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Fenomenología del espíritu

Hegel
Fenomenología del espíritu (1807)
• Hegel escribe la FE en Jena en 1806 mientras
los ejércitos de Napoleón se acercan a la
ciudad.
• La concibió como una introducción a su
sistema filosófico.
• Aquí Hegel presenta la historia inmanente de
la experiencia humana (desde la sensación
hasta la razón) Conciencia- autoconciencia-
razón.
Idealismo absoluto
“Es necesario evaluar el significado general del
primer capítulo. El lector se entera de que tras
la cortina de la apariencia no hay una cosa en
sí desconocida, sino el sujeto cognoscente. La
autoconciencia es la esencia de las cosas. Se
dice, habitualmente, que este es el paso de
Kant a Hegel, es decir, el paso del idealismo
crítico al idealismo absoluto.” (Marcuse, Razón
y revolución)
• Hegel enlaza el proceso epistemológico de la
autoconciencia (desde la certidumbre sensible
hasta la razón) con el proceso histórico de la
humanidad, desde la esclavitud hasta la libertad.
El proceso va desde la Ciudad-Estado griega hasta
la Revolución francesa.
• Nosotros nos concentraremos en la parte más
famosa del libro en el capítulo: Independencia y
sujeción de la autoconciencia, señoría y
servidumbre en la interpretación de Kojève.
Introducción a la lectura de Hegel.
Alexander Kojève
• La obra es un compendio elaborado por el
escritor francés Raymond Queneau a partir de
las notas y transcripciones de las lecciones
que dio Kojève sobre La fenomenología del
espíritu en la École Pratique des Hautes Études
(París) de 1933 a 1939.
• Kojève fue un filósofo franco-ruso hegeliano y
marxista (1902-1968) que tuvo gran influencia
en la filosofía francesa del siglo XX
Principales ideas de Kojève
• La fenomenología del espíritu de Hegel es la
historia entendida como habiendo llegado a su
final.

• Es la autocomprensión de esa historia en el


momento que esa historia se cierra.

• El hombre que realiza esta autocomprensión es el


ciudadano burgués contemporáneo a Hegel
“Este hombre históricamente acabado y perfecto
es el individuo humano libre y reconocido,
síntesis de lo universal y lo particular, ciudadano
del orden político configurado conforme a los
principios de la “Declaración de los derechos del
hombre y del ciudadano” de 1789, es decir del
orden político democrático – liberal que despunta
con la Revolución francesa, expandida y
universalizada por el imperio de Napoleón y actor
del orden económico del trabajo libre, del libre
mercado, del capital.” (Jimenez Redondo,
Prólogo)
A modo de introducción
• El hombre es autoconciencia. Es
autoconsciente de su realidad y dignidad
humana.
• El hombre toma conciencia de sí cuando dice
“yo”.
• No será el pensamiento contemplativo la clave
de la autonciencia (El sujeto cognoscente se
pierde en el objeto conocido) sino el deseo.
Deseo
• El deseo es definido como “la presencia de
una ausencia”, “un vacio irreal”, “una nada
revelada”.
• Para que haya deseos es necesario que haya
una entidad orgánica.
• El animal siente deseos que lo motivan a la
acción para satisfacerlos.
• Mediante esa acción la realidad es
transformada.
• El sujeto deseante destruye una realidad
objetiva para satisfacer su deseo creando una
realidad subjetiva (comida).
• Pero el deseo animal si bien es la condición
necesaria de la autoconciencia no es
condición suficiente.
• Para que haya autoconciencia el deseo deberá
fijarse sobre un objeto no natural, algo que
supere la realidad dada.
Similitud deseo animal y humano
• El deseo es una carencia, es negativo frente a
la positividad de la cosa.
• El deseo motiva a una acción transformadora
(“aniquiladora”) de lo real.
• El objeto deseado tiene un valor, habrá escalas
de valores en la vida deseante
Diferencias
Deseo animal Deseo humano

• El animal desea cosas. • El hombre desea deseos


• El valor supremo de la • El valor supremo de la
vida animal es el deseo vida humana es el
de supervivencia deseo de
reconocimiento
El hombre desea deseos
• Esto implica que la realidad humana sólo
puede ser social (rebaño).
• El hombre no se considera humano si no
arriesga su vida (animal) en función de su
deseo humano.
• Debe arriesgar su vida por el deseo de
reconocimiento.
Lucha a muerte
“todo deseo humano, antropógeno,
generador de la Autoconciencia, de la realidad
humana, se ejerce en función del deseo de
‘reconocimiento’. Y el riesgo de la vida por el
cual se ‘reconoce’ la realidad humana es un
riesgo en función de tal Deseo. Hablar del
‘origen’ de la autoconciencia implica por
necesidad hablar de una lucha a muerte por el
‘reconocimiento’”.
El primer hombre que se encuentra por primera
vez con otro tiene la certeza subjetiva de su
realidad y valor autónomo (absoluto). Pero esa
certeza no es un saber, es subjetiva necesita ser
objetivada por la mediación de los otros. Debe
hacer que la idea que se hace de sí sea
reconocida por los otros, idealmente por todos
los otros. Debe transformar el mundo (natural y
humano) donde no es reconocido en un mundo
donde ese reconocimiento sea posible.
Amo y Esclavo
• Los contendientes tienen que quedar con
vida, ello implica dos comportamientos
humanos esencialmente diferentes: Amo y
Esclavo.

“…en un estado naciente, el hombre no es jamás


hombre simplemente. Es siempre y
esencialmente Amo o Esclavo”
Amo y Esclavo
• El amo es aquel que no tiene miedo a morir y
sigue hasta el final en el enfrentamiento.
• El esclavo es el que se solidariza con su vida
animal y por temor a morir se somete.

“De nada sirve al hombre la lucha para matar a su


adversario. Debe suprimirlo “dialécticamente”. Es
decir, debe dejarle la vida y la conciencia y
destruir sólo su autonomía”
No hay determinismo

Estas dos actitudes humanas opuestas son


totalmente azarosas no hay nada que
determine que actitud tomará el “primer
hombre”. Si tendrá miedo o no.
Amo y Esclavo
“ (el Esclavo) solidarizándose con su vida animal se
une al mundo natural de las cosas. Rehusando
arriesgar su vida en una lucha por puro prestigio,
no se eleva por encima del animal. Se considera,
por tanto a sí mismo como tal, y como tal es
aceptado por el Amo. Pero por su parte el Esclavo
reconoce al Amo en su dignidad y realidad
humana, y se comporta en consecuencia. La
‘certeza’ del Amo es pues no puramente subjetiva
e ‘inmediata’, sino objetivada y mediatizada por
el reconocimiento del otro, del Esclavo”
La relación Amo y Esclavo establece un
reconocimiento asimétrico

• El Amo es reconocido sin reconocer

• El Esclavo reconoce sin ser reconocido


“la relación entre Amo y Esclavo no es pues un
reconocimiento propiamente dicho”

• Como el Amo no reconoce al Esclavo, el


reconocimiento que recibe no es el de otro
hombre sino el de una “cosa”. Para el Amo el
esclavo es un objeto.
• El Amo esta petrificado en su dominio, no
puede cambiar.
• El Amo es un camino trunco, su razón de ser
es ser el catalizador del proceso de
humanización al generar al Esclavo.
El verdadero reconocimiento debe ser
recíproco
“El esclavo se subordina al Amo. El estima, reconoce
pues el valor y la realidad de la “autonomía”, de la
libertad humana. Más él no la halla realizada en él
mismo. La encuentra en el Otro. Esa es su ventaja. El
Amo, por no poder reconocer al Otro que lo reconoce,
se encuentra en un callejón sin salida. El Esclavo, por el
contrario, reconoce desde el principio al Otro (el Amo).
Le bastará pues imponerse a él, hacerse reconocer por
él, para que se establezca el reconocimiento mutuo y
recíproco, que sólo puede realizar y satisfacer al
hombre plena y definitivamente”
Esclavo trabajador

“El porvenir de la historia pertenece, por tanto


no al Amo guerrero que o bien muere o se
mantiene indefinidamente en identidad
consigo mismo, sino al Esclavo trabajador”
Angustia mortal
“El Esclavo, por el contrario, no ha querido ser
Esclavo. Ha devenido esclavo porque no ha
querido arriesgar su vida para ser Amo. En la
angustia mortal, ha comprendido (sin advertirlo)
que una condición dada, fija y estable, aunque
sea la del Amo, no puede agotar la existencia
humana. Ha “comprendido” la vanidad de las
condiciones dadas de la existencia. No ha querido
solidarizarse con la condición del Amo, no se
solidariza tampoco con la condición de Esclavo.
No hay nada fijo en él. Está dispuesto al cambio”
Al Amo se lo puede matar pero no
transformar, educar
“El trabajo es, por el contrario, un Deseo
rechazado, una evanescencia detenida; o en
otros términos él forma y educa. El trabajo
transforma el mundo y civiliza, educa al hombre.
El hombre que quiere o debe trabajar, debe
rechazar su instinto que lo empuja a “consumir”
inmediatamente el objeto bruto. Y el Esclavo no
puede trabajar para el Amo, es decir para otro
que no sea él, sino rechaza sus propios deseos”
Trabajo- educación
“Él (Esclavo) se trasciende, entonces trabajando; o
si se prefiere, se educa, se “cultiva” “sublima” sus
instintos al rechazarlos. Por otra parte no destruye
la cosa tal como es dada. Difiere la destrucción de la
cosa transformándola en primer lugar por el
trabajo; la prepara para el consumo; esto es, la
“forma”. En el trabajo modifica las cosas y se
transforma al mismo tiempo él mismo: forma las
cosas y el Mundo transformándose, educándose a
sí mismo, y él se educa, se forma, se transforma,
transformando las cosas y el mundo”
Relación del amo ocioso con las cosas

• Es una relación mediatizada por el trabajo del


Esclavo que “prepara” las cosas para el Amo.

• Es una relación inmediata en tanto el no las


prepara y sólo las consume. Su relación es de
Goce.
Hombre libre
“El hombre integral, absolutamente libre,
definitiva y completamente satisfecho por lo
que es, el hombre que se perfecciona y se
completa en y por esa satisfacción, será el
Esclavo que ha “suprimido” su servidumbre. Si el
Amo ocioso es un obstáculo, el Esclavo laborioso
es, por el contrario, la fuente de todo progreso
humano, social, histórico. La historia es la
historia del Esclavo trabajador”
El trabajo
• “El Amo obliga al Esclavo a trabajar. Y
trabajando el Esclavo deviene Amo de la
naturaleza”
• “En el mundo natural, dado, elemental, el
Esclavo es esclavo del Amo. En el mundo
técnico, transformado por su trabajo él reina-
por lo menos un día reinará- como Amo
absoluto”
El producto del trabajo
“El producto del trabajo es obra del
trabajador. Es la realización de su proyecto, de
su idea; es pues él quien se ha realizado en y
por ese producto, y se contempla, en
consecuencia, a sí mismo contemplándolo.
Más, este producto artificial es al mismo
tiempo, tan “autónomo”, tan objetivo, tan
independiente del hombre como la cosa
natural”.
El trabajo humaniza al hombre
“Es pues por el trabajo y sólo por el trabajo,
que el hombre se realiza objetivamente en
tanto que hombre. No es sino después de
haber producido un objeto artificial que el
hombre es él mismo real y objetivamente más
y otra cosa que un ser natural; y es sólo en ese
producto real y objetivo que él toma
verdaderamente conciencia de su realidad
humana subjetiva”
“A través del trabajo el hombre llega a ser un
ser sobrenatural, real y consciente de su
realidad; porque trabaja él es Espíritu
“encarnado”, es “Mundo” histórico, es Historia
objetivada”
Revolución
“El hombre que no ha experimentado la
angustia de la muerte no sabe que el mundo
natural dado le es hostil (…) Ese hombre
actuará como reformista “hábil”, es decir,
como conformista, pero jamás como
revolucionario verdadero. Pero el mundo
donde vive pertenece al Amo (humano o
divino), y en ese mundo es necesariamente
Esclavo”
Revolución

“No es pues la reforma sino la supresión


“dialéctica”, vale decir revolucionaria del mundo
que puede liberarlo, y por consiguiente,
satisfacerlo. Pero, esta transformación
revolucionaria del mundo presupone la
“negación”, la no aceptación del mundo dado
en su conjunto”
Animal Sentimiento de sí

Conciencia
Esclavo
dependiente

Conciencia
Amo
autónoma

Esclavo liberado Autoconciencia


Hombre libre
El hombre libre

Para Hegel el hombre es el resultado de un


proceso social e histórico. No es una entidad
ya dada, estable, como en Descartes para
quién el hombre era un compuesto de alma y
cuerpo.