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LA REPUBLICA CONSULAR, LOS CONSULES

• El cónsul (en latín consul) era el magistrado


de más alto rango de la República romana. El
cargo era anual y colegiado, y se elegía a dos
cónsules cada año entre ciudadanos mayores
de cuarenta y dos años. Su cometido era la
dirección del estado y, especialmente, del
ejército en campaña. Sin embargo, tras el
establecimiento del Imperio los cónsules
fueron una figura meramente representativa de
la herencia de la Roma republicana,
ostentando muy poco poder y autoridad, ya
que el emperador actuaba como líder
supremo.
• El consulado fue la más alta magistratura republicana, concentraba
potestades de carácter ilimitado. Los textos republicanos y alto-
imperiales lo presentan como sinónimo de libertad; se trata de una
magistratura de la ciudad, significando que el pueblo se ha hecho con
el gobierno frente al rey etrusco. Sería como la libertad del pueblo,
sin embargo la revolución contra la monarquía etrusca del 509 a.C fue
realizada por aristócratas, no por el pueblo, de manera que esta
aristocracia será la que cree el consulado. Los ciudadanos no
tardarían en levantarse contra ese poder y en el 493 estalla otra
revolución de la mano del pueblo, creando una organización popular,
la plebe. En el año 367 a.C se aprueba el plebiscito Licinio-Sexto, de
esta manera se puso el gobierno de la ciudad en manos de una nueva
oligarquía, la nobilitas compuesta por patricios y la élite de los
plebeyos, manteniéndose el consulado. Los cónsules tendrán el
máximo poder del Estado, teniendo tanto poder como los antiguos
reyes. Se elegían dos con duración del cargo anual y ambos estaban
dotados con el imperium.
EL DICTADOR
• Dictador (en latín: dictator) fue un cargo político de
la República romana, creado en 501 a.C, llena sólo en
circunstancias excepcionales y por lo tanto una
magistratura extraordinaria, es decir, fuera del cursus
honorum. El concepto se ha integrado plenamente
dentro de la estructura democrática de los romanos y
no tiene ninguna relación con los requisitos de un
dictador moderno, que suele ser la cabeza de un
régimen autoritario, aunque este concepto fue
inspirado por el verdadero romano. El dictador era
nombrado por los cónsules del año, que eran
autorizados por un senatus consultum expedido por el
senado romano en situaciones de crisis y militar o
económica. La oficina era el único lugar en la
jerarquía política de la República que no obedecía a
los principios de la colegialidad y la responsabilidad,
es decir, el dictador no tenía pareja y no era punible
conforme a la ley por cualquier romano de sus actos
LOS TRIBUNOS DE LA PLEBE
El tribuno de la plebe era un cargo de la antigua
república romana que era elegido por los
ciudadanos que componían la plebe.
Los tribunos de la plebe surgieron para defender a
los plebeyos.
El tribunado de la plebe fue una de las piezas
esenciales del funcionamiento de la República
romana. Una institución que nació como una figura
revolucionaria y que acabó convirtiéndose en un
arma en manos de las aristocracia para asegurarse
su control sobre el estado. No en vano, los tribunos
de la plebe han sido objeto de atención
preferencial de historiadores y filólogos,
interesados en conocer más acerca de esta singular
magistratura que incluía en sus poderes una
carácter sagrado y la capacidad de paralizar por
completo cualquier ley, votación o decisión que
tuviera lugar en el marco público de Roma.
PRIMERAS GUERRAS DE CONQUISTA
• El Imperio romano fue el tercer periodo de civilización
romana en la Antigüedad clásica, posterior a la República
romana y caracterizado por una forma de
gobierno autocrática. El nacimiento del Imperio viene
precedido por la expansión de su capital, Roma, que
extendió su control en torno al mar Mediterráneo. Bajo la
etapa imperial los dominios de Roma siguieron
aumentando hasta llegar a su máxima extensión durante
el reinado de Trajano, momento en que abarcaba desde
el océano Atlántico al oeste hasta las orillas del mar
Caspio, el mar Rojo y el golfo Pérsico al este, y desde
el desierto del Sahara al sur hasta las tierras boscosas a
orillas de los ríos Rin y Danubio y la frontera
con Caledonia al norte. Su superficie máxima estimada
sería de unos 6,5 millones de km².
LAS 7 FUENTES DEL DERECHO ROMANO

• Costumbre es la observancia repetida, constante e


inveterada (conciencia social) de una regla de conducta,
efectuada por la generalidad de los miembros de un conglomerado
social con la convicción de su obligatoriedad coercible y de su
correspondencia con una necesidad socio-jurídica reconocida
como tal por ese mismo conglomerado. En términos simples,
costumbre es la repetición constante y uniforme de una norma de
conducta, en el convencimiento de que ello obedece a una
necesidad jurídica.
LA JURISPRUDENCIA. (Ius Prudentia). Se considera como un fenómeno
típicamente romano que no encuentra pareto adecuado en el derecho
moderno.
Lo anterior por los siguientes motivos: la jurisprudencia romana era
fundamentalmente práctica, por que se basaba en la casuística tradicional,
porque venia de los ancestros y la tradición popular era para la solución de
problemas del pueblo y creadora crea derecho.
De estas características se destaca que es fundamentalmente creadora.
• Ley
la palabra Ley presenta según los autores diversos
orígenes. Cicerón la hace derivar del verbo latino legere que
significa leer, expresión que viene de la costumbre romana de
gravar las leyes en tablas y exponer estas al pueblo para que las
leyera y conociera. Para San Agustín, deriva del
vocablo deligere que significa elegir, por cuanto la ley indica el
camino que hay que seguir en nuestra vida. Santo Tomás de Aquino
la recaba en el verbo latino ligare que significa ligar, obligar, por
cuanto la ley liga la voluntad a algo, obligando a seguir determinada
dirección.
EL PLEBISCITO es otra fuente formal del Derecho
Romano. De los escritos de Gayo, se infiere que
el Plebiscito era una decisión tomada por la
plebe solo para asuntos de su incumbencia
. No es un acto del Estado ni de todo el pueblo,
sino de una parte del mismo: los Plebeyos.
Si bien es cierto que se parecía en su proceso de
formación al legislativo, se diferenciaba de este
en que el plebiscito no requería la confirmación
del senado patricio, sino que su iniciativa estaba
en los tribunos de la plebe;
solo ellos podían proponer proyectos de
plebiscito, pues ellos velaban por los intereses
plebeyo
• EDICTO DE LOS PRETORES. Al convertirse Roma en el Imperio que
fue, la regulación de las relaciones fue insuficiente con la
costumbre, la jurisprudencia y los plebiscitos. Había una creciente
actividad política y mercantil, además de que por las conquistas,
los esclavos eran ahora contados por cientos de miles y esto
implicaba una serie de relaciones de todo tipo, para las cuales la
legislación existente era insuficiente. Nació pues otra fuente de
derecho: los edictos
EL SENADOCONSULTO: Fuente Formal de Derecho Romano.
Durante todo el régimen monárquico y parte de la república, el senado fue un mero
consejo asesor o deliberatorio del rey y del magistrado supremo, llamado a emitir
opiniones denominadas senadoconsultos.
Ellos no vinculaban a sus destinatarios.
Debido a los cambios económico-sociales de la urbe, el senado se convirtió, gracias a las
magistraturas, en el organismo institucional más elevado e influyente.
Tenía una función rectora en materia de relaciones exteriores, conducción de la guerra,
política económica, financiera, monetaria, y de gobierno de Roma y las provincias.
Por lo tanto, los senadoconsultos, dirigidos a regular las materias enumeradas, eran
fuente de derecho.
CONSTITUCIONES IMPERIALES.
De manera genérica, se llamó así a los actos del príncipe, pero solo en el caso de que
adquirieran carácter normativo y eficacia general de una manera consuetudinaria.
Eran actos más políticos que jurídicos, tales como el prestigio y la supremacía que asumía el
príncipe en la vida pública.
Para la decadencia del Imperio, las constituciones imperiales se constituyeron casi en la única
fuente de derecho.
Gayo enseña que las constituciones imperiales hacían las veces de leyes. Ulpiano hace saber que
lo que el príncipe decía tenía fuerza de ley
Durante la época del Dominado o Bajo el Imperio de Constantino, las constituciones fueron
llamadas leyes.
Clases de constituciones imperiales: los edictos, los mandatos, los decretos, las epístolas y los
rescriptos.

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