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EXPOSITORES:

• Dávila Dávila, Jordan


• Malasquez Quispe, Fiorella
• En el mundo, 19 millones padecen
enfermedades agudas y crónicas,
independientemente de si son tratadas
o no.
• De ellos, entre cinco y siete millones
de personas reciben asistencia de forma
sistemática y continua.
• En cuanto a la percepción de los
pacientes sobre la enfermedad:

 El cáncer, la E. de Alzheimer, las


enfermedades cardiovasculares,
mentales y neurológicas son las
consideradas más “graves”,
 Las enfermedades ginecológicas, los
problemas de la visión y las alergias
son las consideradas más “leves”.
• 28% optimistas y moderados en cuanto a
sus exigencias.
• 27% críticos, no resignados ante el
destino, comprometido con el
tratamiento, que no delega
responsabilidades, y es inconformista y
reivindicativo.
• 13,5% derrotistas y de cierto resentimiento
social, pasivos ante las reivindicaciones o
exigencias y obsesionados por el coste y
precio de los tratamientos, no por asumir
su enfermedad.
• 32% de los pacientes, responde a ciertas
pautas religiosas y culturales. Se trata de
un grupo pesimista y entregado al
destino, personas generalmente retraídas,
que no quieren ninguna publicidad ni
reivindicación. Llevan su enfermedad con
humildad y de una forma abnegada.
• Enfermar supone enfrentarse a un mundo hasta entonces
desconocido y negado.
• Todo individuo cuando enferma experimenta una serie de
reacciones emocionales ante la enfermedad que el médico
debe considerar.
• Existen muchos factores que intervienen en esas
reacciones, entre los que destacan:

 La personalidad del paciente.


 La edad.
 El tipo de enfermedad.
 La familia y los amigos.
 Ganancias secundarias.
 El hospital.
 La personalidad del médico y demás profesionales de la
salud.
1. Personalidad del enfermo:

• Influirá en los mecanismos de defensa


que utilizará.
• La situación es extrema en el caso de los
trastornos de personalidad.

 TP Límite: tendencia a los extremos


emocionales (personal muy bueno
o muy malo).
 TP Pasivo–agresivos; personas
irritables, demandantes.

2. Edad del paciente:

• Adultos jóvenes: más riesgo de


reaccionar con resentimiento,
incredulidad. Buscar otras opiniones.
• Ancianos: aceptan mejor sus problemas
médicos
3. Tipo de enfermedad:

• Corazón: ansiedad, miedo ante la muerte


• Respiratorias: estado de ansiedad aguda
• Crónicas: diversas reacciones: desde su aceptación
hasta su negación, rechazando el tratamiento.

3. Familia y amigos:

• La complejidad de la dinámica familiar


afectará al comportamiento del paciente.

3. Ganancias secundarias:

• La existencia de beneficios derivados de la


enfermedad (baja laboral, exención de
responsabilidades) puede retrasar la curación.
“La manera que el sujeto tiene
de comportarse frente a la
enfermedad, partiendo de su
forma ideográfica y singular de
percibir, sentir y dar
importancia o no, a los
síntomas que la enfermedad
comporta”.
“El modo inapropiado o no adaptado de
percibir, evaluar, o actuar en relación al
propio estado de salud, persistiendo a pesar
de que un médico haya ofrecido una
explicación adecuada y razonablemente
lúcida sobre la naturaleza de la enfermedad y
del curso apropiado del tratamiento que
debe seguirse, basado en un examen
concienzudo del enfermo y teniendo en
cuenta la edad del sujeto así como su nivel
educacional y sociocultural” (Pilowsky, 1969).
• Negación de la Enfermedad:
 No dar relevancia a los síntomas.
 No seguir el tratamiento
 No seguir hábitos sanos de vida.

• Acentuación de los síntomas de la enfermedad.

• Manipulación de la enfermedad:
 En el entorno social
 En el entorno familiar
 En entorno laboral
“La percepción de muerte inminente
produce en quien la sufre un impacto
emocional: conjunto de respuestas
fisiológicas, cognitivas y conductuales más
o menos intensas que la persona
manifiesta ante la percepción de la muerte
inminente, y los problemas que ocasiona
esta situación como resultado de
apreciarla como amenazadora y también
desbordante de los propios recursos”.
• La naturaleza de la enfermedad.
• La evolución de la enfermedad. Mayor impacto si:

 Existe deterioro físico


 Los síntomas son variables
 Existen síntomas predictores del progreso de la enfermedad

• Los tratamientos y sus efectos secundarios.


• La historia y personalidad del enfermo.
• La relación paciente-familia.
• Ver hasta que punto piensa el paciente
que necesita apoyo externo.
• Analizar su problemática.
• Identificar alternativas a las que el paciente
ya puede haber llegado.
• Ayudar al paciente a establecer sus
propias decisiones.
• A partir del consentimiento del
paciente, consultar a los familiares.
5 fases de Kübler-Ross

1. Negación : "Me siento bien."; "Esto no me puede estar


pasando, no a mi.
2. Ira : "¿Por qué a mi? ¡No es justo!"; "¿Cómo me puede estar
pasando esto a mi?“.
3. Negociación : "Déjame vivir para ver a mis hijos graduarse.";
"Haré cualquier cosa por un par de años más.“.
4. Depresión: "Estoy tan triste, ¿Por que hacer algo?"; "Voy a
morir, ¿Qué sentido tiene?"; "Extraño a mis seres queridos,
¿Por qué seguir?“.
5. Aceptación: "Todo va a estar bien."; “puedo luchar,
debería prepararme para esto.“.
Una persona se considera bien
adaptada cuando muestra una
reacción efectiva ante la
enfermedad y mantiene una
buena calidad en sus relaciones
interpersonales