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LIBRO DE LOS JUECES

1. INTRODUCCIÓN
2. ESTRUCTURA DEL LIBRO
3. MARCO TEÓRICO
4. MENSAJE
1. INTRODUCCIÓN

Autor y fecha. Las diferentes historias que


aparecen en el libro posiblemente circulaban
de manera separada y en forma oral por
mucho tiempo. Uno o varios compiladores las
pusieron juntas. Según la tradición hebrea en
el Talmud, Samuel fue el autor. Pero otros
consideran fueron unos compiladores los que
realizaron este escrito, en tres etapas.
Primera: durante un tiempo indeterminado difícil de datar; a
lo largo del periodo premonarquiano, y monarquiano,
mediante la tradición oral y escrita.
Segunda: la hora de la redacción deuteronomista, por varios
editores, integran a los jueces mayores y menores y a la vez
los encuadran en un marco cronológico y teológico.
Tercera: durante el exilio o pos exilio, se añaden tradiciones
que habían sido ignoradas o descartadas por los
deuteronomistas.
Este libro fue escrito en Jerusalén para el pueblo de Israel
pensando en las futuras generaciones.
La generación de Josué ha sido fiel, exceptuando el pecado de
Acán (Jos. 7). En la nueva etapa que comienzan los Jueces la
fidelidad y la infidelidad se van alternando, que es uno de los
elementos de la teología deuteronomista.
2. ESTRUCTURA DEL LIBRO
Prólogo (1,1-3,6)

Otoniel (3,7-11) Familia Caleb

Ehud (3,12-20) Tribu Benjamín

Débora (4,1-5,32) Tribu Efraín

Gedeón (6,1-10,5) Tribu Manasés

Jefté (10,6-12,15) Tribu Galaad

Sansón (13,1-21,25) Tribu Dan

Epílogo Los dos levitas


Prólogo (1,1-3,6).- Consta de dos partes:
Primero se habla de la llegada de las tribus
israelitas a la tierra de Canaán y de su
paulatino asentamiento en sus territorios.
Después se expresa la enseñanza teológica
fundamental del libro: Israel permanecerá en
esa tierra mientras sea fiel al Señor, pero en la
medida en que se aparte de Dios dejará de
contar con el favor divino.
Jueces mayores: Se trata de hombres y mujeres, a
los que la tradición de Israelita recuerda con
admiración, porque en determinados momentos de
crisis y peligro se pusieron al frente de una o más
tribus, salvando al pueblo de caer en manos de sus
enemigos (cananeos, madianitas, moabitas,
amonitas, filisteos.) personajes de origen no
siempre muy relevante, pero sobre los que venía el
espíritu del Señor; transformándolos en Guías y
jefes carismáticos capaces de salvar y liberar al
pueblo en un momento de dificultad.
Jueces mayores
1. Un salvador de la familia de Caleb: Otoniel (3,7-11).

2. Un salvador de la tribu de Benjamín: Ehud (3,12-30).

3. Una salvadora de la tribu de Efraim: Débora


(4,1-5,32).

5. Un salvador de Galaad: Jefté (10,6-12,15).

6. Un salvador de la tribu de Dan: Sansón (13,1-21,25).


Jueces Menores
Jueces menores: en comparación a los mayores a estos no se les
atribuye ninguna acción salvadora, ni se cuenta de ellos gestos
especiales, sino que simplemente se dan una breves notas acerca
de su origen, su familia y el lugar de la sepultura.
• Aod: Jueces 3:15
• Sangar: Jueces 3:31
• Tola: Jueces 10:1
• Ibzán: Jueces 12:8
• Elón: Jueces 12:11
• Abdón: Jueces 12:13

Epílogo. Al final de esta historia, como había sucedido en otros


casos, también ahora se añaden dos historias distintas entre sí,
pero relacionadas entre sí.
3. MARCO TEOLÓGICO DEL LIBRO
• Llamada a la fidelidad a la Alianza. El pecado es
una grave ruptura, que introduce un desorden en
las relaciones con Dios.
• La acción de Dios se apoya en unos hombres a los
que elige de modo gratuito: la vocación personal
al servicio de la obra de la salvación.
• Acción liberadora de Dios.
• Jue. (2,6 - 3,6); (6,7 - 10); (10, 6 – 16). Se repite el
estereotipo “pecado – castigo – conversión -
salvación”. Que es a grandes rasgos el esquema
teológico del libro de los Jueces.
Pecado

• Jue. 2, 11; 3,7.12; 4,1; 10,6; 13,1. Los israelitas hicieron lo que es
malo a los ojos del Señor.
• Jue. 2,11.13; 10,6. Abandonaron al Señor y dieron culto a Baal y
Astarté.
• Jue. 2,17; 8,27.33. se prostituyeron ante otros dioses

Castigo

• Jue. 2,14.20; 3,8; 10,7. Se encendió contra Israel la ira del Señor.
• Jue. 2,14; 4,2; 6,1; 10,7. El Señor los entregó en manos de sus
enemigos durante equis años.
• Jue. 21.23. Por eso, el Señor dejó en paz aquellas naciones sin
expulsarlas de momento no entregarlas en manos de Israel.
Conversión.
• Jue. 3,9.15; 4,3; 6,6; 10,10. Los Israelitas clamaron al
Señor.
• Jue. 2,18; 10,16. El Señor se compadecía de ellos al
oírlos gemir bajo la tiranía de sus opresores.

Salvación
• Jue. 2,16; 3.9.15. el Señor responde a la conversión y
súplica del pueblo, enviándole Jueces – libertadores
que lo salven.
• Jue. 3,11.30; 5,31; 8,28. Pero la conversión del pueblo
es efímera, de ahí que el pueblo se aleja de Dios y
caen el pecado trayendo como consecuencia la
sabida secuencia “pecado – castigo – conversión -
salvación”.
Mensaje

• Dios no se despreocupa de su pueblo, a pesar de


su infidelidad constante, sigue suscitando en
medio de su pueblo “salvadores” que portan al
buen camino de la obediencia a los mandatos de
Dios.

• Los llamados “jueces” no son seres


extraordinarios ni angélicos, son hombres y
mujeres que se distinguieron por ser obedientes
a la Palabra de Dios, por creerle a Él y transmitirlo
a los pueblos.