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TRABAJO PRÁCTICO Nº 4: DISEÑO CURRICULAR

ASIGNATURA: DIDÁCTICA

PROFESOR: GUSTAVO CONSTANTINO

ALUMNAS: ALFARO, VANESA; CHAREUN, EUGENIA;


GONZALEZ, CAMILA; GUELACHE, JUSTINA; HEIDENREICH,
FABIANA; SCHUNK, CECILIA

CARRERA: LENGUA Y LITERATURA

AÑO: 2º

CLASE: PRAGMÁTICA
Palabras claves:

 Lingüística pragmática

 Significado literal y lenguaje en uso

 Enunciado

 Actos de habla
PROBLEMÁTICA PLANTEADA

Iniciaremos la clase realizando un coloquio, donde podamos ver los conocimientos


previos de los alumnos. Explicaremos cómo estudia la pragmática actual el
funcionamiento del lenguaje.
Nos hemos propuesto hacerlo de la manera más sencilla y menos técnica posible para
que lo expuesto resulte beneficioso para los que recién se inician en pragmática.
Para trabajar de manera conjunta proponemos:
- Imágenes y ejemplos para distinguir entre significado literal y lenguaje en uso.
- Una serie de historietas para identificar los diferentes actos de habla.
- Un pequeño texto para trabajar enunciados
Marco teórico

Significado literal y
Pragmática lenguaje en uso
Enunciado Actos de habla

Interpretación de un Sig. Convencional Para hacer cosas (Austin)


enunciado Sig. Del hablante -Locutivo
Unidad comunicativa -Ilocutivo
- Perlocutivo
Función del Comunicar lo
contexto explicito e implícito
Convencional, Clasificación de los
preestablecido actos. (Searle)
Relación entre el
Descodificación e Directos e
sig. Literal y el sig.
inferencias indirectos
comunicado
Actividad 1

 a) En las siguientes imágenes determinar significado literal y lenguaje en uso


 b)
Actividad 2

 a) Observando las siguientes historietas identificar los actos de habla


Actividad 3

a) Leer atentamente el texto de Jorge Luis Borges “El cautivo”


b) En el mismo se han quitado tres enunciados e incluido con otros en un “Banco de
enunciados” . Selecciona del mismo aquellos que consideres que pertenecen al texto.
c) En Junín o en Tapalqué refieren la historia. Un chico desapareció después de un malón; se
dijo que lo habían robado los indios. Sus padres lo buscaron inútilmente; al cabo de los años,
un soldado que venía de tierra adentro les habló de un indio de ojos celestes que bien podía
ser su hijo. (…) y creyeron reconocerlo. El hombre, trabajado por el desierto y por la vida
bárbara, ya no sabía oír las palabras de la lengua natal, pero se dejó conducir, indiferente y
dócil, hasta la casa. Ahí se detuvo, tal vez porque los otros se detuvieron. Miró la puerta,
como sin entenderla. De pronto bajó la cabeza, gritó, atravesó corriendo el zaguán y los dos
largos patios y se metió en la cocina. Sin vacilar, hundió el brazo en la ennegrecida campana
y sacó el cuchillito de mango de asta que había escondido ahí, cuando chico. (…) Acaso a
este recuerdo siguieron otros, (…) Yo querría saber qué sintió en aquel instante de vértigo en
que el pasado y el presente se confundieron; yo querría saber si el hijo perdido renació y
murió en aquel éxtasis o (…).
Los ojos le brillaron de alegría y los padres lloraron porque habían encontrado al hijo.

Porque hacía años y años que trajinaba por las calles del barrio con su vestido negro, su pañuelo negro en la
cabeza, sus zapatillas negras y los grandes bultos de ropa que lavaba.

Dieron al fin con él (la crónica ha perdido las circunstancias y no quiero inventar lo que no
sé)

pero el indio no podía vivir entre paredes y un día fue a buscar su desierto.

Mientras lee, sus ojos son dos saltamontes que brincan del papel a las carpetas.

si alcanzó a reconocer, siquiera como una criatura o un perro, los padres y la casa