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LA RESPONSABILIDAD

AMBIENTAL EN LAS
EMPRESAS
Ser una Empresa Ambientalmente Responsable
es considerar todos los impactos ecológicos que
generan la producción y operación de la
empresa. Todo dirigente de una organización,
indistintamente del tamaño y del área a que
ésta se dedique, puede (y esperemos deba)
orientarse a un enfoque de “mejores prácticas
ambientales o producción más limpia”, donde
tome al ambiente como elemento
imprescindible para el desarrollo de sus
actividades, este enfoque asegurará a las
generaciones futuras su desarrollo, siendo una
condición imprescindible para los sistemas de
producción y consumo del siglo XXI.
POR QUÉ ES IMPORTANTE LA RESPONSABILIDAD AMBIENTAL EN
UNA EMPRESA

Leyes, conciencia ciudadana, empresarial... Son muchos los puntos


que deben aumentar su grado de compromiso para que
la responsabilidad ambiental de las organizaciones sea algo más
que papel mojado. No siempre es así, y los recientes juicios
celebrados por el derrame del Golfo de México lo demuestran, pero
tampoco puede afirmarse que las estrategias o medidas para evitar
el impacto ambiental sean suficientes.
No en vano, las empresas son los principales contaminantes del
planeta, por lo que la exigencia para llevar a cabo prácticas o
procesos sostenibles es más que necesaria, si bien éstas dependen
muy mucho del país en el que se encuentren. De este modo, de
forma indirecta su responsabilidad ambiental es en realidad un
asunto político. Una cuestión, en fin, de todos, de la que dependen
problemas claves como las emisiones de gases de efecto
invernadero o desastres ambientales provocados por fugas de
petróleo o por los vertidos tóxicos, sin ir más lejos.
DEGRADACIÓN Y MUERTES
La irresponsabilidad ambiental de las empresas también incide de forma directísima en la desaparición de especies y
en la degradación de áreas naturales, así como en la salud pública, en este caso ya sea mediante una polución
atmosférica, del agua o del suelo que dispara las muertes por millones en todo el mundo.
Es por ello que una normativa medioambiental restrictiva resulta trascendental para conservar el equilibrio en todos
los campos apuntados, para detener, frenar en la medida de lo posible el interés económico desmedido. Bien
entendida, la responsabilidad ambiental debería ser un mecanismo que permitiera conjugar el beneficio económico
y la sostenibilidad ambiental de forma armónica. Hoy por hoy, dejando al margen honrosas excepciones, la realidad
no es nada optimista, aunque no puede negarse la relevancia de un compromiso ambiental como manera de mejorar
la imagen empresarial y, por ende, las ganancias.