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MODELO DEL PROCESO DE

DUELO
J. BOWBLY Equipo
Orlando Arzola Montemayor
Leslie Ariday Elias Vazquez
María Fernanda García Acosta
Abigail Hinojosa Coronado
Anyrene Alexandra Zavala Peña
Duelo
◦ Bowlby (1980)define duelo como: una serie bastante alta de procesos psicológicos
que se ponen en marcha debido a la perdida de una persona amada, cualquiera
que sea su resultado.
Etapas de duelo
◦ Fase de shock, estupor o negación
◦ La persona está en estado de incredulidad, se siente
confusa, aturdida, embotada, con ansiedad o incluso en
estado shock. Tiene la sensación de estar viviendo una
irrealidad y siente las emociones anestesiadas. Y la persona
puede fluctuar de un estado de estupor a un estado de
rabia o de intensa aflicción de forma repentina.

◦ Esta fase durará desde algunas horas a una semana y sirve


para ir procesando y asumir los hechos.
Fase de anhelo
◦ La persona alterna sentimientos de rabia intensa - que se manifiestan en ira, cólera e
irritabilidad - y fases de congoja intensa que se manifiestan en accesos de llanto
descontrolados.

◦ En esta fase la persona se culpabiliza a sí misma o a otros, aparecen sentimientos de


injusticia y desamparo, de enfado y resentimiento, disminuye la memoria y la
capacidad de concentración para llevar a cabo las tareas cotidianas y aumentan los
niveles de ansiedad y su sintomatología somática.
Fase de desorganización
◦ La persona empieza a tomar conciencia de la
irreversibilidad de la pérdida: la persona fallecida no
volverá, la salud no se restablecerá, la vivienda no se
recuperará...

◦ Esta fase se caracteriza principalmente por una tristeza


profunda y la persona experimenta apatía y desinterés
por sí misma y por lo que le rodea. Es una fase en que
la persona puede cambiar hábitos de vida saludables
por otros más destructivos, y puede tender a
abandonarse y a aislarse del entorno.

◦ Pueden aparecer también sentimientos de culpa ante


las demandas de reorganización de la nueva situación
y sus consecuencias, como las modificaciones en la
vivienda, las relaciones familiares, el lugar de residencia
y otras cuestiones relacionadas con la reorganización
vital.
Fase de Reorganización
◦ La persona acepta la realidad, mira hacia el futuro y da nuevos significados a su vida,
reestructurando su existencia a la luz de su nueva situación vital. El recuerdo del ser
querido ya no genera el dolor intenso de las fases previas, y se integra en la propia
vida incluso de una forma reparadora.
◦ Según Bowlby, si ignoramos de momento a las personas que están diagnosticadas del
trastorno depresivo mayor, es fácil percatarse de la función adaptativa del duelo. De
hecho, una persona que no sea capaz de mostrar duelo en las circunstancias en que
debería hacerlo es motivo de preocupación, debido a que probablemente no está
procesando adecuadamente esa pérdida, al menos en un ámbito psicológico.
Duración del proceso de duelo
◦ Es importante dejar en claro que el proceso de duelo es
subjetivo, cada persona la vive instintivamente en cuanto forma,
contenido y duración, lo que significa que no todas las personas
pasan por lo mismo.
Respuesta de inadaptación por la
perdida
◦ Es posible que se cumplan los criterios de trastorno depresivo mayor. Sin embargo,
poco a poco la mayoría de la gente consigue pasar a la cuarta fase y empieza a
reconstruir su vida. Se va recuperando la capacidad para responder al mundo
externo, va disminuyendo la tristeza y vuelve el interés por la vida. Esto es lo que suele
considerarse un proceso normal. Sin embargo, algunas personas se atascan en algún
momento de esa secuencia. Por esa razón, se sugiere que no se debe diagnosticar un
trastorno depresivo mayor hasta que hayan transcurrido dos meses de la pérdida,
incluso aunque se cumplan todos los criterios.
Según Bowlby, si ignoramos de momento a las personas que están diagnosticadas del trastorno
depresivo mayor, es fácil percatarse de la función adaptativa del duelo. De hecho, una persona
que no sea capaz de mostrar duelo en las circunstancias en que debería hacerlo es motivo de
preocupación, debido a que probablemente no está procesando adecuadamente esa pérdida,
al menos en un ámbito psicológico. Las personas que no manifiestan un duelo consciente pueden
aparentar un funcionamiento adecuado, pero por dentro suelen estar tensas e irritables, y
muestran ciertos síntomas físicos, como dolor de cabeza o palpitaciones.