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Cuenta la leyenda del lago


titicaca,entre peru y bolivia
partieron los primeros incas a
fundar cusco, la capital de su
imperio, y el altiplano que rodea
al lago domesticaron una de as
plantas que mas veneraron
LA QUINUA
Por su valor nutritivo los
reyes incas consideraron su
fruto como grano sagrado.

Perlada, molida o en hoojuelas


son algunas de las
presenaciones de la quinua que
facilitabanla preparacion de
diversos platos..
Lo consumían en diferentes platos tales como
postres refrescos chicha panes buñuelos
remplazaban la leche o carnes por la quinua
Cuevas del diablo
El cultivo de quinoa es un modelo de
producción acorde a la agricultura familiar.
Medicina
Luego de seis años de constante
crecimiento por la elevada demanda
mundial, la producción de quinua -el
grano de oro de los Andes- en 2016
disminuyó en un 23% en relación con
2015.

Los factores que incidieron en la caída


tienen que ver principalmente con bajos
precios internos y externos, la
competencia de 96 países productores y
los fenómenos climáticos, de acuerdo con
datos del Centro Internacional de la
Quinua (CIQ) y el Observatorio
Agroambiental Productivo (OAP),
dependientes del Ministerio de Desarrollo
Rural.
La producción del cereal descendió de
89.000 toneladas en 2015 a 69.000 toneladas
en 2016, lo que significa un 23%. Sin
embargo, el presidente de la Asociación
Nacional de Productores de Quinua
(Anapqui), Benjamín Martínez, subrayó que
la caída es más pronunciada y llega al 78%, si
se toman en cuenta las cifras desde 2013.

"En el periodo 2012-2013, la producción


de quinua fue de 58.000 toneladas. En el
periodo 2015-2016, nuestra producción
llegó a cerca de 12,8 mil toneladas
solamente; es decir, una reducción de
cerca del 78%”, precisó el productor.
En enero de 2014, el quintal se
cotizaba entre 1.857 y 1.878 bolivianos,
en abril de 2016 entre 350 a 380
bolivianos por quintal, comparando
esos dos hitos, se calcula una reducción En el mercado externo, en su mejor
de 80% y 81% en los mercados de momento, 2014, la tonelada de
Challapata y Caracollo quinua boliviana se comercializaba en
respectivamente”, indica un los mercados internacionales en un
documento elaborado por la CIQ y la valor promedio de 6.000 dólares,
OAP. actualmente los precios se sitúan
entre los 2.600 y 2.500 dólares por
tonelada.

Otro de los problemas señalados por


Anapqui es el bajo nivel de consumo
interno, a pesar de las campañas de
promoción. "El boliviano no está
consumiendo quinua, a pesar de las
campañas que se han hecho y a la
variedad de productos que existen en
el mercado”, agregó el ejecutivo.
En Bolivia, la superficie cultivada de quina casi se ha
triplicado, pasando de 46 mil hectáreas a 131 mil
hectáreas. La labranza de tierras vírgenes en la planicie ha
extendido la frontera agrícola y ha reducido drásticamente
la vegetación natural, fuente de alimento para el ganado.
La quinua se cultivaba exclusivamente con labranza manual
y era sostenible. Pero ahora la mecanización del proceso de
producción ha generado graves problemas. El uso de
tractores, con arado de disco, y de sembradoras mecánicas
ha provocado una grave degradación de la fertilidad del
suelo y ha creado ambientes propicios para el crecimiento
de diversas plagas.
En la mayor parte de los estudios, los mercados de la quinua
solían diferenciarse únicamente en mercado local y mercado
internacional, estando referido este último
fundamentalmente al mercado de productos orgánicos. Sin
embargo, en tiempos recientes, se han notado grandes
desarrollos que están produciendo quinua
Bolivia ha jugado un papel de gran importancia en la
fijación del precio internacional de referencia de la quinua,
en tanto ha sido tradicionalmente el mayor exportador
mundial de este grano.
La demanda internacional de quinua es la principal
variable que define su precio en Bolivia, por encima de
cualquier otra que pudiera existir (como la demanda
interna; el accionar de los intermediarios; o subsidios y
presiones de políticas públicas, que afectan los precios de
otros productos agrícolas prioritarios en el país). Esta
demanda, se expresa en las relaciones comerciales que
tienen lugar de manera formal a través de los contratos de
compraventa que suscriben las asociaciones de
productores con empresas exportadoras, y de manera
informal en los centros de acopio, principalmente
Challapata, y en menor medida Oruro, Uyuni, Patacamaya,
El Alto o Desaguadero.
El precio se fija en bolivianos (Bs) por quintal de grano sin procesar,
entregado en la feria. A Challapata y a los otros centros de acopio confluyen
una gran cantidad de acopiadores de diferentes tipos. Casi todos tienen
como objetivo comprar materia prima, que luego de procesarla en los
alrededores de la localidad, será exportada, ya sea vía regular o de manera
informal. Un pequeño porcentaje es acopiado para su venta en el mercado
local, normalmente por empresas transformadoras.
En los años ochenta, un productor de quinua podía cambiar tres quintales de
quinua por uno de harina, pero si hubiera querido venderlo, le habrían pagado
hasta el equivalente a Bs 30. En la actualidad, el precio de tres quintales de
quinua equivale al de, por ejemplo, un ordenador personal. La demanda
internacional explica casi en su totalidad la subida de precios experimentada
durante estos últimos treinta años, desde el tiempo en que la quinua era un
producto básicamente destinado al autoconsumo y al trueque, con un valor de
mercado extremadamente bajo, y que se cultivaba en aquellas zonas, donde
“no se podía cultivar nada más”.
Hasta 2014 se actualizo hasta alcanzar los niveles de 2013, ocho veces más
altos que los de 1976, mostrando además el efecto que pudo haber tenido el
AIQ. Si bien se suele decir que el precio de la quinua ha crecido de forma
sostenida, en realidad su crecimiento obedece a una serie de shocks de
precios, o booms como se les conoce en el sector, entre los que se intercalan
períodos más o menos largos de estabilidad.
El más importante de los booms de la quinua es sin duda el
incremento ocurrido entre 2007 y 2009. Los precios en este
período crecieron en 131%. Luego de 2009, se pudo advertir un
período de estabilidad con precios altos que duró más de cuatro
años, y que representó para el sector el período que mayor
atención despertó la quinua entre las instituciones vinculadas a
la agricultura, y también el período donde más se ha discutido
sobre temas de mercados, comercialización, y sobre los riesgos
que ya en ese momento, implicaba la ocurrencia de estos
booms. Gracias a los altos precios, entre 2009 y 2013, la
superficie cultivada y el volumen de exportaciones crecieron a
un ritmo inédito hasta ese momento. En 2009 se formuló la
Política Nacional de Quinua, y en 2013 se hace la declaratoria
del AIQ. Justamente el evento que precipitaría el fin de la
estabilidad de precios y un nuevo boom.
En un contexto de competencia abierta entre países productores de
quinua convencional (e incluso de quinua orgánica), muy
probablemente la producción nacional se encuentre en una
situación de notoria desventaja, sobre todo considerando los bajos
niveles de productividad y la proliferación del comercio informal,
además de las dificultades de logística que representan para los
exportadores los canales de distribución nacionales. No parece
existir, sin embargo, una orientación clara para aprovechar el
desarrollo de algunos nichos de mercado, en los cuales las
cualidades de la quinua nacional destacan con claridad, y le
permitirían a los productores mantener unos niveles de venta y un
precio relativamente atractivos en el largo plazo.
La quinua boliviana, en particular la del altiplano sur, tiene
posibilidades para destacarse en nichos de mercado que valoren un
grano grande y versátil. Es decir, el conjunto de consumidores que
desean comprar quinua para cocinarla ellos mismos
Antes de nada conviene aclarar que, aunque se consume como un
pseudocereal, la quinoa es una semilla y se incluye en el grupo de granos
completos por su rica composición nutricional: hidratos de carbono
complejos, proteínas, aminoácidos esenciales como la lisina y metionina y
grasas beneficiosas para el organismo -principalmente omega 3 y 6-.
Además es rica en fibra y en minerales como el hierro, potasio, magnesio,
zinc y calcio y en vitaminas del complejo B, vitamina C y E.