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Amós

Autor
Amós 7:14-15: “No soy profeta
profesional ni fui entrenado
para serlo. (O no soy profeta ni
hijo de un profeta). No soy más
que un pastor de ovejas y
cultivador de higueras
sicómoros. Sin embargo, el
Señor me llamó y me apartó de
mi rebaño y me dijo: “Ve y
profetiza a mi pueblo en Israel”.
Lugar

El hogar de Amós, Tecoa, estaba


localizado en las tierras altas de
Judá, a unos 8 km del sur de Belén
de Judá, aunque su mensaje fue
principalmente dirigido al reino del
norte de Israel.
Fecha de escritura
Auditorio
Su mensaje fue principalmente dirigido al
reino del norte, lo cual sugiere que los
israelitas estaban conscientes de su identidad
común como el pueblo de Dios a pesar de la
división política que había separado a la
nación.
Es concebible que el fuese enviado
específicamente a la corte de Jeroboam
debido a que su condición de campesino
habría estado en gran contraste con la riqueza
y el profesionalismo de Samaria (véase
especialmente el capítulo 7).
Temas
1. La justicia social. Amós demostró que los períodos de prosperidad inusual pueden llevar a una
complacencia espiritual y a una flojedad ética (6:1-6).
La opresión al pobre, la injusticia en las cortes, la inmoralidad sexual, los abusos religiosos, la
violencia, la idolatría, las prácticas corruptas en los negocios, todas cuentan la historia: “Porque
estos tiempos son malos” (5:13). Amós enseña que la verdadera fe se expresa a través de las
acciones, particularmente aquellas que tienen que ver con la justicia social.
2. El juicio. La injusticia y la explotación a los pobres serían castigadas (2:13-16;6:8,14;8:9-9:10),
y aquellos que vivían opulentamente a expensas de los demás perderían todo lo que tenían
(3:15-4:3;5:16-17;6:4-7). Dios expondría la hipocresía y la falsa piedad de su pueblo (4:4-5;
5:21-23), pero primero los llamaría a volverse a él.
Después del juicio Dios restauraría a su pueblo (9:11-15).
Hechos culturales y relevantes
Los imperios dominantes de la época (Egipto, Babilonia y particularmente Asia) eran
relativamente débiles.
Tanto Israel como Judá estaban disfrutando de un período de prosperidad y expansión imperial,
con reyes fuertes que tuvieron reinados largos. (2 Reyes 14:25)
Lo anterior facilitó el establecimiento de una vasta política económica que se concentró en la
producción masiva de bienes de exportación (cereales, aceite de oliva, vino).
Con tal de aumentar las exportaciones, grandes áreas del territorio ya habían pasado al cultivo
del trigo y la tierra se dedicó al cultivo comercial.
Las pequeñas fincas de los labriegos independientes abrumados por deudas fueron unificadas en
grandes dominios.
El barbechado de la tierra y el pastoreo de animales en los rastrojos se habría eliminado o estaría
rígidamente controlado.
Consecuencias de los cambios
económicos
La brecha entre los ricos y pobres se ensanchó.
Se produjo una situación de hambre para la clase labriega, mientras que los nobles y la clase de los
mercaderes podían deleitarse con los bienes de lujo que les proveían sus colegas comerciantes
fenicios.
Aumentó el precio local para los bienes de primera necesidad, como el trigo y la cebada.
Los empobrecidos campesinos se encontraban forzados a la esclavitud por deudas o a trabajar como
jornaleros.
Patrones explotadores pisoteaban a los campesinos.
Comerciantes avaros les vendían grano adulterado o inferior para su alimentación. Deseaban que
terminara el día sábado y otras festividades para poder seguir engañando con medidas y pesas falsas.
Existía un clima de injusticia social (impotencia y desasosiego en la comunidad), especialización
agrícola y especulación económica donde no existía ninguna consideración para con los pobres.
Por si fuera poco…
El sistema de justicia también era
corrupto. (2:6, 7;5:7-12)
Sinopsis
I. Introducción, 1:1,2
II. Juicio a las naciones, a Israel y a Judá.
◦ Juicio a las naciones, 1:3-2:16
◦ Juicio al pueblo de Dios, 3:1-5:17
III. Oráculos de exilio
◦ El día del Señor, 5:18-27
◦ Mensaje contra el orgullo, 6:1-14
IV. Visiones de Amós
◦ La plaga de langostas, 7:1-3
◦ El gran fuego, 7:4-6
◦ La plomada, 7:7-16
◦ La cesta de fruta madura, 8:1-14
◦ Israel será destruido, 9:1-10
V. Mensajes de restauración, 9:11-15
“El León ha rugido…” (3:4-8)
Amós 5:21-24
“Odio todos sus grandes alardes y
pretensiones, la hipocresía de sus festivales
religiosos y asambleas solemnes. No
aceptaré sus ofrendas quemadas ni sus
ofrendas de grano. Ni siquiera prestaré
atención a sus ofrendas selectas de paz.
¡Fuera de aquí con sus ruidosos himnos de
alabanza! No escucharé la música de sus
arpas. En cambio, quiero ver una tremenda
inundación de justicia y un río inagotable de
rectitud.”
THE END