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- JUSTICIA

- REGLAS PRACTICAS Y SESGOS


EN LA TOMA DE DECISIONES
- EJEMPLO 5.10
Gutierrez Majalca Arnoldo
La gente a veces hace cosas porque cree que
es adecuado o justo hacerlas, aunque no
obtengan un beneficio económico u otro tipo
de beneficio material. Ejemplos son las
donaciones a instituciones benéficas, el tiempo
dedicado al voluntariado o las propinas que
dejan en los restaurantes.

JUSTICIA
A primera vista, nuestra teoría básica de los consumidores no
parece tener un cuenta la justicia. Sin embargo, podemos
modificar nuestros modelos de demanda para tener en cuenta
la influencia de la justicia en la conducta de los consumidores.
La Figura 5.12 ilustra este ejemplo. La curva de demanda es la D,
cuando hace tiempo normal. Entonces llega la tormenta de
nieve y la curva de demanda se desplaza hacia la derecha.
Pero obsérvese que la nueva curva de demanda (D2) no se
extienda hacia arriba tanto como la antigua. Muchos
consumidores talvez piensen que una subida del precio, por
ejemplo, a 25 dólares es justa, pero una subida muy superior a
esa sería una extorsión injusta.
Imaginemos que nos ofrecen la oportunidad de repartirnos 100
billetes de un dólar con un extraño de acuerdo con las reglas
siguientes: primero proponemos un reparto de dinero entre nosotros
y el extraño. Este responde aceptándola o rechazándola. Sí la
acepta, ambos recibimos la parte que hemos propuesto. Sí la
rechaza, nadie gana nada.
¿Qué debemos hacer?
Debemos proponer el reparto de 99 dólares para nosotros y 1 dólar
para la otra persona. El extraño debería estar contento con esta
propuesta, pues es más de lo que tenía antes y más de lo que
obtendría rechazando nuestra oferta.
Sin embargo, la mayoría de la gente que tiene que tomar esta decisión
duda de hacer esta oferta, porque cree que es injusta y muchos
“extraños” la rechazarían. Es posible que el extraño rechace la oferta
para enseñarnos que la codicia no es una conducta correcta. Sí
creemos que el extraño pensará eso, será racional que ofrezcamos
una cantidad mayor.
Las reglas mentales que utilizamos para tomar decisiones
dependen a menudo tanto del contexto en que las tomamos
como de la información de la que disponemos.
Imaginemos que una nueva institución benéfica local nos pide
que hagamos una donación. Nos pide que elijamos entre 20, 50,
100, 250 dólares o alguna “otra cantidad”. El fin de estas
sugerencias es anclar nuestra donación final.
El anclaje es refiere a la influencia que puede tener un nuestra
decisión una información que nos sugieran.

REGLAS PRACTICAS Y SESGOS EN LA


TOMA DE DECISIONES
Una forma frecuente de no tener que hacer esfuerzo que supone
tomar decisiones es no tener un cuenta información aparentemente
poco importante. Por ejemplo, los bienes que se compran por
internet a menudo tienen costos de envío, muchos consumidores
normalmente no tienen en cuenta estos costes de envío. Sus
decisiones están sesgadas, ya que piensan que el precio de los
bienes es más bajo de lo que realmente es.
Las investigaciones han demostrado que los inversores en la bolsa
de valores a menudo tienen el sesgo d ellos pequeños números y
creen que los elevados rendimientos en los últimos años
probablemente irán seguidos de elevados rendimientos en los
próximos años, contribuyendo así al tipo de conducta gregaria.
Aunque los individuos conozcan en alguna medida las verdaderas
probabilidades, surgen complicaciones cuando no se conocen las
probabilidades. Por ejemplo, pocas personas saben cuál es la
probabilidad de que ellas o un amigo sufran un accidente de
automóvil o de avión. Nuestra estimación de las probabilidades
subjetivas puede ser cercana a las verdaderas probabilidades, pero
a menudo no lo es.
La mayoría de los taxistas alquilan por una cantidad fija diaria
los taxis de una compañía que posee una flota de
automóviles. Pueden decidir conducir el taxi como quieran
durante un periodo de 12 horas.
En los días en los que hay mucho movimiento los taxistas
tienden a ganar más porque no tienen que pasar mucho
tiempo buscando clientes. La teoría económica tradicional
predeciría que los taxistas trabajarán más horas los días de
mucho movimiento que los días de poca actividad.
EJEMPLO 5.1 LOS TAXISTAS DE LA CD.
DE NUEVA YORK
Un estudio analizó los datos de la New York Taxi and Limousine
Commission sobre el número real de trayectos realizados por los
taxis en la primavera de 1994. Sorprendentemente, la mayoría de
los taxistas condujeron más horas los días de poca actividad y
menos horas los días de mucha actividad. Los taxistas parecen
conducir hasta llegar a un objetivo de renta para cada día, ese
objetivo es un punto de referencia. En el estudio, parecía que el
objetico era alrededor de 150 dólares al día.
Un estudio diferente llegó a la conclusión de que los ingresos diarios
solo tenían una pequeña influencia en la decisión del taxista sobre le
momento de dejar de trabajar. Esta decisión parece que se basa más
bien en el numero acumulado de horas ya trabajadas ese día, y no el
cumplimiento de un objetivo especifico de renta.
En otro estudio reciente los autores observaron que el modelo
económico tradicional explica en gran medida la mayoría de las
decisiones diarias de los taxistas, pero que un modelo de la conducta
que tenga en cuenta los puntos de referencia y los objetivos fijos
puede explicarlas incluso mejor.