Está en la página 1de 14

Criterios Estimativos

Integrantes
• Karen Suarez 2014-0891
• Edgar Bueno 2016-
0393
• Ilmar Suazo 2014-
1264
Criterios Estimativos
También llamadas como teoría de lo bueno son las
diversas doctrinas que intentan solucionar el problema
de investigar qué es lo bueno.
¿Que es lo Bueno?
Es la pregunta que todos nos
hacemos en algún momento
de nuestra existencia. La
respuesta depende de la
valoración moral que tenemos
cada uno. Así, para un
hedonista, el placer será la
cumbre de lo bueno, mientras
que un perfeccionista
considerará la perfección
como el fin último de la vida.
Tipos de Doctrinas
Hedonismo
Según el hedonismo, es moralmente buena
aquella conducta que tiene por fin el placer, o
por lo menos, la negación del dolor
(displacer).
Cuando se habla de placer, se piensa en
general en deleites corporales, sexuales. Sin
embargo, no es éste el sentido que el placer
tiene en los hedonistas. Sino a placeres
moderados, propios de la naturaleza racional
del hombre. Epicuro inculcaba a sus
Epicuro de discípulos el amor a la naturaleza y a las
Samos (341'- cosas bellas, enseñando que es necesario
279 a.C.). llevar una vida amable y sencilla. Sólo así se
Eudemonismo
El eudemonismo afirma que lo bueno se encuentra en la
felicidad; el hombre persigue de una manera innata y
espontánea la felicidad. El eudemonismo se encuentra
en filósofos como Sócrates, Platón y Aristóteles.
Para Sócrates, el principal elemento
que conduce a la felicidad es el
conocimiento. Sostiene que la
sabiduría nos lleva a la virtud y que
ésta, a su vez, nos permite acceder a
un estado de plenitud y satisfacción.
Eudemonismo

Para Platón, la felicidad también


radica en la práctica de la virtud,
entendida como sabiduría,
solamente que ésta se logra en un
reino intangible, ultraterrestre o
Mundo de las Ideas.
Aristóteles considera que el fin
último de la vida es la felicidad;
todos los hombres encaminan sus
actos hacia la consecución de la
felicidad; pero no todos saben en
qué consiste ni cómo lograrla.
Utilitarismo
Sostiene que lo bueno consiste en lo útil. También se
considera el utilitarismo como aquella doctrina que
declara que lo moralmente bueno radica en una legítima
aspiración hacia el bienestar.
El utilitarismo puede adoptar tres posiciones:
- Individualismo o egocentrismo: Se busca el bienestar
individual en perjuicio de la sociedad.
- Altruismo: Se busca el bienestar de los otros en
perjuicio de la utilidad individual.
- Utilitarismo ideal: Se trata de conciliar el bienestar
individual con el social.
Según el utilitarismo, la
acción buena es la que
procura felicidad y
satisfacción a la sociedad.
La utilidad responde a una
necesidad o tendencia
natural; dicha tendencia
inclina al hombre a
promover la felicidad de sus
semejantes.
Formalismo

Sostiene que lo bueno no


debe buscarse en la
naturaleza del hombre o en
las circunstancias del
universo en que el hombre
está puesto, sino a priori,
exclusivamente en conceptos
de la razón pura. La ética
debe descansar enteramente
sobre una base pura: las
intenciones.
Vitalismo

Es la tendencia filosófica que considera la


vida como el principio fundamental del
cosmos. También puede decirse que el
vitalismo es la doctrina que toma la
existencia humana como objeto central de
la filosofía.

Las virtudes más elevadas son ahora las


que exaltan el valor de la vida y de la Friedrich
voluntad de dominio; es virtud toda pasión Nietzsche
que diga si a la vida y al mundo como la (1844-1900)
fortaleza, la alegría y la salud, la
enemistad y la guerra, la veneración, las
bellas actitudes, las buenas maneras, la
Perfeccionismo

Se considera que el fin ético de la vida es la


perfección moral. Considera que los únicos
actos del hombre que se inscriben en el campo
de la moral, son los actos libres, o sea, los
actos que provienen del hombre en tanto ser
racional y libre. Estos actos humanos se
originan en la voluntad, y el objeto de la
voluntad es el bien.

Santo Tomas de Pero el bien perfecto no debe buscarse en las


Aquino cosas creadas, tangibles o contingentes, tales
(1224-1274) como las riquezas, los placeres y los honores,
y tampoco en la vida especulativa y teorética
(que para Aristóteles era la clave de la

También podría gustarte