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FERTILIZACIÓN Y

NUTRICIÓN

DE LOS CULTIVOS
¿QUÉ ES EL SUELO?
El suelo es un sistema muy complejo que sirve
como soporte de las plantas, además de servir
de almacén de agua, de aire y de otros
elementos necesarios para el desarrollo de los
vegetales.

El suelo es conocido como algo vivo en el que


habitan gran cantidad de seres vivos como
pequeños animales, insectos, microorganismos
(hongos y bacterias), lombrices, hormigas que
influyen en la vida y desarrollo de las plantas de
una o de otra forma.
EL SUELO ESTÁ VIVO
• Actividades de los
microorganismos
1. Buena condición • Reciclaje de nutrientes,
física, incluyendo la degradación de la materia
orgánica
materia orgánica
• Producción de humus que
2. Buena cantidad y estimula el crecimiento de
equilibrio entre las plantas
nutrientes • Efecto indirecto de plagas
del suelo
3. Gran actividad • Fijación de nitrógeno
biológica • Mejoramiento en la toma
4. Baja cantidades de de nutrientes
organismos nocivos • Mejoramiento en la
utilización del agua
• Control natural de plagas
El suelo es un sistema abierto,
dinámico, constituido por tres fases:
La fase sólida está formada por los
componentes inorgánicos y los
orgánicos, que dejan un espacio de
huecos (poros, cámaras, galerías,
grietas y otros) en el que se hallan
las fases líquida y gaseosa
principalmente oxígeno y dióxido de
carbono.
El volumen de huecos está ocupado
principalmente por agua que
puede llevar elementos nutritivos y
sustancias en solución o
suspensión, por aire y por las
raíces y organismos que viven en
el suelo. Todos estos elementos le
dan sus propiedades físicas y
químicas.
¿CÓMO ESTA CONSTITUIDO EL SUELO?

Un suelo fértil, está constituido por lo


siguiente:

25 % DE AGUA
25 % DE AIRE
5% DE MATERIA ORGÁNICA
45 % ELEMENTOS MINERALES
LA MATERIA ORGÁNICA
Al tener un suelo con un contenido de
materia orgánica adecuado, el factor
temperatura del suelo regula la
“entrega” de los nutrientes a la zona
radicular. Esto es una forma de
manipular la “nutrición” y no la
“fertilización” de los cultivos, o sea, los
cultivos se deben nutrir y no
simplemente fertilizarlos.
Al aplicar abonos orgánicos y ácidos
húmicos y fúlvicos al suelo, se propicia
en el suelo un complejo enzimático-
bacteriano ecológicamente seguro y
100% orgánico.
Los microorganismos y las bacterias se
activan y se incrementan en volumen
dentro de la zona de las raíces, por lo
que resulta en un beneficio microbiano
que no es tóxico al suelo, que le
permitirán contar con gran variedad de
colonias de microorganismos que
propiciarán un suelo fértil.
Un suelo rico en materia orgánica
(humus) es rico en Nitrógeno
• Cuanto más estiércol, material de
cobertura (frijoles abonos) se aplique,
más Nitrógeno tendrá (y por supuesto,
más humus).
• Cuando se aporta materia orgánica a un
suelo se está consiguiendo dos cosas:
1. Humus
2. Nutrientes minerales (nitrógeno, fósforo,
potasio, azufre,...) de la descomposición
de esta materia orgánica.
Cuando el suelo recupera su parte viva y
activa de su materia orgánica a través
de la colonización de los
microorganismos, presentará mejores
condiciones físicas y químicas, y los
microorganismos trabajarán directa e
indirectamente en la fijación del
nitrógeno atmosférico, en la
mineralización y solubilización de
fertilizantes y otros nutrientes del
suelo, sean de origen orgánico, mineral
o sintético.
ABONOS VERDES

El abono verde es un tipo de cultivo de


cobertura. Se planta expresamente
para cultivarlo mientras está aún verde
y en crecimiento con el fin de agregar
sustancias nutrientes al suelo.
Es una práctica que consiste en cultivar
plantas, especialmente leguminosas
(como frijol, manía, vicia) o gramíneas
(avena, trigo,cebada).
Se debe aplicar una fórmula que
contenga los 13 elementos nutritivos
descritos en la gráfica anterior y que
sea completamente balanceada para
cada una de las fertilizaciones que se
realicen en un cultivo determinado.
Cada cultivo tiene sus etapas fenológicas
bien definidas, las cuales le indican al
agricultor la época o el tiempo exacto
en que se debe aplicar cada fórmula.
Las fórmulas deben contener fertilizantes
de liberación controlada y gradual, en
donde el tipo de suelo, la humedad, el
pH o la actividad microbiana no afecten
el ritmo de liberación ni la vida del
fertilizante.
Otro punto son las fuentes de las
materias primas, como el caso del
potasio que provenga del nitrato
potásico, la fuente más soluble y de
menor índice salino.
LA FERTILIZACIÓN TRADICIONAL
La fertilización tradicional supone un aporte
excesivo de nitrógeno, produciéndose grandes
pérdidas (hasta un 30%) por lixiviación y
volatilización, lo que provoca, entre otras cosas:
• Necesidades de aportes mayores de nitrógeno
para compensar las pérdidas.
• Nutrición deficiente, lo que disminuye los
rendimientos.
• Mayor número de aplicaciones lo que
incrementa los costos.
• Contaminación de acuíferos y del suelo.
• Efecto sobre el pH y mineralización del suelo.
Exceso en la aplicación de fósforo,
debido al uso continuado de
aplicaciones de fórmulas tradicionales
como el caso de 10-50-0.
El fósforo se “fija” en el suelo debido a
las grandes cantidades que se aplican
con cada ciclo de siembra.
De esa cuenta, elementos nutritivos se
vuelven tóxicos para las plantas, lo que
dificulta su nutrición y su rendimiento.
MINERALIZACIÓN DEL SUELO
Un suelo mineralizado por
los fertilizantes químicos
y sin materia orgánica es
duro y excesivamente
compacto.
La superficie sin cobertura
vegetal, expuesta al sol y
al impacto directo de la
lluvia. El suelo tiende a
calentarse lo cual
provoca la evaporación
de la poca agua
disponible.
Las raíces no consiguen
profundizarse y casi no
hay vida.
Al no agregar abono
orgánico después de
cada cosecha, el suelo
pierde sus
características más
importantes. Si son
suelos arenosos no
retienen humedad, los
fertilizantes que se
aplican se aprovechan
poco o casi nada, los
suelos se deterioran o se
degradan, se vuelven
susceptibles a la erosión
por el aire y por el agua
y con el tiempo es más
difícil recuperarlos.
Cuando los suelos
son arcillosos y con
cierta pendiente,
producen malas
cosechas, tanto en
cantidad como en
calidad, los suelos
se encharcan, se
producen
escorrentías que
forman cárcavas y
que lavan el suelo
hacia las partes más
bajas.
• Nitrógeno total 2.78 %
• Fósforo (P2O5) 0.59 %
• Potasio (K2O) 3.79 %
• Óxido de Calcio (CaO) 0.0154 %
• Óxido de Zinc (ZnO) 0.090 %
• Carbono Orgánico 45.7 %
• Materia Orgánica 70 %
• Óxido de Mg (MgO) 0.45 %
• Boro (B2O3) 0.038 %
• Cobre (Cu) 0.0039 %
• Hierro (Fe) 0.54 %
• Manganeso (Mn) 0.061 %
¿QUÉ ES EL HUMUS?
Es el resultado de la
descomposición de la
materia orgánica que se
encuentra en el suelo y
viene de restos de vegetales
y animales. Al
descomponerse en humus,
los residuos se convierten
en alimento para las plantas,
mejoran las propiedades
físicas del suelo. El
desarrollo ideal de los
cultivos depende del
contenido de humus del
suelo. El humus se agota
cada vez que se siembran y
se producen cultivos, por lo
que es necesario que con
cada siembra nueva se
agregue humus al suelo en
forma de abono orgánico.
Entonces, ¿qué se logra al combinar un
programa de fertilización orgánica y
química, en donde el suelo contará con
suficientes ácidos húmicos y fúlvicos
para activar los microorganismos,
favorecer la nutrición de las plantas y
que los elementos minerales estén
disponibles, sean los que se apliquen o
los que contenga el suelo?
Por lo anterior, hay que combinar la
fertilización orgánica con la fertilización
química, para lograr:
Activar la vida del Una reducción en la
suelo, mediante la aplicación del
acción de los fertilizante granular.
microorganismos.
Mejorar el estado
nutricional de las
Reducir los costos del plantas.
agricultor, debido a
la compra de menos Lograr una mejora en
fertilizantes la productividad, es
químicos. decir, en el
rendimiento y la
calidad.
Al fertilizar los cultivos bajo el enfoque de la
nutrición, las aplicaciones de abonos
orgánicos serán y cumplirán su cometido:

 El suelo presentará buenos niveles de


potasio y fósforo asimilables así como
altos contenidos de materia orgánica.
 Niveles medios de nitrógeno nítrico y una
relación C/N media, donde la mineralización
y la humificación se igualan por lo que no
habría que realizar aportes de materia
orgánica extras.
Esto indica que con la aplicación de los
abonos orgánicos (provengan de
cualquier fuente) se tendrá un “extra”
en el suelo por lo que la cantidad de
abono orgánico de que disponga cada
agricultor, será más eficiente, no sólo
para la nutrición de los cultivos sino
que se tendrá más disponibilidad para
otras áreas de la finca.
EL pH del suelo
La reacción de un suelo hace referencia al
grado de acidez o alcalinidad del mismo y
generalmente se expresa por medio de un
valor de pH del sistema suelo-agua
Según este valor, un suelo puede ser ácido,
neutro o alcalino.
Las propiedades físicas, químicas y biológicas
del suelo están influenciadas por la acidez o
alcalinidad las que a su vez condicionan el
uso agronómico del suelo.
El pH influye directamente sobre el
crecimiento vegetal, así como el
movimiento y disponibilidad de los
nutrientes.
En unos casos disminuirá la solubilidad;
en otros, si hay mucha acidez se
solubiliza enormemente el aluminio
pudiendo alcanzarse niveles tóxicos.
La mayoría de elementos se absorbe en
un pH neutro.
Los fertilizantes nitrogenados acidifican
el suelo.
FUNCIONES DE LOS ELEMENTOS

Nitrógeno (N)
Estimula el crecimiento rápido; favorece
la síntesis de clorofila, de aminoácidos
y proteínas.
Su deficiencia, ocasiona un crecimiento
atrofiado; color amarillo en las hojas
inferiores; tronco débil; color verde
claro.
Fósforo (P)
Estimula el crecimiento de la raíz;
favorece la formación de la semilla;
participa en la fotosíntesis y
respiración.
Una deficiencia, causará un color
purpúreo en las hojas inferiores y
tallos, manchas muertas en hojas y
frutos y una deficiente absorción de los
elementos.
Potasio (K)
Acentúa el vigor; aporta resistencia a las
enfermedades, da fuerza al tallo, regula
el agua dentro de la planta y se obtiene
semilla de calidad.
Una deficiencia, causa oscurecimiento
del margen de los bordes de las hojas
inferiores; plantas débiles, los cultivos
sufren cuando hay sequías
Calcio (Ca)
Constituyente de las paredes celulares;
colabora en la división celular. Es
parte importante del esqueleto de las
plantas.
Si existe deficiencia, se presentan hojas
terminales deformadas o muertas;
color verde claro, y el producto
cosechado tiene menos vida.
Magnesio (Mg)
Componente esencial de la clorofila, de
las enzimas y de las vitaminas;
colabora en la incorporación o
transporte de nutrientes hacia las
partes en crecimiento.
Su deficiencia ocasiona un
amarillamiento entre los nervios de las
hojas inferiores (clorosis) y resultan
plantas mal nutridas.
Azufre (S)
Es esencial para la formación de
aminoácidos y vitaminas; aporta el
color verde a las hojas. Es un
elemento importante para las
gramíneas, como el caso del maíz.
Si existe deficiencia, se presentan las
hojas superiores amarillas, crecimiento
atrofiado y lento, dando por resultado
cosechas tardías.
Boro (B)
Es importante en la floración, en la
formación de frutos y en la división
celular.

Al haber deficiencia, se presentan yemas


terminales muertas; las hojas
superiores se vuelven quebradizas y
existe menos pegue de flores.
Cobre (Cu)
Componente de las enzimas; colabora en
la síntesis de la clorofila y en la
respiración de las plantas.

Una deficiencia, presenta yemas


terminales y hojas muertas; le da a la
planta un aspecto verde-azulado.
Hierro (Fe)
Importante en la formación de la
clorofila; componente esencial de las
enzimas y de la nutrición general de las
plantas.

Su deficiencia se presenta como un


amarillamiento entre los nervios de las
hojas superiores.
Manganeso (Mn)
Participa en la síntesis de clorofila. Es
importante en el transporte de otros
elementos y en la respiración celular.

Al existir una deficiencia, se presentan


un color verde oscuro en los nervios de
las hojas y clorosis entre las
nervaduras.
Molibdeno (Mo)
Colabora con la fijación de nitrógeno y
con la síntesis de proteínas. Favorece
la síntesis de la clorofila

Su deficiencia, ocasiona un crecimiento


atrofiado; color amarillo en las hojas
inferiores; tronco débil; color verde
claro.
Zinc (Zn)
Esencial para la formación de auxinas y
almidones en las plantas con lo que se
consiguen cultivos nutritivos,
especialmente cultivos de hojas y
frutos.
Su deficiencia presenta una clorosis
entre los nervios de las hojas
superiores.
Cloro (Cl)
Su función no está bien definida; pero se
menciona que colabora en el
crecimiento de las raíces y de los
brotes terminales.
Su deficiencia, suele presentar un
marchitamiento general de la planta y
hojas amarillentas.