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Crusov

stovma
v Vida
v Obras
v Doctrina
 Nace entre los años 344
y 354 ( 14/13/407),
en Antioquía de Siria,
de familia cristiana,
noble y acomodada.
 Recibe
su primera educación de su madre. la
piadosa Antusa, viuda a los 20 años de edad.

 Aprendió
filosofía con el célebre filósofo
Andragathius, y retórica con el sofista Libanius.

 Luegode servir por tres años al obispo de


Antioquía, Melecio el Confesor, se bautiza en el
372.

 Desde entonces lleva en su casa una vida de


estricta mortificación. No se retira del mundo
porque su madre le pide que “no la haga viuda
por segunda vez”.
 Finalmente se retira a una cueva donde vive de
ermitaño por cuatro años, donde se le atrofiaron
las partes infragástricas y las funciones de los
riñones quedaron afectadas por el frío.

 Alno poder valerse por sí solo, vuelve a


Antioquía en 381, donde se ordena diácono, y
luego sacerdote en el 386.

 Sele asigna como deber el predicar en la iglesia


principal (386-397), donde se granjeó la fama del
más grande orador sagrado de la Cristiandad.
 El27/13/397 muere Nectario, patriarca de
Constantinopla, y Juan es elegido para sucederle.
 Ante la negativa de Juan, el emperador Arcadio
lo hace traer por la fuerza y con engaño.

El 26/02/398 es
consagrado obispo
por Teófilo de
Alejandría.
• Rápidamente se dispuso a reformar el
clero que se había corrompido, y el lai-
cado, por lo que fue odiado en algunos
ambientes.
•En el 401 hace deponer a seis obispos
culpables de simonía, lo cual hizo que
sus adversarios aunaran fuerzas contra
él.
• En el 399 la autoridad imperial pasa a
manos de la emperatriz Eudoxia, a quien
habían envenenado en contra de Juan, di-
ciéndole que los ataques de éste contra la
depravación y el lujo iban directamen-te
contra ella y su corte.
• Su enemigo más peligroso era Teófilo de Ale-
jandría, resentido con Juan desde que el empera-
dor lo obligara a consagrarlo obispo.
• Cuando Teófilo es llamado por San Juan Cri-
sóstomo para responder de unas acusaciones
contra él, éste con ayuda de la emperatriz convo-
ca a un sínodo.
• Éste sínodo, llamado “de la Encina”, compuesto
por 36 obispos enemigos de Crisóstomo, conde-
na al santo.
•Luego de tres negativas de éste a presentarse a
la “corte episcopal”, fue declarado depuesto en
el año 403…
• … y desterrado a Bitinia.

Bitinia
• Esta primera expulsión, duró solo hasta el día
siguiente, pues San Juan fue mandado llamar
por la emperatriz, asustada por la indignación
del pueblo y por un trágico accidente acaecido
en la corte imperial.
• Pero dos meses más tarde, Juan se quejó de
los ruidosos festejos y danzas por la dedicación
de una estatua de la emperatriz Eudoxia, que
no dejaban oír los sermones de la catedral. Pre-
sentada esta queja como una afrenta personal,
gracias a sus enemigos…
• …se renueva la hostilidad de la emperatriz.
• Hasta que en la fiesta de San Juan Bautista, el
Crisóstomo introdujo el sermón con unas pala-
bras que fueron consideradas una alusión a la
emperatriz (nada gratas).
• Se le prohíbe hacer uso de ninguna iglesia.
• Finalmente es desterrado nuevamente, esta
vez a Cúcuso, en la Baja Armenia, donde per-
maneció 3 años.
• Como su antigua comunidad de Antioquía a-
cudía a visitarlo, lo destierran a Pitio.
• Muere en Comana (Ponto), antes de llegar a
Pitio, el 14 de septiembre de 407.
Comana
• Sus restos fueron trasladados a Constantinopla
en el 438.
• Teodosio II (hijo de Eudoxia), salió al encuentro
del cortejo fúnebre.
“Apoyando su rostro sobre el féretro y rogó y
suplicó que perdonaran a sus padres el daño que la
habían ocasionado por ignorancia” (Teodoreto, Hist. eccl.
5m 36)

• El año 1204 se trasladaron sus reliquias a San


Pedro de Roma.
La mayor parte de sus escritos son sermones, ya
que ante todo fue pastor de su pueblo, y no tuvo
que intervenir en discusiones teológicas
importantes.

De los Padres griegos es el que ha dejado la


mayor herencia literaria.
Se conservan:
I. Sermones:
v Exegéticos: testimonian su asimilación de los
principios de la escuela Antioquena.
• Sobre el Génesis: 2 series, una de 9 (año 386), y
otra de 67 (año 388).
• Sobre los salmos: comentario a 58 salmos.
• Sobre Isaías: 6 homilías conservadas.
• Sobre el Evang. de s. Mateo: 90 homilías (año 390).
• Sobre el Evang. de s. Juan: 88 homilías. (año 391).
• Sobre los Hechos de los Ap.: 55 homilías (año 400).
• Sobre la ep. Ad Romanos: 32 homilías. (381-398).
• Sobre las 2 ep. Ad Corinthios: 44 ssobre la
primera, y 33 sobre la segunda.
• Sobre ep. Ad Galatas: exégesis corrida del texto,
versículo por versículo. (en un principio fue una
serie de homilías).
• Sobre ep. Ad Ephesios: 24 homilías.
• Sobre ep. Ad Filipensis: 15 homilías.
• Sobre ep. Ad Colosensis: 12 homilías.
• Sobre las 2 ep. Aa Tesalonisensis: 11 de la primera,
y 5 de la segunda.
• Sobre ep. A Timoteo (18 de la primera, 10 de la
segunda), Tito (6 homílias) y Filemón (3 homilías).
• Sobre ep. Ad Hebraeos: 34 homilías.

v Homilías dogmáticas y polémicas:


• Sobre la naturaleza incomprensible de Dios: 12
homilías, en dos series; la primera de 5 contra los
anomeos (arrianos).
• Catequesis bautismales: 8 catequesis.
• Sobre los judíos: 8 homilías.
v Discursos morales: unos 16.
v Sermones para las fiestas litúrgicas: 12 homilías.
v Panegíricos: al menos 22 (entre mártires, San Pablo,
y algunos obispos).
v Discursos de circunstancias:
• El primer sermón.
• Homilías sobre las estatuas: 21.
• Homilías sobre Eutropio: 2.
• Sermones antes y después del destierro: 2.

TOTAL: 725 homilías (genuinas).


II. Tratados:
v De sacerdotio.
v Sobre la vida monástica.
v Sobre la virginidad y la viudez.
v Acerca de la educación de los hijos.
v Sobre el sufrimiento.
v Contra paganos y judíos.
III. Cartas:

Se conservan unas 236. Todas ellas del


segundo destierro, y a unos 100
destinatarios distintos.
2 de ellas al Papa Inocente.
Ninguno de sus escritos puede llamarse
propiamente investigación, o estudio de un tema
teológico como tal.
No estuvo envuelto en ninguna de las grandes
controversias dogmáticas de su época.
Si refuta herejías, lo hace para proporcionar a
sus fieles la instrucción necesaria.
Con todo, sus escritos reflejan la fe tradicional.
I. Cristología:

Aunque estudió en la escuela de Alejandría


(fundada por Luciano de Antioquía, maestro
de Arrio), no defendió la cristología de la
misma.

Afirma al Hijo th aujth


oujsiva tw patriv, y
emplea por lo menos 5 veces la formula
nicena oJmoousio.
II. Mariología:

Nunca aplicó a la Virgen el término


Theotokos, pero tampoco usa la expresión
Christotokos (que usaban los antioquenos).

Con toda claridad enseña la virginidad


perpetua: tivktei hJ
parqevno kai; mevnei
parqevno;

En otras ocasiones en cambio habla de ella


de modo tan extraño que observa santo
Tomás: In verbis illis Chrysostomus excessit.
III. Pecado original:

En un sermón ad neophytos, Crisóstomo


enumera los efectos del Bautismo:
“Por eso bautizamos también a los niños
pequeños, aún cuando no tengan pecados”
(JaJmarthvmata).

De aquí Juliano de Eclana tomó pie para su


controversia con san Agustín, diciendo que
Crisóstomo negaba el pecado original.
San Agustín responde que el plural “pecados”,
y el contexto, prueban que san Juan se refería a
los pecados propios.
IV. Penitencia:

Crisóstomo no puede aducirse como testimonio de la


penitencia auricular regulada por leyes eclesiásticas.
En su tratado de sacerdotio enumera 17 deberes del
sacerdote, y no hace referencia a la confesión.
Pero hay que tener en cuenta que en la antigüedad el reo
de “pecado mortal” era admitido una sola vez a
penitencia eclesiástica, que entonces se hacía
públicamente –con una previa confesión secreta al
obispo.
La penitencia eclesiástica faltaba en la vida de muchos
cristianos.
IV. Eucaristía:

Se ha proclamado a San Juan “Doctor


Eucharistiae”, por ser el testimonio clásico de
la antigüedad cristiana en la doctrina católica
al respecto.
Sus afirmaciones respecto a la presencia real
de Cristo y al carácter sacrificial de la Misa
son numerosas, claras, positivas y detalladas.
Usa expresiones como “Allí yace Cristo
inmolado” (sobre el altar), o “lo que está en el
cáliz es aquello que manó del costado… ¿Qué es el
pan? El cuerpo de Cristo”.
“En todas partes es uno el Cristo, que está entero aquí,
y entero allí, un solo cuerpo. Como, pues, Cristo, que
se ofrece en muchas partes de la tierra, es un solo
cuerpo y no muchos cuerpos, así también es uno el
sacrificio… Y ahora ofrecemos también la misma
hostia que entonces fue ofrecida y que jamás se
consumirá… No hacemos otro sacrificio, como lo hacía
entonces el pontífice, sino que siempre ofrecemos el
mismo, o mejor: hacemos conmemoración del
sacrificio” (Hom. 17 in Hebr. 3: BAC 88, 654 trad. J.
Solano)

FIN
A.M.D.G.