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¿QUÉ ES LA NUEVA RUTA DE LA SEDA?

La nueva ruta de la seda también es conocida como One


Belt ,One Road ( una franja y una ruta)

Es el inmenso plan de infraestructuras que el régimen chino


pretende llevar a cabo, es la punta de lanza para toda su
estrategia económica y geopolítica.
Que va a conectar el este de Asia hacia el oeste de Europa,
Esto pretende conseguirse mediante la construcción de una
serie de bastos “corredores económicos de cooperación”
incluyendo oleoductos, carreteras, puertos, vías férreas, redes
eléctricas transnacionales e incluso sistemas de fibra óptica.
La nueva ruta de la seda de China, fue dada a conocer por el
presidente Xi Jinping durante su visita a Kazajistán, Rusia y
Bielorrusia en septiembre de 2013. Es la más ambiciosa
iniciativa geoeconómica y de política exterior de China durante
décadas.
Es la combinación de una franja económica de la ruta de la
Seda terrestre y una ruta de la seda marítima del siglo XXI,
que Conectan China con Europa a través del Sudeste Asiático,
Asia Central y Oriente Medio
De modo que abarcan áreas que generan el 55 por ciento del
PIB mundial, el 70 por ciento de la población mundial y el 75
por ciento de las reservas de energía conocidas.

75 % DE LAS RESERVAS DE
55 % DEL PIB MUNDIAL 70 % DE LA POBLACIÓN MUNDIAL
ENERGÍA CONOCIDAS
Con LA FRANJA, China quiere construir un nuevo puente
terrestre en Eurasia y desarrollar los corredores económicos de
China-Mongolia-Rusia; China-Asia Central-Asia Occidental; la
península Indochina- China; China-Pakistán, y Bangladesh-
China-India Myanmar.

Esta nueva ruta de la seda de base terrestre aprovecha las rutas


de transporte internacionales ya existentes y se apoya en las
ciudades principales a lo largo de los países atravesados, con
parques industriales económicos clave y zonas de libre comercio
recientemente desarrolladas como plataformas de cooperación.
LA FRANJA
La Ruta se inspira en históricas rutas comerciales marítimas de
la costa de China a través del mar de China Meridional y más
allá. La nueva ruta de la seda por mar de China planea extender
estas rutas a los continentes y países donde los volúmenes
comerciales son aún pequeños, aunque crecientes.

En la práctica tomará la forma de una red de puertos y otros


proyectos de infraestructura costera, que salpican el mapa del
sur y sudeste de Asia a África Oriental y el norte del mar
Mediterráneo.
LA RUTA
Juntos, estos dos proyectos son ahora conocidos como Una Franja, Una Ruta
(One Belt, One Road) o, simplemente, Franja y Ruta.

Se espera que los proyectos relacionados con esta iniciativa se lleven a cabo
en las próximas tres décadas, culminando en el año 2049 ,una fecha
simbólica que marca el centenario de la fundación de la República Popular
China.
IMPACTO EN LA
GLOBALIZACION
El objetivo de la nueva ruta de la seda es potenciar la
conectividad y el comercio entre China y más de 60
países.

La iniciativa de la franja y ruta no se limita a la


infraestructura física y el comercio . El presidente Xi
Jinping ha hablado de “cinco factores de conectividad
que definen la nueva ruta de la seda;
LA COMUNICACIÓN POLÍTICA

LA CONECTIVIDAD VIAL
LA CIRCULACIÓN MONETARIA

INTERCAMBIO DE TECNOLOGÍA
EL ENTENDIMIENTO ENTRE LOS PUEBLOS, INCLUIDOS LOS
INTERCAMBIOS Y FLUJOS DE TURISTAS Y ESTUDIANTES
De que manera puede influir en
la economía peruana?
LA NUEVA RUTA DE LA SEDA EN AMÉRICA LATINA

Al comienzo, América Latina quedó fuera del mapa oficial de la iniciativa, pero en los
últimos meses varios países de la región se han sumado a la misma mediante
memorandos de entendimiento.

Panamá fue el primer país latinoamericano que se incorporó y después se han ido
sumando Uruguay, Ecuador, Venezuela, Chile, Uruguay, Bolivia, Costa Rica, Cuba y
Perú.
hay que destacar que aún sin la Ruta de la Seda, China lleva más de una década
siendo un actor protagonista en las inversiones América Latina, donde sus bancos de
desarrollo prestaron US$150.000 millones en los últimos 12 años.

Lo que parece claro es que el animo inversor de China es real, entre 2016 y2017
,China presto a Venezuela, Brasil y Ecuador para proyectos energéticos y de
infraestructura US$45.800 millones, mientras que el Banco Mundial y el BID solo
desembolsaron US$19.800 millones.
ANTECEDENTE

Este acuerdo nos ha permitido desarrollar una


relación comercial estrecha con dicho país, la cual
viene resultando beneficiosa para nuestra economía
y ha consolidado al gigante asiático como nuestro
principal socio comercial.

China se ha convertido en el mayor socio comercial


de Perú, y el comercio entre ambos alcanzó la cifra
récord de US$23.000 millones en 2018, según cifras
oficiales.
EFECTOS EN LA ECONOMÍA PERUANA

Este acuerdo formaliza la intención peruana de


participar en este proyecto internacional, desde la
perspectiva de mejorar la conectividad física y
virtual con el denominado "gigante asiático".
De parte del Perú existe un interés de que mejore la
inversión en infraestructura, que a su vez impulse la
eficiencia de la conectividad marítima y aérea, así
como el comercio virtual ,generando una mayor
competitividad y desarrollo
Se está buscando por ejemplo que una aerolínea
china realice vuelos de cargo permanente para
reducir los costos del comercio internacional y tener
rutas marítimas hacia Sudamérica, posibilidades
que se abren con la Franja y la Ruta y beneficia al
desarrollo del Perú.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Esta situación lleva a una reflexión sobre la importancia crucial que tiene la
infraestructura para el buen desarrollo de la economía, el comercio y las relaciones
de una nación. El transporte de las mercancías es fundamental para la
competitividad de los países frente a los demás, ya que el costo que tiene llevar
desde el lugar donde se fabrica un producto, hasta el sitio donde se vende, influye
en su precio final y, por lo tanto, si existen deficiencias en este aspecto, se ralentiza
el crecimiento del comercio y, por ende, de la economía en general.

Es entonces, un ejemplo de cómo la infraestructura puede transformar el comercio


mundial y las relaciones sociales, culturales y políticas del mundo. El presidente de
China, Xi Jinping, sabe que si logra su cometido, estará dejando un legado a largo
plazo, ya que una infraestructura de calidad es un patrimonio que permanece en el
tiempo.