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NUNCA DESISTAS DE TU FAMILIA

Siete cosas que debes comprender para


tener un buen hogar...
#1- CONSTRUIR PUENTES DE AMOR
“Un espíritu tierno y un trato benigno y persuasi-

vo pueden salvar a los perdidos y cubrir multitud de

pecados. La revelación de Cristo en tu propio carác-

ter tendrá un poder transformador sobre aquellos

con quienes te relaciones” (DMJ, p. 119).


#2- DIFICULTADES EN EL
MATRIMONIO
“Cuando la pareja recién casada afronta la vida

con sus cargas de perplejidades y cuidados, [...]

muchas veces cada uno descubre en el otro debi-

lidades y defectos que no sospechaban; pero los


corazones unidos por el amor notarán también
cualidades desconocidas hasta entonces. Procu-
ren todos descubrir las virtudes, más bien que los
defectos” (MC, p. 278).
#3-CÓNYUGES INCREDULOS
“El que contrajo matrimonio antes de convertirse,

tiene después de su conversión mayor obligación de

ser fiel a su cónyuge, por mucho que difieran en sus

convicciones religiosas. Sin embargo, las exigencias

del Señor deben estar por encima de toda relación

terrenal, aunque como resultado vengan pruebas y

persecuciones. Manifestada en un espíritu de amor


y mansedumbre, esta fidelidad puede influir para
ganar al cónyuge incrédulo” (PP, p. 172).
#4-CUANDO SURGEN EXIGENCIAS
IRRAZONABLES
“La cuestión que se ha de decidir es esta: ¿Debe

la esposa sentirse obligada a ceder implícitamente

a las exigencias del esposo, cuando ve que solo las

pasiones bajas lo dominan y cuando su propio juicio


y razón la convencen de que al hacerlo perjudica
su propio cuerpo, que Dios le ha ordenado poseer
en santificación y honra y conservar como sacrificio
vivo para Dios?” (TI, t. 2, p. 422).
#5-LIDIAR CON LOS ERRORES DE LOS HIJOS

“No es fácil educar y preparar a los hijos sabia-


mente. Se levantarán dificultades cuando los padres
traten de mantener el juicio y el temor de Dios delante de ellos.
Los hijos revelarán la perversidad al-
bergada en su corazón. [...] Demasiados padres, en
vez de castigar a sus hijos por esas faltas, se ciegan
con el fin de no ver debajo de la superficie [...]. Por
lo tanto, los hijos continúan en sus prácticas enga-
ñosas formando caracteres que Dios no puede apro-
bar” (CN, p. 218).
#6- IRRITARSE NUNCA AYUDA
“Manifestar ira hacia un niño que se equivoca es
aumentar el mal. Eso despierta las peores pasiones
en el niño y lo induce a creer que no se preocupan
por él. [...] ¿Y ustedes piensan que Dios no sabe la
forma en que son corregidos esos niños? Sabe. Y
sabe también lo que podrían ser los benditos resul-
tados, si la obra de corrección se hiciera en una for-
ma que conquistara en vez de repeler” (CN, p. 230).
“Nunca digan a sus hijos: ‘No puedo tolerarte’.
Mientras tengamos acceso al Trono de Dios, como
padres deberíamos avergonzarnos de pronunciar
tales palabras. Clamen a Jesús, y él los ayudará a
conducir a sus pequeños a Dios” (ibíd., p. 223).
#7- AYUDA DIVINA
Dios bendecirá una disciplina justa y correcta.
Pero Cristo dice: ‘Sin mí nada podéis hacer’ (Juan
15:5). Los seres celestiales no pueden cooperar con
los padres y las madres que descuidan la educación
de sus hijos” (ibíd., p. 217).
“Padres, aprovechen los rayos de luz divina que
brillan sobre su senda. Anden en la luz como Cristo
está en la luz. Cuando emprendan la obra de salvar a
sus hijos y de conservar su posición en el camino de
santidad, se presentarán las pruebas más gravosas.
Pero no pierdan su confianza. Aférrense a Jesús. Él
dice: ‘¿O forzará alguien mi fortaleza? Haga conmigo
paz, sí, haga paz conmigo’ (Isa. 27:5). Sobrevendrán
dificultades. Arrostrarán obstáculos. Miren constan-
temente a Jesús” (HC, p. 175).
AYUDA DIVINA
“Todos los ángeles del cielo están dispuestos a

cooperar en esta obra. Todos los recursos del cielo

están a disposición de quienes tratan de salvar a los

perdidos. [...] Y cuando uno retorna a Dios, se alegra

todo el cielo” (PVGM, p. 155).