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Introducción a

la sociología de Pierre Bourdieu

Prof.: Gustavo Paz


“paradójicamente, la sociología libera al liberar de la
ilusión de la libertad, o, más exactamente, de la
creencia mal ubicada en las libertades ilusorias. La
libertad no es algo dado, sino una conquista, y
colectiva...”
(Bourdieu, 1988: 27)
“no se puede esperar del pensamiento de los límites que
pueda dar acceso a un pensamiento sin límites”
(Bourdieu, en Corcuff, 2009: 23)

Problematizar la idea de paradigmas


como clasificaciones estáticas

P -(…) ¿se siente marxista cuando habla


de lucha simbólica o se siente weberiano?
R- (…) la respuesta a la cuestión de saber si un autor es marxista, durkheimiano o
weberiano no aporta casi ninguna información sobre este autor.
Pienso inclusive que uno de los obstáculos para el progreso de la investigación es
este funcionamiento clasificatorio del pensamiento académico, y político, que, a
menudo, proscribe la invención intelectual impidiendo la superación de las falsas
antinomias y de las falsas divisiones. La lógica de la etiqueta clasificatoria es
exactamente la del racismo, que estigmatiza al encerrar en una esencia negativa.
(…) Por mi parte, tengo con los autores relaciones muy pragmáticas: recurro a ellos
como a “compañeros”, en el sentido de la tradición artesanal, a quienes se puede
pedir una ayuda momentánea en las situaciones difíciles.
(Bourdieu, 1987: 37-38)
Convertir la propia experiencia

Desnaturalización del sentido común


en objeto de estudio científico.

Conocimiento
Los problemas cotidianos, personales y
del mundo profesionales en PROBLEMAS
social a partir CIENTÍFICOS
de la
experiencia
transitada en
diversos
entornos
Advertencia metodológica

“La voluntad completamente loable, de ir a ver las cosas


en persona y de cerca, lleva a veces a buscar los
principios explicativos de las realidades observadas
donde no están (o, en todo caso donde no están todos),
es decir, en el lugar mismo de la observación (…) El
verdadero objeto del análisis, que hay que construir
contra las apariencias y contra todos aquellos que se
contentan con ratificarlas, es la construcción social (o,
más precisamente, política) de la realidad revelada a la
intuición, y de las representaciones, en especial
periodísticas, burocráticas y políticas, de esa realidad, que
contribuyen a producir efectos muy reales, en principio en
el universo político, donde estructuran la discusión, y hasta
el universo científico.”
(Bourdieu, 1987: 16)
“Una de las tareas de la sociología estriba en
determinar cómo el mundo social constituye la
líbido biológica, pulsión indiferenciada, en
líbido social, específica. Existen en efecto tantas
especies de líbido como campos hay: pues la labor
de la socialización de la líbido estriba en que
transforma las pulsiones en intereses específicos,
intereses socialmente constituidos que tan sólo
existen en relación con un espacio social dentro
del cual determinadas cosas son importantes y
otras indiferentes.”
(Bourdieu, 1997: 143)
“El habitus cumple una función que, en otra filosofía, se confía a la conciencia
trascendente: es un cuerpo socializado, un cuerpo estructurado, un cuerpo que
se ha incorporado a las estructuras inmanentes de un mundo o de un sector
particular de este mundo y también la acción en este mundo.”
(Bourdieu, 1997: 146)
(Frato, 1989)
El poder simbólico no emplea la violencia física, sino la
violencia simbólica. Es un poder legitimador que suscita
adhesión tácita tanto de los dominadores como de los
dominados; un poder que construye realidad en cuanto
supone la capacidad de imponer la visión legítima del
mundo social y de sus divisiones.
(Bourdieu, 1987 en Kaplan, 2016: 121)
De lo simbólico a las marcas corporales

El lenguaje posee un poder simbólico estructurante


del mundo social. Las palabras nombran constituyendo
aquello que describen. Los insultos o las burlas no son
actos de lenguaje inocente o neutral, sino que poseen una
eficacia simbólica al denigrar o rebajar al otro.
()Kaplan, 2016: 123)
Le Breton (2008), “El cuerpo, en tanto relación social, se
presenta como espejo de lo social: “se trata de signos
diseminados de la apariencia que fácilmente pueden
convertirse en índices dispuestos para orientar la mirada
del otro o para ser clasificado, sin que uno lo quiera, bajo
determinada marca moral o social. “
(Le breton, 2008 en Kaplan, 2016: 123 )
Desde el Interaccionismo Simbólico, Goffman “analiza cómo
las marcas corporales operan desacreditando a personas y
grupos en un proceso de discriminación que tiene
consecuencias subjetivas sobre los individuos y sus formas de
vincularse. El estigma es una categoría relacional que hace
referencia a un atributo profundamente desacreditador
para la constitución de identidad (deteriorada) y que cobra
sentido en el contexto del entrelazamiento social en la vida
cotidiana.
(Goffman, 2008 en Kaplan, 2016: 123)
Acerca del concepto de campo como herramienta
metodológica.

“Un concepto es, en primer lugar, una herramienta. (…), el primer criterio para
evaluar un concepto ha de ser su utilidad: qué obstáculos salva, que
distinciones pertinentes establece, qué confusiones erradica, cómo nos permite
organizar la investigación, producir datos, controlar las relaciones de
causalidad… En otras palabras, un concepto ha de evaluarse, en primer
lugar, por su capacidad de proporcionar inteligibilidad a los fenómenos
que abordamos.”
Objetividad/Subjetividad Rational Choice
Estructura/Agentes Vs. Constructivismo
Determinación/Condicionamiento estructuralista

“A la reducción al cálculo consciente opongo


la relación de complicidad ontológica entre el
habitus y el campo. Entre los agentes y el
mundo social se da una relación de
complicidad infraconsciente, infralingüística:
los agentes inscriben constantemente en su
práctica tesis que no se plantean como
tales.” (Bourdieu, 1997: 144)
“El poder simbólico del docente torna más eficaz sus
nominaciones sobre los estudiantes. Aunque como
toda forma de ejercicio de poder, genera una fuerza
contraria que se podría traducir en prácticas de
resistencia o de contrapoder.”
(Kaplan, 2016: 121)
Bourdieu se dedicó a estudiar precisamente las formas
de percepción, clasificación y nominación en el mundo
educativo; además intentó interpretar cómo estos
juicios de los docentes, gran parte de ellos
inconscientes, inciden fuertemente en la
construcción de la autoestima social y educativa de
los estudiantes, reconociéndole así un poder simbólico
innegable a la escuela y a las taxonomías y las
nominaciones que produce y reproduce el docente.
(Kaplan, 2016: 122)
De disposiciones deterministas al
condicionamiento
La sociología pragmática

En la “sociología de los regímenes de acción, cada actor está dotado de un


repertorio mental y corporal plural, que hace posible una pluralidad de
compromiso y de ajuste en la acción. Los componentes de este repertorio no
son vistos como disposiciones, (…) sino como competencias y capacidades,
que serán actualizadas o no en la acción, en función de los tipos de
situaciones encontradas.”

(Boltanski y Thévenot, 1991, en Corcuff, 2005: 135-136)


(Garnelo, 1892)
Pilar Primo de Rivera. Guía de la Buena Esposa. España. 1953.
“A los ojos de Bourdieu, el trabajo sociológico es desnaturalizar y desfatalizar
el mundo social, esto es, destruir los mitos que ocultan el ejercicio del
poder y la perpetuación de la dominación. De este modo, la sociología de
Bourdieu también puede leerse como una política en el sentido que él da al
término, un intento por transformar los principios de la visión, mediante los
cuales se construye (y por lo tanto, se puede formar racional y humanamente) la
sociología, la sociedad y en última instancia, a nosotros mismos.”
(Capdevielle y Freyre, 2013: 124)
“Una de las dificultades de la lucha política de hoy estriba en que los
l

dominantes, tecnócratas o epistemócratas de derecha o izquierda, se


han confabulado con la razón y lo universal: nos dirigimos hacia
universos en los que cada vez serán más necesarias las justificaciones
técnicas, racionales, para dominar y en los que los dominados, a su vez,
podrán y cada vez más tendrán que emplear la razón para defenderse
contra la dominación, puesto que los dominantes tendrán que invocar
cada vez más la razón, y la ciencia, para ejercer su dominación. Debido
a lo cual los progresos de la razón irán sin duda parejos con el desarrollo
de formas altamente racionalizadas de dominación (como ya vemos, en
la actualidad, con el uso que se hace de una técnica como el sondeo), y
que la sociología, única capaz de sacar a la luz estos mecanismos,
tendrá que escoger más que nunca entre poner sus instrumentos
racionales de conocimiento al servicio de una dominación
cada vez más racional o analizar racionalmente la
dominación, y muy especialmente la contribución que el
conocimiento racional puede aportar a la dominación.”
(Bourdieu, 1997: 158)
Se debería, “ayudar a los docentes a romper las etiquetas, a ampliar el
abanico de las expectativas que producen sobre los estudiantes. Un
desafío medular de la escuela en estos y en todos los tiempos es
encontrar modos de contribuir a que los alumnos puedan imaginar un
futuro distinto al de su condición de origen, acrecentando el territorio
de lo posible. Esto tensiona el vínculo anudado entre origen social y
destino, entre las demarcaciones objetivas y las esperanzas subjetivas
y tornan posible lo improbable.”
(Kaplan, 2016: 122)
bibliografía
Corcuff,Philippe. "Pierre Bourdieu leído de otra manera". Sociología. Año 4, núm. 7,
septiembre 2009.
Bourdieu, p. 1987. cosas dichas. Ed. Gedisea, barcelona.

Bourdieu, P. Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Editorial Anagrama,


Barcelona, 1997.
Kaplan, Carina. Cuidado y otredad en la convivencia escolar: una alternativa a la ley
del talión. Pensamiento Psicológico, vol. 14, núm. 1, 2016, pp. 119-130. Pontificia
Universidad Javeriana
Cali, Colombia.
José Garnelo Alda (1866-1945) Primer Homenaje a Colón (12 de octubre de
1492). Oleo sobre lienzo (600×300 cms) pintado en 1892 para conmemorar
el IV centenario del Descubrimiento.
Pilar Primo de Rivera. Guía de la Buena Esposa. España. 1953.
Frato (1989). [imagen]. Recuperado de
http://cienciaspoliticasysujeto.blogspot.com.uy/2009/05/de-la-violencia-
simbolica-la-violencia.html (12/2/2018)
Corcuff, P. (2005). Lo colectivo en el desafío de lo singular: partiendo del
habitus. en: B. Lahire, ed., El trabajo sociológico de Pierre Bourdieu. Deudas y
críticas, 1era ed. Buenos Aires: Siglo XXI Editores, pp.110 - 142.
Capdevielle, Julieta María, Freyre, María Laura, EL CONCEPTO DE LUCHA
EN LA SOCIOLOGIA DE BOURDIEU. Revista de Ciencias Sociales (Cr) [en
linea] 2013, II [Fecha de consulta: 14 de febrero de 2018] Disponible
en:<http://sociales.redalyc.org/articulo.oa?id=15329874008> ISSN 0482-5276
Bourdieu, Pierre (1988). “Fieldwork in Philosophy”, en P. Bourdieu, Cosas
dichas, Buenos Aires, Gedisa , pp. 17-43.
Frato [imagen]. Recuperado de
https://maricarmenarj.files.wordpress.com/2014/02/4le6vdw.jpg (14/02/2018)