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Seminario Teológico Bautista

Ética Cristiana en el
Contexto Latino
Prof. Mtro. Alfredo Echegollen Guzmán
OBJETIVO GENERAL DE LA ASIGNATURA:
El presente curso busca proveer a l@s
alumn@s un abordaje panorámico,
crítico, sustentado bíblica y
teológicamente a la ética cristiana, que
sea pertinente y eficaz frente a los
desafíos y la problemática
contemporánea de la iglesia en
América latina.
Objetivos específicos
 Realizar un balance crítico de la tradición
occidental de la ética filosófica y sus aportes a la
reflexión ética del cristianismo contemporáneo.
 Profundizar en el marco hermenéutico-crítico de la
ética bíblica, y en sus perfiles e implicaciones
teológicas y pastorales para los cristianos
latinoamericanos.
 Reflexionar, a la luz de los horizontes de referencia
construidos a partir de los dos objetivos anteriores,
en torno al carácter (ethos) y la acción ética que
demandan de nosotros la realidad y la
problemática latinoamericana actuales.
UNIDAD I. 1. ÉTICA Y FILOSOFÍA PRÁCTICA
 El presente curso comienza abordando la Ética
Filosófica, o simplemente Ética, entendida como la
rama de la Filosofía que tiene como objeto primario
la reflexión sobre las cuestiones morales; y en tanto
parte de la Filosofía, es un tipo de saber que se
busca construir racionalmente, mientras que en
tanto reflexión sobre la moral pretende desplegar
los conceptos y argumentos que permitan
comprender la dimensión moral del ser humano en
cuanto tal, esto es, como ámbito humano
específico y autónomo.
1.1. La ética como filosofía moral
 La Ética (o Filosofía Moral) habrá logrado cumplir
cabalmente su objetivo si, tras desplegar los
conceptos y argumentos pertinentes, logra dar
razón del fenómeno moral, esto es, dar cuenta
racionalmente de la dimensión moral humana; lo
cual se traducirá en un triple logro en términos de
autoconocimento, mayor libertad y dación de
sentido: “filosofamos para encontrar sentido a lo
que somos y hacemos; y buscamos sentido para
colmar nuestras ansias de libertad… la falta de
sentido la experimentamos como… esclavitud”.
(Cortina y Martínez, p. 9)
1.1. La ética como filosofía moral…
 Desde sus orígenes en la antigua Grecia, la Ética es
un saber normativo, y como tal pretende orientar
las acciones de los seres humanos en sociedad.
 La moral también es un saber (o conjunto de
saberes) social(es) que ofrece orientaciones a la
acción, pero mientras ella propone acciones
concretas en casos concretos –es normativa en
sentido inmediato–, la Ética ofrece una orientación
indirecta –es mediatamente normativa–, por la vía
de la reflexión crítica sobre las distintas morales y
los modos de justificar racionalmente la vida moral.
1.1. La ética como filosofía moral…
 Por tanto, en virtud de que su objetivo último es el
esclarecimiento reflexivo del ámbito de lo moral, en
principio, la Ética no tiene por qué incidir en forma
inmediata en la vida cotidiana.
 De aquí, se sigue que hay una diferencia
fundamental (y frecuentemente soslayada) entre
juicios morales (emanados de posicionamientos,
convicciones e incluso prejuicios morales
concretos), y juicios éticos (críticos, dotados de
validez normativa y sustentados racionalmente).
1.1. La ética como filosofía moral…
 A fin de comprender mejor el tipo de saber que
constituye la Ética, conviene recordar la
distinción aristotélica entre saberes teóricos,
poiéticos y prácticos:
Clasificación aristotélica de los saberes
Teóricos (theorein= Poiéticos (poiein= Prácticos
ver, contemplar): fabricar, producir), (praxis=quehacer,
son descriptivos, son normativos en tarea): son
versan sobre “lo sentido técnico normativos para la
que no puede ser (producción de vida en su conjunto.
de otra manera”. resultados). Versan Versan sobre lo que
Propios de las sobre “lo que debe ser y debe
ciencias de la puede ser de otra hacerse a fin de
naturaleza. manera”. La lograr la vida
técnica; ej.: las buena. Ética;
bellas artes. Economía y Política.
1.1. La ética como filosofía moral…
 La clasificación aristotélica de los saberes puede
complementarse con algunas consideraciones
necesarias para comprender el alcance y los límites
del saber práctico:
1. Si bien la Ética entendida al modo aristotélico
(saber orientado al esclarecimiento de la vida
buena, con miras a la realización de la felicidad
personal y comunitaria = eudaimonía) sigue siendo
parte de la Filosofía Práctica, la cuestión de la
felicidad ha dejado de ser el centro de la reflexión;
las teorías éticas modernas tienden a centrar su
pensar en torno al concepto de justicia.
1.1. La ética como filosofía moral…
 Si la pregunta ética para Aristóteles era “¿qué
virtudes morales hay que practicar para lograr
una vida feliz (individual y comunitaria)?”, en la
modernidad la pregunta ética sería “¿qué
deberes morales han de regir la vida humana
para lograr una sociedad justa, pacífica y libre,
a la luz del pluralismo vigente en los modos de
buscar la felicidad?”.
2. La Filosofía Política (reflexión e interrogación en
torno a lo político, el poder, la legitimidad, el
fundamento de la autoridad y la obediencia,
etc.) sigue siendo parte de la Filosofía Práctica
por derecho propio, y se entrecruza y traslapa
en no pocos aspectos con la Filosofía Moral.
1.1. La ética como filosofía moral…
3. La Filosofía del Derecho (reflexión crítica sobre el
fundamento, validez, alcance y sistematización de
las normas jurídicas) ha conocido, después de
Aristóteles, un enorme desarrollo en tanto disciplina
normativa relativamente independiente de la Ética
y la Filosofía Política.
4. Habría que añadir la reflexión filosófica sobre la
religión a esta constelación de la Filosofía Práctica,
sobre todo después de Kant (la cuestión de la
existencia de Dios como una cuestión práctica,
moral, más que “teórica”).
1.2. Moral y moralidad: los conceptos
 La multiplicidad de usos del término “moral”
genera multitud de equívocos y malentendidos. Así,
cabe comenzar observando que el término se
utiliza a veces como sustantivo, y otras como
adjetivo, y ambos usos entrañan significaciones
diversas según el contexto.
1. Como sustantivo, “moral” se usa con frecuencia
con minúscula y artículo determinado (“la moral”)
para referirse a un conjunto, más o menos coherente,
de principios, valores, prescripciones, patrones de
conducta e ideales de vida buena vigentes en una
sociedad dada en momento histórico específico (ej:
“la moral griega”; “la moral medieval”).
1.2. Moral y moralidad: los conceptos…
 Según este uso del término, la moral es un sistema
de contenidos que refleja una determinada forma
de vida, que no necesariamente coincide
totalmente con las convicciones y comportamientos
de todos y cada uno de los miembros de la
sociedad/época en cuestión.
2. Como sustantivo, el término “moral” puede también
ser usado para referirse al conjunto de valores,
convicciones y pautas de conducta que guía los actos
de una persona concreta a lo largo de su vida, y
fundamenta sus juicios morales (ej. “Juan tiene una
moral muy estricta/relajada”; “Pedro carece de
moral”).
1.2. Moral y moralidad: los conceptos…
 Según este uso, en tanto contenidos morales
concretos y personalmente asumidos, la moral es
una síntesis de a) el patrimonio moral de la
comunidad de pertenencia; b) la propia
elaboración personal sobre la base de lo heredado
del grupo.
 Esto implica que, aunque generalmente los
contenidos del código moral personal coinciden
con los del código moral social, ello no ocurre
necesariamente; incluso, los grandes reformadores
morales (Confucio, Buda, Sócrates, Jesucristo, etc.)
han sido rebeldes o no conformistas con respecto a
la moral vigente en su entorno social y su época.
1.2. Moral y moralidad: los conceptos…
3. Un tercer uso: la “Moral” (con mayúscula) suele
referir a la ciencia que trata del bien en general, y de
las acciones humanas en orden a su bondad o
malicia, y en contraste con la moral socialmente
establecida y la moral personal (la “moral vivida”)
constituiría, según la expresión de Aranguren, la “moral
pensada”.
 Si bien tal “ciencia del bien en general” no existe, lo
que hay es una variedad de doctrinas morales, y
una disciplina filosófica, la Ética, constituida a su vez
por una variedad de teorías éticas diferentes, e
incluso contrapuestas entre sí. Se trata entonces de
dos niveles lógicos que no hay que confundir.
1.2. Moral y moralidad: los conceptos…
 Mientras que las doctrinas morales buscan
sistematizar un conjunto concreto de principios,
valores, normas y preceptos, las teorías éticas
aspiran, en principio, a dar razón de un hecho: el
hecho de que “hay moral”, i. e., los seres humanos
se rigen de hecho por códigos morales; y tal es
justamente el hecho de la moralidad.
 Las doctrinas morales frecuentemente están
construidas con base en la conjunción de
elementos de diversas fuentes, entre las que
destacan:
1.2. Moral y moralidad: los conceptos…
1) Las tradiciones ancestrales en torno al bien y al
mal, lo correcto/incorrecto; lo permitido/prohibido,
etc., transmitidas de generación en generación.
2) Las confesiones y/o creencias y prácticas
religiosas tuteladas por comunidades de fe,
instituciones religiosas y sociedades.
3) Las ideas y los sistemas filosóficos (que abarcan
una Antropología filosófica; una Ética, y una
Filosofía social y política) más influyentes en las
distintas sociedades y épocas.
1.2. Moral y moralidad: los conceptos…
 La intervención del tercer ingrediente señalado (el
elemento filosófico) ha propiciado no pocas veces
que las doctrinas morales se confundiesen con
teorías éticas, sobre todo por el recurso de las
primeras a estas últimas; pero hay que insistir en la
necesidad de no confundir ambos planos de la
reflexión; esto es, insistir en que las doctrinas
morales pertenecen al ámbito de las morales
concretas (lenguaje moral-objeto), mientras que las
teorías éticas pretenden remontar la
reflexión/argumentación al plano específicamente
filosófico (metalenguaje).
1.2. Moral y moralidad: los conceptos…
4. Según Cortina y Martínez hay un uso “muy hispánico”
del término “moral” como sustantivo que consideran
sumamente importante para la comprensión de la vida
moral, y que queda consignado en expresiones como
“tener la moral muy alta (o su contrario: tenerla “muy
baja”), y en las que la moral viene a ser sinónimo de
“buena disposición (individual o comunitaria) de
ánimo”, de “tener fuerzas, coraje o arrestos suficientes
para enfrentar –con altura humana– los retos que nos
plantea la vida” (p. 16). Así, la moral no es sólo un
saber, ni meramente un deber, sino una actitud y un
carácter que abarca la persona entera (lo cognitivo y
lo emotivo, creencias y sentimientos, razón y pasión); lo
opuesto a la “desmoralización”.
1.2. Moral y moralidad: los conceptos…
5. Por último, el término “moral” como sustantivo
conoce un uso en género neutro: “lo moral”, que
refiere a una dimensión de la vida humana, que es
justamente la dimensión moral; se trata de una
faceta compartida por todos los seres humanos, y
que entraña la necesidad inevitable de tomar
decisiones y emprender acciones de las que
debemos responder ante nosotros mismos y ante los
demás. Dicha necesidad nos compele a buscar
orientaciones en los valores y preceptos que
configuran la moral según la entienden las primeras
dos descripciones (supra).
1.2. Moral y moralidad: los conceptos…
1) Modelo de comportamiento socialmente establecido en un
grupo social, época o sociedad concreta (“la moral vigente”)
2) Constelación de convicciones morales y/o patrones de
conducta personales (“X posee una moral muy rígida”)

3) Tratados sistemáticos sobre las A) Doctrinas morales concretas


cuestiones morales (la “Moral” (“moral católica”; “moral
Usos del como supuesta “ciencia” de lo luterana”, etc.)
término moral); ámbito de la “moral
“moral” como pensada” (Aranguren), vs. el B) Teorías éticas (“ética
sustantivo ámbito de la “moral vivida” (usos aristotélica”; “ética kantiana”;
1 y 2). “ética utilitarista”)

4) Disposición de ánimo generada por el carácter (ethos) y


actitudes adquiridos por una persona o comunidad humana (“alta
moral” vs. “desmoralización”)

5) Dimensión de la vida humana que entraña la necesidad de


tomar decisiones y dar razón de ellas (“lo moral”)
1.2. Moral y moralidad: los conceptos…
6. En expresiones como “filosofía moral”, “código moral”,
doctrinas morales” etc., claramente el término “moral”
figura como adjetivo, y la mayor parte de dichas
expresiones tienen relación con la Ética (aunque
expresiones como “certeza moral” realmente no la
tienen), en tanto mantienen una referencia constante a
esa dimensión de la vida humana llamada “la
moralidad”. ¿En qué consiste tal dimensión?, ¿cuáles son
sus rasgos distintivos frente a otros ámbitos normativos
como lo jurídico o lo religioso? De acuerdo con J Hierro,
se pueden distinguir al menos los siguientes sentidos del
adjetivo “moral”:
1.2. Moral y moralidad: los conceptos…
A) “Moral” como opuesto a “inmoral”; y en este caso el
término es usado en sentido valorativo, esto es, se aprueba o
reprueba una conducta determinada (“moral” e “inmoral”
como sinónimos de “correcto” e “incorrecto”). Este uso
presupone la existencia de algún código moral que
proporciona el marco de referencia del juicio moral
correspondiente.
B) “Moral” como opuesto a “amoral” (ej.: “la conducta de los
animales es amoral”; no son responsables de sus actos). Aquí
los términos antes que evaluar describen una situación;
expresan que una conducta puede ser susceptible o no de
calificación moral dependiendo de si reúne o no ciertos
requisitos, y le corresponde a la Ética dilucidar tales requisitos o
criterios que rigen el uso descriptivo del término.

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