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UNIDAD 3

COMENZAMOS A LEER A UMBERTO ECO


PARADIGMAS TEÓRICOS
SIGLO XX
UBICAMOS A ECO EN LOS PARADIGMAS
PARADIGMAS TEÓRICOS
SIGLO XX
PARADIGMA IMANENTISTA: PARADIGMA NO INMANENTISTA
• Se centra en el texto Busca salir del texto a lo social;
como objeto, impacto paso de la importancia del autor
de teorías lingüísticas y al lector; lecturologías de base
semiológicas de base semiótica y teorías de la
binaria. recepción. Semiologías de base
ternarias o tricotómicas.
1. Formalismo ruso
1. Semiótica italiana (Umberto
2. Estructuralismo Eco; Paolo Fabbri)
Checo (Jakobson)
2. Teoría de la recepción de
3. Estructuralismo base historicista (Iser)
francés (Barthes) 3. Semiótica de la cultura
4. Semióticas formales (Lotman)
(Greimás)
LECTUROLOGÍA
AHORA SÍ LEEMOS A UMBERTO ECO
• Umberto Eco nació en Italia. Es uno de los
semiólogos y comunicólogos más
famosos del mundo, en parte, por sus
novelas, de producción tardía.
• Se doctoró en Filosofía y Letras en
la Universidad de Turín.
UMBERTO • Trabajó como profesor en las
universidades de Turín, Florencia y Milán.
ECO • Después se convirtió en profesor de
Comunicación visual en Florencia en
1966. Fue en esos años cuando publicó
sus importantes estudios de
semiótica Obra abierta (1962) y La
estructura ausente (1968), base de su
teoría de la lectura que se completará
con Los límites de la interpretación ( 1992)
y Un paseo por los bosques narrativos (
1996).
• Desde 1971 ocupa la cátedra de
Semiótica en la Universidad de Bolonia.
Cofundó en 1969 la Asociación
Internacional de Semiótica, de la que es
secretario.
LECTUROLOGÍA DE ECO
SEIS PASEOS…
• En Seis paseos por los bosques narrativos, Umberto
Eco continúa algunas de las líneas trazadas en
ellos, prosiguiendo con las investigaciones sobre
las relaciones entre autor, lector y texto.
• Seis paseos por los bosques narrativos recoge las
"Norton Lectures", impartidas por el autor en la
Universidad de Harvard en 1992-1993.
• Umberto Eco inicia su primer "paseo" refiriéndose a
un gran novelista: Italo Calvino quien,
lamentablemente, nunca llegó a leer puesto que
falleció dejando incompleta la serie de sus Seis
propuestas para el próximo milenio: levedad,
rapidez, exactitud, visibilidad, multiplicidad y, la
que parece que hubiera sido la sexta,
consistencia, características de la escritura que
vendría.
HOMENAJE A ÍTALO CALVINO

• “Un rey enfermó. Vinieron los médicos y le dijeron: ‘


Oid, Majestad, si queréis curaros, deberás tomar
una pluma del Ogro. Es un remedio difícil porque el
Ogro, cristiano que ve, cristiano que se come.
• El rey se lo dijo a todos pero nadie quería ir.
Entonces se lo pidió a un o de sus subordinados,
muy fiel y corajudo, que le dijo: Allá voy.
• Le indicaron el camino. En lo alto del camino hay
seis cuevas, en una vive el Ogro ”.
• Segunda Propuesta (rapidez) de Seis propuestas
para el próximo milenio, Italo Calvino
ECO PIENSA EN LO NECESARIO PARA
ENTENDER UNA FICCIÓN
• El cuento muestra que toda ficción es rápida
(porque construye un mundo amoblado pero
presupone que el lector conozca los muebles
que no se nombran).
Entró apurado en su habitación, retiró la
colcha sin mirar las sábanas y se zambulló como
en una pileta.
• No hace falta que se explique que en la
habitación hay una cama (eso está
presupuesto y forma parte de la enciclopedia
del lector ideal).
• Acá se inicia la reflexión sobre el trabajo lector
sobre el texto.
DECIR MUY POCO PUEDE SER GENIAL

• Al despertar esa mañana


tras un sueño tranquilo,
Gregorio Samsa se
encontró transformado
en un monstruoso
insecto.

• La Metamorfosis, de Frank Kafska


ECO PIENSA EN LO NECESARIO PARA
ENTENDER UNA FICCIÓN

• Decir poco o mucho puede


arruinar un texto al volverlo
aburrido (se dan demasiados
detalles), absurdo (se dice de más
o de menos) o gracioso (se dicen
tantos detalles de un personaje
que se trasforma en un
esperpento).
DECIR MUCHO PUEDE SER GRACIOSO

• El señor Felicísimo Carnicero Era de edad muy avanzada


pero inapreciable porque estaba acartonado o, mejor
dicho, petrificado. Su cara, donde su piel había tomado una
solidez calcárea y sus arrugas parecían las grietas de una
piedra, era una de esas caras que no admiten la suposición
de haber sido más jóvenes en otra época. Fuera de esa
apariencia de hombre-fósil, lo que más sorprendía de don
Felicísimo era lo chato de su nariz que apenas asomaba de
su rostro para que se la sonara con esfuerzo. Todo el que lo
veía por primera vez, imaginaba que su cara había sido
hecha de un barro muy blando y que, en el momento en
que el artista le daba el último toque, se había caído de
golpe boca abajo, dejando una superficie plana desde la
frente hasta la barba. El espectador suponía que el artista la
había encontrado graciosa y la había dejado así.
• Los Apostólicos, (Episodios nacionales), Benito Pérez Galdós
POCO O MUCHO DEPENDE DEL LECTOR

• Una historia puede ser más o menos rápida, más o


menos elíptica pero su rapidez y elipsis depende del
tipo de lector (lector modelo) al que se dirige.
• El texto narrativo es como un bosque. Para encontrar el
camino, el lector debe mirar, elegir, tomar elecciones
frente a una bifurcación. Y, si el narrador no quiere, el
lector no sale nunca más:
• Pero surgió a nuestro paso una figura velada, cuyas
proporciones eran más grandes que las de cualquier
habitante de la tierra. Y la piel de esa figura tenía la
perfecta blancura de la nieve. .. Se teme que los pocos
capítulos que faltaban se hayan perdido para
siempre…
Y TODO SE TRATABA DEL AUTOR Y
LECTOR MODELO

• Eco afirma que, una vez en el bosque narrativo, el


lector empírico debe realizar elecciones razonables.
• Eco va analizando los pactos, reglas, marcas,
colaboraciones entre autor y lector modelo o más
bien diríamos entre autor y lectores modelo puesto
que se encarga de diferenciar categorías.
• Acá retoma una línea de reflexión que había
abierto con Opera aperta y categorías que había
inaugurado en su libro Lector in fabula: La
cooperación interpretativa del texto narrativo de
1979.
REVISAMOS CATEGORÍAS
AFINES
OPERA APERTA, LECTOR IN FABULA, LOS LÍMITES DE LA
INTERPRETACIÓN
LA NOCIÓN DE TEXTO

• Eco ya había señalado que ningún texto


tenía el sentido clausurado sino, por el
contrario, era abierto a las interpretaciones
de los lectores.
• Acá recuperaba la noción de semiosis
infinita, sostenida en la noción peirciana
de interpretante, pero se preguntaba:
¿cómo un texto puede admitir múltiples
(infinitas) interpretaciones?
LA NOCIÓN DE TEXTO

• Eco revisa, entonces la noción de significado de


un texto y recae en la semántica: el significado de
un texto no es sólo el de un diccionario, sino el de
una enciclopedia porque se actualiza en su
cotexto.
• El gato maúlla.
• Usé el gato para cambiar la goma.
• Tu novia es un gato, no me digás.
• Recupera la noción de semema: (sema nuclear
+sema contextual) y dice que:
• Si el texto puede considerarse un signo, su
significado puede considerarse un semema.
LA NOCIÓN DE TEXTO

• La pregunta: ¿Siempre se puede interpretar


ese semema=significado del texto?
• La respuesta: Depende del lector, de lo que
sepa (enciclopedia) del lector.
• La pregunta: ¿El texto le da al lector toda la
interpretación; las obras están cerradas y la
llave la guardó el autor?
• La respuesta: No, toda obra está abierta a
las múltiples interpretaciones: El texto es un
artefacto perezoso, necesita al lector para
producir su sentido.
LECTOR IN FABULA: LA COOPERACIÓN
INTERPRETATIVA DEL TEXTO NARRATIVO

• Los emisores no siempre coinciden con los


destinatarios y esto dificulta la cooperación
textual: No tienen la misma competencia (saberes
lingüísticos y lecturológicos: conocer los códigos o
reglas relacionadas con los actos comunicativos,
con los usos epocales, con los gestos y lo
extralingüístico para evitar lecturas aberrantes) y
tampoco la misma enciclopedia (no saben lo
mismo sobre el mundo y las ciencias que lo
explican).
• Esa también es la base de las categorías de Lector
Modelo y de Autor Modelo.
LA NOCIÓN DE TEXTO

• La respuesta correspondía a la pragmática del


texto, al estudio de la actividad cooperativa,
en virtud de la cual el destinatario extrae del
texto lo que el texto no dice (presupone,
promete, entraña e implica lógicamente),
llena espacios vacíos, conecta lo que aparece
en el texto con el tejido de la intertextualidad:
movimientos cooperativos que, como mostrará
Barthes, produce no sólo placer sino en casos
privilegiados, el goce del texto.
• Lector in fábula
LECTOR IN FABULA: LA COOPERACIÓN
INTERPRETATIVA DEL TEXTO NARRATIVO

• Si todo texto debe ser actualizado, un texto postula a


su destinatario aunque nunca llegue, empíricamente,
a ser leído.
• Un texto debe postular, entonces, a su lector y lo hace
desde su propio mecanismo generativo (Autor
Modelo): elección de una lengua, de un registro
(coloquial, científico, etc.), todo lo cual hace que
instituya un tipo de lector (Lector Modelo) con
habilidades aptas para cooperar
interpretativamente, o sea, leer el texto.
AUTOR MODELO Y LECTOR MODELO

• Las categorías de Autor y Lector Modelo son


estrategias textuales: Eso quiere decir que:
• No son Personas ni necesariamente personajes,
no sienten, ni piensan, ni descubren.
• Eso lo hacen los lectores empíricos, de carne y
hueso, las personas como nosotros que no
estamos en el texto.
• El Autor Modelo formula una hipótesis de lectura
(Lector Modelo). El Autor Modelo es el Sujeto de
los Actos Hipotéticos. Lector Modelo es el Sujeto
de los Actos de Interpretación.
AUTOR EMPÍRICO Y LECTOR EMPÍRICO

• El Autor Empírico (Umberto Eco, Jorge Luis


Borges) diseñan e imaginan tanto los
mecanismos generativos (Autor Modelo) como
la hipótesis de un lector capaz de cooperar
interpretativamente y: a) seguir leyendo; b)
resolver enigmas; c) disfrutar del texto.
• A su vez, los Lectores Empíricos tienen que
aceptar las propuestas del texto, jugar el juego
de los mecanismos generativos y asumir el rol
del Lector Modelo.
TEXTO, AUTOR Y LECTOR MODELO

• La relación entre autor y lector supone, a nivel


empírico, cierta contribución por parte del
segundo, que salga de una mera pasividad
receptiva y colabore rellenando una serie de
espacios que el texto deja vacíos debido a la
imposibilidad de decirlo absolutamente todo
sobre el universo creado, sobre los
acontecimientos y los personajes.
• También se pide que, al iniciar una lectura,
acepte, de un modo tácito el pacto
ficcional.
VOLVEMOS A LEER “SEIS
PASEOS…”
SEIS PASEOS…

El Lector Empírico es cualquiera que lee un texto (ustedes,


yo). Puede leer de muchas maneras y no hay leyes para
leer un texto porque cada uno lo usa como recipiente de
sus propias pasiones y de experiencias únicas. A veces el
texto las evoca por casualidad y ese efecto de lectura no
está previsto en el texto (Autor Modelo). Pueden ser,
incluso, opuestas a la intención del texto (lectura
aberrante).
El Lector Empírico ha transgredido el Lector Modelo, se ha
negado a cooperar interpretativamente como se había
pensado, ha buscado en el bosque lo que estaba en su
memoria privada.
SEIS PASEOS…

• En ese caso, no se está interpretando el texto sino


usando el texto: (interpretación / uso del texto)
• El Autor Modelo propone reglas de juego y ese
lector no se atiene a esas reglas, juega otro juego.
• El Autor Modelo da instrucciones (el texto es un
manual de instrucciones) al Lector Modelo: las
reglas del género, las reglas del lenguaje, las reglas
de cortesía, las reglas del canon (el modelo de
escritura epocal) pero también las puede
transgredir (igual supone que el lector las conoce).
SEPARAMOS NIVELES DE ANÁLISIS

1. Autor Empírico:
• Gérard Labrunie (Gérard de Nerval) nacido en 1808 y muerto
por suicido en 1855.
2. Narrador: “Je” (“yo”)
Lo único que sabemos de él es que dice la historia y no se mata al
final. Dice: Las ilusiones van cayendo una tras otra como la
cáscara de una fruta y la fruta es la experiencia.
3. Autor Modelo: ES, Nerval
Estilo, estrategia narrativa, da instrucciones para leer
que debemos obedecer si decidimos jugar como
lector modelo. Es un conjunto de instrucciones,
señales.
SEPARAMOS NIVELES DE ANÁLISIS

1. Autor Empírico:
• Edgard Allan Poe
2. Narrador: “Je” (“yo” 0
personaje)
“Me llamo Arthur Gordon Pym”
3. Autor Modelo: ES
Estilo, estrategia narrativa,
da instrucciones para leer
que debemos obedecer si
decidimos jugar como
lector modelo.
SEPARAMOS NIVELES DE ANÁLISIS

)1838) Libro anónimo. Prefacio:


firmado por Pym que advertía
que iba a contar una historia
verdadera que ya había sido
editada en una revista, firmadas
por un tal Poe pero que nadie la
había creído .

1. Autor Empírico:
• Pym (Paratexto)
2. Narrador A “Je” (“yo” 0
personaje)
“Me llamo Arthur Gordon Pym”
2. Narrador B (3º) Pym murió y no
se conoce el final de la historia
3. Autor Modelo: ES
Instrucciones: leer esta narración
ficcional como si fuera real (pacto de
ficción)
SEPARAMOS NIVELES DE ANÁLISIS

1. Autor Empírico:
• Señor X (autor de la nota final)
2. Falso paratexto: Pym es
personaje
3. Narrador 1 Pym es
narrador
4. Narrador ‘1: Me llamo
Arthur Gordon Pym
SEPARAMOS NIVELES DE ANÁLISIS

1. Autor Empírico:
• Poe que inventó al Señor X; al
falso Pym autor y al Pym
personaje.
2. Autor Modelo: Confusión
autorial para crear
verosimilitud.
3. Falso paratexto1:
Señor X como autor
4. Falso Paratexto 2: Señor
Pym como autor
5. Narrador: Me llamo
Arthur Gordon Pym
SEPARAMOS NIVELES DE ANÁLISIS

Mientras el coche sube las


cuestas, RECOMPONGAMOS
los recuerdos de un tiempo
que yo solía vivir.
1. Autor Empírico:
• Gérard Labrunie (Gérard
de Nerval) nacido en 1808
y muerto por suicido en
1855.
2. Autor Modelo: ES, Nerval
Dice recompongamos
incluye al Lector Modelo
3. Narrador: “Je” (“yo”)
SEIS PASEOS….

Así pues, Autor y Lector Modelo son dos imágenes que se


definen recíprocamente, se construyen mutuamente.
La intervención de un Sujeto que habla en un texto, activa
inmediatamente un Lector Modelo casi fantasmático. Del
mismo modo, el Autor Modelo es una estrategia textuall.
El Autor Modelo exige al Lector Empírico una colaboración
a nivel del Lector Modelo sobre la base de su competencia
del mundo real.
También le provee de esa competencia cuando no la tiene (los
textos generan competencia). En ese sentido, el Lector Empírico
que acepta el juego, acepta hacer como si conociera cosas
que, en cambio, en el mundo real no existen.
SUEÑO DE LA MARIPOSA
• Chuang Ztu
EL SUEÑO DE • Chuang Tzu soñó
LA que era una
MARIPOSA mariposa. Al
despertar ignoraba
si era Tzu que había
soñado que era
una mariposa o si
era una mariposa y
estaba soñando
que era Tzu.
SEIS PASEOS…

A lo largo del libro se van develando también


ciertas formas que el texto tiene de dirigir
nuestra lectura: dilaciones, suspensos,
alargamientos, juegan con la capacidad de
previsión del Lector Empírico, produciendo
procesos de identificación con los personajes,
imponiendo un determinado tiempo de lectura.
Analepsis ("parece reparar un olvido del
narrador")
Prolepsis ("es una manifestación de impaciencia
narrativa")
ASEGURANDO EL FUTURO
Nicolás Jarque Alegre
Mis amigos vivían aventuras a lomos de sus bicicletas mientras yo
manipulaba el reloj que me regaló el abuelo. Un presente que me entregó
la tarde lluviosa en que me subió al desván, después de prometerle que
guardaría el secreto. A primera vista era simple pero era –me confesó– ¡un
objeto mágico! Con él, dijo el abuelo podía administrar las horas, restar o
suma o incluso detener el tiempo. «Ha llegado tu momento», me susurró y
continuó explicándome cómo había ido a parar a sus manos. «Fue en
plena Guerra Civil, cuando el relojero del pueblo me lo confió y me reveló
sus poderes antes de ser apresado por el temor de que cayese en poder
de los militares. Y como nunca regresó, desde entonces soy el guardián del
tiempo».
Cuando le pregunté al abuelo por qué me lo entregaba a mí, su respuesta
me golpeó. «Me muero y tú debes seguir mi cometido». A los pocos días la
enfermedad postró su cuerpo a la cama como si de un vegetal se tratase y
nunca más pude hablar con él.
Y hasta hoy, en que se cumplen veinte años desde que el abuelo nos dejó
y treinta desde aquella tarde, el reloj me ha acompañado sin mostrarme
ninguno de sus atributos. Aunque, eso sí, a diferencia de mis ociosos
amigos, me he convertido en un meticuloso relojero capaz de distinguir que
sus piezas son de fabricación china y la desorientación temporal de un
abuelo que nació en 1944.
SEIS PASEOS…

El tiempo del discurso es el efecto de una


estrategia textual en interacción con la
respuesta del lector al que impone un tiempo
de lectura.
El conocimiento de estos "artificios" permitirá
detectarlos con una cierta facilidad, se podrá
percibir las intenciones del Autor Modelo.
El placer de la lectura es, para Eco, aproximarse
a ese Lector Modelo que cada texto propone.
• NUDO CIEGO
• Manuel Pastrana
Lozano
EL PLACER DEL
TEXTO
• Se había metido
tanto en su propio
cuento, que se
enredó en el nudo y
nunca pudo
encontrarle un
desenlace.