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SENTIDO DEL

GUSTO
Isabela Aristizábal Martínez
Sara Marcela Gutierrez Parra
Sara Lucia Peña Matos
El gusto
El gusto puede definirse como la capacidad
de detectar sustancias a través de los
receptores gustativos, o como el sentido
corporal que permite la detección de
sustancias químicas disueltas en la boca
procedentes generalmente de los alimentos

El sentido del gusto depende de la estimulación


de los botones gustativos que se localizan en las
papilas gustativas situadas en la lengua, la
lengua es un órgano musculoso ubicado dentro
de la boca o cavidad oral.
¿Cómo funciona el gusto?

El gusto actúa por contacto de sustancias


químicas solubles con la lengua. El ser
humano es capaz de percibir un abanico
amplio de sabores como respuesta a la
combinación de varios estímulos, entre
ellos textura, temperatura, olor y gusto
El aparato receptor del gusto lo integran
la boca, las papilas gustativas, la lengua y
el paladar
Anatomía y fisiología del gusto
El sentido del gusto es posible gracias a los
botones gustativos, también llamados
corpúsculos gustativos. En un adulto
humano existen alrededor de 10 000, la
mayor parte de los cuales se encuentran en
la superficie de la lengua. Cada botón
gustativo tiene forma ovalada y está
constituido por un conjunto de células, entre
las cuales se encuentran las células
gustativas que disponen de cilios que
entran en contacto con las sustancias
disueltas en la boca por la saliva.
Anatomía y fisiología del gusto
Los botones gustativos se agrupan en
estructuras mayores llamadas papilas
gustativas que son las que proporcionan a
la lengua una superficie rugosa. Cuando
una sustancia se disuelve en la saliva y
entran en contacto con la membrana
celular de las células gustativas, se
produce la liberación de moléculas
neurotransmisoras que desencadenan
impulsos nerviosos que se transmiten al
cerebro principalmente a través del nervio
facial y glosofaríngeo
Papilas gustativas

Las papilas gustativas se encuentran en la


superficie de la lengua y le dan a este órgano un
aspecto rugoso. Cada papila contiene
numerosos botones gustativos, que son
receptores sensoriales que reciben y traducen
una señal química en un potencial de acción.
Para que las papilas sean estimuladas, las
sustancias deben diluirse en la saliva y así
entrar en contacto con la membrana de las
células sensoriales. Según su forma, se
distinguen cuatro tipos de papilas:
 Papilas fungiformes: Tienen
forma de hongo y se  Papilas circunvaladas o
encuentran distribuidas en la caliciformes: Tienen bases de
parte anterior del dorso y forma de cáliz o copa y se
bordes laterales de la lengua. distribuyen cerca de la base de
Hay hasta 5 botones la lengua formando una V. Las
gustativos por papila grande papilas circunvaladas
fungiforme que suelen estar contiene cada una hasta 100
ubicados en la parte superior botones gustativos
de la papila.
 Papilas filiformes o cónicas:
Tienen forma de filamento y se
 Papilas foliáceas: Su
encuentran en la punta y bordes
forma recuerda la hoja
laterales de la lengua. A
de un árbol. Se
diferencia de las papilas
encuentran a ambos
fungiformes y caliciformes no
lados en la región
tienen función gustativa y
posterior de la lengua.
carecen de botones gustativos,
solamente son receptores táctiles
y captan la temperatura.
Botones gustativos

Los botones gustativos son corpúsculos


sensoriales que se encuentran en las papilas
gustativas. Tienen forma ovoide, cada uno de
ellos está constituido por 3 tipos de células,
células basales, células de sostén y células
Células
receptoras gustativas. Estas últimas hacen receptoras
conexión sináptica con las fibras nerviosas
Células
sensoriales y disponen de microvellosidades de sostén
receptoras que enredan las partículas
alimentarias, para apreciar el sabor. Células
basales
Zonas de la lengua en que apreciamos
los sabores
Vías gustativas
La información de la parte anterior de
la lengua va por el nervio facial; de la
parte posterior y el paladar van por
el nervio glosofaríngeo y la
información de la base de la lengua va
por el nervio vago. A través de los tres
llegamos al núcleo del tracto solitario,
de ahí la información pasa al tálamo y
por último a la corteza cerebral, en sus
regiones frontal y parietal, dónde se
procesa la información y se hace
consciente.