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Capitulo 7

Sistemas fluido-partícula sólida


Muchas operaciones de procesado de metales y de materiales implican
sistemas en los que se ponen en contacto fluido y partículas o donde el
objetivo es separar mezclas de fluido y partículas. Algunos ejemplos
típicos de operaciones de contacto fluido-partícula incluyen: alto horno
de hierro (cama de sólidos que se mueve lentamente, corriente de
gases en movimiento); tostación en. cama fluidizada de menas de
sulfuros '(tanto el sólido como los gases en movimiento); filtración
(cama fija de sólidos, fluido en movimiento), y operación de un
espesador (sólidos asentándose, fluido básicamente estacionario).
7.1 Sistemas fluido-partícula aislada

7.1.1 Movimiento estacionario de partículas en fluidos

Coeficiente de arrastre.
Aunque bajo ciertas circunstancias es posible calcular el perfil de velocidad alrededor de una
partícula sólida de forma regular de la solución de las ecuaciones de Navier-Stokes, ϯ en casos
generales quizá es más conveniente evaluar la fuerza que actúa sobre una partícula en movimiento
con ayuda de un coeficiente de arrastre empírico, o factor de fricción.
Cuando una partícula y el fluido en el que se encuentra sumergida se hallan en movimiento relativo
entre sí, sobre la partícula se ejerce una fuerza, generalmente llamada la fuerza de arrastre. Esta
fuerza de arrastre 𝐹𝑑 puede expresarse como
𝜌𝑈𝑏2
𝐹𝑑 = 𝐶𝑑 𝐴𝑝 (7.1.1)
2
en donde 𝐶𝑑 es el coeficiente adimensional de arrastre (análogo al factor de fricción definido en el
capítulo 2 para flujo a través de conductos), 𝐴𝑝 es el área transversal de la partícula proyectada
sobre un plano perpendicular a la dirección del movimiento y 𝑈𝑏 es la velocidad relativa del fluido
respecto a la de la partícula, y corresponde a la velocidad en el seno del fluido.
Experimentalmente se encuentra que el
coeficiente de arrastre es una función del
número de Reynolds de la partícula, que se
define como
2𝑅𝑝 𝑈𝑏 𝜌
𝑁𝑅𝑒,𝑝 = (7.1.2)
𝜇
y también es función de la forma de la
partícula.
La figura 7.1.11 muestra una gráfica de una
relación determinada experimentalmente Figura 7.1.1 Gráfica del coeficiente de arrastre
entre el 𝐶𝑑 𝑦 𝑁𝑅𝑒,𝑝 ,2 La inspección de la comparado con el número de Reynolds de la
partícula para esferas, discos y cilindros; según
figura 7.1.1 muestra que esta gráfica puede
Lapple y Shepherd1
dividirse en cuatro regiones diferentes como
sigue:
i) 10−3 ≤ 𝑁𝑅𝑒,𝑝 ≤ 1. Flujo viscoso o zona de Stokes. En esta región el coeficiente de arrastre es linealmente
proporcional al inverso del número de la partícula de Reynolds y se puede escribir como
24
𝐶𝑑 = (7.1.3)
𝑁𝑅𝑒,𝑝
Sustituyendo 𝐶𝑑 de la ecuación (7.1.3) en la ecuación (7.1.1) y al observar que, para una partícula esférica, 𝐴𝑝 =
𝜋𝑅𝑝2 se tiene
𝐹𝑑 = 6𝜋𝑅𝑝 𝑈𝑏 𝜌 (7.1.4)
Esta ecuación se llama la ley de Stokes, en honor a Stokes, quien la derivó analíticamente resolviendo las
ecuaciones de Navier-Stokes en 1851.
ii) 1 ≤ 𝑁𝑅𝑒,𝑝 ≤ 500. Zona de transición En esta región los datos experimentales pueden representarse mediante la
siguiente relación aproximada:
18.5
𝐶𝑑 ≅ 0.6 (7.1.5)
𝑁𝑅𝑒,𝑝
iii) 500 ≤ 𝑁𝑅𝑒,𝑝 ≤ 2 ∗ 105 zona turbulenta o de Newton. En esta región el coeficiente de arrastre es
aproximadamente constante e independiente del número de Reynolds.
𝐶𝑑 ≅ 0.44 (7.1.6)
iv) 𝑁𝑅𝑒,𝑝 > 2 ∗ 105 Finalmente, en esta región el coeficiente de arrastre cae hasta un valor bastante bajo de 0.09
del cual se eleva lentamente a valores mayores del número de Reynolds.
La imagen física que corresponde a la
dependencia del coeficiente de arrastre
sobre el número de Reynolds de la
partícula, ilustrada en la figura 7.1.1, se
muestra en la figura 7.1.2. Se ve que en la
región de la ley de Stokes a) el patrón de
líneas de corriente es casi simétrico; el
patrón de líneas de corriente se distorsiona
progresivamente en la región de transición
b) y c). En la región de la ley de Newton d)
ocurre la separación con formación de
remolinos atrás de la esfera. Finalmente,
Figura 7.1.2 Líneas de corriente para un fluido que fluye
en la región e) y f) el punto de separación junto a una esfera; a), b) patrón simétrico de líneas de
se mueve hacia adelante con la reducción corriente a bajos números de Reynolds; c) distorsión del
patrón para número de Reynolds moderado, d) separación
correspondiente de la fuerza de arrastre en la región de la ley de Newton, e), f) la separación de la
ejercida sobre la partícula. capa fronteriza se mueve hacia adelante para números de
Reynolds muy grandes
VELOCIDAD DE CAIDA TERMINAL

Un uso importante de las expresiones desarrolladas para


representar la fuerza de arrastre que actúa sobre las partículas se
encuentra en el cálculo de velocidad de caída terminal (o ascenso).
Si una partícula cae (polvo en aire) o se eleva (inclusiones en acero
fundido) dentro de un fluido, se acelerará hasta que la fuerza de
gravedad (o algún otro campo de fuerza de cuerpo} que produzca
este movimiento, se balancee exactamente con las fuerzas que se
resisten al movimiento. Para un fluido estacionario, de este punto en
adelante, la partícula se moverá a velocidad constante, denominada
velocidad de caída terminal (o de elevación).
El valor de esta velocidad terminal se obtiene fácilmente igualando la fuerza
de cuerpo (generalmente la fuerza de gravedad) la cual actúa sobre la
partícula, con la fuerza de arrastre. Así, para la región de flujo reptante (ley de
Stokes) se tiene:
4
𝐹𝑑 = 𝜋 𝑅𝑝3 𝜌𝑝 − 𝜌𝑓 𝑔 = 6𝜋𝑅𝑝 𝑈𝑡 𝜇 (7.1.7)
3
Esto es,
2𝑅𝑝2
𝑈𝑡 = 𝜌𝑝 − 𝜌𝑓 𝑔 (7.1.8)
9𝜇
en donde 𝜌𝑝 es la densidad de la partícula sólida.
La expresión equivalente para la región de la ley de Newton es
1Τ2
6𝑅𝑝 𝜌𝑝 − 𝜌𝑓 𝑔
𝑈𝑡 = (7.1.9)
𝜌𝑓
Se pueden derivar expresiones similares para las otras regiones. Debe enfatizarse al lector
que las ecuaciones que se han desarrollado aquí están limitadas en validez;
a) a partículas sólidas esféricas
b) a movimiento en estado estacionario
c) a movimiento de la partícula en un fluido estacionario (inmóvil) o en un fluido en
donde no hay turbulencia y el campo de velocidad es uniforme.
d) a partículas individuales que se mueven muy lejos de alguna superficie sólida.
Las restricciones listadas en a) - d) pueden parecer indeseablemente restrictivas como
para que las ecuaciones simples (7.1.8) ó (7.1.9) tengan algún valor práctico.
En realidad, estas relaciones simples se utilizan ampliamente en el cálculo del
comportamiento de un amplio rango de sistemas. En algunos casos estas ecuaciones son
aplicables dentro del grado deseado de exactitud; en otros casos su uso puede ser muy
equivocado.
Primero se examinará la aplicación de la ecuación (7.1.8) en un ejemplo simple y se
procede luego a tratar las implicaciones de las restricciones listadas como a) - d).
Ejemplo 7.1.1 Calcule la velocidad terminal de elevación de una partícula de inclusión sólida de 20
µm de diámetro 2 ∗ 10−5 𝑚 dentro de un fundido inmóvil de acero.
DATOS: densidad de la partícula de inclusión, 2.7 ∗ 103 𝑘𝑔Τ𝑚3 ; densidad del acero fundido, 7.1 ∗
𝑘𝑔 𝑁𝑠
103 𝑘𝑔Τ𝑚3 ; viscosidad del acero fundido, 5.5 ∗ 10−3 . Puede considerarse que la partícula de
𝑚𝑠 𝑚2
inclusión es esférica.
SOLUCION; Primero se tratará utilizando la ecuación (7.1.8), o sea
𝟐
𝟐 ∗ 𝟏𝟎−𝟓
𝟐∗
𝟐
𝑼𝒕 = ∗ 𝟐. 𝟕 ∗ 𝟏𝟎𝟑 − 𝟕. 𝟏 ∗ 𝟏𝟎𝟑 ∗ 𝟗. 𝟖𝟏 = −𝟏. 𝟕𝟒 ∗ 𝟏𝟎−𝟒 𝒎/𝒔
𝟗 ∗ 𝟓. 𝟓 ∗ 𝟏𝟎−𝟑
Se corrobora que la ecuación (7.1.8) es aplicable evaluando el número de Reynolds de la partícula
𝟐 ∗ 𝟏𝟎−𝟓 ∗ 𝟏. 𝟕𝟒 ∗ 𝟏𝟎−𝟒 ∗ 𝟐. 𝟕 ∗ 𝟏𝟎𝟑 −𝟑
𝑵𝑹𝒆,𝒑 = ≅ 𝟒. 𝟓 ∗ 𝟏𝟎
𝟓. 𝟓 ∗ 𝟏𝟎−𝟑
El sistema se encuentra en la región de flujo viscoso y así la ecuación (7.1.8) se puede aplicar.
Ahora se trata de las consecuencias de las restricciones impuestas a la aplicabilidad de las
expresiones simples que se desarrollan para la velocidad de caída terminal.
a) Partículas sólidas esféricas.

Se sugiere31 que las expresiones previamente desarrolladas para los


coeficientes de arrastre 𝐶𝑑 se pueden utilizar para partículas de forma distinta a
la esférica si se emplea un factor de corrección. Este factor de corrección no es
muy diferente de la unidad si los ejes principales de la partícula son
aproximadamente de la misma magnitud. Las ecuaciones desarrolladas aquí son
válidas sólo para partículas sólidas. Las burbujas gaseosas pequeñas y gotas
líquidas tienden a comportarse como sólidos puesto que los efectos de tensión
superficial tienden a hacer su superficie exterior rígida. Para burbujas y gotas
mayores, la circulación interior y posiblemente la deformación harán que las
predicciones de las velocidades terminales de elevación dadas en esta sección
no sean apropiadas.
b) Movimiento no estacionario de las partículas

Cuando una partícula sólida es acelerada o desacelerada durante su movimiento dentro de un fluido,
el enunciado de la segunda ley de Newton (masa por aceleración igual a la suma de las fuerzas que
actúan sobre la partícula), toma la forma síguíente4;
4 3 𝑑𝑈
𝜋𝑅𝑝 𝜌𝑝
3 𝑑𝑡
4 3 𝐶𝑑 𝜋𝑅𝑝2 4 𝑑𝑈 𝑡
𝑑𝑈 𝑑𝜏
= + 𝜋𝑅𝑝 𝜌𝑝 − 𝜌𝑓 𝑔 − 𝜌𝑈 𝑈 − 𝐶ሚ𝐴 𝜋𝑅𝑝3 𝜌𝑝 − 𝐶𝐻 𝑅𝑝2 𝜋𝜌𝜇 1Τ2
න (7.1.10)
3 2 3 𝑑𝑡 0 𝑑𝜏 𝑡 − 𝜏
Debe comentarse el significado físico de los términos que aparecen en la ecuación (7.1.10). El
término en el lado izquierdo es el producto masa por aceleración. El primer término del lado derecho
es la fuerza debida a la gravedad y el segundo término es la fuerza de arrastre que siempre se opone
a la dirección del movimiento; de ahí el valor absoluto indicado en una de las velocidades. El tercer
término corresponde a la "masa añadida", y da margen al hecho de que no sólo la partícula ha de ser
acelerada sino también una porción del fluido que se adhiere a la· partícula. El valor del coeficiente
de la masa añadida 𝐶ሚ𝐴 se toma como 1Τ2 5-7; alternativamente, se supone que depende de la
velocidad y aceleración de la partícula.
El último término en el lado derecho se designa como el
"término de historia" y al usarlo se intenta dar margen a la
dependencia del arrastre instantáneo con el estado de
desarrollo del movimiento del fluido alrededor de la esfera. En
la literatura clásica a 𝐶𝐻 se le asignó un valor de 6.0 mientras
que, en trabajos más recientes, se permitió que 𝐶𝐻 variara con
la velocidad y la acelaración. Observe que si se despreciara
todo excepto los términos segundo y tercero de la ecuación
(7.1.10) el problema se reduciría a la evaluación de la
velocidad terminal de caída en estado estacionario.
Existe sin embargo un grupo importante de problemas en donde la trayectoria de una
partícula sólida en un fluido se ve dominada por los efectos de aceleración que se
describen arriba.
Estos problemas son de gran importancia práctica en la adición de desoxidantes a baños
de acero fundido. La mayoría de los desoxidantes tales como el aluminio o alguna
ferroaleación, poseen una densidad mucho menor que la del acero fundido; así, cuando
las partículas de desoxidante se arrojan hacia las ollas u otros recipientes conteniendo
metal fundido, primero son desaceleradas y luego aceleradas durante su elevación hacia
la superficie del metal. Mientras esta trayectoria de las partículas de desoxidante se ve
complicada en gran cantidad por otros factores, tales como la disolución parcial, la
generación de calor y el movimiento volumínico del fundido, la desaceleración seguida de
un cambio en dirección de la velocidad y la subsecuente aceleración de una partícula
más ligera arrojada dentro de un fluido pesado permanece como un componente
fundamental del problema. Estos problemas, que son de interés práctico considerable en
el contacto efectivo de desoxidantes con fundidos de acero fue estudiado por Guthrie y
colaboradores9
c) Efecto del movimiento en el seno del fluido

Este tipo de problemas han sido estudiados por Szekely y Stanek10 y por Szekely y
Asai11 en relación con el movimiento de partículas de inclusión en fundidos que
solidifican. Si la partícula se mueve en un campo de flujo turbulento (como es con
frecuencia el caso para el movimiento de inclusiones en fundidos agitados), la situación
es mucho más complicada.

En un sentido macroscópico la fuerza de arrastre real que actúa sobre la partícula


dependerá del nivel de turbulencia y también del número de Reynolds de la partícula.

En sentido microscópico, la interacción entre la partícula y el campo de flujo turbulento


dependerá de la magnitud relativa de la partícula y los remolinos dentro del sistema. Si
la partícula es grande en comparación con la escala de la turbulencia, su movimiento no
se afecta considerablemente por las fluctuaciones turbulentas; en el otro extremo,
cuando la partícula es pequeña en comparación con el tamaño de los remolinos, ésta
actuará como un trazador, siguiendo el movimiento detallado del fluido13. La situación es
bastante más complicada en el caso intermedio
d) Efecto de superficies sólidas
La presencia de superficies sólidas en la
vecindad de las partículas que se mueven influye
marcadamente en la fuerza de arrastre. El
movimiento de una partícula en la vecindad de
superficies sólidas puede ser afectado
fundamentalmente en dos maneras. Una de
éstas se debe al hecho de que los gradientes de
velocidad causan un desequilibrio en las fuerzas
que actúan sobre la partícula, el resultado será la
rotación de esta. El otro efecto es que, al
acercarse a una superficie sólida, como se Figura 7.1.4 Desplazamiento del fluido a medida
muestra en la figura 7.1.4, se tiene que desplazar que una partícula sólida se aproxima a la
fluido. La resistencia viscosa al flujo, indicada en superficie
el esquema, causará un incremento aparente en
la fuerza de arrastre.
Happel y Brenner14 sugirieron la siguiente relación para representar este
incremento en la fuerza de arrastre:
−1Τ2
𝐹𝑑 𝐹∞

= 1−𝐾 (7.1.11)
𝐹𝑑,∞ 6𝜋𝜇𝑈𝑙
en donde 𝐹𝑑 y 𝐹𝑑,∞ son la fuerza de arrastre y la fuerza de arrastre a una gran
distancia dé la superficie; 𝐾 ෩ es una constante que varía entre de 0.5 a 1.0,
dependiendo de la geometría; 𝑙 es la distancia entre el centro de la partícula y la
pared. Esta fuerza de arrastre se incrementa a medida que la partícula se
aproxima a la pared (o cuando una superficie móvil se aproxima a la partícula)
tiene interés práctico en los problemas que se relacionan con el atrapamiento de
partículas de inclusión por frentes de solidificación que avanzan15, 16
A pesar de los factores complicados aquí mencionados, las expresiones simples
para la fuerza de arrastre y para la velocidad de caída terminal antes derivadas
para condiciones idealizadas, son válidas, son útiles para estimar el
comportamiento de partículas sólidas en situaciones más complicadas.
OPERACION DE UN CICLON

La figura 7.1.5 muestra un esquema de


un separador de ciclón. Se ve que el gas
se introduce en un recipiente cilíndrico,
tangencialmente (con una velocidad del
orden de 30-50 m/s), el gas limpio es
extraído a través de una salida central en
la parte superior. Los sólidos son
empujados hacia afuera (debido a la
fuerza centrífuga) contra de las paredes
del recipiente y luego se juntan en la base
central de la unidad. Las mediciones
experimentales hechas en ciclones
demuestran que el gas se mueve hacia
abajo en un patrón de flujo espiral y luego
se eleva para salir a través de la Figura 7.1.5 Separador de ciclón
descarga del centro.
Se encontró que el componente tangencial de velocidad predomina a lo largo de
todo el sistema, excepto por un núcleo central, que posee un diámetro de
alrededor 0.4 veces el diámetro de la tubería de salida.
Una partícula dentro del ciclón está sujeta a dos fuerzas opuestas en dirección
radial; la fuerza centrífuga tiende a arrojar la partícula hacia la pared, mientras
que la fuerza de arrastre que actúa sobre la partícula tiende a arrastrar la
partícula hacia la salida. Estas dos fuerzas dependen tanto del radio de rotación
como del tamaño partículas, así partículas de diferente tamaño tenderán a rotar
en radios diferentes. Debido a que la fuerza hacia afuera sobre las partículas
crece al aumentar la velocidad tangencial ya que la fuerza de arrastre (hacia
adentro) aumenta con los componentes radiales, el separador de ciclón debe
diseñarse de tal manera que el componente tangencial tienda al máximo y el
radial al mínimo. Esto se logra generalmente introduciendo la corriente gaseosa
con una elevada velocidad tangencial y haciendo que la altura del separador sea
grande
Para una partícula esférica de diámetro 𝑅𝑝 , rotando dentro del
2
ciclón a un radio 𝑟, la aceleración centrífuga es 𝑈𝑡𝑔 /𝑟 en donde 𝑈𝑡𝑔
es el componente tangencial de velocidad; tácitamente se supuso
que no hay deslizamiento entre la partícula y la corriente de gas.
El arrastre hacia adentro del fluido sobre la partícula produce una
aceleración de
6𝜋𝑅𝑝 𝜇𝑈𝑟 9𝜇
= 2 𝑈𝑟 (7.1.12)
4 3 2𝑅𝑝 𝜌𝑝
𝜋𝑅𝑝 𝜌𝑝
3
donde 𝑈𝑟 es el componente radial de velocidad y se supuso que la
partícula es lo suficientemente pequeña para encontrarse en la
región de la ley de Stokes.
Ahora se expresan las propiedades del fluido y las de las partículas en términos
de velocidad de caída terminal, definida previamente en la ecuación (7.1.8), para
la región de. la ley de Stokes, o sea
2𝑅𝑝2
𝑈𝑟 = 𝜌𝑝 𝑔 (7.1.12𝑎)
9𝜇
donde supusimos que 𝜌𝑝 ≫ 𝜌, lo cual es razonable para sistemas gas-sólido.
El radio en el cual rotará la partícula puede calcularse igualando las fuerzas
actuantes hacia adentro y hacia afuera; tenemos así
2
𝑈𝑡𝑔 𝑈𝑟
= 𝑔 7.1.13
𝑟 𝑈𝑡
(𝑎𝑐𝑒𝑙𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 ℎ𝑎𝑐𝑖𝑎 𝑎𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎) (𝑎𝑐𝑒𝑙𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 ℎ𝑎𝑐𝑖𝑎 𝑎𝑑𝑒𝑛𝑡𝑟𝑜)
en donde se ha cancelado la masa de la partícula en ambos lados de esta
ecuación y, en el lado derecho, los valores combinados adecuados de 𝑦 se
representaron mediante el uso de la velocidad de caída terminal.
Al reacomodar, se tiene
𝑈𝑟
𝑈𝑡 = 2 𝑟𝑔 (7.1.14)
𝑈𝑡𝑔
Así, mientras mayor sea la velocidad terminal de. caída de la partícula (esto
es, partículas grandes y pesadas) mayor será su radio de rotación y más fácil
la separación.
Si se supone que una partícula será separada, siempre que tiende a rotar
afuera del núcleo central de radio 0.4𝑅0 la velocidad de caída terminal de la
partícula más pequeña que será retenida puede encontrarse sustituyendo 𝑟 =
0.4𝑅0 en la ecuación (7.1.14), o sea,
𝑈𝑟
𝑈𝑡 = 2 0.4𝑅0 𝑔 (7.1.15)
𝑈𝑡𝑔
en donde 𝑅0 es el radio de la tubería de descarga de gas.
La velocidad radial 𝑈𝑟 , puede calcularse a partir de
𝑈𝑡𝑔0 𝐴𝑖
𝑈𝑟 ≅ (7.1.16)
2𝜋𝑟𝑍
en donde 𝑈𝑡𝑔0 es la velocidad de entrada en el ducto de entrada, 𝐴𝑖 , el área
transversal del ducto de entrada y 𝑍 es la altura del ciclón.
Además, la velocidad tangencial se puede estimar a partir de la siguiente relación
semiempírica:
𝑅𝑐 1Τ2
𝑈𝑡𝑔 = 𝑈𝑡𝑔0 (7.1.17)
𝑟
Al combinar las ecuaciones (7.1.14) - (7.1.17) obtenemos finalmente la relación
deseada entre la velocidad de caída terminal de la partícula más pequeña, que el
ciclón apenas retiene y las características de operación del sistema de ciclón:
0.2𝐴𝑖 𝑅0 𝜇
𝑈𝑡 = (7.1.18)
𝜋𝑍𝑅𝑐 𝜌𝑝 𝑈𝑡𝑔0
en donde 𝑅𝑐 es el radio del ciclón.
Escrita en términos de la dimensión de la partícula
tenemos
1Τ2
0.9𝐴𝑖 𝑅0 𝜇
𝑅𝑝 = (7.1.19)
𝜋𝑍𝑅𝑐 𝜌𝑝 𝑈𝑡𝑔0
Para ciclones industriales diseñados
adecuadamente. este tamaño mínimo es
generalmente del orden de 5-10 µm.
Observe que, en condiciones prácticas, el tamaño
mínimo que se puede separar en los ciclones, no lo
proporciona una relación del tipo de función
discontinua, sino que la eficiencia del ciclón es una
curva suave, como la que se ilustra en la figura
7.1.6. Algunas de las partículas más pequeñas se
pueden retener en el sistema debido a la
aglomeración, mientras que las partículas de mayor Figura 7.1.6 Curva típica de eficiencia de
radio mínimo teórico podrían perderse debido a los un ciclón
efectos de turbulencia o a que rebotaran en las
paredes.
7 .2. Flujo a través de camas empacadas

Los sistemas en los que una cama empacada de sólidos se pone en


contacto con una corriente móvil de gas, son bastante comunes en la
práctica metalúrgica. Si bien uno puede desear establecer una
distinción entre situaciones, ya sea que los sólidos estén fijos y así se
procesen en un arreglo intermitente (discontinuo), o se muevan
lentamente y se procesen continuamente, siendo la rapidez de
movimiento de los sólidos siempre mucho menor que la del gas y así
el flujo de gas generalmente no se altera por el movimiento de los
sólidos. Se tiene, consecuentemente, que el flujo real de gas a través
de tales sistemas no depende mucho de si los sólidos están o no en
movimiento, de manera que estos dos casos pueden tratarse juntos.
7.2.1 Flujo fluido a través de camas empacadas uniformes
Quizá la manera más simple de visualizar una
cama empacada es considerar un tubo vertical
relleno con partículas de tamaño uniforme,
como se muestra en la figura 7 .2 .1.
Esta reunión de partículas representa una
geometría bastante compleja, y si bien se han
realizado varios estudios interesantes del
campo de flujo en reuniones de cama
empacada,20-22 para la mayoría de los
problemas prácticos, la cama empacada se trata
como un continuo y la relación entre presión y
rapidez de flujo se determina con ayuda de
correlaciones empíricas. Una cama de
partículas uniformemente empacada se
caracteriza generalmente por los parámetros
siguientes: la fracción vacía, el tamaño de Figura 7.2.1 Esquema de una cama empacada
partícula y el factor de forma de partícula.
La fracción vacía ∈𝜈 se define como:
𝑣𝑜𝑙. 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑚𝑎 − 𝑣𝑜𝑙. 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑝𝑎𝑟𝑡𝑖𝑐𝑢𝑙𝑎𝑠 𝑠ó𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑
∈𝜈 = (7.2.1)
𝑣𝑜𝑙. 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑚𝑎
El tamaño de una partícula no esférica generalmente se expresa en términos del
diámetro de volumen equivalente 𝑑𝑝 , definido como el diámetro de una esfera, que
posee el mismo volumen que la partícula, junto con esfericidad de la partícula 𝜓,
definido como
𝐴𝑟𝑒𝑎 𝑠𝑢𝑝. 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑒𝑠𝑓𝑒𝑟𝑎 𝑐𝑜𝑛 𝑣𝑜𝑙. 𝑖𝑔𝑢𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑝𝑎𝑟𝑡𝑖𝑐𝑢𝑎𝑙
𝜓= (7.2.2)
𝑎𝑟𝑒𝑎 𝑠𝑢𝑝. 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑝𝑎𝑟𝑡𝑖𝑐𝑢𝑙𝑎
Claramente, para esferas 𝜓 = 1. Los valores típicos de esfericidad de materiales
que se presentan en la naturaleza varían entre 0.5 y 0.923. La fracción vacía de
camas empacadas que contienen partículas de tamaño uniforme tiende a variar
entre aproximadamente 0.3 a 0.6.
De las numerosas correlaciones propuestas para relacionar la caída
de presión con la rapidez de flujo del gas, quizá la más ampliamente
aceptada sea la ecuación de Ergun24.
∆𝑃 1−∈𝜈 2 𝜇𝑈0 1−∈𝜈 𝜌𝑈02
= 150 2 + 1.75 ∈ 3 𝜓𝑑 (7.2.3)
𝑍 ∈𝜈 3 𝜓𝑑𝑝 𝜈 𝑝

donde ∆𝑃 es la caída de presión, 𝑍 la profundidad de la cama y 𝑈0 la


velocidad del fluido a través de la columna vacía. Antes de proseguir
se verá el uso de la ecuación de Ergun resolviendo un ejemplo
simple:
Ejemplo 7.2.1 Calcule la caída de presión para una cama empacada a escala de
laboratorio, a través de la cual se hace pasar aire, con las condiciones siguientes;
Diámetro de columna, 0.2 m ∈𝜈 , 0.45
altura de columna, 1.5 m rate vol. De flujo de gas 0.04 m3/s
diámetro de partícula, 0.01 m µ del aire 1.85*10-5 kg/ms
𝜓 0.85 𝜌 del aire 1.21 kg/m3

SOLUCION: La velocidad lineal 𝑈0 está dada como


𝑄 0.04
𝑈0 = = 𝜋 = 1.27 𝑚/𝑠
𝐴 0.2 2
4
Luego, utilizando la ecuación (7.2.3) tenernos
1 − 0.45 2 1.85 ∗
10−5 ∗ 1.27 1 − 0.45 1.21 ∗ 1.272
∆𝑃 = 1.5 ∗ 150 + 1.75
0.453 0.85 ∗ 0.01 2 0.453 0.85 ∗ 0.01
De acuerdo esto tenemos:
∆𝑃 = 1.5 ∗ 243 + 2430 = 3.88 ∗ 103 𝑁/𝑚2
Se ve además que, para este ejemplo, predomina el término
inercial, el segundo término en la ecuación de Ergun.

La inspección de la ecuación (7.2.3) muestra que para bajas


velocidades de flujo predomina el término viscoso, mientras
que a elevadas velocidades del fluido, la caída de presión es
proporcional al cuadrado de la velocidad de la velocidad del
fluido y así el termino inercial es dominante.
7.3 Camas fluidizadas y sistemas de transportación

Las camas fluidizadas representan una


alternativa potencialmente atractiva a las
operaciones en cama fija para el contactado de
gases y sólidos. La naturaleza de la fluidización
quizá se ilustra considerando el flujo
ascendente de un fluido a través de una cama
empacada de sólidos, como se muestra en las
figuras 7.3.1 a)-c), para velocidades de flujo del
fluido progresivamente mayores.
Se ve que a bajas velocidades del fluido el
sistema se comporta como una cama
empacada, así la relación entre la caída de
presión a través de la cama y la rapidez de Figura 7.3.1 Representación esquemática
flujo, está dada por la ecuación de Ergun, que de a) una cama fija; b) una cama fija que
presenta su máxima fracción vacía y e) una
se describió en la sección anterior.
cama fluidizada.
Al incrementarse la velocidad del fluido, esto causa un aumento en la caída
de presión a través de la cama hasta que se alcanza un estado en el que la
caída de presión a; través de la cama es igual al peso de la cama. En este
punto, ilustrado en la figura 7.3.1b, las partículas en la cama se rearreglan
de tal manera como para ofrecer menor resistencia al flujo y la cama se
expande para alcanzar el empaquetamiento más suelto posible. A mayores
velocidades del fluido la cama se expande más, las partículas quedan
suspendidas libremente en la corriente gaseosa y la-cama alcanza el estado
fluidizado.

Este comportamiento de los sistemas fluidizados representa el mayor


atractivo de estos sistemas para la realización de las reacciones gas-sólido.
El buen mezclado de los sólidos ayuda a minimizar variaciones de
temperatura
7.3.1 Algunas propiedades generales de los sistemas fluidizados; curva
de fluidización
La aparición de la fluidización mostrada en la figura. 7.3.1
puede ser representada convenientemente mediante el uso de
la curva de fluidización, mostrada en la figura 7.3.3 . En esta
figura se grafica la caída de presión de la cama en contra de la
velocidad del gas en una escala logarítmica; aquí la-línea AB
corresponde a la caída de presión a través de la cama fija antes
de que suceda la fluidización y la región BC· representa el
rearreglo de la cama para proporcionar la mínima fracción vacía
para fluidización, cuando la caída de presión a través de la
cama es igual al peso de la cama. La cama se considera
fluidizada en el punto C y la fracción vacía correspondiente ∈𝑚𝑓
es la fracción vacía mínima de la cama fluidizada. La línea
interrumpida DE muestra la relación caída de presión-velocidad Figura 7.3.3 Curva de fluidización,
del gas para una cama empacada, con una fracción vacía inicial mostrando el efecto de la velocidad
de ∈𝑚𝑓 ·La curva ABC representa el comportamiento ideal de del gas sobre la caída de presión en
las camas fluidizadas gas-sólido una gráfica logarítmica.
Existen muchos sistemas que no siguen exactamente este patrón,
como ejemplos típicos están el acanalamiento y el borbotoneo
(slugging). Físicamente, el acanalamiento (channeling)
corresponde al flujo preferencial del gas a través de ciertas
secciones verticales de la cama; así, bajo estas condiciones, una
parte de la cama puede estar fluidizada mientras que el resto
permanece en estado empacado.
El borbotoneo significa la presencia de burbujas de gas bastante
grandes, las que ocupan la mayoría de la sección transversal de la
cama; el colapso periódico de la cama cuando las partículas caen
a través de estas grandes burbujas causa las fluctuaciones
notadas en la figura 7 3 3.
VELOCIDAD MINIMA DE FLUIDIZACION
Como se hizo notar antes, al aparecer la fluidización la caída de presión a través de la cama se iguala
con el peso de la cama; entonces esta relación se puede utilizar junto con la ecuación de Ergun para
calcular la velocidad mínima de fluidización, o sea, la velocidad mínima del gas para la cual se inicia
la fluidización.
Considerando un área transversal de la cama unitaria, se tendrá que
∆𝑃 = 𝑍𝑚𝑓 1−∈𝑚𝑓 𝑔 𝜌𝑝 − 𝜌 (7.3.1)
𝐶𝑎𝑖𝑑𝑎 𝑑𝑒 𝑃𝑟𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑝𝑒𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑚𝑎
Aquí 𝑍𝑚𝑓 es la altura de la cama a la mínima velocidad de fluidízacíón y 𝜌𝑝 𝑦 𝜌 son las densidades de
las partículas sólidas y del gas, respectivamente.
Sustituyendo ∆𝑃/𝑍𝑚𝑓 a partir de la ecuación de Ergun, o sea, ecuación (7.2.3) y después de algo de
álgebra obtenemos
2
1.75 𝑑𝑝 𝑈𝑚𝑓 𝜌 150 1−∈𝜈 𝑑𝑝 𝑈𝑚𝑓 𝜌 𝑑𝑝3 𝜌 𝜌𝑝 − 𝜌 𝑔
+ = (7.3.2)
𝜓 ∈𝑚𝑓 3 𝜇 𝜓 2 ∈𝑚𝑓 3 𝜇 𝜇 2

Para un tamaño dado de partícula y ∈𝑚𝑓 , la ecuación (7 3 2) proporciona una relación cuadrática para
determinar la velocidad mínima de fluidización.
Observe que, en la práctica, la velocidad mínima de
fluidización depende fuertemente de ∈𝑚𝑓 , la fracción vacía al
comienzo de la fluídízación; el valor de ∈𝑚𝑓 en general
dependerá tanto de la naturaleza del material como del
tamaño de partícula, como se ilustra en la figura 7.3.4.
Cuando no se conocen ni ∈𝑚𝑓 ni 𝜓, la siguiente fórmula
aproximada se puede utilizar para estimar la velocidad
mínima de fluidización;
𝑑𝑝2 𝜌𝑝 − 𝜌 𝑔 Figura 7.3.4 Fracción vacía
𝑈𝑚𝑓 = 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑁𝑅𝑒,𝑝 < 20 (7.3.3) mínima al comienzo de la
1650𝜇
fluidización para distintos
y materiales43

2
𝑑𝑝 𝜌𝑝 − 𝜌 𝑔
𝑈𝑚𝑓 = 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑁𝑅𝑒,𝑝 > 1000 (7.3.4)
24.5𝜌
Ejemplo 7.3.1 Estime la velocidad mínima de fluidización para partículas
de hematita de 100 µm de diámetro en hidrógeno a 900°C y 1 atm de
presión.
𝑘𝑔 𝑘𝑔
DATOS; 𝜌𝑝 = 5.25 ∗ 103 𝑘𝑔/𝑚3 ; 𝜇 = 2.2 ∗ 10 −5 ; 𝜌 = 2.05 ∗ 10 −2 .
𝑚𝑠 𝑚3
SOLUCION; Se aplica la ecuación (7.3.3) primero. Así tenemos:
10−4 2
5.25 ∗ 103 − 2.05 ∗ 10−2 ∗ 9.81
𝑈𝑚𝑓 = −5
= 0.0141 𝑚/𝑠
1650 ∗ 2.2 ∗ 10
El número de Reynolds de partículas, correspondiente, es
0.0141 ∗ 2.05 ∗ 10−2 ∗ 10−4 −3
𝑁𝑅𝑒,𝑝 = =≅ 1.3 ∗ 10
2.2 ∗ 10−5
que se encuentra dentro del rango sobre el que es aplicable la ecuación
(7.3.3).