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Introducción

Empezando por las formas primitivas. En primer término el nexum, es una forma
primitiva de la operación de préstamo y afirma que se trataba de una enajenación,
pero no de un contrato ya que el derecho del acreedor no resultaba de un acuerdo
de voluntades sino de un (damnatio), sujeta a condición, que se expresaba del
siguiente modo: “si el deudos no me reembolsa, será damnatus”.

El contrato es una de las más importantes instituciones del Derecho Civil


Patrimonial. Debido a su uso extendido e intenso entre los actores del mercado, la
contratación civil tiene un rol estelar dentro de la disciplina jurídica, de tal manera
que ésta hoy sería inconcebible sin el Derecho de los Contratos.

Según el Código civil; “contrato es un acuerdo de dos o más personas para


constituir, regular o aclarar entre las mismas un vínculo jurídico¨.

En el desarrollo de la presente materia (contratos) aprenderemos la definición,


objeto de estudio, características, la clasificación, los elementos necesarios para la
validez de los contratos y las diferencias entre el acto jurídico y contrato, los
cuales llevaremos a cabo en el presente trabajo.
Objeto del contrato:

Diaz (1983) nos dice que; se entiende por objeto a la


relación jurídica q se crea al momento de celebrar el acto
jurídico, esta relación jurídica sirve como nexo entre las
partes que contratan y a su vez estas relaciones jurídicas
poseen su objeto (p. 91).
Los Principios del contrato
El Principio de la Autonomía de la Voluntad
Osterling cita a Guido, el cual nos señala que; “la libertad
contractual constituye una fórmula que debe ser
decodificada, porque si es entendida genéricamente podría
hacer creer que las partes pueden celebrar cualquier
contrato, sin ningún obstáculo ni límite”

Nos plantea una primera mirada hacia la libertad como


elemento esencial del principio (autodeterminación), luego
la intención de los sujetos de obligarse (voluntad interna) y
finalmente la libertad contractual en donde se expresa la
voluntad interna, consiguiendo finalmente un contrato.
Principio de obligatoriedad

Osterling, nos dice que; éste principio ordena que el acto


celebrado entre las partes revierta singular importancia,
pues al haberse constituido una relación jurídica se
origina una deuda de justicia entre las partes que conlleva
los efectos que precisamente las vinculan.

La obligatoriedad que se desprende de un contrato es una


característica común que no es accesoria ni accidental,
sino que constituye uno de los principales efectos que
genera su celebración.
El Principio de la Relatividad del Contrato
Osterling cita a Roppo señala que; “el principio de relatividad
no significa que el tercero sea inmune a cualquier consecuencia
fáctica que derive del contrato inter alias. Es muy posible que
un contrato tenga, de hecho, consecuencias también muy
relevantes para terceros ajenos al mismo”

Lo expresado se observa claramente en ciertas obligaciones de


“no hacer”, en las que se aprecia con claridad el principio de
relatividad de los contratos. Por ejemplo, en un contrato de
suministro con exclusividad o en un contrato de distribución
con la misma obligación de no hacer o de no contratar con 4
terceros, es notorio que los efectos de la celebración del
contrato que inicialmente perseguían las partes se han
extendido hacia terceros, quienes están impedidos de celebrar
un contrato de distribución similar con una de las partes.
El Principio de Buena fe

Según el Código Civil nos menciona que; “los contratos


deben negociarse, celebrarse y ejecutarse según las reglas
de la buena fe y común intención de las partes”

Según lo expresado se observa que éste principio general


del derecho, consistente en el estado mental de honradez,
de convicción en cuanto a la verdad o exactitud de un
asunto, hecho u opinión, título de propiedad, o la rectitud
de una conducta.
Conclusiones
 El objeto de los contratos son las obligaciones que el crea (ej obligaciones del comprador y

del vendedor) y que esas obligaciones a su vez tienen por objeto prestaciones (sea de dar

cosas, de hace o de no hacer); además que todo contrato es un acto jurídico.

 Estos principios constituyen un marco jurídico esencial para garantizar el equilibrio y la

equidad en las relaciones económicas, evitando los excesos de los grupos económicos

fuertes o de los sujetos del vínculo obligacional o contractual situados en posición

dominante o de preeminencia sobre el otro, abogando por un equilibrio contractual real,

favoreciendo la protección de los derechos del consumidor en la totalidad del ciclo

económico, en un contexto de aprovechamiento racional de los recursos naturales en

forma incluyente, solidaria y humanizada.


Referencia Bibliográfica

Arturo DIAZ BRAVO, Contratos mercantiles, México D.F.,


Ed. Harla, 1983, p.91.

Código Civil

Osterling, F. (s.f). El contrato. Recuperado de


http://www.osterlingfirm.com/Documentos/articulos/Prin
cipales%20principios%20contractuales.pdf?fbclid=IwAR2sr
zWs3qcZgLSeMR79FOT3YMphqffUHRP2103KQJcp1ZUGV
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