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Termas de Caracalla

Introduccion y línea de tiempo:

Los edificios de las termas son una creación


genuinamente romana y muestran toda su inmensa
capacidad de organización y eran recintos
públicos destinados a baños típicos de la
civilización, También eran consideradas lugares
de reunión y a ellos acudía la gente que no podía
permitirse tener uno en su casa, como
los plebeyos o los esclavos. En las antiguas villas
romanas los baños se llamaban balnea o balneum y
si eran públicos thermae o therma El emperador
Marco Agripa comenzó a construir este tipo de
obras públicas para ser utilizada por los estratos
más altos de la población gratuitamente. Parece
ser que el origen de estos baños
responde a la falta de comodidad que tenía los
romanos en sus casas, y se remonta por el siglo II
a.C. Inicialmente eran obras más humildes, pero
luego gracias al empleo de nuevas técnicas de
traslado y calentamiento del agua (el
hipocaustum), comenzaron a tomar mayor
envergadura y uso más popular, como es el caso de
las de Caracalla (212-217 d.C.). Las primeras
fueron terminadas en el año 80 d.J.C. y en el
mismo año Alejandría pasaba a la jurisdicción
romana y también se iniciaba la guerra sertoriana.
Las segundas se iniciaron después del año
104 y terminaron en 109 d.J.C., bajo trajano
según un proyecto del gran arquitecto
Apolodoro de Damasco.
Constituyeron el primer ejemplo de grandes
establecimientos, articulados sobre un
cuerpo central y un espacio con exedra,
modelos para las posteriores termas de
caracalla y de Diocleciano. Las enormes
termas de caracalla en Roma componen una
verdadera teoría de grandes bóvedas, de
inmensos espacios que albergaban los baños
calientes (caldarium), tibios (tepidarium) y
frios (frigidarium).
Reseña histórica:
Las Termas de Caracalla o Termas Antoninas fueron unos
baños públicos e la Roma Imperial. Fueron inaugurados como
Termas Antoninas ya que era el nombre de la dinastía a la que
pertenecía el emperador Marco Aurelio Antonino Basiano, el
cual no era conocido como Caracalla.
Este enorme complejo termal fue empezado por el emperador
caracalla (hijo del emperador septimio severo) en los años que
van de 212 a 217; pero la obra fue terminada por heliogabalo
(218-222) y Alejandro severo (222-235). El edificio fue
destruido por un terremoto en el 847 aunque si desde el 537
ya no se usaba porque los canales de agua resultaron
destruidos en una guerra.
Las Termas de Caracalla se convirtieron en el complejo de
baños más lujosos de toda Roma, aunque si las Termas de
Dioclesiano eran más grande, pero las ruinas más grandes y
mejor conservadas son las Termas de Caracalla. Las Termas
de Caracalla fueron construidas en cinco años lo que hace
suponer a un logro en ingeniería romana, considerando la
enormidad del complejo.
Alimentadas por una rama de acueductos del “Acqua
Marcia”, las termas podían recibir hasta 1.600 bañistas
que tenían entrada gratis. En su funcionamiento
trabajaba una multitud de esclavos.
Las termas que los emperadores construyeron en Roma
satisfacían en principio esa misma función, pero en
realidad iban mucho más allá. Las de Caracalla eran con
diferencia las de mayores dimensiones (ocupaban lo
mismo que dos poblaciones pequeñas juntas) y contaban,
además de con el recinto propiamente para tomar el
baño, con diversas bibliotecas, salas de lectura, galerías
de arte y pistas de deporte.
En sí, las termas ocupaban la mayor parte del espacio y
albergaban diversas piscinas de tamaño olímpico, así
como varios frígidaría de 59 m de largo (200 pies
romanos), todo ello convenientemente iluminado por
medio de enormes ventanales esmaltados. La totalidad
de los suelos y muros estaba recubierta con mármoles
preciosos procedentes de todo el Imperio, y los mosaicos
de cristal de las hornacinas y las bóvedas reflejaban el
agua que circulaba por doquier.
El recinto estaba repleto de estatuas, de entre las que destacaba la enorme
reproducción de 4 m de alto de Asclepio, el dios romano de la salud cuyo
retrato en oro presidía todo el recinto. Ante tal derroche de lujo, el ciudadano
romano lo único que podía hacer era caer rendido ante el poder absoluto y
divino del emperador que había cedido su nombre a las termas.

“Los baños públicos de Roma y de otras ciudades desempeñaron un importante


papel en la vida urbana. Introducidos en Roma en el siglo II a. de C. como
resultado de la influencia griega, el número de baños públicos se multiplicó a
una gran velocidad en los primeros tiempos del imperio, en la medida que los
emperadores contribuían con fondos para su construcción. Los baños públicos
eran especialmente ruidosos al final de la tarde, cuando los romanos se
detenían, después del trabajo, para utilizar los baños antes de la cena”.
Bibliografía:

- Sonia Gallico. Roma e la Città del Vaticano. Guida completa per itinerari.
- Juan Bassegoda Nonell. Historia de arquitectura.
- José Ramón Alonso Pereira. Introducción a la historia de la arquitectura.
- http://www.museumsrome.com/es/obras-maestras-de-los-museos-de-roma/315-
las-termas-de-caracalla.html

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