un delito o una falta.
• Si el hecho es culpable, pero cometido sin intención de dañar, constituye un cuasidelito.
A estas tres figuras jurídicas: delitos, cuasidelitos y faltas que nuestro Código considera como
fuentes diferentes de las obligaciones podemos encerrarlas dentro de la categoría de hechos
jurídicos ilícitos, esto es contrarios a la conducta que marca la norma jurídica, producidos en perjuicio
o daño de la persona o intereses de otro.
A los hechos jurídicos que son actos voluntarios lícitos del Vecchio les llama negocios jurídicos, y los
define así: “un acto voluntario y licito que produce consecuencias jurídicas” (1)
El negocio jurídico puede consistir bien en el acto de voluntad de una sola parte, y este es el caso de
los cuasicontratos, bien en el acuerdo de las voluntades de dos partes como en los contratos. Según
este criterio se dividen en negocios jurídicos unilaterales y negocios jurídicos bilaterales.
Dentro del conceptualismo de la filosofía del derecho podemos señalar al
cuasicontrato como: “un negocio jurídico unilateral generador de
obligaciones”.
Es de notarse que el último inciso del artículo que estamos comentando
dice: “En este título se trata solamente de los cuasicontratos que nacen
del hecho voluntario de una de las partes.” Este inicio conserva la misma
redacción desde el Código Civil de 1860. Pareciera que nuestros
legisladores de entonces quisieron aludir a otra clase de cuasicontratos,
que no nacen del hecho voluntario de una de las partes;
1) Del Vecchio, Giorgio: “Filosofía del Derecho”. Séptima edición, revisada por Luis Legazy Lacambra. Bosch Casa
Editorial, Barcelona, 1960 pág. 391.
Fundamentación jurídica de los
cuasicontratos
Sánchez Román (1) expone y critica las teorías que la doctrina ha ideado para
explicar la base que fundamenta a esta figura jurídica, indicando que en la
creación de los cuasicontratos se encuentra subvertido el orden de la generación
científica y subordinado el “principio” al “hecho”, en vez de ser todo lo contrario;
ello se explica porque si se atiende al origen de la formación de esta entidad, no se
encuentra la existencia de la previa doctrina científica, sino que como vimos al
estudiar los antecedentes históricos, hubo obscuridad, confusión e incertidumbre.
Las tres teorías principales que se han propuesto para fundamentarlos son: la del
consentimiento tácito, presunto y de la equidad natural.
La primera teoría es criticada porque si existiese consentimiento, no tendría tanta
relevancia la forma expresa o tacita en que dicha manifestación de voluntad
tuviera lugar, siendo por lo mismo un problema de prueba que una vez superado,
nos pondría frente a un “contrato”, por lo que sobraría la figura del
“cuasicontrato”.
La teoría del consentimiento presunto tampoco satisface como solución al
problema de la existencia del cuasicontrato, porque esta presunción, en
algunos casos no tiene fundamento en la realidad, por lo que pasaría a
ocupar la categoría de “ficción”. Sin embargo cabe mencionar que
tratadistas eminentes adhieren a esta teoría, Cabanella, por ejemplo,
define el cuasicontrato diciendo: “En realidad, los cuasicontratos son
actos jurídicos, contratos presuntos en los que falta el concierto de
voluntades” (2). Pero repetimos, atribuirle a ciertos hechos determinados
una realidad de voluntad presunta, equivale a establecer por presunción
el consentimiento o acuerdo de voluntades propias de voluntades propias
de los contratos, o cual en algunos cuasicontratos seria una mera ficción.
1) Sánchez Román, Felipe: “Derecho Civil Español, Común y Foral”. Segunda Edición, Est. Tipográfico “Sucesores de
Rivadeneyra” Madrid, 1899. Tomo IV Pág. 994 y 995.
2) Cabanella, Guillermo: “Diccionario de Derecho Usual “.Tomo I pág. 554.
3. Fuente moderna de las
obligaciones
Según la tesis LA SENTENCIA COMO FUENTE DE OBLIGACIONES
presentada por el Doctor CARLOS ARTURO ORTIZ CORNEJO en las
sentencias son por sí mismo fuentes de obligaciones; y a pesar que el
Código Civil no las considera como tal, efectivamente lo son.
Otros aspectos que señala la tesis antes apuntada son que el Código
Civil, al considerar la serie de fuentes que menciona el Artículo 1308:
“Las obligaciones nacen de los contratos, cuasicontratos, delitos o
cuasidelitos, faltas y de la ley.”
3. Fuente moderna de las
obligaciones
En cambio las sentencias, que no figuran en el Artículo 1308, si producen
obligaciones civiles por sí mismas.
La ley indiscutiblemente es fuente de obligaciones… por ende,
reiteramos las conclusiones a las que llegó al autor de la tesis planteada
al afirmar que en realidad las fuentes de las obligaciones que debería
contemplar el legislador son:
Los contratos;
Las sentencias;
La ley per se y como amparo de los cuasi contratos, delitos y cuasi
delitos.

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