Está en la página 1de 8

EL LIBRO DEL PUEBLO DE

DIOS

Fray Juan Michel Alonso Esparza OFM


1.1 ¿POR QUÉ SE ESCRIBIÓ LA BIBLIA?

A los creyentes siempre les ha interesado que no se pierda la huella que Dios
ha dejado en el pueblo; que no se olviden las experiencias religiosas del
pueblo. La Biblia, entonces, salió de la memoria del pueblo, de su
preocupación por no olvidar el pasado. El pueblo de Dios conserva en la Biblia
su memoria de fe, de opresión y de lucha.
Las órdenes de Dios y la voluntad humana explican por qué se puso por escrito
la Biblia:

Dios ordenó a los profetas que escribieran (Ap 1,11)


Los servidores de la palabra han decidido transmitir lo sucedido (Lc 1,1-4)
¿PARA QUE SE ESCRIBIÓ LA BIBLIA?
Todos los creyentes estamos persuadidos de que por medio de la Biblia podemos conocer a
Dios y su voluntad. Todos hemos experimentado que la palabra de Dios es fuerza activa en
la historia. Es una palabra que dice y produce, y principalmente, sirve para el diálogo entre
Dios y el hombre.
En varios lugares, la Biblia misma nos dice que se escribió para que los creyentes tuvieran:
• Alimento de la conciencia (Mt 4,4)
• Luz para iluminar la vida (Sal 119, 105)
• Una fuente de sabiduría (Sir 1,5)
• Armas para el combate espiritual (Ef 6,17)
• Un medio de comunicación con Dios (Is 55,11)
• Un testimonio acerca de Jesús (Jn 5,39)
• Conocimiento de la solidez de las enseñanzas que hemos recibido (Lc 1,4)
• Un medio para llegar a creer que Jesús es el Mesías y creyendo en él tengamos vida( Jn
20,31)
QUE NO ES LA BIBLIA
• La Biblia tiene narraciones históricas, pero no es un libro de texto de historia
de Israel ni de la Iglesia.
• La Biblia habla de la naturaleza y de la vida humana, pero no es un libro de
ciencias naturales ni de geología.
• La Biblia comunica verdades de fe, pero no es un tratado doctrinal sobre
Dios.
• La Biblia enseña principios éticos, pero no es un código de leyes morales.
• La Biblia invita a celebrar la fe, pero no es un manual de ritos para las
ceremonias religiosas.
• La Biblia contiene muchas oraciones, pero no es un devocionario de rezos.
• La Biblia habla del fin de la historia, pero no revela la fecha del fin del
mundo.
¿QUÉ ES LA BIBLIA
• La Biblia es el testimonio escrito de la palabra de Dios.
Es el libro del pueblo de Dios, algo así como el archivo
de sus recuerdos, su álbum de fotografías, el diario de
su vida, la bitácora de sus caminos, el registro de su
conversación con el Santo y misericordioso.
• La Biblia es Escritura sagrada, está inspirada por el
Espíritu Santo. Enseña a escuchar a Dios y a caminar
con él. Ayuda al pueblo de las comunidades a descubrir
la presencia cercana, gratuita, misericordiosa del Padre.
Permite experimentar su amor que salva y consuela.
LA BIBLIA TESTIMONIA QUE LA PALABRA
DE DIOS ES
• Biblia testimonia que la palabra de Dios es:
agua da vida, fecunda, lava, refresca, purifica (Is 55, 10-11).
pan alimenta y da fuerzas para vivir y trabajar (Am 8,11; Mt 4,4)
Luz vence la oscuridad y permite ver el camino con claridad (Sal 119,105; 2Pe 1,19).
Semilla pequeña pero llena de la fuerza de la vida; se siembra, germina, crece y
da fruto (Lc 8,11).
Fuego quema y purifica o que calienta y alegra el corazón (Jer 23,29; Ver: Jer 20,9).
Espada dos filos penetra las profundidades de la conciencia para separar lo bueno de
lo malo (Heb 4,12-13).
Martillo rompe las mentiras y la dureza de los corazones (Jer 23,29).
Jesús mismo en su carne histórica revela el amor del Padre (Jn 1,1.14).
Por estas razones, la Biblia goza de gran autoridad. Junto con la tradición, es la
norma suprema de la fe de la Iglesia (cf. Vaticano II; Dei Verbum, n. 21)
Precaución. La Biblia tiene mucha importancia en la vida del pueblo creyente;
sin embargo, el cristiano cree en Dios, no en la Biblia. Estudiar la Biblia es
importante, pero lo más importante es la «la fe que actúa mediante el amor»
(Gál 5,6). No hay que olvidar que «la letra mata» (2Cor 3,6). El absoluto es
Dios, la Biblia no debe absolutizarse. No obstante, porque da testimonio de
Jesucristo, la Biblia es fundamento de la fe, la teología y la espiritualidad de los
cristianos.

También podría gustarte