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Filipenses 4:18

“La Epístola a los Filipenses


fue escrita en Roma durante
el primer encarcelamiento
de Pablo en esa ciudad.
Habían pasado más de diez
años desde que Pablo
predicara por primera vez el
Evangelio en Filipos.”
“Después llegó a Derbe y a Listra; y he aquí, había allí cierto discípulo
llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego; y
daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio.”
(Hechos 16:3)

En Listra, Pablo encontró a Timoteo, un joven que


había sido bien educado en las Escrituras por su
madre Eunice y su abuela Loida (2 Tim. 1:5).

Viendo en él una persona consagrada y con


dones para la obra, decidió llevarlo con él.
El plan
original de
Pablo era
visitar a las
iglesias ya
establecidas

(Hechos 15:36)
Pablo confirmó a las iglesias
(Hechos 15:41; 16:5)
3. Intentar ir a Bitinia. Hechos 16:7.
1. Siria y Cilicia. Hechos 15:36-41.
El Espíritu Santo lo impide
Dos equipos misioneros.

4. Frigia, Galacia, Misia y Troas. Hechos 16:6-10.


El varón Macedonio

2. Derbe y Listra. Hechos 16:1-5.


Timoteo
“Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón
macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a
Macedonia y ayúdanos” (Hechos 16:9)

El plan del Espíritu Santo era otro.


Los condujo hasta Troas, un puerto
marítimo.
Filipos fue el primer lugar de Europa
donde se predicó el Evangelio.

De esta experiencia aprendemos la


importancia de someternos
continuamente a la dirección del
Espíritu Santo, aun cuando esto
contradiga nuestros planes o ideas.
Después de algunos días de haber llegado a Filipos, se reunieron en el lugar
de costumbre con un reducido grupo de creyentes para celebrar un culto
fuera de la ciudad, a la orilla de un río (Ver Hech. 16:13)

No es el LUGAR sino que Dios esté en el LUGAR


El sábado y la creación
Lidia y los suyos recibieron con alegría el mensaje del apóstol, se convirtieron
y fueron bautizados.
₋ Acción divina: Abrió el corazón
₋ Acción humana: Servicio y hospitalidad
Es probable que después de haber crecido la iglesia, ella haya regresado a
Tiatira, aunque tenia residencia fija en Filipos (Hech. 16:15, Apoc. 2:19)
Pero pronto surgieron los problemas.
Pablo expulsó al demonio que poseía a
una joven adivina. Sus dueños, enojados,
lo llevaron a los tribunales.
Azotados y encarcelados, Pablo y Silas
cantaban en la prisión. Su testimonio fiel
tocó la conciencia del carcelero.
“… orando Pablo y Silas, cantaban himnos
a Dios; y los presos los oían.”
(Hech. 16:25)
En esta forma comenzó la iglesia de Filipos. Su
feligresía estaba formada por Lidia, la vendedora de
púrpura de Tiatira y su casa, el carcelero, que quizá
era romano (ver com. Hech. 16:23), y su familia, y
otros.

«No tenemos nada que temer del futuro, a menos


que olvidemos la manera en que el Señor nos ha
conducido, y lo que nos ha enseñado en nuestra
historia pasada»

Notas Biográficas de Elena G. de White, 216 (1902).


“Para mi, el vivir es Cristo y el morir, es ganancia”.
Fil 1:21

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo Yo


Mas vive Cristo en mi: y lo que ahora vivo en la carne,
Lo vivo en la fe del hijo de Dios, el cual me amó,
y se entregó a sí mismo por mi”.
Gal 2:20

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo


también en Cristo Jesús”.
Fil 2:5
“Por lo demás, hermanos, gozaos en el Señor.”
Fil 3:1

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya


alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente
lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está
delante, prosigo a la meta, al premio del supremo
llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”.
Fil 3:13-14

“Sed imitadores de mí”.


Fil 2:5
“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde
también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.”
Fil 3:20

“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo:


¡Regocijaos!”.
Fil 4:4

Fil 4:5-17

“… Lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio


acepto, agradable a Dios.”.
Fil 4:5-17
Viendo en él una persona consagrada y con
dones para la obra, decidió llevarlo con él.
“Pero gran ganancia es la piedad acompañada de
contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo,
y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo
sustento y abrigo, estemos contentos con esto.”

1 Timoteo 6: 6-8
La obediencia voluntaria y el amor puro deben caracterizar cada ofrenda que se lleva al altar. 5 T 269, 270.

Las ofrendas pequeñas dadas con alegría reciben una gran bendición. 7 T 295.

No hay ninguna virtud en dar más a regañadientes. 5 T 285.

A nadie se obliga a sacrificarse; las ofrendas deben ser voluntarias. PE 49, 51.

Los que dan deben considerar que es un privilegio hacerlo. JT 1, 59. 218

Antiguamente, las ofrendas debían ser perfectas y abundantes. 1 T 221.

El egoísmo es la razón por la cual no se dan ofrendas voluntarias. 1 T 225.

La responsabilidad de dar donaciones grandes o pequeñas es individual. 1 T 237, 238.

Hay que llevar a los congresos ofrendas voluntarias y de gratitud. 2 T 573, 576.

Las ofrendas voluntarias no enriquecen a Dios sino al que las da. 2 T 653.

Cuando el corazón está lleno de amor agradecido hacia Dios no necesita exhortaciones conmovedoras. JT 1 376; 3 T
413. 221
«No tenemos nada que temer del futuro, a menos
que olvidemos la manera en que el Señor nos ha
conducido, y lo que nos ha enseñado en nuestra
historia pasada»

Notas Biográficas de Elena G. de White, 216 (1902).