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• Mejoramiento de suelos

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» Suelos colapsables
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» Zonas minadas
DEFINICIÓN

Los suelos colapsables son suelos no saturados que experimentan, cuando


están sujetos a saturación, un reacomodo de sus partículas y un excesivo
decremento en su volumen con o sin la aplicación de cargas externas. Los
problemas de suelos colapsables no se presentan únicamente en ambientes
desérticos, sino también pueden encontrarse en otros entornos geológicos;
Los suelos compactados que se consideran estables pueden ser colapsables
dependiendo del intervalo en la aplicación de la carga y otros factores. De
hecho, cualquier suelo no saturado que no contenga minerales expansivos
abundantes puede tener características colapsables.

Este tipo de suelo tiene mayor importancia en obras hidráulicas que en otras
obras civiles, ya que aquellas siempre tienen que interactuar con el agua, cuya
presencia constituye el problema primordial.
Los mecanismos que originan el colapso del suelo en condiciones de
saturación son: Estructura abierta, Presencia de cementantes Cargas externas.
TIPOS DE SUELOS COLAPSABLES:

a) Depósitos eólicos
b) Depósitos aluviales
c) Suelos residuales
d) Suelos compactados
A) DEPÓSITOS EÓLICOS

Entre todos los tipos de suelo, los depósitos eólicos son los más colapsables, y
se distinguen tres tipos:

a.1 Loess
a.2 Depósitos costeros
a.3 Cenizas volcánicas

Todos ellos son transportados por el viento a gran distancia en regiones


cálidas.
a.1 Loess
Son partículas de tamaño semejante al de la arena, con formas que van de la
subredondeada a la redondeada y con una distribución relativamente
uniforme. Las partículas de suelo se componen generalmente de minerales
recientes como el cuarzo, feldespato, calcita o mica con otro material que
actúa como aglutinante, de modo que cuando está seco el suelo tiene una
textura relativamente dura. Presentan una gran porosidad y una exfoliación
vertical combinada con una estructura extremadamente suelta. La mayoría de
los loess son duros, pero debido a la deposición de carbonato de calcio y
óxido de hierro que reviste los antiguos huecos de raíces, se hacen blandos
cuando se saturan. En las márgenes de las corrientes, los barrancos y los
cortes, los taludes son casi verticales.
a.2 Depósitos costeros

La intemperización mecánica produce abundantes partículas gruesas, que son


acarreadas cuando se seca la playa por los vientos costeros durante las horas
de marea baja y que se concentran en playas o barras debido a acciones de las
olas.
a.3 Cenizas Volcánicas

Consisten en pequeños fragmentos de rocas ígneas lanzados por el vapor


sobrecalentado y los gases de los volcanes. La ceniza volcánica reciente es una
arena o grava arenosa ligera. Los depósitos pueden ser estratificados o
mezclas bien graduadas. Las cenizas absorben el agua con facilidad y se
descomponen rápidamente. Toba y arcilla volcánica son productos de la
descomposición de las cenizas, en diferentes grados.
B) DEPÓSITOS ALUVIALES

Estos depósitos se forman en abanicos aluviales. Son depositados


originalmente por avenidas súbitas o flujos de lodo que se generan en
periodos de retorno largos y consisten en materiales sueltos con un
considerable porcentaje de arcilla. Dichos depósitos se van secando y no
vuelven a saturarse hasta la llegada de la siguiente avenida, por lo que son
inestables en estado seco. El contenido de arcillas tiene una influencia
importante en el comportamiento del suelo. Se ha observado que el
asentamiento máximo ocurre cuando el porcentaje de arcillas alcanza a 12%
de los sólidos, y se presenta un menor asentamiento cuando las arcillas
representan una cantidad menor que 5% y el suelo se expande si dicho
porcentaje es mayor que el treinta por ciento.
DEPÓSITOS ALUVIALES
C) SUELOS RESIDUALES

En algunas regiones húmedas y cálidas el proceso de intemperización puede


alcanzar profundidades considerables. Como producto de diferentes grados
de descomposición química, el suelo residual puede estar constituido por
granos de arena y minerales arcillosos, originados respectivamente de cuarzo
y feldespatos. Los granos de arena forman una estructura de alma abierta,
mientras los minerales arcillosos sirven como unión granular entre los
primeros. Estando seco, el suelo parece ser muy firme; pero una vez está
saturado, la escasa cantidad de minerales arcillosos, generalmente caolinitas,
pierde su capacidad de unir las partículas sólidas de arena. En consecuencia,
el suelo se comprime o se colapsa considerablemente.
C) SUELOS RESIDUALES
D) SUELOS COMPACTADOS

Al humedecerse, los suelos compactados pueden tener un comportamiento


expansivo o colapsable, dependiendo principalmente del intervalo de carga y
del tipo de suelo. En los suelos arenosos o limosos casi siempre se presenta
una tendencia a la reducción de volumen. Para otros suelos, si la carga
aplicada es pequeña, los suelos se expanden al saturarse; por lo que se puede
definir una carga de expansión que sirva como una frontera que marca la
tendencia al cambio de volumen: si la carga aplicada es mayor que ella, los
suelos experimentan reducción de volumen. Al ser más plástico el suelo con
un mayor contenido de arcilla, la carga de expansión es mayor y el suelo es
menos colapsable. De acuerdo con este comportamiento, se puede esperar de
un terraplén compactado que experimente expansión en la capa superficial y
colapso a grandes profundidades. El grado de compactación también influye
en el comportamiento de suelo. Si éste está compactado con un contenido de
agua menor que el óptimo y una baja densidad, el potencial de colapso es
alto.
D) SUELOS COMPACTADOS
METODOS DE IDENTIFICACIÓN.

a) Método de campo

Se toma una muestra de suelo y se divide en dos partes, se recortan ambas


hasta que éstas tengan una forma regular y un mismo volumen. Se satura una
de las dos con agua y se comparan ambas. Si en la porción saturada se
observa una reducción en su volumen, el suelo puede ser colapsable.
METODOS DE IDENTIFICACIÓN.
b) Propiedades índice
METODOS DE IDENTIFICACIÓN.
b) Propiedades índice (cont.)
METODOS DE IDENTIFICACIÓN.
b) Propiedades índice (cont.)
METODOS DE IDENTIFICACIÓN.
C) Prueba de consolidación.

Una identificación más confiable se tiene llevando a cabo una prueba de


consolidación. La muestra de suelo, manteniendo su contenido de agua
natural, se coloca en el anillo de consolidación. Las cargas se aplican
progresivamente hasta alcanzar una presión de 200 kPa (2.0 kg/cm²). Al final
de este incremento de carga, se satura la muestra con agua y se le deja por un
día. La prueba se continúa hasta alcanzar la carga máxima programada. El
potencial de colapso se define como:

∆𝐻𝑐
𝐶𝑃 =
𝐻0
Donde:
CP = Potencial de colapso
DHC= Cambio de altura de la muestra durante la saturación (mm).
H0 = Altura inicial de la muestra antes de la saturación (mm).
METODOS DE IDENTIFICACIÓN.
C) Prueba de consolidación.

Es importante hacer notar que el potencial de colapso es solamente un indicador


relativo de la colapsabilidad de suelo y no puede utilizarse en el cálculo de
asentamiento por colapso. Esto se debe a que la deformación de colapso depende
en gran medida del nivel de esfuerzo a que está sometido el suelo antes de la
saturación; como el potencial de colapso es determinado solamente para el nivel
de esfuerzo igual a 200 kPa, no es válido para estimar el colapso para otros niveles
de esfuerzo.
METODOS DE IDENTIFICACIÓN.
FUENTES DE SATURACIÓN

A) Saturación local y somera


Fugas de tuberías rotas
No mayor a 3.0 m de profundidad
No modifica el nivel del N.A.F.
B) Saturación local y profunda
Descargas industriales y/o riego
Modifica el nivel del N.A.F.
Saturación a corto plazo ( de varios meses hasta 1 año)
Asentamiento grandes aun bajo peso propio
C) Saturación general
Presencia de embalses, lagunas y/o canales mal impermeabilizados
Ascenso lento y uniforme del N.A.F.
Asentamiento gradual.
D) Saturación Interna
El aumento gradual y lento del contenido de agua
Carencia de condiciones de evaporación
El terreno está cubierto por concreto o asfalto
Debilitamiento de la cohesión interna
Asentamiento es incompleto
se incrementa lentamente con una mayor saturación del suelo
DEFINICIÓN

Los suelos expansivos son arcillas plásticas que por su alto contenido de
minerales arcillosos, tales como montmorilonita y esmectita, experimentan
grandes cambios de volumen al modificar su humedad; dichos suelos están
caracterizados por un comportamiento cíclico de expansión y contracción al
incrementar y reducir su contenido de agua, respectivamente. De modo que
todos los suelos cohesivos se expanden o contraen con el cambio de
humedad. La diferencia entre los suelos comunes y los expansivos radica en
que los cambios de volumen en estos últimos llegan a alcanzar niveles que
generan daños a las obras construidas sobre ellos.
La mecánica de suelos tradicional se ha enfocado principalmente a resolver
problemas geotécnicos en suelos surgidos en ambientes de formación
geológica aluvial y lacustre, donde se pueden considerar totalmente
saturados. A medida que se expanden centros urbanos e infraestructura de
transporte e industrial a regiones áridas y semi-áridas, los problemas que se
generan son relativos a suelos no saturados, siendo el de carácter expansivo
uno de ellos. Se requiere, por ello, de conocimientos nuevos que la mecánica
de suelos tradicional poco aborda y que hoy en día apenas se comienzan a
investigar y difundir.
Mecanismos
Los mecanismos que inducen grandes cambios de volumen en suelos
expansivos son múltiples y complejos, los cuales pueden integrarse, a grandes
rasgos, en dos tipos: mecánico y fisicoquímico; ambos interactúan entre sí y
son indispensables para que tenga lugar el fenómeno de expansión en el
suelo.
a) Mecanismos mecánicos
b) Mecanismos fisicoquímicos

Mecanismos mecánicos
Los suelos expansivos siempre se encuentran en un estado de saturación
parcial, para el cual los poros del suelo están llenos de aire y agua La
presencia del aire y el agua en los poros del suelo puede tener varias formas
dependiendo del grado de saturación en el cual se pueden considerar tres
casos: de aire entrapado, doblemente abierto y de agua encerrada
En los tres sistemas mencionados, el agua está sujeta a una presión de poro
negativa, o bien, una presión por debajo de la presión atmosférica o de la
presión de la fase gaseosa. Esta presión de poro negativa se llama presión
capilar o succión. La succión total del suelo consiste en dos partes: succión
mátrica o capilar y succión osmótica. La primera se debe principalmente al
fenómeno de capilaridad, mientras la segunda, al efecto de sales sueltas en el
agua de poro.
La succión mátrica depende principalmente del tamaño de partículas del
suelo, por lo que entre más fino sea el suelo, mayor succión se desarrolla.
Siguiendo este razonamiento, los modelos de tubo capilar muestran una
relación entre la presión capilar y el radio de los meniscos formados en los
poros del suelo.
b) Mecanismos fisicoquímicos

La succión está presente en todos suelos cohesivos no saturados, pero no


todos de estos son expansivos. La succión por sí sola no explica el gran cambio
de volumen que se presenta en suelos expansivos, por lo que el mecanismo
fisicoquímico no debe menospreciarse.
Los suelos expansivos tienen la capacidad de absorber grandes cantidades de
agua, las cuales generan un hinchamiento en la masa del suelo. Desde el
punto de vista mineralógico, dicha capacidad de absorción del agua y su
respectivo cambio de volumen dependen del tipo y cantidad de minerales
arcillosos y sus iones intercambiables, así como el contenido y la estructura
interna de electrolitos en la fase líquida. Los minerales arcillosos se forman a
partir de un proceso de alteració de las rocas;
la alteración incluye desintegración, oxidación, hidratación y lixiviación. La
combinación de la roca y las condiciones de alteración crean diferentes tipos
de mineral arcilloso.
Como se puede observar, tanto las condiciones de saturación parcial como el
contenido de minerales coloidales son indispensables para que suceda el
fenómeno de suelo expansivo. Un suelo no saturado sin montomorilonita, tal
como la mayoría de los suelos cohesivos, no tiene problemas de expansión;
igualmente, una arcilla saturada, aun con alto contenido de montomorilonita,
no tiene problemas similares a los que tienen los suelos expansivos. La arcilla
del Valle de México es uno de estos casos, misma que es altamente
compresible y al mismo tiempo posee una marcada característica expansiva,
pero sin llegar a generar daños severos como otros suelos expansivos, porque
el hecho de que el suelo está totalmente saturado impide la absorción de una
gran cantidad adicional de agua.
Efectos dañinos
Los suelos expansivos generan daños a estructuras causados por el
movimiento del suelo a consecuencia del cambio de humedad; cuando el
suelo está confinado lateralmente el potencial de expansión se traduce en un
empuje lateral. Se distinguen cinco tipos de efectos dañinos.

a) Movimiento céntrico
b) Movimiento perimetral
c) Movimiento cíclico
d) Empuje lateral
e) Agrietamiento de suelo
Efectos dañinos
a) Movimiento céntrico

Ocurre en la parte central de una estructura en una forma de domo con su


valor máximo en el centro. El movimiento no es brusco y se desarrolla durante
varios años, mismo que está asociado con una reducción en la
evapotranspiración. La construcción de la estructura rompe el equilibrio en las
condiciones de evaporación y elimina la presencia de vegetación, de manera
que la humedad se acumula en el subsuelo. Las grietas se presentan en forma
vertical, horizontal y diagonal, siendo ésta última desde la parte central
inferior de la estructura hacia sus esquinas superiores. El ancho de las grietas
es mayor en la parte superior cercana al techo; éste restringe la propagación
de grietas verticales generando grietas horizontales adicionales a lo largo del
contorno del techo. Los daños son severos y progresivos en regiones cuyo
clima es semiárido, caluroso y seco, y que el nivel freático se encuentra
profundo.
b) Movimiento perimetral

Forma un patrón de disco en la periferia de la estructura. El retiro de


vegetación preexistente y encharcamiento en la inmediación de sitios de
construcción causan un aumento de humedad en el subsuelo; los efectos
dañinos se observan con prontitud después de la construcción. El
levantamiento de las esquinas de la estructura genera grietas horizontales,
verticales y diagonales, siendo estas últimas desde las esquinas inferiores
hacia la parte central superior El ancho de la grieta es mayor en la parte
inferior de la estructura.
c) Movimiento cíclico

El movimiento está asociado con el cambio cíclico de expansión y contracción


en que el drenaje, la precipitación y la evapotranspiración generan pérdida o
incremento de humedad en el subsuelo. El movimiento está controlado por
fugas de agua locales, cambio climático estacional o efectos de desecación de
las vegetaciones cercanas a la estructura. Los daños son más severos cuando
el suelo posee una buena permeabilidad en el que intensas lluvias generan
levantamientos perimetrales. El patrón de daños en los muros de tabique no
son bien definidos, presentándose generalmente grietas diagonales cruzadas.
d) Empuje lateral
La expansión del suelo es un fenómeno de cambio de volumen, por lo que
genera movimientos del terreno en todas las direcciones. Los movimientos
horizontales del terreno se notan de dos maneras: el movimiento o
inestabilización de un talud o empujes laterales sobre un muro de contención.
Dependiendo del potencial de expansión, los empujes laterales generados por
el aumento de humedad pueden alcanzar grandes magnitudes.

e) Agrietamiento de suelo
Como la tensión capilar se ejerce en todas direcciones, la contracción se
produce vertical y horizontalmente. La contracción horizontal del suelo genera
esfuerzos de tensión en la misma dirección; si este esfuerzo rebasa la
resistencia a la tensión del suelo que es de baja a nula, se forman grietas de
secado, las cuales son todavía más peligrosas que un simple cambio de
volumen. Estas grietas reducen confinamiento lateral a las estructuras,
propician la acumulación de agua y disminuyen el factor de seguridad contra
la estabilidad de un talud.
Clasificación de daños estructurales por suelo expansivo.
FUENTES DE SATURACIÓN

a) Condiciones del entorno


Las variaciones considerables en el clima, tales como prolongada sequía e intensas
lluvias, generan cambios cíclicos de humedad que originan movimientos
perimetrales en estructuras. El cambio en la profundidad del nivel freático también
modifica el contenido de agua original del terreno.

b) Construcción
Las actividades de construcción pueden aumentar la humedad del suelo. Las áreas
cubiertas reducen la evaporación natural y transpiración de la vegetación; el
aumento de humedad es notable en sitios donde se han talado árboles que tienen
un extenso sistema de raíces. EL incremento de la humedad también se debe a un
drenaje superficial inadecuado, encharcamiento, cunetas pluviales y bajadas
pluviales, así como a la filtración hacia subsuelos de cimentación en la interfaz
suelo-cimentación y a través de excavaciones para sótanos o losas de cimentación.
Durante la excavación, los suelos de cimentación tienden a secarse y pierden su
presión confinante; ambos efectos incrementan el potencial de expansión. Los
acuíferos que han sido perforados durante la construcción también incrementan la
humedad del suelo.
FUENTES DE SATURACIÓN

c) Otras causas
Otras causas que modifican la humedad del suelo son: riego de céspedes,
crecimiento de vegetación masiva cercana de la estructura, secado de suelo
cercano a un área de calefacción, así como la fuga de agua subterránea o líneas de
desagüe. Ante una misma fuente de saturación, los mismos suelos no responden
de igual manera, ya que su expansión depende adicionalmente de su contenido
de agua natural o inicial. Los suelos secos tienen un potencial de expansión mayor
que los húmedos. Una forma de clasificar la humedad del suelo en cuanto a su
potencial de expansión es comparar el contenido de agua natural w, el límite de
plasticidad LP y las condiciones del suelo: el suelo es seco si w < LP y el suelo es
húmedo si w > 1.2 (LP).
MÉTODOS DE IDENTIFICACIÓN

Identificación en campo
Algunos indicadores de la presencia de los suelos expansivos son:

a) Grietas de secado. Las grietas aparecen en la superficie de terreno durante


periodos de sequía, con un arreglo geométrico del tipo poligonal,
frecuentemente de gran dimensión. La resistencia del suelo seco es alta.
b) Plasticidad. Es relativamente fácil hacer un rollo sin triturarlo.
c) Textura. Los suelos son resbalosos y tendientes a pegarse a zapatos o llantas
de vehículos cuando están húmedos.
d) Daños estructurales. La observación de grietas y distorsiones en las
estructuras vecinas indican el potencial de expansión
MÉTODOS DE IDENTIFICACIÓN
MÉTODOS DE IDENTIFICACIÓN
Métodos mineralógicos
La composición mineralógica tiene una influencia fundamental sobre el potencial
expansivo de suelos. Las cargas eléctricas negativas existentes en la superficie de
minerales arcillosos, la resistencia de ligas entre capas y la capacidad de intercambio
catiónico contribuyen al potencial expansivo. Es posible identificar la expansividad
de las arcillas al conocer su constitución mineralógica. Se dispone de varias técnicas,
tales como difracción rayo X, análisis térmico diferencial, análisis químico y
microscopio electrónico. Para una identificación confiable se deben usar varios
métodos al mismo tiempo. En la identificación mineralógica, particularmente la
interpretación de resultados para uso ingenieril, requieren de conocimientos y
experiencias que no tiene generalmente un geotecnista, por lo que se debe acudir a
expertos en el tema
Métodos indirectos
Se han desarrollado varios métodos de acuerdo con sus propiedades índice
para clasificar suelos expansivos.

a) Propiedades índice
Holtz y Gibbs (1956) utilizaron el límite de contracción y el índice de
plasticidad para catalogar tres niveles en el cambio de volumen
Métodos indirectos
El límite líquido también ha sido utilizado junto con el índice de plasticidad
para definir tres niveles en el potencial de expansión.
Criterios del Bureau of Reclamation para suelos expansivos y colapsables
b) Método de PVC
PVC son las siglas en inglés del potencial de cambio volumétrico. Este método
fue desarrollado por Lambe en 1960. Las muestras son primeramente
compactadas en un consolidómetro de anillo fijo con una energía específica
de 270 ton-m/m3. Después se aplica una presión inicial de 15 kg/cm2. Se
agrega el agua a la muestra, la cual está parcialmente restringida de la
expansión vertical por un anillo de carga.

Después de dos horas se toma la lectura del anillo de carga, la cual se


convierte en presión, siendo designada esta como índice de expansión. Este
último se transforma en potencial de cambio de volumen.
c) Método de la actividad
El método de la actividad fue propuesto por Seed, Woodward y Lundgren
(1962). La actividad se define como el cociente entre el índice de plasticidad y
el porcentaje de partículas menores de 2 micras:

𝐼𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑝𝑙𝑎𝑠𝑡𝑖𝑐𝑖𝑑𝑎𝑑
𝐴𝑐𝑡𝑖𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑 =
%𝑓𝑖𝑛𝑜𝑠 − 10
Actividad

PORCENTAJE DE PARTICULAS DE TAMAÑO ARCILLOSO (MENOR DE 0.002 mm)


Métodos directos
La expansión se puede estimar por un ensayo parecido al de consolidación, en
el cual se pueden obtener tres tipos de parámetros de suelo en cuanto a su
expansividad: expansión libre, expansión bajo presión confinante y volumen
constante.
a) Expansión libre
Esta prueba se lleva a cabo saturando la muestra antes de aplicar la carga. Se
aplica una pequeña presión inicial equivalente a 0.01 kg/cm2 por el peso de
piedras porosas y la placa de carga; la muestra se satura con agua y se permite
la expansión vertical. La expansión libre es el porcentaje de deformación
después de que se establece la expansión primaria. Posteriormente, la
muestra se somete a varios incrementos de carga hasta que se recupere su
relación de vacíos que se tenía antes de la saturación. La presión total
aplicada se define como presión de expansión. La prueba deberá continuar
con cargas adicionales y subsecuentes descargas como lo establece una
prueba de consolidación convencional.
b) Expansión bajo presión confinante
Esta prueba se lleva a cabo aplicando la carga antes de saturar la muestra. Se
mide la deformación de la muestra saturada. Esta deformación puede resultar
una expansión o una contracción, dependiendo de la magnitud de la presión
aplicada. Generalmente la presión inicial es equivalente a la de confinamiento
en campo, pero puede ser otro valor prefijado según los procedimientos de
prueba establecidos. Deberá reportarse la expansión medida junto con la
presión aplicada.
c) Volumen constante
Después de haber aplicado una presión inicial, comúnmente equivalente a la
de confinamiento en campo, se registra la altura de la muestra, la cual se
toma como referencia. Se satura la muestra que tiende a expandirse o
contraerse; se incrementa o se reduce la presión para lograr que la altura de
la muestra sea la misma que la que se tomó como referencia. La presión final
resultante es la de expansión. La prueba deberá continuar con cargas
adicionales y subsecuentes descargas como lo establece una prueba de
consolidación convencional.
Guía para la determinación de la profundidad de la zona activa de expansión
Programas de exploración

Cuando se identifica o sospecha la existencia de los suelos expansivos, la campaña de exploración deberá
planearse con una amplitud y profundidad mayor que en suelos no expansivos, considerando la
heterogeniedad de este tipo de suelo. Se deben tomar en cuenta los siguientes aspectos:

• El número de sondeos deberá ser mayor de tres y deben localizarse preferentemente en las esquinas de
la estructura.

• La profundidad de los sondeos deberá ser mayor que la de la zona activa, los cuales deberán ser
continuos en esta zona.

• Debido a que el potencial de expansión del suelo depende de su humedad natural y ésta es cambiante
durante un año, las muestras que serán utilizadas para la determinación del potencial de expansión
deberán obtenerse al final de verano o comienzo de otoño, tiempo en que se espera un máximo
potencial de expansión.

• Se debe conservar el contenido de agua natural de las muestras de suelo al tiempo de minimizar los
efectos de remoldeo. El empacado de las muestras debe ser inmediato, evitando la exposición al aire de
las mismas.

• Las mediciones de succión en el campo todavía no arrojan resultados confiables para el cálculo de
expansión; será preferible realizar dicha medición en laboratorio con muestras representativas.
Control de humedad

Se deben diseñar detalles constructivos para minimizar la influencia del cambio de las condiciones de
humedad sobre el terreno de cimentación teniendo en cuenta particularmente los siguientes
aspectos:

• Utilizar un sistema de riego por goteo para la vegetación, minimizando la cantidad de agua usada y
manteniendo prácticamente constante la humedad del suelo.

• La bajada de agua pluvial y las canaletas de los techos no deberán acumular el agua cerca de la
cimentación. Si es posible, se deberá dirigir el agua del techo a través de tuberías que descarguen a la
calle o a otros lugares apropiados, manteniendo el agua lejos de la cimentación.

• Construir, al menos, una banqueta de 3 m fuera de la cimentación o compactar el suelo aledaño de


ella para que forme una superficie dura y menos permeable.

• El suelo o concreto fuera de la cimentación deberá tener una pendiente evitando escurrimientos
hacia la construcción y que ayude a prevenir la filtración del agua hacia el suelo
Cimentaciones superficiales
Las cimentaciones superficiales que se utilizan sobre los suelos expansivos incluyen zapatas
aisladas, zapatas corridas y losas. Pérez y Olmos (1998) han presentando un buen resumen
sobre el estado del arte en el diseño de cimentaciones sobre suelos expansivos, el cual es la
base del contenido de ésta y la siguiente subsección.

a) Zapatas aisladas
Los suelos sobre los cuales están cimentadas las zapatas deben cumplir con las siguientes
características:
• Espesor no grande.
• Potencial de expansión moderado, menor de 1%.
• Presiones de expansión bajas.
• Se dispone de un estrato de suelo no expansivo en el cual se alojan las zapatas.
También se deberán aplicar técnicas especiales a fin de incrementar el esfuerzo de contacto
y minimizar la expansión del suelo, algunas de las cuales son:
• Disminuir el ancho de la base de la zapata.
• Colocar el muro de cimentación directamente sobre el terreno sin zapata.
• Proveer espacios vacíos entre las vigas de soporte y el muro para concentrar las cargas en
puntos aislados, en los cuales también deberá cuidarse que no se exceda la capacidad de
carga.
• Incrementar el refuerzo en el perímetro y en los pisos para incrementar la rigidez de la
cimentación.
b) Zapatas corridas
El uso de las zapatas corridas deberá limitarse a suelos con potencial de expansión menor
de 1% y una presión de expansión menor a 13 kg/cm2. Las zapatas deberán ser
suficientemente angostas para proporcionar una presión de contacto adecuada.

c) Losas de cimentación
Las losas de concreto reforzadas y rigidizadas con contratrabes en dos direcciones (corta y
larga), han sido usadas exitosamente en estructuras relativamente pesadas que están
cimentadas sobre depósitos de gran espesor donde los pilotes constituyen una solución
poco económica.

Si una losa de gran rigidez es colocada sobre la superficie en expansión, aquélla tiende a
uniformizar el levantamiento que se tiene en la porción central de la losa y cuyo valor es
menor que el máximo de expansión libre al mismo tiempo de que la periferia de la losa no
tiene contacto con el suelo. Por otra parte, si se tiene una losa con rigidez limitada, ésta
se encuentra en una situación intermedia tal que el levantamiento se reduce y se
uniformiza disponiendo el contacto en toda el área de la losa. La configuración deformada
del suelo y los elementos mecánicos de la losa, que posteriormente se usarán para su
dimensionamiento estructural.
Métodos de mejoramiento

Los más usuales son la estabilización con relleno, cal y cemento.

a) Relleno
Se reemplaza el suelo expansivo de un espesor de 1 a 2.5 m por suelos no expansivos y
de baja permeabilidad. Los rellenos detrás de los muros también deberán ser no
expansivos. La baja permeabilidad de los rellenos ayudan a minimizar la infiltración del
agua hacia la cimentación. Si solamente se dispone de suelos granulares para el
relleno, deberá proveerse drenes subsuperficiales en el fondo del mismo.

Si no se disponen suelos no expansivos para el relleno, una adecuada compactación


del suelo natural también reduce su potencial de expansión. La compactación deberá
ser 90% de la densidad máxima estándar con un contenido de agua superior al óptimo;
una sobre compactación incrementa significativamente el potencial de expansión y
deberá evitarse. Para el relleno de los muros, la formación de un talud 1:1 ayuda a
disipar el empuje lateral.
Métodos de mejoramiento

b) Cal
Este método de estabilización es el más usado y el más efectivo entre varios métodos
de estabilización química. La efectividad del método se mide en función del contenido
óptimo de cal de modificación que es el porcentaje que maximiza la reducción del
índice de plasticidad del suelo. La cantidad de cal necesaria para alcanzar la reducción
óptima es entre 2 a 8 % del peso seco del suelo. Este método de estabilización es
recomendable cuando se logra una reducción de 50% en el índice de plasticidad con el
contenido óptimo. Una vez identificado el contenido de cal óptimo, se recomienda
determinar los índices de plasticidad para los contenidos de 2% inferior y superior al
óptimo.

El tratamiento con la cal es aplicable solamente para un espesor menor de 50 cm, por
lo que deberá seleccionar otras soluciones si la zona activa está más profunda.

Un suelo estabilizado con la cal incrementa su permeabilidad con respecto a la del


material no tratado, por lo que deberá proveer protección contra infiltración del agua
hacia el suelo. La compactación con el 95% de la densidad máxima estándar y un
contenido de agua óptimo también ayudará a disminuir el potencial de expansión.
Métodos de mejoramiento

c) Cemento

Cuando la cal sola no es suficiente para lograr el nivel de estabilización deseado, se


puede agregar el cemento; la cantidad usual del cemento es entre 10 a 20% del peso
seco del suelo. Una combinación de cal-cemento o cal-cemento-ceniza volcánica
puede ser un catalizador adecuado si este se comprueba en el laboratorio.
DEFINICIÓN
Los suelos de alta compresibilidad son aquellos susceptibles a experimentar
grandes deformaciones al sometérseles a cargas mayores a las que
actualmente tienen debidas a su peso propio. Este tipo de suelos se
caracterizan fundamentalmente por sus altos contenidos de agua en su
estado natural w% (= peso del agua / peso de materia sólida x 100) y valores
muy altos en su relación de vacíos (e = volumen de vacíos/volumen de
sólidos). Casos típicos de esta clase de suelo son la arcilla virgen del Valle de
México.

Generalmente los suelos de alta compresibilidad, además de su


susceptibilidad a grandes deformaciones y hundimientos diferenciales, tienen
una resistencia al esfuerzo cortante muy baja, lo cual conduce a que la
capacidad de carga de dichos suelos sea también relativamente baja.
Origen
El origen de la alta compresibilidad de los suelos puede deberse a su alto
contenido de materia orgánica (por ejemplo los limos y arcillas orgánicos,
turbas, etc.), o al alto contenido de minerales de montmorilonita (como son
las arcillas derivadas de ceniza volcánica en la ciudad de México).

Identificación
Existen varias maneras de identificar los suelos de alta compresibilidad.
La primera de ellas es a través de la determinación del contenido natural de
agua del suelo (w%) y los límites de plasticidad (LL = límite líquido y LP = límite
plástico). Cuando el w > 100%, se tiene ya un indicativo de la alta relación de
vacíos y la susceptibilidad a la alta compresibilidad. La segunda forma de
identificación se refiere a la localización del suelo en la carta de plasticidad; si
el punto correspondiente cae en la zona localizada a la derecha de LL = 50, se
deberá considerar que se trata de un suelo susceptible a ser de alta
compresibilidad.
A continuación se hace una descripción de las características más
sobresalientes de algunos de los suelos de más alta compresibilidad.

Turbas y suelos orgánicos


Descripción. Generalmente estos suelos tienen un color de café a café oscuro
y una consistencia muy blanda y esponjosa en su estado inalterado. Aunque
las fibras y las hojas se pueden observar claramente en su estado inalterado,
durante el remoldeo éstas se desintegran muy fácilmente, convirtiéndose en
una masa amorfa. Las turbas poseen una cierta fragilidad en su estado
inalterado, misma que se pierde totalmente, junto con su resistencia, al
remoldearse.

En su estado natural las turbas tienen una relación de vacíos muy alta y una
permeabilidad también relativamente alta. Sin embargo, al aplicárseles una
carga o si se altera su estado natural, ambos parámetros disminuyen a valores
mucho más pequeños.
Turbas y suelos orgánicos
Contenido de agua. Dependiendo del origen y el espesor del depósito de
turba, el valor del contenido de agua varía en un intervalo muy amplio.
Mientras que el contenido de agua en la costra superficial puede ser menor a
100%, en la turba debajo de dicha costra puede alcanzar valores de w que
varían desde varios cientos de hasta algunos miles en por ciento. Por otro
lado, tomando en cuenta que por lo general el peso sumergido de la turba es
casi despreciable, la variación de w con la profundidad es prácticamente nula.

Plasticidad. La plasticidad de la turba es generalmente baja. Como muestra L.


Casagrande (1966) en la carta de plasticidad, todos los puntos caen por
debajo de la línea A. Las dos líneas gruesas y el área dentro del círculo que allí
aparecen representan un promedio de numerosas pruebas que se han
efectuado en depósitos de turbas intemperizadas de Alemania y en turbas
fibrosas en los Estados Unidos. En esta misma figura también se puede
observar que los LL de estos suelos varían entre 300 y mil por ciento.
Turbas y suelos orgánicos
Relación de vacíos (e) y permeabilidad (k). De acuerdo con L Casagrande
(1966), tanto la relación de vacíos como la permeabilidad varían en un
intervalo muy amplio; mientras que las capas superficiales o los depósitos
poco profundos de turbas que están sujetas al secado tienen valores de e que
varían entre 2 y 5; en los depósitos profundos esos valores aumentan de 5 a
28, aunque en la mayoría caen entre 5 y15.
De acuerdo con los resultados de varias pruebas de permeabilidad, hechas
antes delas pruebas de consolidación en especímenes inalterados de turba, el
coeficiente de permeabilidad en este tipo de suelos varía entre 10 –2 a 10 –4
cm/seg. Tan pronto se aplica una carga, sin embargo, la permeabilidad
disminuye rápidamente. Por ejemplo, para un incremento de carga de 0.6
kg/cm2, después de dos días el valor de k disminuye aproximadamente a 10–6
cm/seg y a 10–8 cm/seg, después de un periodo de siete meses.
Las investigaciones por Lea y Brawner (1963) condujeron a la gráfica en escala
semilogarítmica de la figura 5.10, la cual indica una línea recta en la relación
devacíos e contra k. En la tabla 5.2 se muestra un resumen de las
determinaciones de e y k para varias turbas.
Turbas y suelos orgánicos
Arcillas de alta plasticidad
La densidad de sólidos disminuye con el contenido de agua y tiende a un
límite inferior de 2.38 cuando w ≥ 400%.
La relación de vacíos inicial ei y el contenido de agua natural wi, en promedio,
están correlacionadas por la ecuación: ei = 0.023 wi .
Estadísticamente, en la carta de plasticidad las arcillas del Valle de México se
localizan alrededor de la recta: IP = 0.84 LL - 39, misma que intersecta a la
línea A en la abscisa LL = 218%.
Tanto la resistencia a la compresión simple “qu”, como el módulo elástico
tangente M en estas arcillas, disminuyen apreciablemente al crecer el
contenido de agua.

Por otro lado se encontró que la sensitividad S de las arcillas (S = qu inalterado


/ qu remoldeado), que varía de 2 a 20, con un promedio de 7.2, y que debido
a la fisuración (en ciertos casos natural y en otros inducida por el muestreo) se
encontró que qu = 0.8 del valor de la resistencia a la compresión obtenida en
prueba triaxial rápida, y 0.7 del valor de la determinación en la prueba de
corte simple.
Después de hacer un estudio estadístico con la arcilla de la cuidad de México,
Hiriart y Marsal concluyen lo siguiente:

1) Los coeficientes avm y avp crecen con el contenido de agua; los valores
medios son 0.64 y 1.37 cm2/kg, respectivamente. Los correspondientes
índices de compresión volumétrica resultaron, en promedio, 0.45 y 0.49
centímetros cuadrados por kilogramo.
2) El índice de compresión en carga, mv, crece según una función
aproximadamente lineal en el intervalo 0 ≤ wn ≤ 250%; para wn ≤ 250%, mc es
constante e igual a 0.51 cm2/seg. La variación de md al descargar el
espécimen es similar a la de mv y la relación de md/mv es el orden de 0.1.
3) Mientras el coeficiente de consolidación, determinado ensayando
especímenes inalterados, crece en forma monótona con e de 0.2x10-3 a
3.6x10-3 cm2/seg, el obtenido en forma similar pero en arcillas remoldeadas
es, aproximadamente, igual a 0.1x10-3 centímetros cuadrados por segundo.
PROBLEMAS QUE ORIGINAN LOS SUELOS ALTAMENTE COMPRESIBLES

1) Asentamientos totales y diferenciales de gran magnitud, es decir, muy


superiores a los permisibles en una estructura normal. Un ejemplo de este
tipo de problema y sus consecuencias se observa en la ciudad de México,
misma que en su conjunto se ha hundido, en lo que va de este siglo, un
promedio de diez metros. Los daños originados en muchas de las estructuras
localizadas en la llamada Zona del lago o en la Zona de transición.

Este mismo problema de grandes hundimientos totales o diferenciales, se


puede presentar en un pavimento, un terraplén, una vía de ferrocarril o una
cortina de tierra. Es decir, al construir cualquier estructura que induzca
significativos esfuerzos al estrato de suelo altamente compresible, se podrán
tener hundimientos cuya magnitud impida un buen funcionamiento de la
obra.
PROBLEMAS QUE ORIGINAN LOS SUELOS ALTAMENTE COMPRESIBLES

2) Hundimientos regionales con importantes agrietamientos observados


superficialmente por la consolidación de estratos compresibles. Este problema
surge, por ejemplo, al producirse la sobreexplotación de los acuíferos que
subyacen a un estrato potente de suelo compresible. Tal es el caso de
ciudades como Celaya, Aguascalientes, Tijuana y la misma ciudad de México.
Estos hundimientos y agrietamientos regionales originan rompimientos en
estructuras enterradas, tales como tuberías de agua potable y drenaje, así
como en pavimentos y muros en casas habitación. La contaminación de suelos
y acuíferos representa también un problema importante adicional a los antes
mencionados. A continuación se muestran un fotografías de algunos daños
observados en la ciudad de Aguascalientes, como consecuencia de los
hundimientos mencionados.
PROBLEMAS QUE ORIGINAN LOS SUELOS ALTAMENTE COMPRESIBLES

Fotografía mostrando asentamientos diferenciales debidos a los hundimientos


regionales observados en la ciudad de Aguascalientes, Ags
PROBLEMAS QUE ORIGINAN LOS SUELOS ALTAMENTE COMPRESIBLES

Efectos del hundimiento regional en la de la ciudad de México


PROBLEMAS QUE ORIGINAN LOS SUELOS ALTAMENTE COMPRESIBLES

3) Hundimientos debidos al efecto de la consolidación secundaria. Cuando


una estructura (casa habitación, pavimento, puente, etc.) se apoya sobre un
estrato con alto contenido de materia orgánica o experimenta cambios
estructurales internos por acomodamiento de sus partículas, es muy factible
que experimente movimientos continuos y permanentes que requerirán
reparaciones y mantenimientos frecuentes. Este tipo de problemas se pueden
observar en algunas zonas del sureste de México, donde hay extensas zonas
con suelos altamente orgánicos.
4) Fricción negativa en pilotes y pilas apoyadas en estratos resistentes que
atraviesan estratos compresibles. La fricción negativa sobre dichos elementos
se produce al comprimirse los estratos compresibles por efecto de la
consolidación (primaria y secundaria). Este efecto, cuando no se toma en
cuenta o se subestima, puede originar la falla de los elementos de
cimentación u originar asentamientos adicionales a los estimados
originalmente. Aparejado con este problema de la fricción negativa, está el
que se refiere a la emersión de las estructuras apoyadas en pilas o pilotes que
descansa en estratos duros e incompresibles; la emersión sucede al
experimentar hundimientos regionales del suelo alrededor de las estructuras
que se apoyan en pilas o pilotes de punta. Ambos tipos de problemas(fricción
negativa y emersión de estructuras) se observan con mucha frecuencia en la
ciudad de México, donde se puede también apreciar el daño que
experimentan las estructuras aledañas a las que tienen sus cimientos
profundos.
El término licuación se utiliza para describir una gran variedad de fenómenos
que se relacionan con el cambio de estado sólido al líquido en suelos
granulares saturados. Dicho cambio es acompañado por un aumento en la
presión de poro y disminución en los esfuerzos efectivos, así como la
consecuente reducción de rigidez y resistencia al corte, condiciones que
pueden ocurrir bajo la acción de cargas monotónicas, transitorias o repetidas.
La licuación generalmente se manifiesta por agitación, volcán de arena, falla
por flujo, movilidad cíclica u otras evidencias. Para que se presente cualquiera
de estos fenómenos son indispensables las dos condiciones siguientes:

• Que el suelo sea granular


• Que la presión de poro sea alta.
A fin de entender mejor la primera condición, vale la pena recordar que la
estructura de los suelos granulares se forma a través de contactos
intergranulares.

Los esfuerzos se transmiten a través de estos contactos proporcionado al


conjunto de granos, o a la estructura del suelo, resistencia al corte y rigidez. Si
por alguna razón se pierden algunos contactos intergranulares, se disminuye
la resistencia y rigidez del conjunto hasta que éste puede tener un
comportamiento similar al de un fluido viscoso. Por otra parte, si el suelo está
saturado, el agua en los poros ejerce una presión en las partículas y sus
contactos, por lo que la presión de contacto efectiva, o bien, presión total
menos la presión de poro, es el parámetro que controla el comportamiento
del suelo, siendo por lo tanto el aumento en la presión de poro una de las
principales causas de la pérdida de contactos intergranulares.
Este fenómeno se observa en un estrato de arena sujeto a un flujo de agua
ascendente. Si la presión de poro excede al peso del suelo por unidad de área,
la superficie de éste flotará, generando un efecto similar al de un hervor o
agitación.
Cuando el suelo pierde totalmente su resistencia al corte se dice estar licuado
por filtración. El mecanismo de este fenómeno se comprende con facilidad,
pues se produce en una sola dimensión que es la dirección contraria a la de
gravedad y además el fenómeno físico se puede observar directamente en la
interfaz suelo-agua.
Cualquier solicitación exterior induce en el suelo dos tipos de esfuerzo: el
confinante y el cortante. Si el comportamiento del suelo es elástico lineal, el
esfuerzo cortante solamente genera un cambio de forma y el esfuerzo
confinante, un cambio de volumen. Por ser no elástico, en él se experimenta
bajo un esfuerzo cortante los cambios de forma y de volumen. En suelos
granulares, el cambio de volumen inducido por este esfuerzo cortante puede
ser de dos tipos: dilativo o contractivo, en los cuales el volumen del suelo
aumenta o disminuye su volumen, respectivamente.
Los suelos granulares densos son dilatantes y los sueltos son contractantes.
Si el suelo granular contractante se encuentra saturado y la aplicación de
esfuerzos cortantes es muy rápida, como por ejemplo una excitación sísmica,
de tal manera que cualquier exceso de presión de poro no se pueda disipar, la
tendencia de la disminución del volumen de suelo se convierte en un
aumento de presión de poro.
Esto último conduce a una disminución de los esfuerzos efectivos en el
contacto generando, por lo tanto, una disminución en la resistencia al corte de
suelo. Cuando esta resistencia al corte resulte extremadamente baja, pero no
necesariamente nula, se considera que el suelo está en estado de licuación.

Sin exceso de presión de poro Con exceso de presión de poro


Factores a considerar:

Origen. relacionado a la forma en que las llanuras se inundaron y el posterior


drenado de la misma, para producir depósitos de suelo muy sueltos que
pueden entrar en suspensión por las vibraciones

Granulometría. Se presenta en arenas del mismo tamaño (mal graduadas) y


suelos limosos

Densidad y profundidad. Se presenta principalmente en suelos


superficiales con características granulométricas del inciso anterior, los suelos
a mayor profundidad tienen mayor densidad y se reduce de manera
importante la susceptibilidad de licuación.

Plasticidad. Incluso en limos índice plástico menor a 12% llegan a licuarse,


por que no se comportan como suelos cohesivos. Se considera que el suelo no
se licua cuando el IP es mayor a 18%

Saturación
Identificación preliminar

La identificación preliminar del potencial de licuación puede llevarse a cabo


mediante uno de los tres siguientes métodos o una combinación de ellos.

a) Datos históricos
Muchos de los casos de licuación han sido reportados en la literatura, los
cuales constituyen un acervo muy valioso en un estudio preliminar del
fenómeno. En México, los problemas de licuación se han encontrado en los
estados de Michoacán, Chiapas, Veracruz y Colima.

Se ha observado que en un sitio donde ha ocurrido la licuación, si las


condiciones del subsuelo y del agua subterránea no cambian, el problema
puede volver a presentarse (Youd, 1984). En consecuencia, en los sitios en los
que tienen antecedentes de licuación, la probabilidad de una nueva
ocurrencia es alta.
b) Datos geológicos
Los depósitos de suelo susceptibles a la licuación están formados dentro de
un intervalo relativamente estrecho de entornos geológicos. El ambiente de
depositación, entorno hidrológico y edad de un suelo afectan su potencial de
licuación.
Los procesos geológicos que segregan suelos a una distribución uniforme de
tamaños de partículas y depositándolos en estado suelto, producen depósitos
más susceptibles a la licuación. En este rubro, se pueden encontrar suelos
fluviales, suelos coluviales y eólicos, si estos están saturados. La licuación
también se ha presentado de forma menos consistente en abanicos y planicies
aluviales, terrazas, playas y estuarios. Un suelo con una edad de formación
mayor es menos susceptible a uno que es más joven.
La licuación ocurre solamente en suelos saturados y es más común a una
profundidad menor de 5 m debajo del nivel freático. Si el nivel freático no es
constante, el potencial de licuación también fluctúa. Los rellenos artificiales
que se han formado sin compactación son muy susceptibles a la licuación.
c) Propiedades índice
Como la causa fundamental del fenómeno es la generación del exceso en la
presión de poro y la dificultad de su disipación, es obvio que las propiedades
índice tales como el tamaño y la forma de partícula así como la distribución
granulométrica afectan el potencial de licuación.

los suelos bien graduados son menos susceptibles a la licuación que los
suelos uniformes o mal graduados. Arenas finas o arenas limpias tienen mayor
potencial que las gruesas o las contaminadas con limos. Las mezclas de arenas
con arcillas tienen muy baja posibilidad de licuación porque los materiales
finos proporcionan la cohesión al suelo.
También se han observado casos de licuación en limos no plásticos, tanto en
el laboratorio como en el campo; en estos casos, las características de
consistencia controlan el potencial de licuación. Limos con partículas
redondas son más susceptibles a la licuación que aquellos que tienen
partículas de forma laminar. El criterio de identificación más usado para limos
fue establecido en China, mismo que se resume en la tabla siguiente. Un suelo
licuará si se cumplen simultáneamente los cuatro criterios especificados en la
tabla.
𝐼𝑤

𝑤 − 𝐼𝑝
𝐼𝑤 =
𝐼𝑝
100 0.149 38.17 27.17% 21.11% 21.00%
200 0.074 9.78 6.96% 14.15% 14.07% %M aterial fino menor a la malla 200

Sumas 120.59 85.85%


Charo la 19.9 14.15% Charola No.

Sumas = 140.46 100.00% Chequeo co n muestra seca

20 10 200 M A LLA N o .
3" 2" 11/2" 1 " 3/4" 1/2" 3/8" 4 10 40 60
0
100 % 0%
90% 10%

80%
20%
70% 30%

% RETENIDO
% QUE PASA

60% 40%
50% 50%

40% 60%

30% 70%

20% 80%

10% 90%

0% 100
100 10 1 0.1 0.01
DIAMETRO DE LAS PARTICULAS EN mm.
Potencial de Licuación

100%

90%

80%

70%
Porciento que pasa, %

60%

50%

40%

30%

20%

10%

0%
10.000 1.000 0.100 0.010

Diametro de las particulas, mm


Método del esfuerzo estático

La resistencia en el estado estable puede determinarse en el laboratorio y en


el campo. Es importante recalcar que el estado actual de conocimiento sobre
problemas de licuación indica que las correlaciones empíricas con base en
observaciones del comportamiento de depósitos de suelos o estructuras
térreas durante sismos reales, son más confiables que aquellos métodos
analíticos. El fenómeno de licuación reproducido en laboratorio difiere
substancialmente de aquél observado en campo. Se debe estar consciente de
la diferencia entre los resultados de laboratorio y los fenómenos reales
presentados en campo procurando siempre interpretar, minimizar o corregir
las diferencias que se establece.

En el campo, la resistencia en el estado estable se especifica usando


resultados de prueba de penetración estándar y correlaciones empíricas.
Método del esfuerzo estático

La resistencia está relacionada con el número de golpes corregido, (N1)60, el


cual está relacionado con el número de golpes que se determina directamente
de las pruebas de penetración estándar N de acuerdo con la siguiente
fórmula.

Donde CN es un factor de corrección por el esfuerzo vertical efectivo σ’v0 en la


que interviene también la densidad relativa Dr o mediante la siguiente
relación (Ishihara, 1993):

Donde σ’v0 se expresa en kg/cm2. El parámetro E es el porcentaje de energía


del martillo que se usa en la prueba con respecto a la energía de caída libre.
Para los dos martillos que se usan frecuentemente, de seguridad y de dona
E = 60 y E = 45 respectivamente.
Método del esfuerzo estático

Martinete de seguridad Martinete tipos Dona


Método del esfuerzo estático

Finalmente se realiza una corrección adicional por el efecto del contenido de


finos, de manera que el número de golpes corregido final (N1)60-CS está dado
por:
(N1)60-CS = (N1)60 + Ncorr
MEJORAMIENTO DE SUELO (OVANDO Y SEGOVIA, 1996)

El mejoramiento de rellenos granulares sueltos generalmente involucra


grandes volúmenes de material y, por ello, la selección del método idóneo
para cada caso suele involucrar aspectos económicos que, en muchas
ocasiones, se privilegian en detrimento de las consideraciones exclusivamente
técnicas. Los costos varían notablemente de uno a otro método y, por esta
razón los ingenieros geotecnistas deben conocer las características de los
métodos disponibles, así como su efectividad probable y las dificultades para
implantarlos en situaciones particulares. La mayoría de los métodos de
mejoramiento aprovechan la capacidad del suelo para deformarse e incluso
licuarse para lograr el mejoramiento deseado. Por lo tanto, es imprescindible
tener un conocimiento claro de las características y propiedades del depósito,
para lograr las metas esperadas. Sería imposible presentar y describir,
detalladamente en este trabajo, los métodos para el mejoramiento de arenas.
Para ello se recomienda recurrir al trabajo de Van Impe y Madhav (1995). A
continuación se describen brevemente algunos de ellos, atendiendo a la
frecuencia con que éstos han sido utilizados.
MEJORAMIENTO DE SUELO (OVANDO Y SEGOVIA, 1996)

a) Compactación dinámica o de impacto

Probablemente la técnica más antigua para el mejoramiento de suelos,


utilizada por los antiguos romanos y en Estados Unidos, desde el siglo pasado,
pero realmente racionalizada por en la década de los años setenta, consiste
en dejar caer una masa, en un arreglo particular, desde una altura fija, para
compactar el suelo, usando una grúa para izarla. Los pesos pueden llegar a las
40 t y a alturas de caída de 30 m. Las experiencias han demostrado que este
método es el menos confiable, pues es difícil lograr el mismo nivel de control
y, por ello, también requiere de ensayes de verificación extensivos. Se
recomienda para mejorar rellenos de poco espesor, pues el efecto del impacto
decrece rápidamente con la profundidad. En México se tienen varias
experiencias en la aplicación de este método (Girault, 1989).
MEJORAMIENTO DE SUELO (OVANDO Y SEGOVIA, 1996)

b) Vibrocompactación.

Método de mejoramiento profundo de suelos granulares que efectúa la


densificación por el movimiento vertical y horizontal de un tubo vibrador
hincado en el suelo. El vibrador es un tubo hueco de acero con masas
excéntricas sostenido por una grúa. La forma de densificar consiste en hincar
el tubo en arreglos regulares, provocando la licuación del suelo, para
posteriormente reacomodar la estructura hasta alcanzar el grado de
densificación deseado. Se han desarrollado varias técnicas y equipos para su
ejecución; en algunas se utiliza un martillo hincador vibratorio y un tubo o
perfil de acero que desde la superficie se va introduciendo y retirando
continuamente. Esta técnica resulta poco eficiente, ya que hay que cerrar el
espacio de los hincados para lograr la densificación deseada. En el puerto de
Alvarado se desarrolló un tratamiento con esta técnica.
b) Vibrocompactación.

Método de mejoramiento profundo de suelos granulares que efectúa la


densificación por el movimiento vertical y horizontal de un tubo vibrador
hincado en el suelo. El vibrador es un tubo hueco de acero con masas
excéntricas sostenido por una grúa. La forma de densificar consiste en hincar
el tubo en arreglos regulares, provocando la licuación del suelo, para
posteriormente reacomodar la estructura hasta alcanzar el grado de
densificación deseado. Se han desarrollado varias técnicas y equipos para su
ejecución; en algunas se utiliza un martillo hincador vibratorio y un tubo o
perfil de acero que desde la superficie se va introduciendo y retirando
continuamente. Esta técnica resulta poco eficiente, ya que hay que cerrar el
espacio de los hincados para lograr la densificación deseada. En el puerto de
Alvarado se desarrolló un tratamiento con esta técnica.
c) Vibroflotación
Técnica similar a la anterior en su ejecución, pero proporciona mejores
resultados porque se hace aporte de arena o grava al momento que el suelo
se licúa, formando, de este modo, columnas de suelo mejorado.

d) Vibrodesplazamiento
Consiste en la compactación por desplazamiento lateral del suelo que provoca
un torpedo vibratorio con toberas en la punta para inyección de aire o agua
que se hinca hasta la profundidad deseada, variando la frecuencia de
vibración y el arreglo del hincado. El torpedo de hincado consiste de un tubo
de acero de gran peso, de 70 a 120 cm de diámetro, equipado con masas
excéntricas internas. El proceso consiste en hincar el torpedo provocando el
desplazamiento lateral del suelo, posteriormente se retira el torpedo y se
rellena en capas con grava gruesa o piedra triturada – columnas de piedra–; se
introduce nuevamente el torpedo y se densifica el material colocado, con lo
que se logra reforzar el suelo por remplazo. Con este procedimiento se logra
la densificación del material por refuerzo y se obtienen zonas de disipación de
presión de poro.
e) Drenes verticales
Empleados principalmente para ayudar a la consolidación de depósitos de
suelos cohesivos, como auxiliares en algunos casos de las precargas, también
han sido utilizados para ayudar a mitigar los problemas de licuación, por su
capacidad para disipar como drenes las presiones de poro que se generan
durante un evento sísmico. Su efectividad para mitigar problemas de licuación
ha sido limitada.

f) Inyección de mezclas (jet grout)


El jet grout, desarrollado en su versión actual en Japón, es una técnica que
utiliza una broca con toberas horizontales de alta eficiencia que cortan los
suelos lateralmente y, al mismo tiempo, introduce una inyección que se
combina con el suelo formando columnas de material inyectado, logrando
desde la mezcla del depósito de suelo con la inyección, hasta el completo
remplazo. Generalmente se inyecta cemento y usualmente se ha utilizado
para recimentar y restablecer la capacidad de estructuras dañadas.
g) Explosivos

En algunas ocasiones se han empleado para compactar materiales arenosos.


Su principal limitación es la falta de control que se tiene en el proceso debido
a la gran erraticidad de los resultados que suelen obtenerse cuando se utiliza
este método.
h) Precarga

Consiste en aplicar una carga temporal sobre el área que se requiere mejorar,
para lograr reducciones de volumen en la masa arenosa por consolidación. Su
efectividad depende de la magnitud de la sobrecarga inducida en el suelo y, si
se utiliza en grandes extensiones, puede resultar muy onerosa. Generalmente
es menos efectiva que los métodos vibratorios de compactación.
i) Remplazo
Consiste en retirar el material licuable y remplazarlo con otro de mejores
características. Atendiendo a los costos que significa, en general sólo resulta
recomendable en el tratamiento de superficies relativamente pequeñas y en
depósitos de poco espesor.
Entre estos métodos, la efectividad del jet grout
y del vibrodesplazamiento es alta, porque los
equipos actuales producen resultados confiables.
Con la vibroflotación, la vibrocompactación, el
impacto, los explosivos, e incluso, la precarga, es
necesario ratificar constantemente los trabajos
con pruebas de campo para verificar su eficacia