Está en la página 1de 16

Corrientes axiológicas

Subjetivistas y objetivistas
Estructuralistas
Axiología o teoría de los valores
 El hombre valora sin cesar y no puede evitarlo.
Vive aceptando esto y rechazando aquello.

 Todo acto de voluntad supone un acto de


preferencia y repugnancia.

 El estudio y análisis del valor ha preocupado a los


investigadores como problema filosófico a partir de
la segunda mitad del siglo XIX.
 Una definición de axiología que pormenorice la
etimología o “ciencia de los valores, puede ser: “el
conocimiento razonado, la teoría o la ciencia de
cuanto es digno de estima, de cuanto vale, o de todo
aquello que puede calificarse como deseable o
precioso” (Foulquié)
La axiología tiene seis problemas capitales como ciencia:

 Problema de la esencia del valor: ¿qué son los valores


en general?
 El problema de conocimiento de los valores: ¿Cómo se
conocen los valores?
 El problema de la clasificación de los valores: ¿Cuántas
clases de valores hay?
 El problema de la valoración: ¿En qué radica la
positividad y negatividad de un valor?
 El problema de la jerarquía de los valores: ¿Qué valores
valen más?
 El problema de la realización de los valores: ¿Qué
relaciones internas existen entre los valores y bienes?
¿Qué significa valor?

 Se sitúan entre la relación cualitativa entre las


cosas y las personas.

 Por lo tanto, valor es todo lo que permite dar un


significado a la existencia humana, todo lo que
permite ser verdaderamente humano (Gevaert,
1981: 189).
Características de los valores
 Son cualidades “sui generis” (singular, excepcional).
Son cualidades que advertimos en ciertas cosas
llamadas bienes. Siendo que las cualidades no
pueden existir independientes de algún objeto, los
valores exigen un soporte o depositario, al cual
modifican de un modo distinto a otras cualidades.

 El valor es una cualidad de las cosas, no la cosa; en


cambio, los bienes son las cosas portadoras de
valores.
Características de los valores
 Son cualidades irreales. No hay que confundir los
valores con los llamados objetos ideales (esencias,
relaciones, conceptos, entes matemáticos) dice
Frondizi. Mejor se verá la diferencia si se compara
la belleza, que es un valor, con la idea de belleza,
que es un objeto ideal (abstracto). Captamos la
belleza, primordialmente, por vía emocional,
mientras que la idea de belleza de aprehende por
vía intelectual.
Características de los valores
 Son inespaciales e intemporales. Su calidad de
irreal hace que los valores carezcan de corporeidad
y duración. No tienen nada que ver con el espacio o
con el tiempo. Vale aquí y allá, ayer y hoy. Son
extraterritoriales y extra históricos

 Son absolutos: Porque si no fueran absolutos, ¿Qué


serían? Tendrían que ser relativos: valdrían para
unos hombres y para otros no; para unas épocas y
para otras no. Sin embargo, acabamos de ver que
eso es incompatible con su esencia irreal.
Características de los valores
 Son inmesurables e inponderables. No se pueden
medir ni pesar.

 Pueden ser tomados en un sentido positivo o


negativo. Frente a un valor hay siempre un
contravalor. (bello – feo, bueno – malo, etc).

 Son obligatorios. Quien percibe un valor puro, es


decir, no realizado aún, no siente sólo su cualidad
valiosa, sino una exigencia que tiende a su
realización.
Características de los valores
 Son subjetivos y objetivos, explicados por dos
posturas:

 El subjetivismo: (Protágoras, Durkheim, Sartre, etc.)


Afirma que los valores son un reflejo de nuestro ser
sobre las cosas; es el sujeto quien les da valor y, por
esto, gusta a unos y a otros no; más aún el valor no
sólo varía de un individuo a otro, sino en el mismo
individuo, de un estado de conciencia a otro. El
mundo en sí no es bueno, ni bello, ni santo, ni
verdadero, simplemente es.
Características de los valores
 Fue el hombre quién puso valores a las cosas, a fin
de conservarse, fue el quien dio un sentido a las
cosas, un sentido humano (Nietzsche, 1976: 52)

 Al valuar se da valor
Características de los valores
 El objetivismo: (Scheler, Hartmann) afirma que los
valores son y valen por sí y en sí, independientemente
del sujeto que se concreta a captarlos o no.

 Todo bien es valioso aunque no se le estime.

 Los valores valen por su virtud; se imponen al hombre y


el hombre tiene que someterse a ellos.

 Establecen la diferencia entre valoración (percepción) y


valor (lo real)
Puntualizaciones
 Los valores aunque expresándose en cosas, no son en primer
lugar estructuras o propiedades de las cosas, esto es,
inherente a ellas independientemente del hombre que tiene
que realizar su propia existencia.

 Los valores no existen sin el hombre que con ellos está en


disposición de dar un significado a su propia existencia.

 Las cosas adquieren valor en medida en que se insertan en


ese proceso de humanización del hombre (Gevaert, 1981:
190)

 El valor surge de una confrontación de un sujeto con un


objeto determinado y por lo mismo, es inconcebible sin su
fase objetiva y su factor subjetivo.
Corriente estructuralista
 Es intermedia entre el objetivismo y el
subjetivismo.

 El valor surge de la relación entre el sujeto y el


objeto y que esa relación axiológica origina una
cualidad estructural empírica.

 Esta cualidad no se da en el vacío, sino en una


situación humana, concreta, y la jerarquía
axiológica es también situacional y compleja, no
lineal.
Corriente estructuralista
 Los valores sirven de fundamento a las normas éticas y
éstas, lo mismo que las normas jurídicas, son
situacionales.

 Es el hombre—como ser histórico-social, y con su


actividad práctica—el que crea los valores y los bienes
en que se encarnan, y al margen de los cuales solo
existen como proyectos u objetos ideales.

 Los valores son, pues, creaciones humanas, y solo


existen y se realizan en el hombre y por el hombre.
Corriente estructuralista
 Las cosas no creadas por el hombre (los seres
naturales) solo adquieren un valor al entrar en una
relación peculiar con el, al integrarse en su mundo
como cosas humanas o humanizadas.

 Sus propiedades naturales, objetivas, solo se


vuelven valiosas cuando sirven a fines o
necesidades de los hombres, y cuando adquieren,
por lo tanto, el modo de ser peculiar de un objeto
natural humano.