Está en la página 1de 7

T R A B A J O E N G R U P O

DEMANDAS DE LOS PUEBLOS Y


NACIONALIDADES INDÍGENAS
INTRGRANTES: Kelly Angulo CURSO: 1ero B.G.U. “H”
Nayeli Tutillo

2017-2018
A C T I V I D A D E S

■ Contenido de los Art. 56 al 60 de la Constitución del 2008


Art. 56.- Las comunidades, pueblos, y nacionalidades indígenas, el pueblo afro ecuatoriano, el pueblo montubio y las comunas
forman parte del Estado ecuatoriano, único e indivisible.
Art. 57.- Se reconoce y garantizará a las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas, de conformidad con la
Constitución y con los pactos, convenios, declaraciones y demás instrumentos internacionales de derechos humanos, los siguientes
derechos colectivos:
1. Mantener, desarrollar y fortalecer libremente su identidad, sentido de pertenencia, tradiciones ancestrales y formas de
organización social.
2. No ser objeto de racismo y de ninguna forma de discriminación fundada en su origen, identidad étnica o cultural.
3. El reconocimiento, reparación y resarcimiento a las colectividades afectadas por racismo, xenofobia y otras formas conexas de
intolerancia y discriminación.
4. Conservar la propiedad imprescriptible de sus tierras comunitarias, que serán inalienables, inembargables e indivisibles. Estas
tierras estarán exentas del pago de tasas e impuestos.
5. Mantener la posesión de las tierras y territorios ancestrales y obtener su adjudicación gratuita.
6. Participar en el uso, usufructo, administración y conservación de los recursos naturales renovables que se hallen en sus tierras.
7. La consulta previa, libre e informada, dentro de un plazo razonable, sobre planes y programas de prospección,
explotación y comercialización de recursos no renovables que se encuentren en sus tierras y que puedan
afectarles ambiental o culturalmente; participar en los beneficios que esos proyectos reporten y recibir
indemnizaciones por los perjuicios sociales, culturales y ambientales que les causen. La consulta que deban
realizar las autoridades competentes será obligatoria y oportuna. Si no se obtuviese el consentimiento de la
comunidad consultada, se procederá conforme a la Constitución y la ley.

8. Conservar y promover sus prácticas de manejo de la biodiversidad y de su entorno natural. El Estado


establecerá y ejecutará programas, con la participación de la comunidad, para asegurar la conservación y
utilización sustentable de la biodiversidad.

9. Conservar y desarrollar sus propias formas de convivencia y organización social, y de generación y ejercicio
de la autoridad, en sus territorios legalmente reconocidos y tierras comunitarias de posesión ancestral.

10. Crear, desarrollar, aplicar y practicar su derecho propio o consuetudinario, que no podrá vulnerar derechos
constitucionales, en particular de las mujeres, niñas, niños y adolescentes.
Art. 58.- Para fortalecer su identidad, cultura, tradiciones y derechos, se reconocen al pueblo afro ecuatoriano
los derechos colectivos establecidos en la Constitución, la ley y los pactos, convenios, declaraciones y demás
instrumentos internacionales de derechos humanos.

Art. 59.- Se reconocen los derechos colectivos de los pueblos montubios para garantizar su proceso de
desarrollo humano integral, sustentable y sostenible, las políticas y estrategias para su progreso y sus formas
de administración asociativa, a partir del conocimiento de su realidad y el respeto a su cultura, identidad y
visión propia, de acuerdo con la ley.

Art. 60.- Los pueblos ancestrales, indígenas, afro ecuatorianos y montubios podrán constituir
circunscripciones territoriales para la preservación de su cultura. La ley regulará su conformación.
Se reconoce a las comunas que tienen propiedad colectiva de la tierra, como una forma ancestral de
organización territorial.
Derechos de las comunidades, pueblos y
nacionalidades

Pueblos que luchaban porque su identidad fuera reconocida; como los Shuar, Quichua, Aymara,
Mapuche, Inuit, etc. Ha sido una lucha complicada, el ser reconocidos por estos lideres políticos
actuales, en estas figuras de gobierno nuevas para ellos. Y más, un rechazo total hacia ellos, pues
se quería imponer una sola identidad nacional, el ser ecuatoriano. Cuando en realidad era un país
multinacional.
Pero los indígenas, siguen luchando, porque tienen su propia cultura, poseen su territorio, tienen
historia propia, y un sistema económico, político y social establecido. Poseen además una religión,
conciencia de su nación y poseen una visión del mundo particular.
ENSAYO SOBRE EL DESARROLO DE LA DEMOCRACIA A PARTIR DE LOS
PROCESOS INCLUSIVOS Y LA RESOLUCIÓN DE LAS DEMANDAS SOCIALES
DE LOS PUEBLOS Y NACIONALIDADES

En los últimos años, los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador, han protagonizado hechos de trascendental
importancia para el quehacer político, económico, social y cultural del país. Con estos actos, han emprendido una
lucha por el reconocimiento de los derechos conculcados a lo largo de la historia del Ecuador, los mismos que les
corresponden y les asisten como entidades o colectividades distintas que forman parte del Estado ecuatoriano.
En cuanto al ejercicio de los derechos ciudadanos y los pueblos indígenas, el Ecuador tiene una larga y complicada
historia de legislación indigenista, en la cual las poblaciones indígenas eran colocadas generalmente en desventaja
con respecto a los blanco-mestizos. Las Constituciones de la República, desde 1830, han partido de una visión
equivocada de un Estado uninacional y homogéneo, desconociendo la diversidad de pueblos y culturas existentes.
Las omisiones deliberadas y las formas discriminatorias en las disposiciones adoptadas reflejan la exclusión e
imposición en la que se sustentan las legislaciones nacionales.
Las luchas de los pueblos indígenas han traído cambios en la realidad de una sociedad colonialista, dominante,
racista. Han coadyuvado a la transformación radical de la legalidad con respecto a los indígenas, con una ampliación
de los derechos ciudadanos, así también se ha fomentado el desarrollo de una conciencia de ciudadanía, y al mismo
tiempo, los mecanismos a través de los cuales se avanza en este camino.
De esta forma la Constitución vigente reconoce, garantiza y permite la participación de los pueblos y nacionalidades
indígenas en las instancias públicas que antes estaban vedadas a los indígenas.
Denotándose que de alguna manera se ha implantado una nueva concepción de ciudadanía y ejercicio de la misma,
una ciudadanía diversa donde se respeten las identidades particulares, y que permita ejercer derechos y obligaciones
en igualdad de condiciones. Así también los indígenas se han convertido en auténticos actores sociales, prestos a
ejercer con responsabilidad los derechos implícitos al ser ciudadanos ecuatorianos, tanto como individuos cuanto
como colectividades distintas.
De manera tal que la Constitución y las concepciones de ciudadanía se han adaptado a la realidad diversa,
heterogénea del Ecuador, implantándose definitivamente una nueva concepción de ciudadanía, la misma que
apegada a la definición legal constituye una forma plena y real de ejercicio de derechos que lo complementan,
dejando a un lado las limitaciones de carácter educativo, socioeconómicas, culturales, político-integracionistas que
han dificultado en su ejercicio a los pueblos indígenas.
La ciudadanía no debe ser entendida simplemente como status legal definido por un conjunto de derechos y
responsabilidades. Es también una identidad, la expresión de la pertenencia a una comunidad, pueblo o
nacionalidad.
Las reivindicaciones emprendidas en estas últimas décadas y los logros alcanzados, se han dirigido de alguna
manera a esto, es decir, a la implantación de una ciudadanía diferenciada y lograr el reconocimiento de los derechos
legítimos que como grupos les pertenece, así, han demandado el derecho a la plurinacionalidad, derecho a la
autonomía, derecho a la territorialidad, derecho a las propias manifestaciones culturales, participación política, etc.,
no como una forma de inclusión o integración a la sociedad nacional, sino como una forma diferenciada de entender
y ejercer los derechos ciudadanos y que posibilite el desarrollo normal de los pueblos indígenas que integran el
espacio nacional.