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Masaje Piedras Calientes

Instructora Cristina Ulloa Rivera


 Normalmente, las piedras que se utilizan para
esta terapia son las de basalto, dada su
capacidad para conservar el calor. Además,
estas deben ser sumamente lisas para evitar
que de algún modo la piel pueda irritarse. Sin
embargo, si no encuentras piedras de basalto,
las piedras de río de superficie lisa también
sirven. Puedes pedir un kit de piedras para
1.- Consigue o terapia geotermal en el sitio web de Amazon o
eBay; no obstante, si no quieres comprarlas,
compra las puedes ir a una cantera.La cantidad de piedras
que debes tener puede variar entre 20 y 30; sin
piedras embargo, algunos masajistas profesionales
suelen tener más de 45 o 60. Como mínimo,
debes contar con dos piedras ovales de
aproximadamente 20 cm (8 pulgadas) de largo
por 15 cm (6 pulgadas) de ancho, siete que
entren en la palma de tu mano y 8 pequeñas del
tamaño de un huevo o de una cuarta.
 Acondiciona tu espacio. Si no cuentas con una
camilla para masajes, una cama o el piso pueden
servir. Una vez que hayas determinado dónde vas
a realizar el masaje, deberás extender una
sábana limpia o una toalla gruesa sobre la cual el
cliente pueda acostarse. Esto no solo hará que se
sienta más cómodo, sino que ayudará a absorber
cualquier exceso de aceite durante el masaje.
Para crear una atmósfera verdaderamente
relajante, enciende algunas velas de
aromaterapia. Las fragancias relajantes como la
lavanda, citronela, eucalipto y vainilla ayudarán
al cliente a sumergirse en la experiencia del
masaje.
 Asimismo, puedes poner un poco de música
clásica tranquila o sonidos de lluvia para
enriquecer el ambiente.
 Calienta las piedras. Lo ideal sería que alistes las piedras de 30 a 60 minutos
antes de empezar la sesión. El agua debe calentar a 50 ºC (120 ºF)
aproximadamente, puesto que las piedras suelen enfriarse a 38 o 43 ºC (100 o
110 ºF) después de sacarlas. Una vez que las hayas retirado, recuerda que
debes limpiarlas una por una.Para calentarlas, utiliza una olla de cocción
lenta que tenga una capacidad de 5,5 L (6 cuartos) de agua como mínimo o,
una sartén plana con paredes de aproximadamente 7 cm (3 pulgadas).
 Dado que las piedras deben alcanzar los 40 ºC (105 ºF) al momento de
aplicarlas, trata de colocar un termómetro para caramelo dentro de la olla o
la sartén para vigilar la temperatura. Asimismo, como no quieres que el agua
hierva, asegúrate de fijar la configuración de la olla en las opciones “bajo” o
“mantener caliente”.
 Además, debes aplicar un poco de aceite para masajes sobre cada una de las
piedras antes de usarlas.
 De ser necesario, cubre al
cliente. Antes de empezar el
masaje, consulta con el cliente y
asegúrate de que se sienta
cómodo con la temperatura de las
piedras. Cada persona va a
reaccionar de manera diferente
frente a las temperaturas
diversas, y tu intención no es que
se quemen. Para evitar esto, lo
mejor es colocar una sábana o
una toalla y luego poner las
piedras encima.Ten en cuenta que
el calor de las piedras puede
tardar de 3 a 4 minutos en
penetrar a la piel.
 Alinea las piedras a lo largo de la
columna. Antes de comenzar el
masaje debes colocar, ya sea una
hilera de piedras grandes donde
la columna del cliente se va a
apoyar o, poner dos filas de
piedras pequeñas a cada uno de
los lados. Luego, coloca una
sábana más sobre estas piedras.
Después, pídele al cliente que se
acueste sobre ellas mirando hacia
arriba. No las saques hasta que la
persona deba darse vuelta
 Coloca cuatro piedras pequeñas
sobre el rostro del cliente. Una
vez que se haya puesto
cómodo, deberás tomar cuatro
de las piedras más pequeñas y
ponerlas sobre las zonas de
acupresión del rostro. Coloca
una en la frente, otra debajo de
los labios y una a cada lado de
las mejillas. Evita usar aceite
en esas piedras, ya que este
puede obstruir los poros o
irritar la piel.
 Utiliza piedras de medianas a
grandes a lo largo del esternón,
clavícula y en las manos. El
tamaño de las piedras puede
variar de acuerdo a la talla y
contextura de la persona. No
obstante, pon una o más piedras a
ambos lados de la clavícula, dos
grandes a lo largo del esternón y
dos del tamaño de tu palma en las
manos. No es necesario que la
persona las sujete, en lugar de
eso, debe sostenerlas ligeramente
y permanecer totalmente
relajado.

En lugar de usar las manos,
realiza el masaje con las
piedras. Hazlo moviéndolas
suavemente sobre las zonas
rígidas y doloridas. Debes
presionar las piedras con
fuerza; sin embargo, esta
técnica prácticamente no causa
dolor, ya que los músculos
deben estar bastante relajados
por efecto del calor.

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