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EDUCACIÓN

SOCIOEMOCIONAL:
PA S A D O, P R E S E N T E Y F U T U R O
La inclusión de la educación socioemocional en el Nuevo Modelo Educativo responde a
problemáticas de índole social, a consideraciones de tipo filosófico y científico, a necesidades
pedagógicas y a las tendencias mundiales.
Problemáticas sociales Fenómenos

Violencia generalizada por Consumo excesivo


presencia de narcotráfico
Corrupción Adicciones de todo tipo

Impunidad y continua violación a falta de oportunidades para el


los derechos humanos desarrollo laboral y profesional
Desempleo
Injusta distribución de riqueza
Discriminación de grupos falta de desarrollo emocional
vulnerables
La depresión y el suicidio
son problemáticas que
revelan un bajo nivel de
desarrollo socioemocional.
5 por cada 100 mil.
40.8% de los suicidios son
cometidos por jóvenes de
entre 15 y 29 años.
El mal manejo de la ira es también un síntoma de un pobre desarrollo
socioemocional.
En el 2015(OCDE), México obtuvo el primer lugar en bullying a escala
internacional. Entre los más de 26 millones de alumnos que hay en nivel
básico, se reporta que entre 60 y 70% ha sufrido de violencia.
Otros datos muestran indicios de un bajo desarrollo socioemocional
de la población joven. Por ejemplo, la Encuesta Nacional de Exclusión,
Intolerancia y Violencia en la Educación Media Superior (eneivems),
realizada en el 2013 con una muestra de mil 500 estudiantes de 15
entidades federativas diferentes, señala que 56% dice estar triste, 44%
se siente solo y 26% considera que es un fracaso.
25% de los alumnos de bachillerato muestra actitudes empáticas, 18%
se siente capaz de tomar decisiones y 26% muestra consistencia en el
interés, mientras que 76% no es perseverante y 74% no sabe manejar el
estrés.
Estos datos revelan la necesidad de tomar en cuenta el desarrollo
socioemocional en la educación escolar.
Desde el punto de vista filosófico, la inclusión de la educación
socioemocional en el NME tiene que ver con su adhesión a los
postulados de una filosofía humanista que promueve la formación
integral y armónica de las diversas dimensiones que conforman a la
persona, desde la biológica hasta la sociocultural.

La vivencia de las emociones es fundamentalmente una experiencia


subjetiva que repercute en las actitudes y conductas observables: de ahí
que una educación que se preocupa por lo emocional amplíe su mirada
más allá de las conductas para considerar aquello que las explica.
Esta perspectiva filosófica se ve además enriquecida por los recientes
descubrimientos neurocientíficos sobre las emociones, su conexión con los
procesos cognitivos, su influencia en el aprendizaje y la posibilidad de
modular los estados emocionales de manera voluntaria.
En sentido contrario, un inadecuado desarrollo emocional se convierte en un
obstáculo para la vida que amenaza también al aprendizaje. El miedo a las
matemáticas, por ejemplo, puede bloquear los procesos cognitivos para
comprenderlas. Por otro lado, el mal común del aburrimiento está revelando
la urgencia de hacer cambios drásticos a los métodos y estrategias didácticas
para sustituir el hastío por emociones como la curiosidad y el asombro.
Habilidades socioemocionales (HSE) nos referimos a las
herramientas que permiten a las personas entender y regular sus
emociones, comprender las de los demás, sentir y mostrar empatía
por los otros, establecer y desarrollar relaciones positivas, tomar
decisiones responsables, así como definir y alcanzar metas
personales (CASEL, 2017).