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Cuando comenzamos a practicar Mindfulness y estamos intentando mantener nuestra atención en una experiencia determinada del

momento presente (la respiración, el cuerpo, un sonido o cualquiera que sea tu foco principal de atención), nos podemos encontrar con  la
dificultad de no saber cómo dejar pasar los pensamientos y distracciones que aparecen sin cesar en nuestra mente, (sentimientos,
recuerdos, imágenes, proyectos, etc.), que se encadenan unos con otros y que nos arrastran a un lugar en el que no queríamos estar.
En estos casos te puede ser útil recurrir a algunas de estas imágenes:
•Puedes, por ejemplo, imaginar que los pensamientos son como las aves que vuelan por el cielo. Aparecen por sorpresa, permanecen en
nuestro campo de visión un rato y después siguen su camino hasta que dejamos de verlas.
•También pueden asimilarse a las burbujas que salen de un cazo con agua hirviendo. Se originan en el fondo, suben a la superficie y una
vez allí, se disipan en el aire.
•Puedes recurrir a la imagen de ver a un viejo conocido por la calle. Le reconoces y le saludas un momento afectuosamente para después
despedirte con una sonrisa, siguiendo cada uno su camino.
•Es posible que los veas como las olas del mar, que vienen y van y dejamos partir. El mar sigue su propio devenir.
•Quizá te resulte eficaz imaginar esos juegos de la infancia como el pilla-pilla o el escondite. Cuando aparezca un pensamiento imagina
que es como el compañero de juego al que descubres; te felicitas por ello pero en seguida lo sueltas, con alegría, pues el juego continúa y
hay otros compañeros (pensamientos) que “atrapar”.
•Otra metáfora que se suele utilizar es la del río. En ocasiones, el curso del río va despacio, otras turbulento, otras remansado o con
remolinos y burbujeos… Tus pensamientos, pueden tener las mismas características. Pero el flujo del río sigue su curso, como el flujo del
pensamiento.
•También puedes tomarlos como si estuvieras en el cine. Los pensamientos se suceden como las sucesivas imágenes de la película que
estás disfrutando, cualquiera que sea su contenido o carga emocional.
•Otras imágenes también adecuadas son las de tocar una pompa de jabón que se rompe en cientos de partículas que desaparecen en el
aire; o la del paso de una estrella fugaz.