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DRA.

TANIA CABALLERO SÁENZ


 El debate actual sobre la validez del concepto
de raza, las clasificaciones raciales y su
repercusión social no se circunscribe a un
ejercicio puramente intelectual. Cuando se hace
el análisis sobre la evolución general de los
conocimientos en la ciencia y en particular en la
Antropología, nos percatamos que la visión que
tenemos hoy de nosotros mismos y de los
elementos que conforman nuestro entorno es
muy distinta a la que tenían las generaciones
que nos precedieron.
 No obstante, algunas cuestiones carecen
aún de explicaciones coherentes, o son
abordadas de formas muy disímiles,
motivando que persistan conceptos o ideas,
frecuentemente muy estereotipadas, no muy
lejanas a las que existían hace casi 200
años.
 Sucede también que algunos avances en el
campo de la Antropología adolecen de poca
divulgación, o cuando la tienen presentan
tantas simplificaciones que llegan a ser
tergiversados o deformados. La historia del
propio concepto de raza puede ser ilustrativa
de lo que anteriormente he señalado.
Una breve reseña histórica
Los viajes colombinos del siglo XV marcan la
expansión europea a prácticamente todo el
mundo. Europa toma conciencia de la gran
diversidad de hombres y culturas que antes no
conocía. El nuevo panorama estimuló en las
mentes más ilustradas el estudio de este
fenómeno de diversidad, sin escapar
enteramente a la influencia que la empresa de
la conquista y colonización suponían a la
percepción de lo diferente, como algo ubicado
en el plano inferior (Serrano 1992).
 Uno de los naturalistas más ilustres de la segunda
mitad del siglo XVIII, el sabio francés George-Louis
Leclerc, (1707-1788) escribió “Los hombres difieren
desde lo blanco a lo negro, en cuanto a color, desde lo
doble hasta lo sencillo, en cuanto a estatura, gordura, la
ligereza, la fuerza, etc.” Y apuntaba “son variaciones
de la naturaleza que proceden de la influencia del clima
y del alimento” (Comas 1966).
 Leclerc, fue de los primeros en aplicar el termino raza a
las variaciones somáticas entre las personas Hasta
entonces el término era empleado para referirse
exclusivamente a los animales.
Linneo (1707-1778), el gran
naturalista sueco, primer gran
clasificador de animales y plantas,
colocó a todos los seres humanos en
la especie Homo sapiens. Para Linneo
la especie se subdividía en 4
subespecies
(a las que no llamó raza).
 Homo sapiens americanus (indígenas americanos):
piel de color rojizo o cobrizo. Cabello liso, negro y
grueso, coléricos, tercos, alegres, libres y gobernados
por el hábito.
 Homo sapiens europeus: blancos, sanguíneos y
musculosos. Pelo rubio y rizado. Ojos azules. Agiles,
sagaces e ingeniosos. Se gobiernan mediante leyes.
 Homo sapiens asiaticus: de color amarillento.
Cabello negro, ojos oscuros Carácter melancólico y
tenaz. Son crueles, fastuosos y avaros. Se rigen por
opiniones.
 Homo sapiens asser (africano), son negros y de piel
aterciopelada. Nariz aplastada y labios abultados. Son
astutos, perezosos e indolentes. Se gobiernan por la
arbitrariedad.
 El anatomista alemán Johann Friedrick
Blumenbach (1752-1840), considerado
fundador de la Antropología, propuso dividir la
humanidad según el color de la piel, en cinco
variedades, a cada una de las cuales les dio el
nombre de raza, término anteriormente usado
por Leclerc. Las cinco razas de Blumenbach
fueron: Caucásica o blanca; Mongólica o
amarilla, Etíope o negra; Americana o roja y
Malaya o parda.
A partir de entonces comienza a
enraizarse la idea de la división de la
humanidad en cierto número de
razas, contribuyendo así a un
esquema que sirvió, en gran medida,
al fomento de los prejuicios raciales y
el racismo.
 Blumenbach vive en un momento en
que las ideas del progreso y la
superioridad cultural europea
dominaban la vida social y política.
Así, las nociones de jerarquía racial
que él introduce, al considerar su
ideal de belleza absoluta en la raza
caucásica, traen esas consecuencias.
 Apartir del siglo XVII y hasta nuestros días,
muchos hombres de ciencia y de letras admiten
y fundamentan la división de la humanidad en
un cierto número de razas, incrementándose
profusamente los intentos por ubicar a cada ser
humano en un grupo particular a partir de
elementos tales como: color de la piel, forma de
la cara, tipo de cabello, color de los ojos, tipo de
labios, proporciones corporales, etc.
¿Es válida la clasificación racial en humanos?
 Los procedimientos de clasificación racial en el hombre
no se han detenido y se encuentra una vasta literatura
que apoyándose no solamente en los rasgos
morfológicos habituales, sino también en características
bioquímicas, inmunológicas, fisiológicas, y genéticas,
argumenta un número tan variable de razas que va
desde 3 hasta 400. Muchas de ellas incoherentes o
contradictorias debido a varias razones: los rasgos, o
combinaciones de ellos que se adoptan para clasificar;
el grado de jerarquía o importancia que se le da a cada
uno de ellos, y las técnicas o métodos que se utilizan en
su procesamiento y análisis.
El discurso que pretende clasificar a los
Seres Humanos de las Razas:
Negra. Blanca. Amarilla. Mestiza, Cobriza.

No es posible tal clasificación


racial, en tanto se trata de
nombres de colores, que no son
ni definen categorías en de las
Ciencias Biológicas.
La tendencia subjetiva que divide a Seres
Humanos de las Razas:
Caucasiana. Asiatica. Amerindia. Africana

No es posible tal clasificación racial,


en tanto se refiere a procedencias y
denominaciones geográficas. No
son categorías que definan
clasificaciones por grupos de seres
biológicos.
No es convincente ni
biológicamente cierto tampoco,
que todos los seres humanos
somos iguales, en tanto
biológicamente cada individuo
humano es desigual y diverso de
todos los restantes.
El ADN humano no es repetible.
Por lo tanto, cada ser humano es
una variable individual.
Es un ejemplar único, propio y no
repetible dentro de un solo
conglomerado biológico llamado:
LA RAZA
HUMANA
Dra Tania Caballero Sáenz