Está en la página 1de 43

EL OCULTISMO Y LA

CREACIÓN POÉTICA

Helena Restrepo
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Escrito por Eduardo Antonio Azcuy (1926-1992) - Argentina. Poeta,


ensayista, crítico literario, periodista, estudioso del simbolismo en las
culturas y de la tradición mítico-poética, pensador político, produjo más
de una decena de obras publicadas en Buenos Aires, Madrid, Barcelona y
Caracas.
• Su libro el ocultismo y la creación poética fue publicado en 1966 en
Buenos Aires y luego en 1982 en Caracas, fue galardonado con el Gran
Premio de Ensayo en la IV Fiesta Nacional de las letras de la República
Argentina en 1967.
• Ha sido una obra de inspiración para los poetas latinoamericanos, a los
que ha mostrado la poesía y su historia como actividad espiritual y de
profunda transformación interior.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• En esta obra de extraordinaria belleza, su autor hace una investigación


profunda de la conexión existente entre la creación poética y la
experiencia mística, llevándonos al principio de todo, antes del tiempo,
a una época anterior a la prehistoria, donde el tiempo no existe, a una
eternidad en la que el hombre coexistía en la tierra con los
superhombres que lo guiaban y le daban ejemplo de vida, un momento
en que aún sus ojos percibían todo el acontecer universal, hacían parte
de esa Unidad, no se sentían separados, esta Edad de Oro de la
humanidad, coincide con las descripciones que conocemos en la historia
sagrada del Paraíso, que no están presentes sólo en las concepciones
judeo-cristianas, sino que son comunes a las leyendas del origen del
hombre en diferentes culturas primitivas.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA
• Posteriormente viene “la caída”, el hombre cambia interiormente y esto
lo separa del cielo, el cielo se aleja y con él los superhombres, héroes o
seres míticos que pueblan de imágenes a partir de ese momento una
tradición que aún conservan en su memoria y que pronto pasará a hacer
parte de su inconsciente colectivo, como lo nombra Jung, y que
mantiene en el hombre ese anhelo de retorno al Paraíso Perdido, a la
conexión con la Totalidad. Con la caída entran el tiempo y el nivel de
percepción en el mundo tridimensional, que sólo se hace posible a través
de los sentidos ordinarios, lo que hace que pierda cada vez más su
capacidad de encontrar ese Paraíso.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Pero también dentro de estos grupos humanos existen “hombres


diferentes”, capaces de encontrar ese camino de retorno a la
Unidad a través de técnicas de éxtasis que ayudan a todo el grupo
a recuperar la armonía, estos son los Shamanes, hombres médicos,
magos, sacerdotes, quienes tienen además la responsabilidad de
velar por el bienestar del grupo y mantener esa memoria ancestral
que los conecta con la Unidad Primordial.
• Sus cantos y danzas en estados de éxtasis, pronto se convertirán
en la mayor riqueza literaria de transmisión oral, pues estos
estados de éxtasis están llenos de imágenes míticas, alabanzas y
de un lenguaje al que otras personas del grupo no tienen acceso.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Son ellos entonces los primeros poetas, mas luego los cantos pasan
a tomar fuerza en sí mismos y lejos de los rituales sagrados, otro
tipo de “hombre diferente” puede acceder a su canto, a la
creación a partir del verbo, una forma de reconectarse también
con esa Unidad, de más fácil ingreso para los demás hombres.
• El poeta entonces aparece como un ser capaz de profundizar en sí
mismo y expresar lo inexpresable, nombrar lo innombrable, y a
través de su conexión consigo se conecta con la Unidad de otro
modo. “La poesía es el arte de construir la salud trascendental. El
poeta por consiguiente, es el médico trascendental” escribió
Novalis.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• De estas tradiciones de Shamanes, magos y sacerdotes nacen las ciencias ocultas


que son transmitidas entre esos hombres diferentes, y que incluyen el conjunto de
teorías y prácticas que acentúan especialmente la diversidad infinita y la Unidad
esencial del universo, su práctica da acceso a estados de consciencia en los que se
hace posible percibir más allá de los sentidos esas relaciones y correspondencias del
Todo con las partes y cada parte como un Todo en sí mismo.
• Hubo expositores de estas teorías desde la filosofía, y al margen de dogmas o
filosofías estaban los poetas, que por su propia experiencia y conocimiento de la
interioridad de las cosas entraban en las mismas dimensiones del ocultismo.
• “Aunque distintos por su naturaleza y sus fines la poesía, la magia y la mística se
originan en zonas vecinas al centro del alma, en las fuentes vivas de la vitalidad
preconceptual o supra-conceptual del espíritu”(Azcuy).
• Para Novalis, cada vez que el poeta intenta reflexionar sobre sí mismo, se siente
ligado con la Unidad Secreta de las cosas, por eso la tradición ocultista se
transmite entre ellos sin mediación humana.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• En el siglo XVIII se dio una revolución que lanzó a la poesía en el camino del
conocimiento de sí misma y de la aventura metafísica, sale del acto gramático
que la tenía encasillada en artificio racional y como un oficio destinado a
distraer y contar hazañas. Aparecen hombres que incorporan la poesía a la vida
y descienden a los infiernos interiores buscando liberarse de la angustia del
tiempo. Llega el Romanticismo. “Romantizar – escribió Novalis – significa dar a
lo común un sentido superior; a lo ordinario, un aspecto misterioso; a lo
conocido, la virtud de lo desconocido; a lo finito, una apariencia de infinito”.

• “El romanticismo se apoyó en intuiciones y alimentó el mito del sueño y de la


noche, afirmó el irracionalismo y apeló a las potencias primitivas del alma, a las
zonas oscuras y elementales de la psique. La noche como símbolo de lo
absoluto, de la imagen unitaria y animada de la realidad a la que sólo se llega
aniquilando las apariencias del mundo sensible” (E. Azcuy)
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Los poetas uniendo en sus visiones extáticas lo finito con lo


infinito, abrieron a la poesía los mundos del ocultismo y la magia.
• Hubo importantes coincidencias entre el pensamiento de oriente y
la revolución romántica, como esta: El SER INDIFERENCIADO sin
dejar de ser UNO, comienza a revelarse a sí mismo, suscita su
antítesis, hace de sí mismo un espejo, se desdobla en Sujeto y
Objeto (Matriz Divina) (libro de las mutaciones: la existencia brota
de la oposición de los contrarios).
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• De esa lucha entre los opuestos nace el Hijo, según Boehme la


Sabiduría Divina. Las 3 personas son 3 momentos del proceso
permanente de autorrevelacion y autoconciencia del abismo
indiferenciado, con lo cual la Divinidad se crea a sí misma y forma
el mundo. Todo está hecho de esos 3 principios.

• “Todo el Romanticismo tendía hacia ese anhelo de Unidad. Su


grandeza consistía en haber reconocido y afirmado la profunda
semejanza de los estados poéticos y las revelaciones de orden
religioso. Y haberse consagrado en cuerpo y alma a la nostalgia del
ser desterrado” EA.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• La obra analiza a diferentes poetas, los más representativos de su época en la


búsqueda de esa anhelada Unidad y que lograron plasmar a través de la poesía sus
inmersiones en ese “Otro Reino” como es el caso de Novalis, (Alemania, 1772-1801),
su vida la describe como un ejemplo de Hiperlucidez, donde combina la intuición
poética y la experiencia mística con la indagación científica.
• El Romanticismo busca el hombre integral capaz de atraer sobre sí las vibraciones
de lo Absoluto, el poeta percibe los mensajes de una esfera superior y los transmite
a los demás hombres, esto gracias a una visión abierta o porosa de la realidad que
abre una puerta en el muro hacia la Patria Perdida.
• En las obras de Novalis La Noche, la Amada, la Madre, la Muerte son símbolo de lo
infinito, son esa abertura que proyecta al poeta hacia un cosmos abierto donde lo
sagrado y lo profano confunden sus contornos.
• De La Noche Novalis reaparece con los sentidos purificados, puede ver, oír,
comprender la fugacidad de lo transitorio. Sus Himnos a la Noche dan cuenta de
estas inmersiones en su propia oscuridad.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• La percepción unitaria que los románticos aplican al exterior tiene


su origen en una experiencia absolutamente interior y religiosa, lo
que prepara el advenimiento de una era metafísica. Novalis
escribe: “Los mundos superiores se hallan mucho más cerca de
nosotros de lo que nos atrevemos a pensar. Es nuestra consciencia
la que vincula a nuestro limitado mundo sensorial con esos mundos
superiores”.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Gerardo Nerval y la influencia del sueño en su poética. (Francia, 1808-


1855) Es uno de los más puros representantes del romanticismo francés,
un hombre con una personalidad borderline que camina entre la razón y
la locura, usaba su alucinación analizándola mediante un gran esfuerzo
filosófico.
• La contemplación le permitía entrar en el sueño con los ojos abiertos,
era su método de inducción para trasponer la consciencia ordinaria e
integrarse a una infinitud independiente del tiempo.
• Pero Gerardo Nerval buscaba algo más que el retorno a la unidad, quería
el dominio de ese mundo por efecto de su voluntad.
• Entre sus escritos hay alusiones a experiencias en las que sale de sí
mismo y puede ver a su “doble”, mas añora que estas experiencias
ocurran cuando él lo desee, y no es así.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• En las obras de Gerardo puede verse cómo integra a su poesía el


simbolismo de la Alquimia y el del Tarot o libro de Thot, que
compendia y oculta bajo símbolos y alegorías los temas
fundamentales de la Filosofía y la cosmogonía hermética (Hermes
Trimegisto).

• De la búsqueda del Paraíso Perdido y la conexión con la Unidad


pasa en la segunda parte del libro al Descenso al cosmos interior.
Nerval, Hugo, Baudelaire y Balzac renuevan la tradición hermética
de los poetas franceses del Renacimiento y propagan la mística
romántica en el naciente simbolismo.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867) y las doctrinas secretas. “Todo el


universo visible no es más que un depósito de imágenes y signos”, expresa. Su
imaginación exacerbada recrea el universo de la Doctrina Secreta, el cosmos
vivo de la tradición ocultista que postula entre todos y cada uno de los objetos
que lo integran relaciones intrínsecas, esenciales y permanentes.
• Baudelaire quien transita bajo el influjo del mal, eligiendo el vértigo, el tedio y
el orgullo, puede experimentar la multiplicidad y lo separado, pero desde allí
nace el impulso hacia la Unidad, la nostalgia del Paraíso Perdido.

• Inclinado hacia la mística desde su infancia y sacudido por violentas crisis


espirituales, intuye el mal (la existencia separada); abraza el pecado (la
voluntad de acceder a la Unidad por cualquier medio) y tiende al Dios
desconocido (el principio inmanente y trascendente de todas las cosas). Esta
concepción religiosa y metafísica del mundo se encarna en su poesía.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Baudelaire logra entrar en estados de conexión con la Unidad a través de


visitaciones espontáneas, otras forzadas por el Haschich y por la “Magia
sugestiva” de las correspondencias.
• Estos “momentos felices” de impersonalidad son fugaces y dejan un
oscuro deseo de mantenerlos, de escapar a la consciencia ordinaria para
alcanzar el estado edénico, sobreviene entonces su rebelión y el intento
de forzar los accesos.
• Ingresa brevemente en el mundo de los alucinógenos para luego darse
cuenta de que el tóxico, a pesar de excitar al máximo la imaginación, no
la lleva a sobrepasar los primeros niveles de la senda que conduce hacia
el centro. “Nosotros, dice Baudelaire, poetas y filósofos, hemos
regenerado nuestra alma con el trabajo continuo y con la
contemplación”.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Baudelaire es el primero en transitar ese camino de una magia


poética basada en las correspondencias. “El hombre se
corresponde con el mundo y puede conocer conociéndose”.
• El poeta intuye por analogías la Unidad y establece relaciones
entre lo diverso creando un método de conocimiento a través de
símbolos que es el mismo del ocultismo, por eso el poeta
comprende la naturaleza. “¿Qué es un poeta – se pregunta- si no
es un traductor, un descifrador?”.
• El poeta tiene acceso a un lugar atemporal de la consciencia de
lenguaje simbólico y luego tiene la tarea de descifrarlo para darlo
a conocer en el lenguaje del hombre común que no puede ver.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Boudelaire recibe la inspiración primera y luego corrige lo escrito


en un estado de segunda inspiración, para limpiar los resabios
prosaicos que proyecta el automatismo, se encarniza con su
poema como si no fuese sino una vulgar y mala copia de un
original perdido según Fondane.
• Para esto hace uso de la imaginación, que nada en el simbolismo.
“Tener imaginación, escribe Mircea Eliade, es ver el mundo en su
Totalidad, porque la misión y el poder de las imágenes es hacer
ver todo cuanto permanece refractario al concepto”.
• El pensamiento simbólico lleva el recuerdo de una existencia más
rica, más completa, la del hombre primordial, anterior a la caída.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Rimbaud (Francia, 1854–1891) y la rebelión fundamental, el anhelo de Rimbaud


es el de despertar y mantenerse despierto para conseguir la hiperlucidez que le
dé acceso a develar los misterios de la vida, la muerte, pasado, futuro, la nada,
etc. Sin embargo está dispuesto a forzar las cerraduras que lo separan del
paraíso y no sigue el camino de la iniciación gradual y reflexiva, su método es el
desarreglo de todos los sentidos, con el que cree que podrá ampliar el orificio
de acceso en el muro de la consciencia ordinaria. Es impaciente y brutal, tan
pronto como aparece una presencia turbadora en su poesía, retorna apagado a
su orgullo y pasiones.
• Rimbaud odia al hombre superficial, al conformismo, a los lugares comunes, al
oficialismo, y su actitud permanente consiste en escapar a los
condicionamientos, convenciones y subordinación que impone la maquinaria
social. Desvaloriza el Universo ordinario que perciben los sentidos para anular el
“yo” sensorio motriz y dar paso al hombre nuevo.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Leon Pierre Quint escribe refiriéndose al artista: “La consciencia humana está
recubierta de una espesa costra en la que se han solidificado nuestros hábitos, los
sentimientos acostumbrados, en esa corteza es donde encontramos nuestro trabajo,
las conversaciones cotidianas, mecanismos ya montados, sentimientos ya hechos.
• Pero bajo esa capa está en nosotros la parte más rica, esencial de nuestro yo que no
interviene casi nunca en nuestra actividad cotidiana”. Rimbaud reconoce ese otro
yo en sí mismo cuando afirma “Yo es otro” y ha practicado la ascesis del estado de
alerta que permea la psiquis para recibir lo desconocido, entra naturalmente en
estados videntes mas sabe que ha de hacerse vidente, es decir encausarse de tal
modo que pueda controlar la experiencia, lo que hace a través de las técnicas del
desarreglo de todos los sentidos.
• Su mística se transforma en magia, y trata de adquirir poderes, su soberbia llega a
un nivel máximo y el demiurgo desplaza al poeta al emprender la búsqueda del
Grial para conquistar la inmortalidad, camino que emprende con sus propias
fuerzas, sin guías.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Gurdjieff nos habla de 4 estados de la consciencia, el hombre vive


comúnmente en los 2 primeros: el sueño y la consciencia ordinaria. Los
estados superiores: autoconsciencia y consciencia objetiva, le son
inaccesibles.
• El hombre que duerme es pasivo, pero cuando despierta y cree que tiene
el control, continúa dormido y es más peligroso aun. El hombre de la
vigilia ordinaria es una máquina, todo le sucede.
• No controla su imaginación, ni sus pensamientos, es dominado por sus
“yo” sucesivos y obedece dormido a sus sentimientos y emociones.
• Señala además que el trabajo para lograr la autoconsciencia debe
iniciarse con la recordación de sí mismo, pero advierte que sin la
dirección de un hombre despierto será difícil acceder al tercer estado de
consciencia.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Además que afirma que un hombre difícilmente podrá mantenerse


despierto aun cuando se torture a sí mismo. Rimbaud llega
frecuentemente al tercer estado y vislumbra fugazmente el 4°,
ambiciona mostrar esa otra realidad por medio de la poesía y se
encuentra con la dificultad del lenguaje, intenta nuevas formas,
invenciones como el color de las vocales, con lo que enriquece su
poesía, pero no logra transmitir su visión, el poema no es
suficiente para develar todos los misterios.
• Además experimenta lo numinoso del nivel parapsíquico al que
llega y se pierde en ese vacío de espanto y terror que le produce
dicho encuentro.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Viene entonces el silencio rimbaudiano, silencio ante el temor de


la locura, silencio, orgullo y desprecio.
• Arroja lejos la experiencia metafísica y la literatura. “He creído
adquirir poderes sobrenaturales ¡Y ahora tengo que enterrar mi
imaginación y mis recuerdos!... ¡Yo que me he dicho mago o
ángel, que me he dispensado de toda moral, vuelvo a la tierra con
un deber que buscar y una realidad rugosa que abrazar
¡Campesino!” Rimbaud.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Rainer María Rilke: el diálogo con lo invisible (Austria 1875 -1926). Su


vida y obra fueron un proceso continuo de muerte y resurrección para
superar la multiplicidad de las formas y despertar a una nueva
consciencia.
• Su estado poético fue contemplación y videncia; entra en estados de
transparencia que le permiten intuir lo invisible y salir de la dualidad,
intuye un mundo abierto diferente al perceptible por los sentidos y
busca despertar la visión completa integrando dentro de sí lo que
produce la visión fragmentada, avanza sin pausa hacia el lugar donde
muere el hombre mecánico y nace el hombre nuevo, advirtiendo que las
pasiones pasan a una gran distancia de la vida profunda del hombre.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Rilke se abre a todo lo que es. “Debemos aceptar nuestra vida tan
ampliamente como sea posible. Todo, aun lo insólito, debe ser posible en
ella”. Esto le escribe al señor Kappus en Cartas a un joven poeta. Insiste
en la necesidad de estar solo para ir dentro de sí, “Estar en soledad
como lo estaba uno de niño”, nos muestra la confianza que tiene en esa
zona donde él aclara el sentido de las cosas, trabaja sobre sus
emociones, sus identificaciones, sus “yo” sucesivos, la autocompasión y
las justificaciones para “concluir en sí mismo la Obra de la Creación”.

• Rilke re-elabora la concepción mítico simbólica del mundo que sobrevive


en el inconsciente colectivo integrándola a la consciencia y comprende
la Unidad como algo vivo y cambiante que aparece detrás de la visión
fragmentada.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA
• El Universo interconectado, las correspondencias invisibles, la visión totalizante se
encarnan en el poeta e impregnan su obra de trascendencia. “Sólo entonces puede
acontecer que en una hora muy singular se alce de las profundidades y se exprese la
primera palabra de un verso…”, como ocurrió en 1911 cuando en la terraza del castillo
de Duino escuchó el verso inicial de la primera Elegía: “¿Quién si gritara, podría
escucharme entre la Jerarquía de los ángeles?”.
• Aquello fue el principio de su obra “Elegías de Duino” que culminó en 1922 luego de la
primera guerra mundial, tiempo de grandes conmociones interiores para él, que le
dificultaron terminarla.
• En esta obra Rilke culminó su largo diálogo con lo invisible, experimentó la disgregación
de su personalidad en ese irse del nivel ordinario que se manifiesta por la pérdida del
marco temporal y lo tiende hacia lo grande y abierto.
• En las últimas Elegías Rilke elabora su conflicto existencial al encontrar el puente que
une el mundo visible con el invisible a través de una transformación cualitativa de sí
mismo, por esa travesía re-ligante, lo existencial se torna trascendente, la muerte es
metamorfosis, su profunda religiosidad se vuelve nítida, su visión lo lleva a lo abierto y
en ese mundo invisible se une el hombre disgregado y se comparte el espacio del ángel.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• A Rilke la vida y la muerte se le presentan como un único proceso, una


unidad que compartimos con los que se han ido y los que vendrán. El
hombre apegado a lo intrascendente en su estado de sueño, huye de la
muerte y le da una connotación negativa a su idea en su consciencia,
con el temor en su rostro la enfrenta y desligado del Todo no puede
reconocer esa fuerza que lo llama. “La vida no está rodeada por la
muerte sino que la contiene” (Azcuy).
• La sabiduría para Rilke consiste en frecuentar la muerte y vivirla con
amor ya que el hombre es sólo un transformador que tiene por tarea
fundamental imprimirse intensamente lo visible para que renazca en lo
invisible. “Porque tal es nuestro deber: imprimir esta tierra provisoria y
caduca en nosotros tan profunda, tan dolorosamente, tan
apasionadamente, que su esencia resucite en nosotros invisible” Rilke
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• El surrealismo y Revolución interior (Francia – 1920). Nacidos de la


crisis, los surrealistas reviven la concepción mágica del cosmos,
agotan rápidamente sus imperfectas técnicas de acceso a lo
incondicionado y frustrados se extravían.
• Unos toman el camino del arte esteticista, otros llamados por el
Marxismo optan por un camino político que los lleva a limitaciones
impasables, pero ambos fueron signos de un pensamiento
trascendente.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• El existencialismo se va en contra de todo lo falso del mundo y


entrega al hombre la responsabilidad construirse a sí mismo en
completa libertad, “las leyes, las morales, las estéticas se
hicieron para el respeto de las cosas frágiles; lo que es frágil debe
ser destruido” exclama Aragón.

• Los surrealistas recorren el país ignorado, exaltan a los


desposeídos y marginados. Atacan con violencia lo que vive en la
superficie de las cosas, estremecen los cimientos de una sociedad
hipócrita, artificial, llena de prejuicios e ilusoria, pretenden
despertarlos.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Sartre los incita a una toma existencial que los pone frente a la aceptación de
lo absurdo y de la nada, y los abandona en una libertad y soledad donde se
pierden porque se agrava allí la angustia de la existencia separada, sin embargo
los surrealistas intuyen que allí no termina todo, que esa angustia también es
una ilusión y un aspecto de la Totalidad. Sobreviene una segunda toma de
consciencia, continúan la actitud romántica nutrida por una visión del mundo de
procedencia oriental, aspiran a captar la superrealidad accediendo a cierto
punto del espíritu donde los opuestos dejan de ser contradictorios, donde la
realidad existe pero transformada, comprenden que “yo es otro” y que la
verdadera libertad no puede darse en el estado de consciencia confuso en que
los dejó el existencialismo. Antes de elegir perdidos en la Maya o mundo
ilusorio, es necesaria una verdadera revolución interior. “Tomar consciencia de
que uno está condicionado no tiene sentido más que cuando el hombre se
vuelve hacia lo incondicionado y busca liberación” (Mircea Eliade).
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Los surrealistas buscan con técnicas propias superar la condición humana, el


budismo, el vedanta, el yoga y el zen aportan su sabiduría milenaria a quienes se
proponen nacer de nuevo.
• Comienzan por renunciar al apego a este pequeño universo sensorial, vivir
conscientemente y tornarse receptivos espiritualmente para propiciar el nacimiento
a un orden superior que explica los opuestos y las contradicciones, con este punto
de partida llegan a la frontera del Paraíso Perdido.
• Usan el sueño como vía para aprehender la imagen real del Universo, para Bretón
la vigilia y el sueño son vasos comunicantes, algunos de ellos entran en el sueño en
cualquier lugar y comienzan a hablar, lo que toman como un dictado del espíritu.
• Sin embargo las técnicas surrealistas carecían del rigor necesario para develar el
otro reino y fueron impotentes para superar la primera ruptura con la razón y los
sentidos, se quedaron en la burla de lo establecido sin atreverse a romper con ello
más que en palabras, no consiguieron liberarse.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Se nutren de la lectura de algunos autores y desprecian otros, dentro de los que siempre serán
exaltados por ellos están Lautremont y Sade.
• Lautremont en su obra representa la primera toma de consciencia y se separa de todo,
creando rebelión y violencia.
• Sade se rebela e intenta el rescate de la autenticidad; racionalista y sensual, con un anhelo
de fusión a lo concreto que lo afirma en la existencia separada, el excluido por sí mismo,
exalta la supremacía del mal y acomete contra Dios buscando una verdad inmanente en el
mundo de los sentidos.
• Pero a pesar de la admiración que les generan estos autores, ninguno de los dos representa el
sentido surrealista, no pretenden un universo suprarreal, sino que quieren destruir el que les
fue impuesto y se entregan al desorden total de los sentidos sin ambiciones trascendentes.
• La ambición surrealista se refleja mejor en las obras de Nerval y Rimbaud, ellos fueron los
precursores al vivir las supremas tensiones del espíritu y la frustración de la aventura
metafísica.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Un grupo de surrealistas que lucharon desesperados por alcanzar la Unidad bajo sus técnicas
imperfectas pagó con la locura y el suicidio. Vaché a los 23 años, Rigaud a los 29.
• Otros que se acercaron más al estrecho sendero de liberación como Gilbert Lecomte y René
Daumal, promotores del surrealismo disidente, por diferentes caminos avanzan hacia el
interior de sí mismos para alcanzar la visión angélica y transformarse en hombres despiertos.
• Tal vez cumplieron su anhelo, pero lo hicieron lejos de la literatura. Ambos murieron a los 36
años en diferentes luchas interiores.

• La tentación luciferina de René Daumal (1908 -1944). Daumal es el poeta de la aventura


trascendente. La poesía, la mística y el ocultismo lo acercan a la certidumbre de un saber
escondido.
• Vive en una revolución permanente que sólo se termina con su prematura muerte, pero antes,
ese escalador de la montaña mágica que une la tierra con el cielo recorre un sinfín de
revoluciones desde la rebelión literaria hasta la psicológica.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• En la primera postguerra en medio del descontento, Daumal se siente atraído por el


grupo iconoclasta del movimiento surrealista, sin embargo su adhesión al grupo es
parcial al comprender las limitaciones de dicho movimiento, se le acusa de excesivo
misticismo, por lo que se aleja con algunos amigos afines y fundan una revista
donde dedican sus esfuerzos a profundizar en los estudios orientales.

• Viene la crisis del surrealismo que plantea la disyuntiva entre el trabajo en la


realidad externa o interna. Daumal junto con los fundadores de la revista le
apuestan al trabajo interior del que vendrá la transformación de lo externo según lo
que van comprendiendo, por esto abandona el camino de repudiar lo establecido
para internarse en el conocimiento de sí mismo.

• El camino de la poesía como conjuro mágico llevó a Rimbaud a la desesperación y al


silencio, Daumal busca una salida coherente lejos de la literatura.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• El ocultismo es re-elaborado por extraordinarios racionalistas que se expresan en


términos de correspondencias simbólicas o campos de sincronicidad, como Pedro
Ouspensky (1878-1947) que elabora mediante la lógica afectiva las proposiciones
coherentes de lo maravilloso.
• Apoyándose en la geometría no euclidiana comprende la dimensión del tiempo superior
al espacio, siendo otra dirección igual de real a las 3 que captan los sentidos ordinarios
condenados a percibir el ahora como un punto.
• El salto de lo finito a lo infinito, de la parte al Todo, se produciría cuando el hombre
condenado al punto, acierta a ver el Tiempo en sí como una totalidad en que pasado,
presente y futuro coexisten como todos los puntos de una línea.
• Ouspensky propone una lógica distinta, Daumal atiende sus enseñanzas, pero no se
contenta con eso, busca una praxis que eleve su consciencia por encima del nivel de los
opuestos y conoce a Gurdjieff que en su “Instituto para el desarrollo armónico del
hombre” ofrece una psicotécnica esotérica que comienza con el análisis del yo y el
dominio de las funciones neurovegetativas, pasa por temas de la “Tradición Secreta” y
su aplicación dentro de una disciplina agobiadora que se dirige hacia la disolución del
“Yo”.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Daumal pretende explicar por la poesía el todo del hombre abandonándose a la


escritura automática, liberando así el subconsciente para poner en evidencia la
Maya, que irá revelando el yo real. “El poeta nos hará asistir a la batalla que
libra contra la ilusión, hablará de sí mismo, de sus tormentas, dejará hablar a
sus pasiones, sus manías, sus sentidos, para combatirlos mejor, para vencerlos y
encerrarlos en el sepulcro de una palabra medida” escribe Daumal.
• Sin embargo esa técnica no es suficiente para su necesidad de ser y calla
mientras no exista en él el poeta responsable, transformado, sólo se le permite
hablar si lo hace para destruir sus “yo” sucesivos hasta que nazca el verdadero
creador: Dios que habla. De esto trata la ambición luciferina.

• La ascesis de Gurdjieff lleva a Daumal a la muerte de toda su naturaleza,


sacrificar creencias, sentimientos, gustos, sufrimientos, alegrías, a no existir
hasta que renacido pudiese experimentar la vida en lo Real, el Yo verdadero.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• El monte análogo, inspirado en una enseñanza de Gurdjieff es una vía


que une la tierra con el cielo y que se caracteriza por su inaccesibilidad
por los medios humanos ordinarios.
• Es la mítica imagen de la Montaña Cósmica, el Árbol, el Pilar que
comunica los 2 mundos, y desde allí el hombre regresa sin dificultad a su
Origen Primordial y goza de espontaneidad creadora tal como fue antes
de la caída.
• El ascenso por la montaña puede asemejarse a la ascensión de los
shamanes en el árbol ceremonial y los 7 pasos que a Buda lo llevan a la
cima de la montaña, o a los 7 pisos del Zigurat considerados por Eliade
como una montaña cósmica, cada piso representa un cielo planetario, y
al subirlos el sacerdote llega a la cima del Universo.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Unir la tierra con el cielo significa abolir la condición humana (la


muerte), y recobrar lo divino (la ascensión al cielo, la resurrección) para
alcanzar el segundo nacimiento, el hombre nuevo.

• Salirse del tiempo es una empresa riesgosa, los simbolismos la señalan


como un “paso difícil”, una “puerta estrecha”, o “caminar en el filo de
la navaja”, pero Daumal está listo para dar el paso y convertirse en un
hombre nuevo, completamente transformado.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• El monte existe en algún lugar del planeta y Daumal parte en su


búsqueda con un grupo de iniciados guiados por el Padre Sogol que
ha comprobado la existencia real del monte. Los buscadores en su
aventura fuerzan la entrada al mundo oculto, a cada ascenso sigue
un retroceso, ineludible para preparar a los que ocuparán el lugar
abandonado. El Gran silencio luego lo inunda y René entra en la
Cámara Real. Su Guerra Santa contra las apariencias, su ambición
luciferina, su anhelo de despertar, hizo de Daumal uno de los más
lúcidos integrantes del grupo de los surrealistas.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• El hombre debe transformarse o su revolución sólo será una continuidad


de su confusión. Quien se aplique a la destrucción sistemática de sus
identificaciones podrá afirmar como Buda “esto no es yo”, podrá
reintegrarse a la realidad intemporal y acceder a la consciencia
transpersonal que le permita ver y actuar con espontaneidad creadora.
Este estado paradisiaco del hombre nuevo y despierto es el “Reino de los
cielos” del que hablan los evangelios, no está fuera, está dentro del
hombre. El mensaje de estas doctrinas apunta a que el hombre puede
alcanzar ese nivel a través de una profunda revolución psicológica
interior, dejar de ser un hombre de los sentidos, de este mundo, para
entrar en el Reino de los cielos. “Mi reino no es de este mundo” Jn 3:3
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Esa transformación además no depende del tiempo, no es el final


de la vida en la tierra, lo intemporal no puede producirse en el
futuro, en ningún nivel del tiempo, sólo en el ahora, el eterno
presente, lo intemporal siempre está al alcance del hombre.
• Como afirma Krishnamurti, la verdad solo puede ser ahora, de
instante en instante y sólo el hombre desesperado puede hallarla,
pues no necesita técnicas para ser revolucionario, él es la
revolución.
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Algunos pueden buscar ese camino evadiendo el tiempo, sin


embargo quien busca realmente el despertar va de la mano de los
filósofos y científicos, caminos que confluyen en nuestro tiempo
en comunes encuentros por diferentes vías.
• Los poetas y los místicos van alineados con los sabios de
vanguardia. “El místico por la vía de la toma de consciencia
ontológica, el científico por las matemáticas y el razonamiento
deductivo, el poeta abandonándose a las imágenes que brotan de
los abismos del ser a fin de recuperar la visión unitaria que escapa
de la percepción ordinaria.” (Azcuy)
EL OCULTISMO Y LA CREACIÓN POÉTICA

• Daumal abandonó la vida superficial y acabando con sus yo sucesivos descubrió el mensaje
oculto de los libros sagrados. La rebelión metafísica lo impulsó más allá de la literatura hacia
el sendero interior que conduce a la muerte y resurrección, se transformó en el artista
objetivo
“He muerto porque no tengo deseos,
no tengo deseos porque creo poseer,
creo poseer porque no trato de dar,
al tratar de dar me doy cuenta que nada poseo,
al comprobar que nada poseo, trato de darme yo mismo,
al tratar de darme yo mismo comprendo que nada soy,
al ver que nada soy deseo transformarme,

al desear transformarse, se vive”