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Fatiga mental escolar: ¿cómo notarla y

qué hacer?
Por: Isabel Rangel.
La fatiga mental escolar,
también conocida como fatiga
mental del escolar, es un
cansancio extremo ante las
rutinas escolares que
experimenta el niño. Este
trastorno afecta el desarrollo
intelectual del niño y su
proceso de aprendizaje, y
puede perjudicar la salud
mental, emocional y física si no
se toman medidas a tiempo.

Por: Isabel Rangel.


Atención con los síntomas
• Decaimiento en el desempeño escolar y extraacadémico por
falta de voluntad, poca memoria y disminución de la atención,
manifestándose en bajas notas en exámenes, falta de tareas
para el hogar o poca concentración para la preparación de
exposiciones. Es decir: todo cuanto demuestre una
disminución de facultades.
• Decaimiento en las relaciones interpersonales con los
compañeros de escuela: sensibilidad, nerviosismo, temeridad,
preocupación, tristeza, indiferencia, irritabilidad o agresividad
en sus formas de relacionarse. Cualquier cambio en su
comportamiento habitual que se prolongue durante unas
semanas debe considerarse señal de alerta.
• Aparición de molestias o dolencias físicas: llantos frecuentes y
sin razón aparente, dolores de cabeza o estómago, sudoración
en las manos, alteración del apetito, insomnio, incontinencia
nocturna.
Por: Isabel Rangel.
Recuerda: Cualquier cambio en el comportamiento habitual del niño
que se prolongue durante unas semanas debe considerarse SEÑAL
DE ALERTA.
Por: Isabel Rangel.
¿Qué hacer?
 Reposo: hay que comprender que el trastorno es un mecanismo de
defensa del organismo contra el agotamiento ante la rutina.
 Baja los niveles de presión: no sólo por parte de los padres, sino
también de los maestros. En muchos casos, además del exceso de carga
de trabajo, el detonante es un método pedagógico no apropiado.
 Incluye actividades relajantes en la rutina diaria, así como las
actividades favoritas del niño: los ratos de esparcimiento y recreación
disminuyen las tensiones, la ansiedad y el estrés infantil. Asegúrate de
que su descanso al culminar, sea de calidad.
 Estimula su aprendizaje: inicia un programa de estudio en casa mucho
más cómodo, relajado y divertido.
 Acude a un psicólogo infantil: en caso de que persista la fatiga durante
unas semanas habiendo realizado un reposo y disminuido las exigencias,
es necesario acudir a un especialista para realizar las pruebas
psicológicas correspondientes y así hallar la especificación psíquica del
trastorno. De esta manera podrá iniciarse un tratamiento efectivo.
 Cuida su alimentación: es otro de los detonantes de la fatiga y está
asociado con un bajo nivel de nutrientes ante la carga energética que
requieren los infantes.
Por: Isabel Rangel.
Recuerda: baja los niveles de presión en el niño sin dejar de
estimular su aprendizaje.
Por: Isabel Rangel.
Fuentes:

https://eresmama.com/fatiga-escolar-puedes-hijo/

http://alvaradoneumologopediatra.mx/cansancio-
en-ninos/

Isabel Rangel.

Por: Isabel Rangel.