Está en la página 1de 8

¿QUÉ ES LA HIPNOSIS?

Es una herramienta, no es una terapia, la hipnosis, es una


técnica de tipo clínico, que se emplea a partir de
escenarios y en estados ampliados de conciencia
(relajación profunda o respiración consciente).
Esta técnica abre espacios de abordaje y elaboración de
eventos de tipo traumático muy sumergidos en el
inconsciente, que han ocurrido en el trascurso de la vida,
creando memorias que han quedado en el cuerpo,
apareciendo luego como miedos irracionales, fobias,
ataques de pánico, y muchos otros síntomas emocionales y
dolencias físicas que alteran el bienestar de la persona.
 Mito 1: La hipnosis no pertenece al campo de
la psicología científica. Quienes la practican
suelen ser charlatanes, curanderos u hombres
del espectáculo. Las personas que mejoran
con ella, son crédulos, ignorantes y
"dependientes". Esto es falso porque múltiples
personalidades de la psicología la han
utilizado y estudiado, valga como ejemplo
Wundt, James, Paulov o Eysenck, así como
está avalada por diferentes sociedades
científicas y se enseña en distintas
universidades de EE.UU, Canadá, Australia,
Alemania, Gran Bretaña, España...
 Mito 2: La hipnosis puede dejar a la persona
"enganchada" en un trance, de forma que, al no
poder "salir del estado hipnótico", quedaría mermada
en su volición o devendría en un demente. La
evidencia empírica ha demostrado que esta creencia
no es cierta (Hilgard, 1991; Kirsch, 1993; Sarbin & Coe,
1972; Spanos & Barber, 1976), aunque es cierto que
algunas personas pueden tener más dificultad que
otras para salir del estado de hipnosis, lo que es similar
a lo que se encuentra en relación con otras técnicas
como la relajación (Lynn, Martin & Frauman, 1996).

 Mito 3: La hipnosis puede explicitar o agravar
psicopatologías "latentes" de la persona. Incluso puede
desarrollar alteraciones psíquicas en los individuos sanos.
Los individuos con problemas psicopatológicos, puede
empeorar con la hipnosis. No existe evidencia empírica que
demuestre que la hipnosis provoque efectos colaterales
negativos.
 Mito4: La hipnosis provoca un "estado" similar al del sueño,
en el que la persona muestra unas características
especiales. Si no se alcanzan tales características, la
persona no está hipnotizada. Sólo se puede estar en esa
situación especial, si se ha recibido un método de
inducción hipnótica. En realidad, no tiene porqué ocurrir
nada "especial" o "espectacular" en la reacción de una
persona hipnotizada. En todo caso, todo esto depende de
la propia persona, de sus expectativas y creencias en
relación con la hipnosis.
 Mito 5: La hipnosis elimina y anula el control voluntario de
la persona. Ésta deviene en un autómata en manos del
hipnotizador, por lo que puede cometer actos delictivos,
antisociales, inmorales o que le llevan al ridículo social. Si
bien es cierto que bajo hipnosis se actúa de forma
automática, esto no quiere decir que se actúe de
manera "descontrolada" o involuntaria. En realidad, la
persona no pierde nunca su capacidad de decisión o
volitiva.
 Mito 6: La hipnosis provoca reacciones inusuales,
excepcionales y cuasi mágicas en las personas. Esto es
falso. Lo que en realidad ocurre es que las personas
pueden experimentar diferentes tipos de reacciones
"hipnóticas" –motoras, sensorio-fisiológicas y cognitivo-
perceptivas-, aunque de nuevo, si bien estas respuestas se
relacionan con el automatismo (involuntariedad
percibida), también es cierto que su activación y
finalización corresponde a la voluntad de la persona.
 Mito7: La hipnosis es una terapia (hipnoterapia),
sumamente útil, rápida y eficaz, que no exige ningún
esfuerzo por parte del cliente para cambiar de
comportamiento. Sólo las personas muy susceptibles, sin
embargo, pueden beneficiarse de ella. En primer lugar, la
hipnosis no es una terapia psicológica, sino una técnica
coadyuvante a otras intervenciones potenciando su
eficacia, pero esto no quiere decir que la persona no
tenga que esforzarse para cambiar.