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LA DEDUCCIÓN Y LA

NATURALEZA DEL ESTADO


 La deducción lo que para Fichte es el estado, consiste
en una argumentación que demuestra que el estado
es una condición necesaria para mantener la
relaciones de derecho sin las cuales no se puede
concebir una comunidad de personas libres.

 Y esta comunidad es a su vez, una condición para la


autorrealización yo absoluto como libertad infinita.
 El Estado ha de interpretarse, por lo tanto, como
la expresión de la libertad, y para ello sirven las
teorías de Rousseau del contrato social y la
voluntad general.

 Hará falta, por lo tanto, un contrato o pacto por el


cual las partes contratantes estén de acuerdo en
que todo el que infrinja los derechos de los otros
estará sujeto a la norma coercitiva

 Pero este contrato será válido solamente cuando


tome la forma de un contrato social por el cual se
establece el Estado…
 Además, el Estado, considerado como un poder
coercitivo, sólo es necesario de un modo
hipotético.

 Es decir, es necesario en la hipótesis de que el


desarrollo moral del hombre no haya alcanzado
un punto en el cual cada miembro de la sociedad
respete los derechos y libertades de los demás
basándose sólo en motivos morales.

 Si este estadio se hubiera alcanzado, el Estado,


como poder coercitivo, dejaría de ser necesario.
De hecho, como quiera que una de las funciones
del Estado es facilitar el desarrollo moral del
hombre, podemos decir que, para Fichte.
 Establecidas estas premisas, Fichte rechaza de
una manera natural el despotismo, pero, lo que
puede parecer sorprendente en un simpatizante
de la Revolución Francesa, rechaza también la
democracia. "Ningún Estado puede ser dirigido ni
despótica ni democráticamente."

 Sin embargo, una vez eliminados los dos


extremos de despotismo y democracia, no
podemos decir qué forma de constitución es la
mejor. Se trata de un asunto político y no
fuosófico.