Está en la página 1de 33

República Bolivariana De Venezuela

Federación Asambleas De Dios De Venezuela


Registrado 1er. Circuito Del Municipio Libertador
Del Distrito Capital Nº 58 Folio 122 Protocolo 1ero. Tomo 8
Ministerio De Educación Cristiana
INTRODUCCIÓN

REQUISITOS PARA SER


UN BUEN ASESOR

CONDICIONES PARA
ASESORAR

CUESTIONES ÉTICAS
INTRODUCCIÓN
# La consejería es una de
las practicas más
frecuente del ministro y
del creyente del
evangelio.
INTRODUCCIÓN
# Jesús el modelo por
excelencia como el buen
pastor.
INTRODUCCIÓN
# El ejemplo de Cristo
marca la tendencia.
¿ Que es
consejería?
Proceso de ayuda que tiene
lugar a través de una
relación personal y directa.
Es un proceso intenso y
personal concentrado en
ayudar gente normal con
problemas y oportunidades
normales.
¿ Que es
consejería
pastoral?
Técnicamente es un aspecto
especifico del ministerio de la
cura de almas llamado
cuidado pastoral.
Se refiere al ministerio ofrecido
por personas que han aceptado el
llamado a ser colaboradores con
Dios.
La Biblia destaca una palabra
que sintetiza la labor del
consejero
PARAKLESIS la cual suele
traducir Exhortar.
Requisitos
para ser un
buen asesor
a. El pastor-asesor debe ser
tratable, social y accesible.
b. Debe reunir ciertos rasgos
personales.
c. Debe entender los móviles
de la naturaleza humana y los
de su conducta.
d. Debe entenderse a sí
mismo y darse cuenta de sus
imperfecciones y su condición
de ser humano.
e. Debe dominar sus propios
deseos, sus sentimientos de
culpa, su ansiedad, sus
resentimientos, su sexualidad
y sus frustraciones.
f. Debe saber las técnicas del
asesoramiento.
g. Debe estar dispuesto a
dedicarle tiempo al ministerio
de aconsejar.
h. Debe saber guardar
secretos.
Condiciones
para asesorar
a. Que la persona sienta la
necesidad de buscar ayuda.
b. Concertar un lugar y hora para
reunirse.
c. La preparación espiritual
del pastor para asesorar.
Cuestiones
Éticas
a. Guardar confidencias.
b. Evitar el contacto físico.
c. No usar al asesorado para
satisfacer sus propios deseos.
d. No esconder sus
convicciones cristianas.
e. No tratar de persuadir al
asesorado a seguir recibiendo
consejo.
f. Reconocer sus propias
limitaciones.