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OÍDO Y AUDICIÓN

OÍDO Y AUDICIÓN

El oído humano es muy sensible y


puede detectar ondas sonoras
incluso de muy baja intensidad.
Por lo general resulta más
adecuado describir las ondas
sonoras en términos de
fluctuaciones de presión, sobre
todo porque el oído es sensible
principalmente a cambios de
presión.
ESCALA DBA

El oído no es igualmente sensible a todas las frecuencias de la gama audible,


algunos medidores de nivel de sonido ponderan de manera desigual las
diversas frecuencias. Un esquema de ese tipo da pie a la llamada escala dBA, la
cual otorga menos importancia a las frecuencias bajas y muy altas, donde el
oído es menos sensible.
CARACTERÍSTICAS DE UNA ONDA

Las características físicas de una onda sonora tienen una relación directa con la
percepción de ese sonido por un receptor.

• Cuanto mayor sea la amplitud de presión de una onda sonora senoidal,


mayor será la intensidad del sonido.

• La relación entre amplitud de presión y volumen no es sencilla, y varía de


una persona a otra.
La frecuencia de una onda sonora es el factor primordial que determina el
tono de un sonido, la cualidad que nos permite clasificarlo como “agudo” o
“grave”.
AMPLITUD

Un sonido de cierta frecuencia puede parecer más fuerte que otro con igual
amplitud de presión pero distinta frecuencia. A 1000 Hz, la amplitud de
presión mínima perceptible con oído normal es de aproximadamente 3 3 1025
Pa; para producir el mismo volumen a 200 Hz o 15,000 Hz, se requiere cerca
de 3 3 1024 Pa. El volumen percibido también depende de la salud del oído.
CONSONANCIA Y DISONANCIA

La consonancia es el conjunto de sonidos que el oído percibe de forma


distendida, es decir, que el oído no los rechaza.

La disonancia es el conjunto de sonidos que el oído percibe con tensión, y por


tal razón, tienden a ser rechazados por nuestro oído.
DIFERENCIAS

En la consonancia un sonido es agradable para nuestro oído cuando dos


frecuencias chocan en menor cantidad. En la disonancia un sonido es
rechazado por nuestro oído cuando la interferencia (punto de choque entre
dos ondas de cierta frecuencia) ocurre constantemente. Entonces las
frecuencias chocan constantemente.
Se pueden escuchar pulsaciones entre dos tonos hasta una frecuencia del pulso
de 6 o 7 Hz. Dos cuerdas de piano o dos tubos de órgano que difieren en su
frecuencia en 2 o 3 Hz suenan temblorosos y “desafinados”, aunque algunos
registros de órgano contienen dos juegos de tubos deliberadamente afinados a
frecuencias del pulso de 1 o 2 Hz, para dar un suave efecto ondulante. Tratar
de detectar pulsos es una técnica importante al afinar todos los instrumentos
musicales.
Los motores de avión con varias hélices deben sincronizarse de modo que los
sonidos de hélice no causen pulsos molestos, que se escuchan como fuertes
sonidos pulsantes. En algunos aviones, esto se hace por medios electrónicos;
en otros, el piloto lo hace por oído, como si afinara un piano.