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SEGÚN LA RAE

MATERIA JURÌDICA
En el Perú, el problema de la corrupción ha llegado a ser
grandes dimensiones. Inclusive, algunos autores han puesto
énfasis en que la naturaleza del mismo es estructural o
sistemática. En tal sentido, Rolando Ames y otros plantean,
como hipótesis central, “el reconocimiento de la corrupción en
el Perú como fenómeno estructural”, y recuerdan que, con “la
iniciación de la República”, “se configuró un complicado
engranaje de conflictos, en cuyo contexto se instalaran la
corrupción y la captura del poder como botín”, panorama que
no cambió sustantivamente con el advenimiento del siglo XX.
Ahora en nuestra ciudad de Tacna, se ven diversos casos de
corrupción por lo cual nos vemos en la obligación de investigar
las causas o factores por los cuales surgen o no se erradica la
corrupción en el Poder Judicial no solo a nivel de Tacna, sino
también perjudicando a nivel nacional.
PROBLEMA GENERAL

PROBLEMA ESPECIFICO
El presente trabajo de investigación se justifica, para dar a conocer
las causas que la corrupción genera en la sociedad de Tacna , para
saber de qué manera es afectado el país, como bien sabemos un
tema importante es la educación en la cual como Estado no invierte
los recursos necesarios para tener una buena base de valores, ya
que si bien la familia es el centro de esta enseñanza, el Estado es
responsable de este reforzamiento; por lo cual también tenemos
que investigar sobre qué medios son utilizados para el fomento de
esta y los aspectos más importantes sobre las consecuencias que
produce este latente problema en la sociedad.
OBJETIVO GENERAL

OBJETIVO ESPECIFICO
La principal causa es el bajo nivel que hay en
nuestro país ya que el Estado no invierte en
sistemas que generen una educación que más
allá de conocimientos sean basadas en valores.
HIPOTESIS GENERAL Así como la honradez, probidad, honestidad,
decencia, moderación y respeto a los bienes
ajenos. Las cuales debería nacer en el seno
familiar, pero reforzarse en los campos de
estudio, siendo estos: el colegio, la
universidad, el instituto, entre otros.
La estrategia se visualiza en que el ente
sancionador cumpla con sus funciones
HIPOTESIS ESPECIFICO eficientemente sin favoritismo, ni otro
aspecto que favorezca intereses
personales.

Y asimismo, las sanciones deben ser


proporcionales de acuerdo al delito
cometido y cargo del funcionario.
Los problemas que presenta el sistema judicial no son nuevos. Las
presiones exteriores, las que vienen del ejecutivo o de otros márgenes,
las presiones interiores y diversos actores, constituyen un flujo
LA CORRUPCIÓN constante que es parte de la construcción de redes de poder.

COMO PROBLEMA La desconfianza de las personas hacia el poder judicial se debe a que los
jueces han perdido sus valores y los guía hacia la corrupción. Los jueces
DEL PODER se enriquecen ilícitamente favoreciendo a cierto grupo con economía
estable o fija (entre los cuales se encuentran empresarios, políticos,
JUDICIAL congresistas y también, se cubren las espaldas.

La corrupción afecta también las formas de acceso a la justicia en este


caso, pues genera diferencias entre quienes tienen posibilidades
económicas y son favorecidos por una estructura de corrupción y
quienes no la tienen y no pueden pasar por un proceso justo.
Además de la familia, es la escuela, donde por antonomasia al tener en su seno a
niños y jóvenes por más de una decena de años, la responsable de una educación que
forme dichos nuevos ciudadanos. La educación es capaz de enseñar el valor del bien
común y que a veces el compartir con los demás implica sacrificios porque no
siempre somos nosotros la prioridad. Es en la escuela donde aprendemos a ser
responsables, a pensar críticamente y a entender que el fin no siempre justifica los
medios.

LA EDUCACION
El Ministerio de Educación es consciente de su papel en la lucha contra la
COMO CAUSA corrupción. Por eso, en el Currículo Nacional de la Educación Básica se
enfatiza que, desde el inicio de la escolaridad y de manera progresiva hasta el
egreso, los niños y jóvenes desarrollen y pongan en práctica una convivencia
PRINCIPAL para el aprendizaje mutuo, deliberen sobre asuntos públicos de manera
informada y libre para la construcción de la sociedad justa, democrática y
equitativa (Minedu, 2017) que nuestro país reclama.

En la misma línea, los institutos pedagógicos y las facultades de Educación deben


también asumir la tarea de preparar a los futuros maestros para ser capaces de
enfrentar los retos éticos que supone la corrupción. En suma, si bien la lucha contra
la corrupción no es sencilla, tampoco es una utopía. La educación es, y siempre será
sin ninguna duda, el antídoto más efectivo para combatirla y prevenirla.
En primer lugar, porque la cifra negra referente a este
delito (es decir, las infracciones no descubiertas) es por
definición desconocida. En segundo lugar, porque nuestro
Código Penal no se preocupa sino de la corrupción negra.
Y luego, como lo veremos, porque la corrupción es una
infracción sin víctimas aparente y, por lo mismo, sin
querellante. Por último, porque los servicios de policía,
sensibilizados por la opinión y por los medios de
comunicación, tienen la tendencia a perseguir más este
tipo de asuntos, cuando tienen algunas posibilidades de
éxito. A la inversa, las represiones del poder hacen
escapar a las estadísticas un número importante de
negocios. En definitiva, una sola cosa es cierta: teniendo
en cuenta su proliferación en todos los sectores de la
economía, la corrupción cuesta a cada año a mi país
varios miles de millones de francos.
Según el Índice de Percepción de la Corrupción de
Transparencia Internacional, su puntuación es baja (35/100),
esto significa que existe un elevado nivel de percepción de
corrupción, ubicando al país en una posición central tanto a
nivel regional (15/25) como a nivel global (95/167). En México,
los casos de corrupción, soborno, tráfico de influencia, desvío
de fondos y despilfarro de recursos saltan, constantemente, a la
luz pública y vinculan a partidos políticos, empresarios,
alcaldes, gobernadores e incluso magistrados del poder
judicial. Muchos intentos en procesar y castigar dichos actos
delictivos han resultado infructuosos, sin embargo,
recientemente, la sociedad civil organizada ha presionado hasta
lograr la creación de un nuevo sistema nacional anticorrupción
y la promulgación de una extensa Ley de Transparencia que
contribuya a controlar el fenómeno y mejorar la imagen del
país.