Está en la página 1de 13

PREECLAMPSIA

ECLAMPSIA

PILAR RODRIGUEZ HERNANDEZ


MICHEL BONILLA GUZMAN
Que es?
• La preeclampsia es una complicación del embarazo que
causa hipertensión arterial (presión alta), daños a los
riñones y otros problemas. Es una condición
potencialmente mortal que afecta a alrededor del 5 % de
las mujeres embarazadas.

• Aunque no siempre se presenten síntomas, la


preeclampsia puede ser muy peligrosa para ti y para tu
bebé, incluso si te sientes perfectamente bien. Es por
eso que tu médico te hará pruebas a cada consulta
prenatal, verificando tu presión arterial y, si está alta,
haciéndote una prueba de proteína en la orina.
• La preeclampsia se manifiesta con más frecuencia en
el último trimestre. No obstante, puede aparecer en
cualquier momento durante la segunda mitad del
embarazo, así como también durante el parto o incluso
en las primeras seis semanas después de dar a luz. 

• La preeclampsia puede ser de leve a severa y progresar


lenta o rápidamente. Si no se trata, esta condición puede
derivar en complicaciones muy serias para ti y para tu
bebé, como el síndrome de HELLP y la eclampsia.
¿Qué es el síndrome
de HELLP?
Algunas mujeres con preeclampsia grave
presentarán un trastorno denominado
"Destrucción de glóbulos rojos o hemólisis,
transaminasas elevadas y bajo conteo de
plaquetas" (HELLP por sus siglas en inglés).

Esta complicación puede suceder antes del


nacimiento del bebé o después del parto, y
puede generar en ti y en el bebé un mayor
riesgo de presentar los mismos tipos de
problemas que tendrías en el caso de una
preeclampsia severa. Si desarrollas
preeclampsia, te harán un análisis de sangre
periódicamente para verificar que no haya
ningún signo del síndrome de HELLP. 
¿Qué es la eclampsia?
En raras ocasiones, la preeclampsia puede desencadenar
convulsiones, una complicación llamada eclampsia. La eclampsia
puede poner en riesgo la vida de la madre y también la del bebé.

Antes de las convulsiones, una mujer puede tener otros síntomas


como:
•Dolor de cabeza intenso o persistente.
•Alteraciones en la vista (visión borrosa o con puntos,
sensibilidad a la luz).
•Confusión mental.
•Dolor intenso en la parte superior del abdomen.

A veces las convulsiones aparecen sin previo aviso.


Por esta razón a todas las mujeres que padecen
preeclampsia severa se les da sulfato de magnesio, un
anticonvulsivo, antes y después del parto. 
¿Cómo se diagnostica
la preeclampsia?
Tu doctor revisará tu presión arterial y te
hará un análisis de orina. Si
tienes hipertensión y proteína en la
orina te diagnosticarán preeclampsia.
Incluso si no presentas proteína en la orina
pero tienes hipertensión, el doctor podría
pedirte que te realices otras pruebas. 

Hipertensión 

Se considera que tienes hipertensión arterial si


tienes un valor sistólico de 140 o mayor, o un valor
diastólico de 90 o superior. Debido a que la tensión
arterial puede fluctuar durante el día, será
necesario que la revisen más de una vez para
verificar que esté constantemente alta. 
Proteína en la orina 
La enfermera también introducirá una tira reactiva en la muestra
de la orina para averiguar si hay proteína. Si la hay, es posible que
te pidan que recolectes orina a lo largo de 24 horas para después
analizarla. Esta es la forma más precisa de medir el contenido de
proteína en la orina. Un resultado de 300 miligramos de proteína
en un plazo de 24 horas es un signo de preeclampsia. 

 Relación proteína/creatinina
Otra prueba para detectar la preeclamsia es la relación
proteína/creatinina. (La creatinina es un subproducto de
nuestro metabolismo que se filtra a través de los riñones). 

Este examen es más fácil de realizar porque requiere una


muestra única de orina, y que se puede colectar en cualquier
horario, y muchas veces se ofrece como sustituto a la prueba
de orina de 24 horas. Si los resultados son superiores a 0.3
miligramos por decilitro, podrías tener preeclampsia.
¿Qué causa la preeclampsia?

• Vasoconstricción (que provoca hipertensión).


• Daños en las paredes de los vasos sanguíneos
(que provocan hinchazón y proteína en la orina).
• Una reducción del volumen de la sangre.
• Alteraciones en la coagulación sanguínea.

No está claro por qué les sucede a algunas mujeres


y a otras no, y es posible que no haya una única
explicación. Podría deberse a la genética, a la
nutrición, a ciertas enfermedades subyacentes y a
la manera en que el sistema inmunitario reacciona al
embarazo, entre otros factores. 
Factores de riesgo de la preeclampsia

•Tener un familiar cercano que haya tenido preeclampsia (por


ejemplo: madre, hermana, abuela o tía.
•Tener obesidad (tener un índice de masa corporal de 30 o
más).
•Estar esperando dos o más bebés.
•Tener menos de 20 años o más de 35.
•Haberse sometido a una fertilización in vitro..

También eres más propensa a desarrollar preeclampsia


si tienes algunos problemas médicos, incluyendo: 
•Hipertensión crónica o diabetes gestacional.
• Ciertos trastornos de coagulación sanguínea, como la
trombofilia o el síndrome antifosfolipídico.
• Diabetes o una enfermedad de los riñones.
• Una enfermedad del sistema inmunitario, como el
lupus.
TRATAMIENTO
¿Qué medicación necesito?
• Si  desarrollas preeclampsia a  finales  de  tu  embarazo,  y  no 
es grave, quizás no necesitarás medicarte. En la mayoría de 
los casos, la preeclampsia desaparece por sí sola una vez la 
embarazada da a luz a su bebé.
Sin  embargo,  tu  doctor  estará  atento  a  cualquier  signo  que 
indique  que  tu  preeclampsia  ha  empeorado,  incluso  durante  el 
parto  y  después  del  mismo.  Si  eso  sucede,  podrías  necesitar 
tratamiento con una de las tres medicaciones principales que se 
usan para tratar la preeclampsia grave:
•Medicación hipertensiva para reducir la presión sanguínea.
Sulfato de magnesio para prevenir convulsiones (eclampsia).

Esteroides para ayudar a que maduren los pulmones de tu 

bebé, si vas a dar a luz antes de las 34 semanas.
• Si tu presión sanguínea permanece debajo de
160/110, quizás no necesitarás medicación para la
presión sanguínea. Pero si tu presión sanguínea
llega a este nivel o a uno más alto, te medicarán
para volverla a poner bajo control.

• La presión sanguínea no controlada puede


provocar un derrame cerebral o problemas graves
en tu corazón o tus riñones. También puede
reducir el riego sanguíneo que va a tu bebé.

• Hay tres medicamentos que se usan comúnmente


para tratar la hipertensión durante el embarazo:

 Hidralazina.
 Labetalol.
 Nifedipina.
A S
C H S
U
M AC I A
GR

También podría gustarte